bubok.es utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y a recordar sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Ver política de privacidad. OK
Buscar en Bubok

Josep Capdevila Batllés

Josep Capdevila viene luchando desde siempre contra los copiosos factores que impiden el sano desarrollo de los hombres y de las naciones. Por ejemplo una deficiente integración europea, andina, u otras; los defectos de la Organización Mundial del Comercio; el sangriento diálogo Norte Sur; (...); y en el fondo las irracionalidades que tanto perturban a los humanos.

En sus anteriores libros ha criticado con esmero las particularidades de los defectos estructurales y la conflagración de energía dispensada en proyectos inútiles y en luchas innecesarias, lo que le invitó a pensar en el hombre, e incluir sus potencialidades en las ecuaciones socioeconómicas más complejas. No todo son cifras, y los pobres también cuentan. Además, si realmente les queremos bien, mejor no fanatizarlos, es pues mejor cuestionarse seriamente sobre el papel de las religiones.

En su constante lucha ha investigado muy complejamente: escalando desde las áreas más concretas y científicas (ante todo las Biotecnologías, años 70), hacia lo más genéricamente abstracto, o sea, todas las Humanidades y después el arte. El área de trabajo elegida ha sido preferentemente Paris: en las Altas Escuelas de ingeniería alimentaria al inicio, en el departamento de industria del CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica), en diversas centenarias dependencias de Humanidades de La Sorbona después, y finalmente en el prestigioso y moderno IEP (Instituto de Estudios Políticos). Naturalmente, la búsqueda de datos concretos le ha llevado a visitar centros y personas de muchos continentes.

Dedicado ahora a la escritura y pintura científicas, Capdevila sigue los avatares de las Ciencias y de las Letras, y busca las vías óptimas de coordinación e integración de las mismas como método óptimo de prospección y guía. Entonces, lo que escribe y publica, como buen neorenacentista, poco a poco, lo pinta también.

Si bien en La Sorbona (años noventa), hablaba de método integral, últimamente apodó su obra global con el término de Neorenacimiento, y a partir del 2008 la define más propiamente como Surlenismo (redefinición e integración del Surrealismo con el Helenismo ? término genérico para todas las civilizaciones): pretende redefinir las prácticas humanas y el mismo hombre utilizando sólo las dimensiones útiles de la herencia científica, intelectual y artística (y prescindir de los razonamientos mal formulados, caso de las Humanidades, Economía incluída, por ejemplo), y complementarlas debidamente con los nuevos hallazgos, con el auxilio de la Neofilosofía que también está definiendo. Pero el hombre y su manipulación, por ejemplo con las drogas, está siempre presente.

Consciente de que el género Homus es uno de los entes más desgraciados de la Creación, considerando también la fragilidad de los más débiles (ricos o pobres) y la ausencia de textos completos y necesarios relativos a la drogadicción, en este libro trata desde la filosofía de la vida y sus sensibilidades (especialmente el sistema nervioso), hasta las instituciones relacionadas con la plaga que nos ocupa. Pero ante todo insiste en la miríada de dimensiones profilácticas jamás exploradas, entre las que destaca el uso de la razón y el deporte: en sí, pero primordialmente para estimular la imaginación y la creatividad juvenil, a fin de eludir más fácilmente los refugios en las emociones insanas y mortíferas que nos perjudican a todos. Como estímulo ejemplar, inventa cerca de 30 variedades deportivas, y cree que todos podemos participar en vías paralelas.

Entre sus obras recientes, destacaremos tres:

¿SE PUEDE GOBERNAR EL MUNDO?, Más allá de la globalización, Ed. Bosch, Barcelona, 2004.

LA PINTURA AL SERVICIO DE LA CIENCIA, Ed. Repro Express, Valencia, 2006.

ETICA, DIGNIDAD Y TRAUMA, Rotundo fracaso de las Humanidades, Ed. Libros en Red, Buenos Aires, 2007.