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SandradeDiego

Aunque en la actualidad la TC y la RM han superado a la radiología convencional al aportar más información y permitir una valoración más precisa, la radiología simple sigue siendo en muchas ocasiones la primera prueba que se realiza ante la sospecha de patología, por lo que es importante que estemos familiarizados con ella y, como radiólogos, seamos capaces de realizar una adecuada valoración de la misma. Las mediciones en radiología ortopédica son importantes tanto en el diagnóstico de lesiones como en el pronóstico, indicación y resultado del tratamiento. Existe un rango de variabilidad significativo entre las medidas normales que se observan en individuos sanos y asintomáticos.  Por esta razón, no debemos tomar los valores normales aportados para las distintas mediciones como criterios rígidos, ya que pueden observarse pequeñas desviaciones sin que exista patología. Por otro lado, hay que tener en cuenta la diferencia en las medidas al ser realizadas por diferentes observadores (error inter-observador), o incluso un mismo observador puede obtener resultados distintos al medir varias veces sobre la misma estructura (error intra-observador), debido al aparato de medición, selección de los puntos de referencia, trazado de líneas etc. Otra causa importante de error en las mediciones, especialmente de ángulos, es un posicionamiento deficiente. Por ello, es imprescindible una técnica radiológica correcta, consiguiendo una buena colocación del paciente, un adecuado centraje en la región anatómica de interés, una correcta dirección dirigiendo el haz de manera que sea perpendicular al plano de la placa o del detector y que los ejes de los ángulos o las medidas sean perpendiculares al haz.