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Miguel Ángel Pascual Ariste

Memoria  histórica de Villanueva de Sijena (Huesca), en los trágicos sucesos de los años 30 del siglo XX, a raíz de los muertos el 9 de diciembre de 1933, por la insurrección anarquista. Esto supuso la cárcel para los responsables, acusados de la revuelta que produjo tres muertes, y, la exclusión social de sus familias durante más de dos años. Cuando fueron amnistiados por el triunfo del Frente Popular, ya estaban saturados de odio, feroz rencor y deseos de venganza.

Tras estallar la Guerra Civil, los anarquistas iniciaron y mantuvieron, durante el mes de agosto, el incendio del Real Monasterio de Sijena: Corte, Archivo y Panteón de los reyes de Aragón. “Uno de los más bellos monumentos del mundo” (Gudiol Ricart). Extinguido el incendio profanaron los sepulcros, esparciendo por tierra los esqueletos del rey Pedro II el Católico, su madre Sancha de Aragón, infantas, miembros de la casa real, los caballeros de Muret y los de siglos de monjas.

Proclamado el “comunismo libertario”, los anarquistas, crearon un clima de terror con el asesinato de trece habitantes de su pequeño pueblo,  extendiendo su feroz actuación a las poblaciones vecinas, donde asesinaron, por lo menos, a dieciseis más, participando como cómplices en otros municipios de la comarca.