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PATRICK CHARLES MARTINEAU NORTE

Soy un tipo de 38 años que vive en Valencia (España) y que a los 18 decidió estudiar periodismo por vocación y dejar la ciudad donde se había criado, Villena. Seguro que tú o alguien de tu entorno ha pensado que el periodismo es fascinante, para intrépidos, una aventura continua... y así es.

No te engañamos los que lo vemos así. Aunque trabajes en un pueblo, da igual, buscar, encontrar y contar noticias diarias -esa literatura rápida y del día a día- tiene su encanto. Por supuesto que trabajar como periodista de investigación internacional es lo máximo -para mí- pero eso es caro y ya nadie lo hace.
¿Y sigo trabajando como periodista? ahora voy y te digo que no, y así es. ¡Traidor a la profesión! puede ser, pero más acertado sería decir: "intruso en nuestra profesión".

¿Y quién diría eso? pues los profesores de enseñanza secundaria de la pública. Y es que tras seis años de periodista -cambiando 4 veces de medio- entré como profe de francés y así llevo otros seis años.
Divertida, rejuvenecedora y muy dinámica, es como veo esta profesión. Voy mucho más contento y motivado a este trabajo. Cada clase es como un programa de radio o televisión. Si tu público se aburre o no presta atención estás sentenciado: eres un mal comunicador. Si eso ocurre es que eres un mal profesor. Yo intento tener buenos índices de audiencia, aunque no siempre se consigue.

Y además el deporte. Soy un adicto a la práctica del fútbol, baloncesto, tenis, jogging, voley playa, natación en el mar (Dénia es clave, casi todos mis veranos han pasado por allí), bici ... lo que sea para divertirme. El deporte significa buena forma y mucha diversión. No he destacado en ninguno, pero me lo paso bien al esforzarme en ser mejor y vibrar con los partidos entre amigos o desconocidos, sobre todo en los parques públicos.
Lo mismo me pasa con la música. Escucho de todo, soy muy poco sectarista, me pueden gustar muchos estilos distintos, si lo considero bueno me da igual quién y cómo. Estudié cinco años piano con el antiguo sistema español, eran duros esos cinco cursos, aparte de toda la carrera de solfeo.

He olvidado casi todo menos el placer de sentarme al piano para improvisar y componer con los sonidos que me agradan. Son canciones sencillas y con muchos acordes perfectos... da igual, me divierte, siento pasión al hacerlo. Eso, la pasión. Todo lo que se haga debe llevar una buena dosis de pasión, incluso cuando se estudia para un examen, aunque no guste, hay que darle la vuelta a lo negativo para con pasión, convertirlo en un placer.

Y esto ocurre también con los viajes. Me gusta prepararlos y andar y andar, viajar donde sea pero con esa motivación que te impide ser timorato. Atreverte a hablar con la gente del país al que llegas, atreverte a no seguir simplemente los aburridos circuitos turísticos. Algo más que la rutina, en los viajes y en todo, algo más, mucho más que lo bien visto y acordado por la sociedad conservadora y lánguida.

Aquí me paro, esta es una pincelada de mi, ahora te invito a leer. A leer mi primera novela para que me la critiques como quieras. Si no lo haces, si no la lees, seguro que encontrarás otro libro que te haga vibrar, lo importante es que tengas curiosidad para adentrarte en la vida de las páginas de papel o de e-book. Un placer estar contigo en la distancia, aunque siempre es mejor el cara a cara tomando una cerveza, un café o lo que salga. Y gracias por llegar a este último párrafo!