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porotazuki

Corrí desde aquel lugar tormentoso donde la hipocresía me usurpaba, tratando de no largar esos cristales de mi dolor. No vi ningún destino marcado por mi vía, así que me dispuse a llegar a la fuente de mis recuerdos y olvidos. Cuando llegué a mi habitación, largué todas mis responsabilidades y mis ojos comenzaron a humedecerse. Hundí mi rostro en mis brazos, solo quería la oscuridad y la soledad. Lágrimas brotaban de mis pupilas recordando lo ocurrido. Recorrió bastante la aguja de mi reloj para que alzara la vista. Así fue como comencé a contemplar aquella hermosa noche desde mi ventana. Solo contemplar, no disfrutar. Recuerdo que las estrellas me ofrecieron un baile espléndido. Me dio la sensación que aquellas luciérnagas se despedían de lo perdido, de lo anhelado ¿Pero por qué no se oyen sus cantos o sus boleros? Era como si solo hicieran un espectáculo para los sordos, que su imaginación divague para escuchar sus melodías. Esta sensación al ver las estrellas, me dio la certeza que querían llamar mi atención, trataban de alegrarme. Trataban de mostrarme que eran una esperanza, una estrella fugaz... si, lamentablemente... pero con mis cuentos, quiero que tu esperanza deje de ser fugaz y se transforme en un Sol resplandeciente.