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cordelia rubianes

- hoy he soñado que era azafata de vuelo y teníamos un accidente en el avión, habia una despresurización por la puerta de atrás y caíamos en picado. mal aterrizábamos en cullera y yo le pedía permiso al capitán para salir y dar una vuelta, no se había muerto nadie pero nos habíamos quedado bastante descompuestos así que bajábamos e íbamos a la playa. eran todo abuelos y se metían en el agua que estaba muy fría. yo buscaba un trocito de muro con sol,me agachaba allí a mirar el mar y veía a mi profesor de alemán con un casco de bombero navegando en lancha. se acercaba y me ofrecía subir y yo me acoplaba en la parte delantera mientras el conducía. había un cielo azul límpido y sentía el sol muy caliente y gotitas de agua que salpicaban mi piel, se estaba ideal y de repente ¡aparecía un capullo y me pellizcaba los pezones!... mejor censuramos esta parte... lo siguiente que recuerdo es que estaba en una habitación desconocida montándomelo con una lámpara de pierna y brazo y yo le decía (a la lámpara) que no podía ser porque su brazo estaba curvado hacia dentro y me iba a hacer daño pero tenía una pantalla en la parte de arriba roja, de plástico y redonda que me calentaba y rozaba las tetas y eso me gustaba así que seguíamos restregándonos; yo pensaba que cuando me quemase tendría que parar pero de momento el calor me gustaba y seguía. no sé en qué momento la lámpara se convertía en ¡¡anthony hopkins!! y nos lo pasábamos de puta madre en la cama, nos reíamos un montón y jugábamos con frutas exóticas... casi que esto lo censuramos también aunque cabe reseñar la jovialidad que mostraba el sr. hopkins pese a sus años (aparte de ser un hombre que nunca me ha gustado especialmente, al menos en ese plano)... en fin, ¡quedé muy y gratamente sorprendida!. después aparecían nicole kidman y julianne moore, eran científicas rivales y vestían como de estrellas porno y yo me cuestionaba lo de la explotación sexual y el feminismo dichoso y sentada en el sillón presidencial con babuchas turquesa reflexionaba sobre lo poco creible que resultaba la reunión en la que se trataba un problema gravísimo de no sé qué siendo todos los asistentes tías vestidas con trajes cortos de lentejuelas y escotes despampanantes. al final nicole le decía a julianne que ¡ella estaba más buena pero reconocía que julianne era mejor científica!. yo dejaba la sala y subía a un ascensor de espejos, pulsaba la planta 35-38-33 (¡?), mientras escuchaba en el hilo musical una voz que informaba de que el anillo límbico cerebral andaba con sus trastadas inconscientes y entonces me daba cuenta de que el ascensor estaba fuera de control y había llegado al último piso y seguía subiendo en el aire ya. por un instante me entraba el pánico pero en ese momento recordaba, ¿¿¿¿¿cómo había podido olvidarlo?????, ¡¡¡que yo volaba!!! salía y ¡¡empezaba a planear!! ¡qué sensación tan magnífica! así seguía hasta que dejaba atrás la ciudad y descubría una pradera preciosa con vacas sin cencerro que corrían hacia el horizonte, avistaba un lago inmenso y me dirigía a él para amerizar; esta vez el agua estaba a la temperatura perfecta y yo chapoteaba con plácida euforia.....

- Herman Hesse hablaba de las opciones en la vida y de situaciones que poco tienen que ver con la determinación propia, que parecen ir más allá y te llevan a veces a decisiones inusuales y no planeadas. Mantenía que estas resoluciones son más fuertes que tu propia voluntad y ante ellas sólo te resta adaptarte.... personalmente, sólo puedo añadir que ¡el besugo gasta cristales oscuros!

ella estudia su rostro con concentrado detenimiento y contesta, al fin:

- ¡pues sí que estamos bien!