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Violeta Perra

Abordar el género metaficcional requiere haber tenido experiencia en especialidades diferentes de la escritura.
Es una literatura autoconsciente, autoreflexiva y en ocasiones narcisista. Representa una extensión diferente dentro de las letras; manifiesta un desarrollo lúdico que le permite al lector ser copartícipe, copersonaje o coautor, alegrarse, enojarse y hasta despotricar y tomar partido.
Más allá del moderno concepto de la aplicación del término metaficción, en el mundo de la literatura latina antigua, las Sátiras de Décimo Junio Juvenal (Aquino, ciudad de Lacio, 60-127) demuestran que no hay nada nuevo bajo el sol. 
Metaficción no está separada de la realidad, sino que pone énfasis en la manera en que se presenta la realidad. Las fronteras entre ficción y realidad se diluyen y la narrativa toma por caminos  inter-genéricos. Desaparecen las rígidas separaciones entre las experiencias personales, históricas, entre la vida y la escritura, ensayo y ficción, biografía, literatura, testimonio.
El placer de narrar se ve acompañado por el afán de realidad y representación que crea ese espacio híbrido, donde se conjugan lectura y escritura, para explorar los límites del narrador mismo.
En “Fornicación Globalizada” se mezclan personajes con visiones diferentes, polémicas y un personaje central (Lina Serina Rosa) que juega a favor del amor sin trampas y de la paz sin disfraces. Nos vamos dando cuenta de que “todos miran por la cerradura, pero cuando se abre la puerta salen corriendo”.
Uno de los 7 Vicios Capitales, la fornicación, es tratado sin miedo, a la luz de historias que nos muestran cómo el humano sigue atado a sus propias miserias, sin importarle el sufrimiento que pudieran causar sus acciones. La búsqueda astuta de justificaciones intelectuales corrobora que en realidad la conciencia, lamentablemente, permanece dormida. De no ser así,  viviríamos con una calidad de vida muy diferente a la que tenemos hoy en todos los aspectos y que psicológicamente no se diferencia mucho de la del hombre de las cavernas.
El derecho humano a la paz ha sido violado sin vergüenza y de todas las maneras posibles con justificaciones inaceptables.