El famoso Millennium
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
NO COMPRENDO las críticas tan negativas que se están haciendo de los libros de Larsson, tanto en foros como este como en revistas y suplementos especializados.
Primero, la mayoría de la gente que ve la telebasura de hoy en día, no suele leer ningún tipo de lectura, fuera de las páginas del Hola.
Segundo, no veo diferencias entre libros de ENTRETENIMIENTO como los de Larsson y los de Dan Brown o Ken Follet. Tienen éxito porque, en su género, son buenos libros, con una buena estructura (siempre hay excepciones, no se puede ser absolutamente benevolente), con todo perfectamente encajado, con mucho ritmo, que apelan a nuestra "inteligencia" o nuestra "conciencia", etc.
Estoy de bastante de acuerdo con aviles, que opina más abajo que Ruiz Zafón y Reverte son más o menos lo mismo que Larsson. Son libros con mucha documentación y trama, que te entretienen el par de fines de semana que usas para leerlos y sanseacabó.
Tercero: es muy difícil que un libro de estas características trascienda lo puramente lúdico y pase a formar parte de los anaqueles de la historia. Seguramente Los pilares de la tierra nunca será mi libro favorito, pero guardo un buen recuerdo de su lectura, quizás también por mi formación en Historia del Arte. Las sensaciones que me dejan estos libros no son ni por asomo las que me asaltaron durante a lectura, por ejemplo, de La saga/fuga de JB, de Torrente Ballester, que creo que es el mejor libro de la literatura española (el cual por cierto, también posee un carácter lúdico evidentísimo).
¿Alguien tiene algún libro de estas características que pueda llegar a ser considerado un clásico entre los clásicos? ¿Valdría para esto, por ejemplo, El perfume de Süskind?
Drácula.
Incluso, me atrevería, La Odisea.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
jesusyague (desconectado)
Fecha de ingreso: 10 de Junio de 2008
Yo creo que nos tenemos que olvidar de las etiquetas y, sobre todo, de esa costumbre tan manida de desprestigiar a todo lo que huela a comercial o popular por el simple hecho de que lo sea.
Yo reconozco que caí en el error, y me negué a leer los libros de Larsson en un principio. (Admito que cuando se empieza a consumir algo en masa me parece sospechoso ya de entrada), pero me regalaron la trilogía entera y un buen día despertó mi curiosidad.
Cuando terminé el último de los libros, lo peor fue la sensación de vacío al pensar que ya nunca más iba a leer algo nuevo de ese hombre peculiar llamado Larsson. No sé qué destacar más de la serie, si las tramas policiales, los misterios y asesinatos, los personajes, ... pero creo que por encima de todo está la temática. Los temas que aparecen y desaparecen y la forma de tratarlos será el legado de Larsson para las futuras generaciones, que lean los libros de hoy en día, y entiendan nuestras preocupaciones y grado de desarrollo. Temas como el acoso laboral, las apariencias, la autoridad, corrupción política, la forma de relacionarse...
Cruce de Piernas.- Jesús Yagüe
Cruce de Piernas en Facebook (lee gratis más de 5 capítulos)
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
No tengo dudas de que la Odisea o la Iliada son clásicos (es más, son Los Clásicos), pero no sé si cuando Homero (o quien fuera su autor) escribió sus obras su intención era similar a la de Dan Brown. Creo que igual, igual, pues va a ser que no, porque existen insalvables distancias históricas.
En cambio es posible que la gestación de Drácula fuera similar, que la idea de Stoker fuera hacer una novela de "entretenimiento", salvando las distancias de más de un siglo. Y estoy de acuerdo que Drácula es una novela inmortal, como los personajes.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Pues sí que ha tenido éxito este tópico, no tanto para hablar de la calidad de lo escrito, como para quejarse de los "daños colaterales". (Y lo llamo 'tópico', asunto o materia de conversación, porque me disgusta usar el 'topic' que aquí se emplea a menudo.) Ja, ja, como veis, uso la terminología del Pentágono y Dick Cheney, ya sabéis a qué me refiero. Al parecer este tópico va ya por las 2564 visitas, lo que, si se tiene en cuenta que data de apenas una quincena, es todo un record. Hablando de daños colaterales, alguien se ha quejado de que aquí se moralice, esto es, se haga juicios de valor. En primer lugar, todo el mundo hace continuamente tales juicios, y así, a la hora de comer, prefiere los garbanzos al romero recién hechos a otros podres de un mes de antigüedad. Y ya puestos en la culinaria, considero que así como los garbanzos alimentan el cuerpo, las lecturas alimentan el alma; o, para los descreídos y ateos, las neuronas, de modo que a la hora de nutrirse saludablemente, vale más la literatura de calidad que la literatura bazofia. Si se me responde que este no es un juicio moral, diré que de la misma manera que un médico responsable que haya hecho el juramento de Hipócrates recomendará encarecidamente comer los garbanzos sanos y rechazar los deteriorados, yo estaría imitándolo cuando recomiendo las lecturas buenas en perjuicio de las malas. Por otro lado, la distinción entre lecturas buenas y lecturas malas es un juicio objetivo, de la misma manera que lo es la diferencia entre garbanzos sanos y garbanzos pochos. No es un capricho, es una realidad, un hecho objetico, como la diferencia entre una piedra y una nube. Ahora quizá me preguntaréis por los argumentos con que apoyo la tesis. Vale! Allá va! Millennium es un libro malo, mala literatura, cultura baja -por emplear el término sugerido por un forista- porque consiste en una colección de tópicos ensamblados con mayor o menor destreza, pero tópicos al fin. Según el diccionario, tópicos, en plural, equivale a lugares comunes, y tópico, en singular, a expresión vulgar y trivial. Millennium me ha hecho pensar en Mein Kampf, el libro de Hitler. La primera vez que lo leí, el de Hitler, me eché las manos a la cabeza. Es una sarta de tonterías, de lugares comunes, justamente, en este caso incluso mal hilvanados. Me pregunté cómo nadie en su sano juicio pudo haber dado crédito a semejantes sandeces. Y según referencias, vendió en poco tiempo más de un millón de copias; claro que entonces el Partido de aquel Führer, de aquel Caudillo, estaba en pleno ascenso y cualquiera se arriesgaba a mostrarse tibio en cuanto al entusiasmo. Aquella gente no se andaba con bromas, y sostener que el libro famoso -como el Millennium, mira tú- era un grandísimo bodrio, significaba arriesgarse a terminar incinerado en un horno de Auschwitz. En todo caso, ya no es el caso. (Así lo espero, al menos; que nunca se sabe.) Bien, Millennium es también una sarta de tópicos o lugares comunes, que en la actualidad se llama el pensamiento correcto. Es decir, las ideas en auge, las que están a la moda. Para muestra, un botón. Allá al comienzo de mi entrata en Bubok, hablé de La catedral del Mar y dije que me parecía chocante que en una historia del siglo XII el autor metiera a una monja lesbiana que seduce a una novicia rubia y más joven que ella y se la lleva al catre. (Nunca mejor dicho, porque en las celdas de los conventos no había camas con dosel y esas cosas, sino ascéticos catres.) Prosigo; la cosa se repite en Millennium, pues entre el capítulo 1 y el 4, más allá no llegué, el autor nos mete también, como con calzador y sin que parezca venir a cuento, a una pareja de homosexuales masculinos, que al menos en esos 4 capítulos no se vuelve a mencionar. Quizá más adelante lleguen a protagonizar algo, pero de momento, ahí queda eso. Si la homosexualidad no es un tópico, un lugar común, la corriente de moda y el pensamiento correcto actual, que baje san Pedro y lo diga! ¡Por decir que hasta nuestra ministra de la Igualdad y parejos dislates desfila al frente de ellos! Millennium, señores, no pasa de una amalgama de lugares comunes, y, como tal, es literatura vulgar y trivial.
El problema es que el arte no es ciencia. Estudié historia del arte y fuera de archivos, fechas, autores y referencias bibliográficas, lo demás es humo.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Pues sí que ha tenido éxito este tópico, no tanto para hablar de la calidad de lo escrito, como para quejarse de los "daños colaterales". (Y lo llamo 'tópico', asunto o materia de conversación, porque me disgusta usar el 'topic' que aquí se emplea a menudo.) Ja, ja, como veis, uso la terminología del Pentágono y Dick Cheney, ya sabéis a qué me refiero. Al parecer este tópico va ya por las 2564 visitas, lo que, si se tiene en cuenta que data de apenas una quincena, es todo un record. Hablando de daños colaterales, alguien se ha quejado de que aquí se moralice, esto es, se haga juicios de valor. En primer lugar, todo el mundo hace continuamente tales juicios, y así, a la hora de comer, prefiere los garbanzos al romero recién hechos a otros podres de un mes de antigüedad. Y ya puestos en la culinaria, considero que así como los garbanzos alimentan el cuerpo, las lecturas alimentan el alma; o, para los descreídos y ateos, las neuronas, de modo que a la hora de nutrirse saludablemente, vale más la literatura de calidad que la literatura bazofia. Si se me responde que este no es un juicio moral, diré que de la misma manera que un médico responsable que haya hecho el juramento de Hipócrates recomendará encarecidamente comer los garbanzos sanos y rechazar los deteriorados, yo estaría imitándolo cuando recomiendo las lecturas buenas en perjuicio de las malas. Por otro lado, la distinción entre lecturas buenas y lecturas malas es un juicio objetivo, de la misma manera que lo es la diferencia entre garbanzos sanos y garbanzos pochos. No es un capricho, es una realidad, un hecho objetico, como la diferencia entre una piedra y una nube. Ahora quizá me preguntaréis por los argumentos con que apoyo la tesis. Vale! Allá va! Millennium es un libro malo, mala literatura, cultura baja -por emplear el término sugerido por un forista- porque consiste en una colección de tópicos ensamblados con mayor o menor destreza, pero tópicos al fin. Según el diccionario, tópicos, en plural, equivale a lugares comunes, y tópico, en singular, a expresión vulgar y trivial. Millennium me ha hecho pensar en Mein Kampf, el libro de Hitler. La primera vez que lo leí, el de Hitler, me eché las manos a la cabeza. Es una sarta de tonterías, de lugares comunes, justamente, en este caso incluso mal hilvanados. Me pregunté cómo nadie en su sano juicio pudo haber dado crédito a semejantes sandeces. Y según referencias, vendió en poco tiempo más de un millón de copias; claro que entonces el Partido de aquel Führer, de aquel Caudillo, estaba en pleno ascenso y cualquiera se arriesgaba a mostrarse tibio en cuanto al entusiasmo. Aquella gente no se andaba con bromas, y sostener que el libro famoso -como el Millennium, mira tú- era un grandísimo bodrio, significaba arriesgarse a terminar incinerado en un horno de Auschwitz. En todo caso, ya no es el caso. (Así lo espero, al menos; que nunca se sabe.) Bien, Millennium es también una sarta de tópicos o lugares comunes, que en la actualidad se llama el pensamiento correcto. Es decir, las ideas en auge, las que están a la moda. Para muestra, un botón. Allá al comienzo de mi entrata en Bubok, hablé de La catedral del Mar y dije que me parecía chocante que en una historia del siglo XII el autor metiera a una monja lesbiana que seduce a una novicia rubia y más joven que ella y se la lleva al catre. (Nunca mejor dicho, porque en las celdas de los conventos no había camas con dosel y esas cosas, sino ascéticos catres.) Prosigo; la cosa se repite en Millennium, pues entre el capítulo 1 y el 4, más allá no llegué, el autor nos mete también, como con calzador y sin que parezca venir a cuento, a una pareja de homosexuales masculinos, que al menos en esos 4 capítulos no se vuelve a mencionar. Quizá más adelante lleguen a protagonizar algo, pero de momento, ahí queda eso. Si la homosexualidad no es un tópico, un lugar común, la corriente de moda y el pensamiento correcto actual, que baje san Pedro y lo diga! ¡Por decir que hasta nuestra ministra de la Igualdad y parejos dislates desfila al frente de ellos! Millennium, señores, no pasa de una amalgama de lugares comunes, y, como tal, es literatura vulgar y trivial.
Los grandes autores y artistas de la historia son aquellos que, sin dejar de ser hijos de su tiempo, han sabido mirar al mismo tiempo al pasado y al futuro.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Acaba de cumplirse la ley de Godwin
Vamos a ver, Cerinto. Comprendo y respeto que busques alimento académico, espiritual e intelectual en un libro, y me parece muy bien.
Pero tal y como yo lo veo, si extremas demasiado tu criterio, puedes perderte cositas interesantes, tanto o más como el que no lee nada en absoluto.
Muy buena la ley de Godwin, variante de la ley de Murphi, más general.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Ya quisieran muchos best sellers tener la calidad de las novelas de Larsson.
Cierto, porque hay cada uno por ahí… Si Larsson o Dan Brown venden es porque son buenos en su género. A lo mejor no es alta cultura, pero en su franja son de lo mejor que hay. Lo demás son juicios más o menos morales. Técnicamente son buenos.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Cerinto: pobre. Toda esa fiebre que estás pasando tú ahora, ya la pasé yo hace unos treinta años. Es la época en la que uno se cree un escritor de la muerte, culto, perteneciente a la élite de un grupo de escritores y poetas malditos, que es lo que nos molaba, ser malditos, en el que leer a Balzac estaba mal visto, por comercial y metido en el sistema, o leer a Víctor Hugo, a Verne o a Salgari era pecado de tonto del culo. Nosotros leíamos a Sartre, a Miller, a Camus, a Kierkegard, a Allen Ginsberg y toda su generación Beat, a Breton, a Louis Aragon a Heideger, a los chicos del Russkoe Slovo. La calidad, pensábamos, es sólo un frasquito de esencia. Qué gran mentira, chico. Ni éramos malditos, ni éramos escritores ni éramos más que una panda de gilipollas sobre creídos con un par de poemas escritos que no pasarían la prueba del algodón. Pero qué tiernos.
Afortunadamente los años, los viajes, las experiencias personales, enseñan muchas cosas (a quien sabe aprovecharlos, claro), y entre estas cosas hay una muy importante (me refiero al mundo de la literatura): cuando te encuentres con alguien que se crea escritor maldito de la muerte, desconfía de él, apártate de él, si no quieres cabrearlo. Llamado por la maldita curiosidad he leído un poquito de tus escritos. Prefiero callar. Pero un apunte: quizá podría indicar que he visto en ellos convenciones muy, muy, pero que muy superadas ya. Convenciones que ya superaron los surrealistas, García Márquez, Joyce, Stendhal, o la generación del 27, pero con más sentido del ritmo. Qué sabrás tú lo que son convenciones, qué la calidad, qué la mierda. De Millenium no se puede decir que lo sea tan sólo porque a ti te haya dado la fiebre antisistema de autor exquisito maldito de la muerte. Venga hombre, un poco de humildad: es la única manera de salir de la crisis creativa del rebaño de creadores que te atenaza. Además todo eso, al final, ya lo verás, quedará en nada. Para qué perder el tiempo ahora cuando tienes tantas cosas importantes que hacer.
No quiero compartir la radicalidad de Cerinto, pero en parte comprendo su malestar hacia ciertas basurillas que pululan a sus anchas en los tiempos que nos ha tocado vivir. El problema es que la línea que separa la manipulación de la simple opinión tiende a ser infinitamente delgada. Es muy difícil opinar sobre lo malos que son los gobiernos sin acabar comportándote como ellos.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
BUF!!!
xavilapierr (desconectado)
Fecha de ingreso: 20 de Febrero de 2009
Falto yo. Después de una breve deliberación hemos decidido no admitir al famoso Milenium como libro integrante del Movimiento Subralista (que descanse en paz el autor) por motivos...espera ¿tiene mensaje?, pues no me leo 3mil páginas ni de coña, habiendo aquí novelas cortas a porrillo. "Porrilllo"?.
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bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
NO COMPRENDO las críticas tan negativas que se están haciendo de los libros de Larsson, tanto en foros como este como en revistas y suplementos especializados.
Primero, la mayoría de la gente que ve la telebasura de hoy en día, no suele leer ningún tipo de lectura, fuera de las páginas del Hola.
Segundo, no veo diferencias entre libros de ENTRETENIMIENTO como los de Larsson y los de Dan Brown o Ken Follet. Tienen éxito porque, en su género, son buenos libros, con una buena estructura (siempre hay excepciones, no se puede ser absolutamente benevolente), con todo perfectamente encajado, con mucho ritmo, que apelan a nuestra "inteligencia" o nuestra "conciencia", etc.
Estoy de bastante de acuerdo con aviles, que opina más abajo que Ruiz Zafón y Reverte son más o menos lo mismo que Larsson. Son libros con mucha documentación y trama, que te entretienen el par de fines de semana que usas para leerlos y sanseacabó.
Tercero: es muy difícil que un libro de estas características trascienda lo puramente lúdico y pase a formar parte de los anaqueles de la historia. Seguramente Los pilares de la tierra nunca será mi libro favorito, pero guardo un buen recuerdo de su lectura, quizás también por mi formación en Historia del Arte. Las sensaciones que me dejan estos libros no son ni por asomo las que me asaltaron durante a lectura, por ejemplo, de La saga/fuga de JB, de Torrente Ballester, que creo que es el mejor libro de la literatura española (el cual por cierto, también posee un carácter lúdico evidentísimo).
¿Alguien tiene algún libro de estas características que pueda llegar a ser considerado un clásico entre los clásicos? ¿Valdría para esto, por ejemplo, El perfume de Süskind?
Drácula.
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