NOVEDAD: CLÁSICOS INFUMABLES o ¿cuál es ese libro que nunca terminaste de leer?
joseabadtroya (desconectado)
Fecha de ingreso: 25 de Julio de 2009
Yo empecé a leer "El Quijote", pero mi deseo de profundizar en las obras clásicas de la literatura española del siglo de oro se esfumó a los pocos días. Lo mismo puedo decir de "La Colmena" de José Cela, cuyos personajes son tan numerosos y abrumadores que cuando llegas a la mitad del libro, tu memoria, con suerte, ha retenido uno o dos nombres, de los cuales conservas un vago recuerdo, casi inexistente. Esta última obra me la leí al completo, pero acabé igual que empecé, es decir, sin saber cuales son los motivos responsables de la fulgurante carrera literaria de su autor.
Algunos me diréis que soy un necio, que vivo en la inopia, etc. No lo discuto; me queda mucho por aprender, y aprenderé, si la taimada guadaña de la parca me lo permite.
Un saludo.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Zara_x (conectado)
Fecha de ingreso: 14 de Enero de 2009
Hay un libro que intenté leer hace tiempo y no pasé de la mitad : El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco. Me prometí terminarlo. Luego estrenaron la película y la vi. Y ya no me interesó terminar el libro nunca más.
Hay más, pero ése me pareció especialmente soporífero.
pelagio (desconectado)
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
Hay un libro que intenté leer hace tiempo y no pasé de la mitad : El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco. Me prometí terminarlo. Luego estrenaron la película y la vi. Y ya no me interesó terminar el libro nunca más.
Hay más, pero ése me pareció especialmente soporífero.
¡Ja, ja, ja! por un momento pensé que era el único... Dios mio he encontrado a un ser similar a mi, ya no estoy solo.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
gabrielfrau (desconectado)
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
Yo también me he echado las manos a la cabeza, al igual que el amigo Salvatore, cuando he leído algunas líneas de este hilo que, a mi entender, no son más que absolutas barbaridades. Y si digo “a mi entender” no lo hago de manera gratuita, pues posiblemente en esta apreciación estriba la diferencia entre el tratar un tema desde un ámbito subjetivo y, por lo tanto, relativo, y hacer lo propio desde una perspectiva más objetiva.
Si alguien, de forma subjetiva, me dice que el Quijote no le gusta, no puedo ni siquiera rebatirle su teoría: es la expresión de un sentimiento. Pero quien intente decir, de forma objetiva, que el Quijote es una porquería, incurrirá en un acto ya de por sí falso, además de servirme de demostrativo de lo poquito que mi interlocutor entiende de literatura, o de formas de comunicación o de educación en la mayoría de las veces (conductas ambas, sobre todo la primera, extremadamente recomendables para quien pretenda ser escritor).
Criterio objetivo, como bien apunta el amigo Jaime, no es la suma de criterios subjetivos, aunque tendamos a apreciarlo de la tal manera explicada. La calidad, objetivamente hablando, depende de muchos factores y, entre ellos, también debemos tener en cuenta estos criterios subjetivos. Pero calidad es también escribir sin faltas de ortografía. Calidad es mantener estructuras sintácticas impecablemente construidas. Calidad es tener estilo propio. Mucha calidad es crear estilo. Calidad es ser original en la historia. Calidad es otorgar credibilidad a los textos. Calidad es hacer vivir a los personajes. Calidad es estructurar la obra de forma adecuada. De cualitativo podemos tachar un texto mimado. Calidad… son cientos de pequeñas cosas que conforman el todo que es la narración, el relato, el poema, la novela. Pero en modo alguno todo ello garantiza que el resultado final sea el apetecido por el escritor. Ni tan siquiera garantiza que el producto vaya a ser del agrado del lector.
Se supone que nosotros, todos nosotros, somos aprendices de escritores. O, al menos, aspirantes a serlo, pues desprendo de muchos comentarios de este foro que hay gente que se esfuerza muy poquito en aprender. Con ello pretendo decir que no somos simples lectores. Como lector puede o no gustarme una obra, pero como escritor debo ser capaz de determinar si esta obra tiene o no tiene calidad. Por eso me alarmo cuando un supuesto escritor no es capaz de reconocer la calidad de una novela. No puedo confiar en él. De la misma manera que nunca confiaría en mi charcutero si no reconociera la calidad del jamón de Trevélez, por mucho que no le guste o que apueste sólo por los jamones de Teruel.
Por otro lado, da lo mismo que una obra tenga más o menos calidad, pues entiendo que como escritores debemos encontrar multitud de aspectos para seguir aprendiendo día a día. Hasta de las peores obras podemos resaltar propiedades positivas. “Sin noticias de Gurb”, para ilustrar mis palabras con un ejemplo, es una novelita deliciosa y encantadora que, sin embargo, no está impregnada de una excesiva calidad literaria. Por otro lado, “El manuscrito carmesí” goza de una calidad excepcional, pero como lector me resultó desesperantemente empalagosa y aburrida.
Aborrezco las novelas de fantasía y las de ciencia ficción, aunque sólo sea por su falta de originalidad. Como lector carecen del más mínimo interés para mí. Pero ello no es motivo para que, como escritor, lea fantasía y otras hierbas, pues de estas obras siempre hay cosas que aprender. Y mi pretensión, y para ello me curto en el mundo de la literatura, es saber distinguir cuándo una de estas obras, que no me gustan, tiene calidad y cuándo no la tiene. Por eso, y aunque no me gustó lo más mínimo “El señor de los anillos”, puedo decir que tiene una calidad literaria bastante elevada. Y nunca, nunca, me atreveré a decir que “El señor de los anillos” sea un tostón, calificativo que se ha utilizado en este mismo hilo para otras obras, porque reconozco su calidad.
En fin, que no puedo entender, y de ahí que también me lleve las manos a la cabeza, cómo aprendices de escritor pueden despotricar contra el “Quijote”, contra “La regenta”, contra “La Celestina”, contra “Ulises” o contra “Resident Evil”, utilizando calificativos tales como “son lo peor”, “sirven de papel de wáter”, “tiene un ambiente estúpidamente incoherente”, “un ladrillazo infumable”…
En este orden de cosas, debo manifestar que “Cien años de soledad” no es, precisamente, un libro que me encantara, pero son tantísimas las cosas aportadas al mundo de la literatura, son tantas las cosas que he aprendido con él, que podría pasarme toda la noche enumerándolas y aún me quedaría corto. Estilísticamente Gabriel García Márquez es único. Me apasiona de “Cien años de soledad” esta interconexión que existe entre lo narrado y la forma de hacerlo. Sus personajes me resultan de una credibilidad extrema: les otorga intenciones, no sólo acciones, y eso es algo tremendamente difícil (muy pocos autores lo consiguen). El libro es uno de los precursores del realismo mágico (o fantástico, como quiera llamársele), pero lo realmente insólito de él es que llega al mismo a través de una figura literaria que Gabo utiliza a la perfección: la hipérbole, un recurso estilístico que utiliza el escritor para crear su mundo de ficción, con lo que, y pese a ser un mundo de fantasía, puede llegar a resultarnos creíble. Yo diría que toda la obra es una gran hipérbole, y estoy con los críticos que consideran la exageración de García Márquez como una herencia hispánica del esperpento. El tempo de la novela es cambiante, lo que la convierte en amena, aunque en ocasiones resulte tediosa, pero lo novedoso en este aspecto es el aspecto circular del tiempo que Gabo utiliza para la historia, rompiendo con la tradición literaria de narrar “en tiempo real”. En un plano más temático, la recreación de la realidad existente en el Caribe de aquel entonces, permite al autor realizar una crítica bastante precisa de la misma, y no es de extrañar que muchos pretendan ver reflejada la figura del general Rafael Uribe en el protagonista y patriarca de los Buendía.
A parte de todo ello, y hablando a nivel personal, la lectura de “Cien años de soledad” me sirvió para constatar que la riqueza de la lengua castellana pasa, también, por Sudamérica. Gracias a Gabriel García Márquez se me abrió una puerta a la literatura que se hace más allá del Atlántico, y pude descubrir a autores como Borges, como Carpentier, como Cortázar…
jaumemoreso (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Abril de 2009
Muy buena respuesta Gabriel, eso sí que es una explicación con argumentos del porque "Cien Años de Soledad" es una buena obra y del porque las obras se pueden medir y calificar como buenas obras o todo lo contrario, sin calidad literaria.
Yo no me he leído "Cien Años de Soledad" así que no puedo rebatirte nada ni tampoco opinar al respecto, aunque sí darte la razón contemplando tu buen criterio y tu conocimiento de la obra.
Además, me has dejado en pañales.
Por otro lado, decirte, que yo nunca he dicho nada malo contra "La Celestina", tan sólo dije en tono de broma que estuve a punto de recurrir al suicidio. En otra opinión más adelante quedó más aclarado. Además, no me atreviría a decir que este libro o este otro son una mierda cuando no estoy preparado para leerlos o no los comprendo. Con "La Celestina" me pasó eso, no era precisamente mi lectura ideal, ni entraba en mis gustos. Pero por eso no diré que sea mala, estoy seguro que está muy bien escrita y que es una buena obra, pero yo no conseguí leerla.
Por otro lado, "Resident Evil", eso también lo digo en tono de broma, pero en este caso es la verdad. Eso es el caso más extremo de literatura basura. Una obra simplemente escrita por un tío gris que vomitó encima del papel una serie de palabras sin cuidarlas lo más mínimo. Creo que esta novela bate todos los records con la repetición "frunció el entrecejo", pues se repite constantemente, el pobre escritor no da más de sí... En fin, que es una escritura paupérrima sin ningún aliciente. Ni en las escenas de terror (que es una novela de terror) causa terror alguno ni en lo explícito de una descripción ni en lo explícito que está contando, no tiene gracia alguna.
En broma y en serio: "Resident Evil" sí que es una m pinchada en un palo, cómo el queso emmenteal del Dia, vamos, todo lo contrario a los quesos curados García Baquero... xD
Si te la leyeras, lo verías al conseguir pasar de las 20 primeras páginas, luego lo tirarías porque ya estarías hasta cabreado por la repetición de los mismos adjetivos una y otra vez y por la maldita expresión "frunció el entrecejo". Por el Amor de Dios, que no sabe utilizar sinónimos o qué?!!!! :P
Pero ni se te ocurra leerte tal birria de libro. Porque ahora hablando más seriamente: una novela como ésta, que no tiene la más mínima creatividad ni gracia, que venda en más de 10 países, en más de 10 lenguas y que venda simplemente por su título (ser de una saga famosa de videojuegos) es demencial. Que esta basura venda más que obras de autores "amateurs" de Bubok, que le pasan la mano por la cara al autor de "Resident Evil, es demencial.
jaumemoreso (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Abril de 2009
Y cambiando totalmente de tema, ahora que estoy desvelado, otro clásico infumable: "La Divina Comedia" de Dante.
Me la estoy leyendo estos días, y no veas cómo cuesta... hay que estar muy atento, leer poco a poco y prestando atención a las palabras para captar el significado de cada oración. Aunque eso es normal, ya que si tienes en cuenta que es una obra que se escribió hace más de 700 años, es normal que el "lenguaje" sea bastante diferente al moderno.
Pero, hay que decir que este factor del tiempo se nota mucho menos de lo que cabría esperar. Se puede considerar casi una obra atemporal, ya que en nuestro mundo moderno, te la lees y puede parecer actual, escrita ahora mismo.
Está escrita con una sencillez abrumadora, pero a la vez juega mucho con los dobles significados y en los simbolismos; está recargado de simbolismos y de oraciones tan simples pero a la vez tan complejas por su significado y lo que está representando que uno acaba aplaudiendo a Dante.
Que si "la selva negra" simboliza el periodo oscuro de Italia o las pasionas materiales y los pecados; que si esa determinada "cuesta" simboliza el camino hacia la virtud, que si esa pantera es la encarnación de la lujuria, que si ese león simboliza el orgullo y la ambición, y de la misma manera el poder de Francia, o de Carlos de Valois que entró en Italia con un numeroso ejército, etc...que si Beatriz es la Santa Trinidad y la simbología de la sabiduría divina; que Virgilio es la personificación de la razón...
En este sentido, es una obra apra quitarse el sombrero, pues cuántas obras hemos leido nosotros, y cuántas obras hemos escrito nosotros, con tanto significado, con tanta información contenida y latente, que diga tantas cosas y que simbolice tantas cosas...
Ahora mismo estoy en el Canto III del Libro I "El Infierno". Hace unas descripciones magníficas, deliciosas y sublimes; pero en general cuesta mucho de leer. Por ejemplo me encanta:
"...me infundiera terror el aspecto de un león que a su vez se me apareció, figuróseme que venía contra mí, con la cabeza alta, y con un hambre tan rabiosa, que hasta el aire parecía temerle..."
"...donde el Sol se calla..."
"...se presentó a mi vista uno, que por su prolongado silencio parecía mudo..."
"...Su instinto es tan malvado y cruel que nunca ve satisfechos sus ambiciosos deseos, y después de comer tiene más hambre que antes..."
"...yo seré tu guía, y te sacaré de aqui para llevarte a un lugar eterno, donde oirás aullidos desesperados; verás los espíritus dolientes de los antiguos condenados, que llaman a gritos a la segunda muerte..."
"...y me llamó una dama tan santa y tan bella, que le rogué me diera sus órdenes. Brillaban sus ojos más que la Estrella, y empezó a decirme con voz angelidal, en su lengua: -¡Oh, alma cortés, mantuana, cuya fama dura aún en el mundo, y durará mientras su movimiento se prolongue!..."
Y esto se escribió hace 700-800 años y puede parecer perfectamente actual, y aún hay que sumarle otro handicap más con el cual innovó en su época, y fue que escribió esta obra en toscano, y no en latín, la cual era la lengua culta de la literatura y la apreciada; en cambio, el toscano o el italiano eran el lenguaje vulgar y coloquial.
No puedo decir gran cosa más porqué aún estoy al principio de la obra, (página 25), pero por ahora está brillantemente escrita, aunque cueste mucho de leer, pero mucho. Para leer 25 páginas me he estado casi 1 hora.
Por eso, puedo decir que es "casi" un clásico infumable, por su dificultad. Y aunque no sea mi tipo de literatura ni me guste especialmente, le consigo ver su brillantez y según qué oraciones y fragmentos que me gustan y serían grandes y dignas citas con las que empezar una novela.
En definitiva: que no me gusta, no es de mi estilo (aunque dentro de la obra, hay fragmentos que me gustan) pero aunque no me guste, me doy cuenta, veo y admito la calidad que tiene.
pelagio (desconectado)
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
Yo no negaré nunca la calidad literaria de Unberto Eco, pero lo siento, me ha sido imposible leerle, no solo el "Nombre de la rosa" tampoco pude acabar "Baudolino" por mucho que la historia de Nicetas fuera apasionante. En mi caso particular yo no culpo a Eco, me culpo a mi mismo por no saber admirar semejante torrente descriptivo... que le vamos a hacer. Por cierto yo no soy escritor, ni siquiera aspiro a hacerlo... ni a nínguna ínsula Barataria ni nada por el estilo, yo sólo cuento historias, hay se encuentra nítida la frontera de lo que puedo hacer y lo que nunca llegaré a hacer. Saludos Gibr
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
La verdad es que cuando el Eco se enrolla describiendo una portada de piedra, se queda solo. Literalmente, que el lector se va a por un zumo, vamos...
Para descripciones cansinas Tolkien, y no me refiero solamente los pasajes de los ents en Fangorn, donde la cansinez supina puede justificarse con la ideosincrasia de los personajes. Pero ahí queda.
La verdad es que por lo que leo creo que los audivisuales han hecho mucho daño a la paciencia literaria. Está claro que antes del cine la literatura tenía que ser mucho más descriptiva para que las gentes pudieran ver cosas que de otra forma no podrían ni imaginar. Ahora estamos saturados de imágenes y leer una descripción aburre por muy bien escrita que esté. Nos corrompe el frenesí del tiempo moderno, ya no se lee al calor de un hogar sentados en un sillón con un humeante te, se hace en el metro, a intervalos de diez minutos y, en breve, en libros digitales que se leen como una página web, que más que leerse se escanean. La Literatura tal y como nos la han enseñado tiene los días contados, en breve cualquier cosa que no pueda leerse en un tris será "infumable". Literatura para vagos, para estresados, el triunfo del fast-read. No tiene por qué ser malo, pero sí es más fácil que lo sea. Ojalá me equivoque.
pelagio (desconectado)
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
La verdad es que cuando el Eco se enrolla describiendo una portada de piedra, se queda solo. Literalmente, que el lector se va a por un zumo, vamos...
Para descripciones cansinas Tolkien, y no me refiero solamente los pasajes de los ents en Fangorn, donde la cansinez supina puede justificarse con la ideosincrasia de los personajes. Pero ahí queda.
La verdad es que por lo que leo creo que los audivisuales han hecho mucho daño a la paciencia literaria. Está claro que antes del cine la literatura tenía que ser mucho más descriptiva para que las gentes pudieran ver cosas que de otra forma no podrían ni imaginar. Ahora estamos saturados de imágenes y leer una descripción aburre por muy bien escrita que esté. Nos corrompe el frenesí del tiempo moderno, ya no se lee al calor de un hogar sentados en un sillón con un humeante te, se hace en el metro, a intervalos de diez minutos y, en breve, en libros digitales que se leen como una página web, que más que leerse se escanean. La Literatura tal y como nos la han enseñado tiene los días contados, en breve cualquier cosa que no pueda leerse en un tris será "infumable". Literatura para vagos, para estresados, el triunfo del fast-read. No tiene por qué ser malo, pero sí es más fácil que lo sea. Ojalá me equivoque.
Ahí le has dado, Turambar. En el clavo.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Yo creo, sin embargo, que la Literatura, como evoluciona, se hace más efectiva. A muchos nos gusta la forma y el poder que representan los dinosaurios, pero por problemas adaptativos seguramente en esta época volverían a extinguirse, porque sus posibles presas son más rápidas, demasiado pequeñas para alimentarlos, quizá demasiado inteligentes para ellos...
Todos los escritores de esta época, o casi todos, en cierto modo se aprovechan del poso cultural de los que los precedieron y, si en algo se estiman, intentan superarlos. Hay muchos más escritores y hay muchos más lectores, y el nicho zoológico, el conjunto de circunstancias que hacen perdurar a una especie (alimento, agua, temperatura, cobijo, etc) es más variado. Ahora pueden prosperar autores que no hablen de lo humano y de lo divino. También pueden prosperar autores que hablen de los problemas de las mujeres de edad media que viven en grandes ciudades. De hecho, ese es un nicho zoológico bastante rico y en el que hay una feroz competencia; perdurará el que consiga más presas, y las atraerá acercando sus historias a las circunstancias más populares.
Por otra parte, los escritores se ven presionados por la impaciencia de los lectores y eso les hace evolucionar. El escritor de la mencionado Resident Evil es el producto de la evolución para alcanzar un nicho zoológico, un público, al igual que lo son las películas de Steven Seagal. Se trata de ganarse la vida escribiendo. Por eso se da la circunstancia de que hay autores que han muerto en la miseria para ser reconocidos años más tarde, cuando se dio un nicho zoológico favorable para sus obras postumas. Las puertas de esos nichos, sin duda, hasta el momento estaban en las manos de los editores, pero no podemos olvidarnos de que, en otra época, estaban en manos de los mecenas y, al haber tan poca competencia literaria, los lectores que podían acceder a la cultura leían todo lo publicado. Y lo poco que había publicado era comentado. Y, como era comentado, se hacía famoso. Y se hacía referencia a ello. Y esa fama, como no podía ser de otra manera, se extendía en el tiempo apoyada en el hecho de que la Historia de la Literatura se estudia en las escuelas y a nosotros nos ha tocado estudiar a los clásicos, pero no a los contemporáneos ( y quizá por ello le tenemos tanta grima ).
Hoy día un escritor debe convencer al editor de que la obra que le ofrece perdurará. El editor, como animal que busca la supervivencia, cree tener claro las necesidades de una obra para perdurar, y sólo alumbra las que corresponde a su campo de acción. Por eso, hoy día, es muy difícil que un autor que no tiene renombre pueda permitirse escribir una obra lenta, una obra con una estructura que dificulte el entendimiento o una obra experimental. Porque el gran nicho zoológico está en los lectores que quieren entender lo que sucede sintiéndose, a la vez, inteligentes porque han podido entenderlo y porque creen estar leyendo lo que corresponde a su nivel social o a su identidad individual. Lo cual hace que, cuando no nos identificamos con un tipo de Literatura porque se nos hace ajena a nosotros, la rechacemos. Es posible que a un heavy le cueste hacerse cargo de las letras de Antonio Gala y que a un militar de setenta años le cueste aceptar a Chuck Pallaniuck.
En cualquier caso, mi consejo es: entended la Literatura clásica en lo que supone: un golpe de suerte con un mecenas detrás, o una oportunidad en ausencia de competencia, o una obra insipirada por las circunstancias, o un proyecto de bestseller, al igual que ahora, pero cuya recompensa se encontraría en los teatros o en las operas.
Y no sintáis complejo por rechazar a un autor que no siente respeto por sus lectores y que no ha tenido la habilidad suficiente para contar algo de un modo llevadero, eficaz, ameno o hipnotizador. Pero os podréis ganar el derecho de hacerlo cuando le hayáis dado una oportunidad justa a cada uno de esos autores poniendo en su obra vuestra inteligencia, vuestra tolerancia y vuestros cinco sentidos y, sobre todo, cuando busquéis el disfrute en todos los aspectos de la Literatura, y no sólo en el desarrollo de la trama.
R2_D2 (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
No tiene por qué ser malo. Es diferente.
Los que tropiezan ahí son los que imitan modelos, los que se ponen a escribir con la intención de "hacer literatura", en lugar de con la honesta intención de contarle una historia al lector que ellos conocen, cuyos trucos, teclas y connotaciones posibles le son familiares.
El lector de Manzoni y su larguísima descripción inicial en Los Novios no es el de ahora. El oyente de Homero y su descripción del escudo de Aquiles no es el urbanita del siglo XXI.
La enseñanza de la literatura tiene bastante culpa de ese "hacer literatura", porque aureola con fama y prestigio las obras del pasado, en lugar de preocuparse en primer lugar por hacer entender a los alumnos de qué va esto de contar historias, que a ningún ser humano le es ajeno.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
No tiene por qué ser malo. Es diferente.
Los que tropiezan ahí son los que imitan modelos, los que se ponen a escribir con la intención de "hacer literatura", en lugar de con la honesta intención de contarle una historia al lector que ellos conocen, cuyos trucos, teclas y connotaciones posibles le son familiares.
El lector de Manzoni y su larguísima descripción inicial en Los Novios no es el de ahora. El oyente de Homero y su descripción del escudo de Aquiles no es el urbanita del siglo XXI.
La enseñanza de la literatura tiene bastante culpa de ese "hacer literatura", porque aureola con fama y prestigio las obras del pasado, en lugar de preocuparse en primer lugar por hacer entender a los alumnos de qué va esto de contar historias, que a ningún ser humano le es ajeno.
Completamente de acuerdo. No hay que olvidar que muchos sueldos dependen del prestigio de los clásicos.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
La verdad es que cuando el Eco se enrolla describiendo una portada de piedra, se queda solo. Literalmente, que el lector se va a por un zumo, vamos...
Para descripciones cansinas Tolkien, y no me refiero solamente los pasajes de los ents en Fangorn, donde la cansinez supina puede justificarse con la ideosincrasia de los personajes. Pero ahí queda.
La verdad es que por lo que leo creo que los audivisuales han hecho mucho daño a la paciencia literaria. Está claro que antes del cine la literatura tenía que ser mucho más descriptiva para que las gentes pudieran ver cosas que de otra forma no podrían ni imaginar. Ahora estamos saturados de imágenes y leer una descripción aburre por muy bien escrita que esté. Nos corrompe el frenesí del tiempo moderno, ya no se lee al calor de un hogar sentados en un sillón con un humeante te, se hace en el metro, a intervalos de diez minutos y, en breve, en libros digitales que se leen como una página web, que más que leerse se escanean. La Literatura tal y como nos la han enseñado tiene los días contados, en breve cualquier cosa que no pueda leerse en un tris será "infumable". Literatura para vagos, para estresados, el triunfo del fast-read. No tiene por qué ser malo, pero sí es más fácil que lo sea. Ojalá me equivoque.
Ahí le has dado, Turambar. En el clavo.
Vamos a ver, es que para describir bien, hay que hacerlo con pocas palabras. Es que yo creo sinceramente que la calidad reside en formar los trazos que le den al lector la autonomía de entender lo expresado, sin que por ello tenga que hacer un excesivo esfuerzo mental que, de todos modos, podría llevar a equívocos. Tu puedes describir una sonrisa como te de la gana, indicando el ángulo exacto de levantamiento de la comisura, la sombra que produce en el otro lado del rostro, la amplitud que infiere en los ojos... pero creo que es mejor describir: "sonrió un poco de lado, como el magnate que se acaba de dar cuenta de que le han timado unos cuantos dólares". Puedes describir aun tipo gordo, sudoroso, calvo, con todos los detalles de la aureola de sudor en las axilas. Pero puedes decir que "el encargado de la peugot pasó una prieta pezuña por encima de la mesa para volver a su más cómoda posición rebosando la silla, apoyado en una reposabrazos para tener el pañuelo más cerca de la frente". Es cuestión de esforzarse en hacer el producto más apetecible, visual, ameno en todas sus frases.
claudiomuriel (desconectado)
Fecha de ingreso: 18 de Octubre de 2009
No tiene por qué ser malo. Es diferente.
Los que tropiezan ahí son los que imitan modelos, los que se ponen a escribir con la intención de "hacer literatura", en lugar de con la honesta intención de contarle una historia al lector que ellos conocen, cuyos trucos, teclas y connotaciones posibles le son familiares.
El lector de Manzoni y su larguísima descripción inicial en Los Novios no es el de ahora. El oyente de Homero y su descripción del escudo de Aquiles no es el urbanita del siglo XXI.
La enseñanza de la literatura tiene bastante culpa de ese "hacer literatura", porque aureola con fama y prestigio las obras del pasado, en lugar de preocuparse en primer lugar por hacer entender a los alumnos de qué va esto de contar historias, que a ningún ser humano le es ajeno.
Los lectores de Homero de hoy idealizan un poema cuyas dos terceras partes es claramente una película de Chuk Norris.
Lástima no poder meterse en el pellejo de varias épocas simultáneamente, sin interferencias culturales e históricas, para comparar más objetivamente.
R2_D2 (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
No tiene por qué ser malo. Es diferente.
Los que tropiezan ahí son los que imitan modelos, los que se ponen a escribir con la intención de "hacer literatura", en lugar de con la honesta intención de contarle una historia al lector que ellos conocen, cuyos trucos, teclas y connotaciones posibles le son familiares.
El lector de Manzoni y su larguísima descripción inicial en Los Novios no es el de ahora. El oyente de Homero y su descripción del escudo de Aquiles no es el urbanita del siglo XXI.
La enseñanza de la literatura tiene bastante culpa de ese "hacer literatura", porque aureola con fama y prestigio las obras del pasado, en lugar de preocuparse en primer lugar por hacer entender a los alumnos de qué va esto de contar historias, que a ningún ser humano le es ajeno.
Los lectores de Homero de hoy idealizan un poema cuyas dos terceras partes es claramente una película de Chuk Norris.
Lástima no poder meterse en el pellejo de varias épocas simultáneamente, sin interferencias culturales e históricas, para comparar más objetivamente.
Joder, que esas películas entonces no se conocían....
La historia de la literatura repite, en cierto modo, la biografía de un lector, como lo de la filogénesis y ontogénesis. Es normal, absolutamente normal, que te apasione una pelea. Y normal que después de milenios de literatura o de una larga experiencia como lector, pidas que las peleas sean más sutiles.
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jaumemoreso (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Abril de 2009
Y digo yo una cosa. He hecho el ejercicio de reflexión acerca de valores indudables que aporta la novela Drácula. ¿Por qué no hace alguien lo mismo con Cien años de soledad, si de verdad queréis que Idelosan abra un poco su punto de vista? Es que, si miráis el hilo en su conjunto, a veces da la sensación de que Idelosan tiene razón cuando dice que nadie es capaz de lanzar un huevo contra un clásico, cuando realmente este hilo se llama: CLÁSICOS INFUMABLES. ¿Censuramos el hilo, o hay un valiente que, sin coger un libro de texto, sea capaz de explicar por qué Cien años de Soledad es tan jodidamente bueno?
Eso, eso! Decir que una cosa tiene calidad, porque la mayoría lo dice, según criterios objetivos (y no subjetivos) es lo mismo que decir nada. Es una afirmación muy vacua. Hay que argumentar motivos y dar razones objetivas, y también argumentos subjetivos (pues el objetivismo no es NADA sin la subjetividad, NADA).
Idelosán dice que "Cien Años de Soledad" es una m pinchada en un palo. Yo no lo sé, no me lo he leído. Pero los que respondéis en contra de Idelosán "el Azote de los Trolls" lo haréis por algo no? pues venga!! argumentad porqué es buena "Cien Años de Soledad" porqué sino, sólo son palabras vacías y estériles.
Por otro lado la literatura es arte, y en su valoración es muy importante el gusto subjetivo de cada persona. En la literatura no vale que esta novela o esta otra son buenas o son malas porque los eruditos y los intelectuales así lo digan (con razones objetivas) NO, en el arte un 50% cómo mínimo es subjetivo, gusto personal, que puede ser global (de un grupo de personas con unos gustos, valores, ideas, puntos de vista, etc; pareciods) o que puede ser individual.
No se puede comparar el arte con el automobilismo o la charcutería. Ya sabemos que Ferrari es una gran marca y hace grandes coches, como Porsche; pero ahí importa un bledo la opinión subjetiva, ya que un coche es bueno técnicamente, mecánicamenta; etc. Tiene buenas prestaciones, potencia, velocidad, etc, etc, etc... aquí no entra lo personal, es puramente técnico. Y lo mismo pasa con infinitud de cosas cuyos valores son la manufacturación, el materialismo, la técnica, la ingeniería, arquitectura, la ciencia, la industria, etc...
Por tanto, yo almenos no me creo que "Cien Años de Soledad" sea un grandioso libro porque los intelectuales sentados en sus butacas de terciopelo lo digan; hay que dar argumentos. Venga, por qué es tan buena? :P
SUBIRCITAR