Una comunidad, una obra, una utopía..., una mera presentación
tiarus (desconectado)
Fecha de ingreso: 4 de Diciembre de 2009
En fin:
Mi obra soy yo.
Yo soy, la suma de todas las culturas de mi tierra, los recuerdos e impresiones de mi vida, el estilo, pulido o no, que representa cada gota de mi forma.
Las referencias siempre se toman de aquel que sobresale, aunque se sepa que nunca dice la verdad, pero nunca a costa del anonimato, porque la doma de la anarquia escriturista simpre pasa por hacer uso de ella, esa es la fuerza del individuo y lo que teme el que la oprime.
No basta con secundar la posibilidad de ser apocrifo, hay que solventar las incidencias como hombre ( o mujer claro) y luego como un solo individuo, despues,todos justos.
La ponencia de textos innominados, solventa, si, un problema: la impunidad del verbo y de aquel que lo alimenta.
Por ende, si es imprescindible, quien lo dice, lo que dice y para que lo dice, si faltase cualquiera de los tres, lo dicho careceria de credibilidad, fundamento y autoridad.
Y por mi parte, ya he terminado aqui mi alegato, Señoria.
Editado; mejor asi ,verdad?.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
Tiranus, digo Tiarus, no alucines. No es que quiera defender a Perico que ni falta le hace. Pero aquí se puede hablar de todo y la propeusta de este gurpo será mejor o peor acogida, pero de ahí a censurar su ideología sólo porque no te gusta va un paso. Relaja el tono anda que seguro se te entiende mejor.
Está claro de que ni tú le vas a convencer ni él a ti, así que una vez habéis expuesto vuestras ideas los ataques sobran.
DT. Por el buen rollo en el foro.
gabrielfrau (desconectado)
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
¿Tú cobras cero? Yo cobro cero. Hagamos una ONG solidaria y acerquemos nuestros textos a quienes no tienen posibilidades de asomarse a la cultura. O destinemos los beneficios generados a la lucha contra el cáncer, o a los niños sin recursos. Pero no puedo, ni quiero, ceder mi trabajo para que otros se lucren con él.
Durante diez años trabajé en el Consejo de Redacción de una publicación cultural, y allí nunca nadie cobró ni un céntimo. Un par de obras de teatro, que escribí hace años, han sido escenificados por algunos grupos amateurs sin que nunca haya recibido yo ninguna compensación. Esa creencia personal que tengo de que estoy tocado con el don de la escritura (iluso podéis llamarme), y que ello genera una obligación moral de compartir mi obra con la sociedad, queda relegada a un segundo plano: ya he compartido. Ahora es preciso que la sociedad cumpla conmigo. Si la sociedad confirma que, efectivamente, yo tengo facultades para escribir y contar historias, es preciso que comparta conmigo todo aquello que yo necesito, que yo compartiré con la sociedad los escritos que me demanda. Y si mis congéneres me dicen que no sirvo para el tal ministerio de escribir, entonces, me dedicaré a otras labores que quizás también precise la sociedad.
El comunismo es una utopía, y lo es porque no podemos asentarlo en un sistema capitalista de mercado como el que se ha impuesto en nuestros días. Yo no puedo compartir mi trabajo con los demás si los demás no comparten el suyo conmigo. Si alguien quiere que yo escriba y le entretenga con mis hablillas y mis historias, será preciso que alguien me suministre los víveres que yo preciso para mi existir. Que alguien me suministre techo decente bajo el que dormir. Que la sociedad comparta conmigo sus cosas, que yo compartiré con ella las mías. No hay más. Si ello no es así, yo tendré que trabajar en aquello que me dé un puñado de monedas a final de mes, pues preciso, solamente, vivir.
Poco puedo entender de este sistema que tan amablemente nos ha propuesto el señor Pierre Menard: le entregamos nuestro trabajo y él se encarga de distribuirlo y difundirlo por estos mundos de Dios sin que nosotros recibamos más que un simple apretón de manos. Y usted (o ustedes), señor Menard, ¿qué reciben a cambio? ¿Entiendo que el sistema ofrecido, y explicado por ustedes con ambiguas referencias al comunismo envueltas en un bonito papel de palabras, debo aplicarlo a otras de mis facetas? ¿Debo, por tanto, entregar también mi trabajo personal de forma altruista a la sociedad? ¿Debo dejar de cobrar por realizar mis proyectos de decoración?
De verdad que poco entiendo del proyecto. Sé que mis entendederas son limitadas, pero no desearía que usted, señor Menard, se aprovechara de ello. Podría concebir que ustedes me ofrecieran lo mismo pero ponderando mi nombre, pues me ofrecerían una oportunidad de que a alguien sorprendiera y gustara, aún a costa del enriquecimiento de ustedes (o lo tomo o lo dejo, como en todos los contratos editoriales, que nada hay de original en esta última ocurrencia). Pero, pedirme mi trabajo sin ofrecerme absolutamente nada más que no sea la utópica melancolía de una ideología imposible es algo que mis pocas luces no alcanzan a entender. Lo siento, debo declinar, educadamente eso sí, su ofrecimiento; debo trabajar para vivir.
Y, por favor, dejémonos de insultos y mancillas en esta página (y en este foro). Aquí no hay trolles ni otros seres fantásticos. Todos somos personas y, como tales, todos tenemos derecho a expresar nuestras opiniones. Estamos en un foro, y nunca me cansaré de recordar que la razón de ser de los foros es la discusión y la toma de posturas. Con educación, siempre, con decoro, en todo momento, y con la ironía que no despunte más allá de lo absolutamente necesario. ¿O es que en verdad debemos tratarnos como seres fantásticos y no como personas?
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Hombre, Tiarus, mal expuesta, lo que se dice mal expuesta, pues no… Pierre tiene bastante estudiado de lo que habla. Podremos estar más o menos, o del todo o en nada, de acuerdo con él, pero tiene su lección bien aprendida.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Por cierto, ¿habéis pensado que escribir sin autoría (Autoría como la entiende menard, con mayúscula) y sin ninguna remuneración (o escasísima) es lo que venimos haciendo la mayoría de los que entramos en este foro? Pierre, tu utopía va ser cierta… Je, je.
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
Por cierto, ¿habéis pensado que escribir sin autoría (Autoría como la entiende menard, con mayúscula) y sin ninguna remuneración (o escasísima) es lo que venimos haciendo la mayoría de los que entramos en este foro? Pierre, tu utopía va ser cierta… Je, je.
Nos has descubierto. No hemos hecho más que plagiar la realidad, despojándola de sueños e ilusiones.
O más bien, dándoles la vuelta a esas ilusiones para encaminarlas contra el "establishment" de la industria, allí donde se les puede hacer daño, invirtiendo sus valores y socavando sus principios.
Aprovechando este post, os recomendamos que no dejeis de visitar esta página: www.elplagio.com.
Página sobria, sin adornos, pero densa y apasionante. Cada una de sus secciones daría para abrir uno y mil debates.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Bueno, Gabrielfrau, Tiarus, tenéis razón en todo lo que decís. No comprendo por qué tengo que ser yo el que renuncie a un salario y no el albañil que viene a arreglarme la terraza. Y menos lo entiendo porque me diga alguien que no voy a conseguir nunca vivir de la Literatura. En cualquier caso, mi oficio no es menos importante que un presentador de telediarios, una estrella del rock o un arquitecto. Para mí, no vivir de la Literatura significaría, a la postre, renunciar a la Literatura, a la familia o a ambas cosas, y finalmente para conseguir que la gente, en lugar de gastarse dinero en mis libros se los gastase en otra cosa. Prefiero acoger a un amigo que se haya quedado sin curro, no comprar nada que no me haga falta, dar lo que no use a la beneficencia e inculcar valores prácticos y solidarios a mi hija, cuando deje el ordenador un rato, cansado de desarrollar mi oficio, y la lleve a dar un paseo por cualquier sitio que le guste.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
Volviendo a lo dicho, gabriel frau, antes
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
Kafka, Proust, Miguel Hernández, Kennedy O Toole....
Por la naturaleza del "producto", que requiere acumulación de obra y creación de Marca/Nombre, lo normal es que los "derechos de autor" lleguen despacio y tarde.
Pero el valor de una obra no es su valor de cambio. Ni toda difusión posible -más ahora- es difusión comercial.
El punto más aproximado entre el valor comercial y el valor cultural se da sólo en las obras libres de derechos de autor, cuando todas las editoriales pueden distribuirlas por igual. Sólo reconoceremos a Kafka entre muchos otros cuando su obra ya no genere derechos de autor y compita en igualdad de condiciones con otras obras que tampoco generen derechos de autor.
Mientras tanto, las editoriales promocionarán y venderán sus productos bajo licencia: el último Planeta, los hombres que no amaban a las mujeres, Pérez Reverte...
¿Alguien recuerda a Vicente Blasco Ibáñez? Exito comercial arrollador en su momento... Fue el dominador de la novela española entre 1900 y 1930.
Valor de uso, valor de cambio. El aire tiene un valor inmenso y es gratis. El agua, de la que podemos prescindir por un tiempo mucho mayor, tiene un cierto coste.
No existe una medida del valor artístico. Lo que utilizamos, como el precio o el número de ejemplares vendidos, son comparaciones distorsionadas. Como distorsionado es el precio de una obra "autógrafa" como una pintura o una escultura, cuando se subasta.
Proponerse crear mercancías culturales es un legítimo derecho, sin duda. Y empleo al que, como es lógico, pueden apuntarse los creadores, como quien se hace con una notaría, o una cátedra. Y hasta es posible que venda más si escribe algo o un poco mejor. Desde luego, un poco de oficio se antoja imprescindible. Y no dudamos que entre lo mucho que se vende se encontrará un poco o bastante arte.
Malo es humillar el arte al Mammon del comercio.
Malo tambien al burócrata del Partido que te dará el carnet de escritor. Malo -como Cervantes, Quevedo, Lope, Calderón- tener que humillarse con sonetos y décimas aduladoras a los marqueses y duques que te podían dar un poco de refugio para llenar la tripa. Malo sí, como Virgilio, dependes del favor de Augusto. ¿Y si se hubiera equivocado de bando y hubiera elegido a Marco Antonio? Malo ir de palacio en palacio, como los homéridas o los juglares, tratando de caer bien con tu arte a los que te pueden llenar la barriga. Pero ¡qué remedio! En cada momento los jueces del arte fueron los burócratas del Partido, la nobleza, el príncipe o el reyezuelo de aldea. Ahora es el dinero.
Cultura solo ha habido cuando el creador ha podido liberarse de la necesidad material por una pequeña grieta, un resquicio de libertad.
Ahora hay más libertad que nunca.
Nuestro planteamiento es impedir que el Mammón del comercio cierre espacios. Que iguale difusión cultural y comercialización. Que ponga canon al préstamo bibliotecario. Que impida la digitalización y libre difusión por internet del inmenso patrimonio cultural libre de derechos de autor. Que lo privatice, como los primeros capitalistas privatizaron las tierras comunales en Rusia, España o Inglaterra, "para darlas al comercio y crear riqueza", porque lo que es de todos no tiene valor, y lo que es de uno sí lo tiene, porque se puede vender. Que nos haga creer que al defender sus legítimos intereses comerciales defiende los intereses de la creación artística (¡no más que el seguro de desempleo, o las vacaciones, o el permiso por maternidad, o la indemnización por despido, o la enseñanza obligatoria y gratuita!). Que venda como Obra, lo que es Nombre de Marca.
raulcamposval (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
En mi opinión, Blasco Ibáñez está a la altura de cualquier otro novelista consagrado. Será la historia y no nosotros los que le pongamos en el lugar que le corresponda. Tiempo al tiempo. Todavía no es tarde para que Sangre y arena se recuerde por algo más que Sharon Stone. Y sabes como yo que también Ruiz Zafón pasará a la historia…
tiarus (desconectado)
Fecha de ingreso: 4 de Diciembre de 2009
Esta claro que al final, tenemos que reconocer que es el dinero el que manda por estos lares, ni comunismo, ni socialismo, ni "pitas en vinagre", ya lo dijeron grandes como Bizarro y Raul.
Y que escribir anonimamente es, antetodo, contraproducente para mejorar nuestra situacion, noble si, pero ni te da de comer y encima en la Moncloa se van a reir en tu cara.
Si quieres escribir para que los beneficios se destinen a otros, "pos fale", pero que quede claro que eres tu y estas ahi, que no digan que lo ha escrito un cobarde que no da la cara, y recordad que los grandes, son grandes porque se dieron a conocer, no conozco ningun premio Principe de Asturias de las letras, entregado a un escritor anonimo y encima que sea pobre.
Todas las ideologias y sus variantes, estan muy bien, y son todas muy logicas y beneficiosas, el problema viene cuando un humano, sobre todo uno al que solo le interesa su propio beneficio, le pone las "patas" encima.
Me animo a recordaros, que es el gobierno de turno y sus amigos, los que, en este pais, fuera no es asi, no al menos como aqui, intentan, no solo controlar, sino sacar beneficio del trabajo de otros.
Seria recomendable no perder nunca de vista el verdadero problema, para darle una pronta solucion.
Deveriamos, como digo, dejar las ideologias y sus derivados a un lado y centrarnos todos en poder escribir y leer tranquilos sin que el gobierno y sus colegas nos tengan que dar permiso.
Me gustaria recordar , solo por meter cizaña, el intento de censura de las paginas Web de descargas.
En legislacion estamos todavia en los tiempos de...... iba a decir de Franco, pero me parece que estamos todavia mas atras, en los tiempos de Cervantes.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Claro, Pierre, claro, la Capilla Sixtina, como fue por encargo, es una mierda. Igual que toda la obra de los Renacentistas que ejercían su arte bajo mecenazgo. Igual que lo que hace un director de fotografía en una peli, o un actor en una obra de teatro, es una mierda, porque es por encargo.
Igual que la novela El tercer hombre es una mierda, porque fue por encargo.
Así el Taj Majal.
Como los carteles de Toulouse Loutrec.
Igual que todos los relatos que hemos escrito en el concurso de Bubok, son una mierda porque tenían la limitación de una premisa.
El mismo mérito tendría la obra de Miguel Hernández si no hubiese suscrito sus poemas.
No habría pasado nada si nunca supiéramos que El diario de Anna Frank era un diario real.
No tiene importancia saber que el padre del autor de El club de la lucha fue asesinado.
¿Es eso, Pierre? ¿Por eso os dáis un nombre, aunque sea falso?
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
Nadie ha dicho eso, bizarro Sargento Mayor, si no tú.
Hemos dicho solamente que la creación respira por los poros que le dejan las circunstancias de su época: el mecenazgo, el patrocinio, el encargo del partido, la productora hollywoodense... Lo otro, esa descalificación de la Capilla Sixtina, lo has dicho tú, no nosotros.
Redundemos en lo dicho, no para tí, sino para el lector sorprendido.
Hemos dicho: las mejores condiciones para la creación son:
- bienestar material, supervivencia asegurada del creador. ¿O crees que la obra cultural de la Antigüedad la crearon los esclavos de las canteras?
- libertad de expresión.
En todas esas épocas y condiciones históricas, la creación respira por donde puede, hace lo que puede.
Los escritores tenemos suerte, porque nos basta con papel y lápiz. Los condicionantes de un arquitecto o un director de cine, cuya obra, por su volumen económico, depende de tantas personas, son tremendos. Las tensiones entre Miguel Angel y el Papa de turno son sobradamente conocidas. Las memorias de cualquier director de cine (John Huston, p.e.) o guionista (Gore Vidal, p.e.) están llenas de chascarrillos.
Sargento Mayor: tienes mucho interés no en confrontar ideas y puntos de vista, sino en deformar lo que decimos de una manera tan burda que ofende a la razón. ¿Por qué? No lo entendemos, sinceramente. Nadie gana con este enfrentamiento de barra de bar, ni tú, ni nosotros, ni el público que pase cerca.
oiramrepuss (desconectado)
Fecha de ingreso: 10 de Diciembre de 2009
Pierr, cuales son según tu visión las carencias de Bubok.
Mojate... ya que yo no encuentro ningunas.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Nadie ha dicho eso, bizarro Sargento Mayor, si no tú.
Hemos dicho solamente que la creación respira por los poros que le dejan las circunstancias de su época: el mecenazgo, el patrocinio, el encargo del partido, la productora hollywoodense... Lo otro, esa descalificación de la Capilla Sixtina, lo has dicho tú, no nosotros.
Redundemos en lo dicho, no para tí, sino para el lector sorprendido.
Hemos dicho: las mejores condiciones para la creación son:
- bienestar material, supervivencia asegurada del creador. ¿O crees que la obra cultural de la Antigüedad la crearon los esclavos de las canteras?
- libertad de expresión.
En todas esas épocas y condiciones históricas, la creación respira por donde puede, hace lo que puede.
Los escritores tenemos suerte, porque nos basta con papel y lápiz. Los condicionantes de un arquitecto o un director de cine, cuya obra, por su volumen económico, depende de tantas personas, son tremendos. Las tensiones entre Miguel Angel y el Papa de turno son sobradamente conocidas. Las memorias de cualquier director de cine (John Huston, p.e.) o guionista (Gore Vidal, p.e.) están llenas de chascarrillos.
Sargento Mayor: tienes mucho interés no en confrontar ideas y puntos de vista, sino en deformar lo que decimos de una manera tan burda que ofende a la razón. ¿Por qué? No lo entendemos, sinceramente. Nadie gana con este enfrentamiento de barra de bar, ni tú, ni nosotros, ni el público que pase cerca.
Será que me gustan las barras del los bares, y será que tú no hablar claro por mucho que digas que hablas claro.
oiramrepuss (desconectado)
Fecha de ingreso: 10 de Diciembre de 2009
Te odio, te odio tanto.Tanto que me presiona el pecho y me crea
ansiedad, tanto que creo cuando te veo, me tiraría encima tuyo y
apretaría tu cuello entre mis manos hasta dejarte sin respirar. Te
odio, no es un secreto ni lo pretendo disimular.
Odio tu forma de andar, tu caminar altivo y con aires de
superioridad. Odio tus vestidos de perlas, mensajes ocultos de la
pobreza que se esconde debajo y detrás.
Te odio, odio cuando miras dulcemente porque sé que mientes, y sé
que hay en esos ojos y los pensamientos que esconden en su lindo
disfraz. Odio cuanto haces y el arte con que lo haces, lo bien que te
sale aquello que te propones y los reconocimientos que vienen seguidos
de los ciegos que, con tu brillo, no ven tu inutilidad. Te odio. ¡Dios
como te odio!
Y como odio que me trates como si fuesemos amigos, cómo si entre
nosotros hubiese algún tipo de complicidad, cómo actúas como si te
importase mi persona, como si realmente me quisieras ayudar, por eso te
odio aún más.
Odio tus maneras, tu forma de hablar, dulcínea endiablada, elocuente
y locuaz. Odio la delicadeza y naturalidad que te compone, que te hace
frágil a los ojos de los demás, que te protegen como si fueses baso de
cristal.
Odio tu suerte, toda la que tienes, las cosas que posees y sobre todo
que con la persona a la que amas puedas estar y a su lado poder
caminar, lo odio, odio tu sonrisa, esa que muestra tu gran felicidad,
la que yo nunca podré alcanzar... lo odio...¡cómo lo odio!
Y te odio porque no llegaré a ser como TU jamas, por la inferioridad
que siento a tu lado, por la pequeñez que me hace ante tí menguar, TE
ODIO, porque a pesar de odiarte no lo hagas tú del mismo modo, que aún
así quieras a mi lado estar. Te odio. Y todo porque...
"TE LO PERMITO y NO ME LO IMPIDO" que mala es la envidia y desear lo que poseen los demás.
jaumemoreso (desconectado)
Fecha de ingreso: 9 de Abril de 2009
Nadie ha dicho eso, bizarro Sargento Mayor, si no tú.
Hemos dicho solamente que la creación respira por los poros que le dejan las circunstancias de su época: el mecenazgo, el patrocinio, el encargo del partido, la productora hollywoodense... Lo otro, esa descalificación de la Capilla Sixtina, lo has dicho tú, no nosotros.
Redundemos en lo dicho, no para tí, sino para el lector sorprendido.
Hemos dicho: las mejores condiciones para la creación son:
- bienestar material, supervivencia asegurada del creador. ¿O crees que la obra cultural de la Antigüedad la crearon los esclavos de las canteras?
- libertad de expresión.
En todas esas épocas y condiciones históricas, la creación respira por donde puede, hace lo que puede.
Los escritores tenemos suerte, porque nos basta con papel y lápiz. Los condicionantes de un arquitecto o un director de cine, cuya obra, por su volumen económico, depende de tantas personas, son tremendos. Las tensiones entre Miguel Angel y el Papa de turno son sobradamente conocidas. Las memorias de cualquier director de cine (John Huston, p.e.) o guionista (Gore Vidal, p.e.) están llenas de chascarrillos.
Sargento Mayor: tienes mucho interés no en confrontar ideas y puntos de vista, sino en deformar lo que decimos de una manera tan burda que ofende a la razón. ¿Por qué? No lo entendemos, sinceramente. Nadie gana con este enfrentamiento de barra de bar, ni tú, ni nosotros, ni el público que pase cerca.
Amigos Pierre Menard, quizá Bizarro, o cómo vosotros lo aludís, Sargento Mayor; os responde de esta manera porque está cansado de que gente cómo vosotros, que anunciáis la creación o la iniciativa de vete a saber qué (yo aún no lo entiendo) sólo habléis y habléis y habléis... bla bla bla bla... para no decir nada y tratar a los otros cómo ingénuos y quedar vosotros cómo los grandes poseedores de la Verdad Absoluta.
Quizá Bizarro, cómo yo, cómo tantos otros, está cansado de que venga alguien a comernos la oreja diciendo mucho y sin decir nada, sin nada entre manos, sin nada real y factible, que sólo quiere vender humo.
Y eso nos pasa, porque ya hemos conocido suficente gente en este mundo que nos ha querido vender la moto, y a nosotros, en vez de hablar y vomitar todas estas paparruchas, nos va más lo de ACTUAR y no tanto bla bla bla sin decir exactamente QUÉ QUERÉIS.
Yo, ya hace días que paso de todo este tema, porque me cansa la gente que no es sincera y da vueltas y vueltas explicándonos filosofías baratas, cómo si fuéramos alumnos de secundaria. Que sólo vomita palabras de ideales amorfos sin decir nada concreto.
Venís aquí sin nada, no tenéis NADA, sólo palabrería. Ahora decidme, QUÉ QUERËIS?
Cómo antes he dicho, a nosotros nos gusta actuar en vez de hablar, y hablamos cuando hemos actuado. Si vosotros seguís asi lo único que sucederá es que la gente os vaya ignorando, hasta que nadie os haga caso.
Yo ya no os hago caso, solamente escribo esto en un vago intento de dar apoyo a Bizarro en esta discusión estéril.
No os molestéis en responder. Probablemente estaré trabajando mientras vosotros estéis cuchicheando.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
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pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
Interesante diálogo el del Sargento Mayor y el Recluta Patoso. ¡Qué buen guionista tenía Kubrick!
Insisto: todas tus preguntas han sido debatidas con mucha cortesía y buen sentido en este hilo y en este otro: http://www.bubok.es/foros/tema/2890/NOVEDAD-CLASICOS-INFUMABLES-o-cual-es-ese-libro-que-nunca-terminaste-de-leer/9
Los demás usuarios del foro nos agradecerán que no reiteremos desmesuradamente las mismas cuestiones. Hay dos formas de ejercer de troll: la activa, cuando se entra como elefante en cacharrería por todos lados, y la pasiva, cuando ingenuamente respondes y respondes y respondes...
En fin, nos alegramos sobremanera que el tema de las identidades, de las autorías, resulte tan interesante para todos. Si la literatura empieza con una cuestión homérica, que más quisiéramos que nada más aparecer nuestra obra -demasiado tarda para tanta expectación- se suscitara un debate sobre su autoría. Una "cuestión menardiana", que a semejanza de aquella, la homérica, proceda a un exhaustivo análisis de estilos, temas, léxico, civilización material subyacente, registros arqueológicos correlacionados, referencias cruzadas en los archivos hititas y egipcios...., para determinar cuantos fueron los autores, en qué momentos del día o de la noche escribieron, y si en el interior de sus textos se esconden acrósticos o arcanos indicios de autoría.
Sin duda, algo apasionante. Pero que no es nada diferente de lo que hacemos a todas horas: preguntarnos por la identidad de nuestro interlocutor, al que en definitiva reconocemos por su estilo, sus temas, su contenido y sus intenciones.
Pues lo que importa no es el Nombre, sino lo que se dice.
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