Comentarios posteriores al XXII Certamen (Relatos de ficción y fantasía)
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
La repugnancia
Comentamos este texto porque creemos que no se ha puesto el foco suficientemente sobre algunos aspectos notables.
Se ha dicho de este texto que tiene una parte realista y una parte fantástica. Efectivamente, el texto comienza "no dando señales de género". Si esto importa a algún lector, se trata sin duda de un lector "consumidor de género", que quizás se haya sentido muy complacido en esta edición del concurso carente de tema y dedicada al género.
Ese comienzo sin señales de géenro es una de las virtudes destacables de este relato, porque crea un marco capaz de introducir lo fantástico en la mente del lector con criterios de verosimilitud muy diferentes del que asume, nada más descodificar las claves del género, una suspensión voluntaria de ciertas leyes físicas y naturales.
El comienzo del texto es un motivo clásico tanto en la literatura como en la vida cotidiana: el reencuentro súbito e inesperado con una persona de tu pasado. A todos nos ha ocurrido más de una vez esa situación en nuestra vida, pero probablemente es en los sueños donde el fenómeno se produce con una regularidad y frecuencia asombrosa. El texto no dice que ese encuentro en el tren con la ex-pareja sea un sueño, pero qué duda cabe que el lector, en una recapitulación final de la historia, puede acabar pensando que lo que habia empezado leyendo en clave cotidiana y diurna, en realidad ha sido otra cosa.
En cuanto al motivo truculento que tanto entusiasmo despierta entre los amantes del género, un lector más atrapado por el realismo de toda literatura, de cualquier literatura, seguramente verá una plasmación de la obsesión por aquella mujer, de la que el protagonista no ha conseguido librarse en modo alguno. Y en es punto, la reflexión que induce el relato es que la huella que deja otra persona en uno es mucho mayor cuando nos deja, cuando nos abandona en el cénit de la relación, que cuando la relación decae y va acumulando lo doloroso o lo tedioso.
El relato tiene el principal defecto de no hacer coincidir el final del texto con el clímax truculento. Las últimas frases se desinflan tras estallar el globo. Sin decir que esas frase o la información que traslada al lector esté de más, habría que reordenar los elementos del relato para que el punto final pillara al lector con la boca abierta todavía.
En cuanto al estilo, el autor quizás debería trabajarse un poco más la dicción de los primeros párrafos. Cada cual tiene las posibilidades, las ganas y los recursos expresivos que tiene. Nunca está de más decir lo mismo de manera más original. Cuando la narración se sostiene por el propio ímpetu de los hechos narrados, no se echa en falta una mejor dicción. Incluso podríamos decir que un exceso retórico puede apartar la atención del lector de lo narrado. Pero cuando la narración discurre por lo cotidiano, por lo no sorprendente, conviene tocar sonajeros y poner notas de color para que el lector nos siga dispensando su atención. Que el autor tiene recursos, lo demuestra. Adornar el estilo allí donde es necesario está, por tanto, a su alcance, y se le debe exigir.
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
Cómo titular.
A partir del comentario de Bizarro sobre El pequeño troll.
Se puede abordar el título como la sinopsis más breve jamás escrita. La intención del título, entonces, es la de funcionar como gancho.
Por otro lado, el título es una etiqueta cuyo contenido rellena el propio relato. Desde ese punto de vista, el título sólo llega a ser significativo para el lector DESPUES de haber leido el relato. Y en ese caso, en lugar de sinopsis, debería condensar el "mensaje", la "moraleja" o el "clímax" del propio relato, aquello que queremos que el lector recuerde.
Son dos formas de titular.
pelagio (desconectado)
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
Bizarro: Ya había observado la ¿errata? en tu comentario.¡Ah, qué alegoría fálica tan demostrativa! En fin, hace mucho tiempo (en realidad no tanto), tuve un maestro que tenía la extraña habilidad de convertir la prudencia en valentía; hecho totalmente extravagante, pero cierto. Solía decir que, muy al contrario de lo que la gente piensa, la mejor manera de desactivar una bomba es no cortar jamás, repito jamás, el cable rojo.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
Cómo titular.
A partir del comentario de Bizarro sobre El pequeño troll.
Se puede abordar el título como la sinopsis más breve jamás escrita. La intención del título, entonces, es la de funcionar como gancho.
Por otro lado, el título es una etiqueta cuyo contenido rellena el propio relato. Desde ese punto de vista, el título sólo llega a ser significativo para el lector DESPUES de haber leido el relato. Y en ese caso, en lugar de sinopsis, debería condensar el "mensaje", la "moraleja" o el "clímax" del propio relato, aquello que queremos que el lector recuerde.
Son dos formas de titular.
Que no, que no, que el título es la mayor cagada del relato, otra cosa es que me de igual, pero rompe cualquier sorpresa, es un título destripe. Un título no tiene que destripar ni que contar nada. Si explica algo que luego no queda claro en el texto malo, si centra el foco en una parte concreta de forma engañosa o parcial cuando el relato es más también, si destripa el relato haciéndolo innecesario ni te cuento. Un buen título evitaría estas cagadas y además, una vez leído el texto, debe tener cuerpo suficiente para recordarlo, pero tras leerlo y sin incordiarlo.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
juanmglianes (desconectado)
Fecha de ingreso: 17 de Abril de 2009
La repugnancia
Comentamos este texto porque creemos que no se ha puesto el foco suficientemente sobre algunos aspectos notables.
Se ha dicho de este texto que tiene una parte realista y una parte fantástica. Efectivamente, el texto comienza "no dando señales de género". Si esto importa a algún lector, se trata sin duda de un lector "consumidor de género", que quizás se haya sentido muy complacido en esta edición del concurso carente de tema y dedicada al género.
Ese comienzo sin señales de géenro es una de las virtudes destacables de este relato, porque crea un marco capaz de introducir lo fantástico en la mente del lector con criterios de verosimilitud muy diferentes del que asume, nada más descodificar las claves del género, una suspensión voluntaria de ciertas leyes físicas y naturales.
El comienzo del texto es un motivo clásico tanto en la literatura como en la vida cotidiana: el reencuentro súbito e inesperado con una persona de tu pasado. A todos nos ha ocurrido más de una vez esa situación en nuestra vida, pero probablemente es en los sueños donde el fenómeno se produce con una regularidad y frecuencia asombrosa. El texto no dice que ese encuentro en el tren con la ex-pareja sea un sueño, pero qué duda cabe que el lector, en una recapitulación final de la historia, puede acabar pensando que lo que habia empezado leyendo en clave cotidiana y diurna, en realidad ha sido otra cosa.
En cuanto al motivo truculento que tanto entusiasmo despierta entre los amantes del género, un lector más atrapado por el realismo de toda literatura, de cualquier literatura, seguramente verá una plasmación de la obsesión por aquella mujer, de la que el protagonista no ha conseguido librarse en modo alguno. Y en es punto, la reflexión que induce el relato es que la huella que deja otra persona en uno es mucho mayor cuando nos deja, cuando nos abandona en el cénit de la relación, que cuando la relación decae y va acumulando lo doloroso o lo tedioso.
El relato tiene el principal defecto de no hacer coincidir el final del texto con el clímax truculento. Las últimas frases se desinflan tras estallar el globo. Sin decir que esas frase o la información que traslada al lector esté de más, habría que reordenar los elementos del relato para que el punto final pillara al lector con la boca abierta todavía.
En cuanto al estilo, el autor quizás debería trabajarse un poco más la dicción de los primeros párrafos. Cada cual tiene las posibilidades, las ganas y los recursos expresivos que tiene. Nunca está de más decir lo mismo de manera más original. Cuando la narración se sostiene por el propio ímpetu de los hechos narrados, no se echa en falta una mejor dicción. Incluso podríamos decir que un exceso retórico puede apartar la atención del lector de lo narrado. Pero cuando la narración discurre por lo cotidiano, por lo no sorprendente, conviene tocar sonajeros y poner notas de color para que el lector nos siga dispensando su atención. Que el autor tiene recursos, lo demuestra. Adornar el estilo allí donde es necesario está, por tanto, a su alcance, y se le debe exigir.
Junto a la poesía, el cuento es tal vez el género más difícil y requiere de una gran maestría para que cada palabra se ajuste a lo que el autor pretende. Ello implica un esfuerzo tremendo y un gran conocimioento de los recursos que nos ofrece el lenguaje. En mi caso el esfuerzo lo aplico en cada oración. El conocimiento de los recursos, en cambio, lo pongo más en duda, porque en el momento en que crees que un cuento te ha salido más o menos bien, en el siguiente compruebas que estás siendo repetitivo y que necesitas buscar nuevas salidas, vericuetos por los que llegar a la misma meta. Este cuento, como los otros que he ido dejando en el concurso, reposan en silencio hasta otro momento en que los recupero e intento perfeccionar. El cuento y la poesía hay que limarlos, librarlos de sus impurezas hasta conseguir lo mejor que uno pueda de sí. Dos fallos garrafales, apuntados por lectores atentos (Ernie y Bizarro), ya han sido corregidos. ¿Quién dice que no se aprende nada en este concurso? No se aprende todo, evidentemente. Un escritor debe aprender por sí mismos, no puede esperar a que otros le digan lo mal o bien que lo hace. En eso alabo a Bizarro cuando te critica a tí, pierremenard, respecto a tu concepto de la obra literaria como objeto aislado. Si fuese así, ¿a qué exigir al autor que se esfuerce por hacerla mejor? Una obra sería objetivamente buena o mala, pero no mejorable. Tomo buena nota de tu comentario. El cuento volverá a pasar por mis manos, no sé cuándo, pero recibirá una mayor atención y espero que mejore. En cualquier caso, en el coño de esa mujer hay añoranza y pasión y miedo, es como un folio en blanco antes de empezar a escribir.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
EL GRAN SEÑOR DEL AGUA
Adecuación a tema: Perfecta.
Trama: Cuando se cuenta una leyenda pasada o una referencia pasada, se corre el riesgo de que el lector se quede esperando a ver cuando comienza el relato. En esta historia sucede eso. Debería ser una introducción a un relato, pero no lo es; el relato no aparece, solo la leyenda. Al no explicarse siquiera ni una motivación para los actos de los actores principales, el lector no puede empatizar ni sentir. En cualquier caso, el intento de recrear una ambientación arcáica y fantástica queda desarmado cuando se escribe, por ejemplo: "cuando no había pasado todavía un cuarto de hora" No da la impresión que la gente de la que se habla en la historia divida el día en cuartos de hora, mucho menos en minutos, claro está. Luego está el tema de Leorn. ¿Por qué enveceje? ¿Para qué sirve que envejezca? Ese distinto discurrir del tiempo no sirve más que para dar color a una leyenda, pero que, en el caso de un relato, es un obstáculo para su comprensión y empatía. Nadie le va a coger aprecio al personaje como para lamentar que aparezca siendo un viejo. No sabemos qué ha perdido en la vida ni qué ha padecido en su cautivero.
Estructura: La estructura es un tanto monótona e ineficaz. Se describen una serie de sucesos que guardan una supuesta relación entre sí, pero que no ofrecen sensación de cambio, ni de tensión, ni de necesidad, ni de aceleración. En el primer párrafo se anuncia que hacía poco tiempo los lagos existían en ese mundo. En el siguiente párrafo hay un guerrero mirando el lago. Si el primer párrafo sirve para indicarnos la época narrada, usando la referencia intuitiva de nuestra propia evolución terrestre, queda completamente descolgado del resto de la historia, porque en el segundo párrafo no hay humanos. En cualquier caso, no se entiende la existencia de ese párrafo ni cuanto tiempo sucede entre el primero y el segundo, y el tiempo es algo bien diferenciado en el resto del relato.
Estilo: El estilo está bien, es frío, cortés, medieval pero claro. Sin embargo, las frases a veces se mueven de un sujeto a otro sin explicación ni preparación. Y la frase siguiente no hace referencia al sujeto inmediatamente anterior, sino a otro mucho anterior, con lo cual la comprensión se traba y el lecto tiene que retroceder. No se hace intuitivo.
Ortografía y gramática: Excepto algún fallo tipográfico ("apenan había vida") no hay grandes cosas que corregir.
Resumen: Un relato fallido porque no produce empatía, no cuaja en ninguna historia concreta, no hay un posicionamiento del punto de vista y salta temporalmente sin conseguir un efecto narrativo concreto.
EN EL CÍRCULO DE LAS MIL VIDAS
Adecuación a tema: Perfecta.
Trama: Veréis, las coincidencias, aunque sean estéticas, deberían tener algún por qué. Ya empezamos mal cuando nos damos cuenta que es su vida número mil. No la 978. Luego el relato se endereza y se vuelve más sobrio, con menores concesiones. Es una historia bastante original, es decir, una tela cosida con trozos de otras historias (hay que leer mucho comic para entender lo que digo, aunque el autor seguro que sí lo sabe), pero la costura es buena y el resultado es entretenido. Porque el relato tiene defectos, pero su trama engancha. Pasan cosas y se resuelven de modo coherente a la par que sorprendente. ("Sor Prendente, levántese, que son maitines"... ya lo sé, me callo). Reem estaba encerrado por propia voluntad, porque había encontrado interés en su castigo. Muy bueno. De hecho, acabo de versionar el relato como a mí me gustaría que fuera, porque el autor no dice que se quedase en el círculo por curiosidad, sino porque había descubierto la empatía. Yo habría hecho del demonio un psicópata empedernido, un demonio que no puede variar su naturaleza, pero que está jugando con una playstation cojonuda. Para no volver a lo de siempre, vamos. A Goku, que hasta el más hijo de puta, 20 capítulos más tarde se unía a los buenos.
Estructura: En un relato de 1400 palabras no hay tiempo para crear una ambientación que luego pueda comprenderse, por lo que no se puede soltar al lector en ningún momento de la mano. El autor suelta al lector en el momento en que el protagonista pasa de su vida humana a la original, y no lo vuelve a recuperar hasta bastante más tarde. En ese lapso se desperdicia tiempo de empatía y no provoca una sopresa agradecida, sino un suspiro de alivio cuando comienza a entenderse algo. En cualquier caso, tiene una valiosa originalidad en contarnos dos historias completamente distintas para el mismo personaje, cada una de ellas con su inicio y nudo, aunque sólo una de ellas con desenlace, lo cuál refuerza la idea de que la vida mil sigue para Reem por donde la había dejado.
Estilo: Un estilo simple pero no sencillo. Es decir, no encuentra cualidades ni en la sencillez ni en la originalidad. Es un estilo para terminar de contar la historia, una mera herramiento de usar y tirar que hace que la historia se resienta y quede como la redacción de un alumno imaginativo que apunta maneras. Uno que ha leído mucho pero que aún tiene poco que aportar (y volvemos a la manta hecho de retales, que cumple su función pero no puede satisfacer a paladares más curtidos.). Frases como: "El Abismo nos libre de siervos así, pensó Reem", baja el relato al nivel de la familia Monster.
Ortografía y gramática: Algunas comas mal puestas: "Conquistar el mundo, y todo eso". Pero poco más.
Resumen: Un relato imaginativo, que cuenta una historia creíble y amena, pero con un estilo muy poco cultivado, un autor en apariencia poco motivado o leído y que deja al lector con la sensación de que le han servido la comida fría. La imaginación también hay que usarla en la composición de las metáforas.
VISTA PANORÁMICA DE UNA TRAGEDIA
Adecuación a tema: Perfecta. Es un cuento de Más allá del límite, al fin y al cabo, ¿no?
Trama: Un mundo que es una pecera, o una casa de muñecas; lo hemos visto otras veces, pero parece que siempre funciona, como si quisiéramos que nos contaran la historia una y mil veces, porque poner al hombre debajo de su nivel en la cadeno trófica genera inquietudes que acarician la espalda. La historia está bien, en resumen, aunque meter a una persona en una situación tan irreal te anticipa una resolución igual de irreal, con lo cuál uno está demasiado preparado para que la sopresa se CUALQUIER COSA, y por eso la sorpresa no sorprende ya, a estas alturas del partido.
Estructura: Todo el periplo del personaje es demasiado largo, ocupa demasiado espacio sin contar más que una larga caminta. Si contase más cosas, siendo la misma resolución, si nos narrase una especie de Robinson Crusoe con idas y venidas y aventuras, o una aventura en que hubiese algo más que avanzar, no daría la sensación de que hemos rellenado lineas y lineas de algo que no daba para tanto. ¿Os imagináis un capítulo de una serie en que sólo pase eso? En resumen, 500 palabras habrían bastado de largo. Eso sí, le largo periplo nos sirve para que el personaje se vuelva tarumba, pierda toda esperanza y acepte su destino. Insisto, con más razón, podrían pasar más cosas.
Estilo: Impecable. "Siguió llorando, pero se echó a reír" ¿Hay una manera mejor de describirlo? ¿Hace falta describir la risa o el llanto o el gesto? No hace falta, lo ves y punto. Este autor sabe conceder al lector el trabajo que le corresponde a un mismo tiempo que se lo facilita. Mezcla presente y pasado de un modo eficaz que pasa casi desapercibido.
Ortografía y gramática: No he encontrado ningún fallo, y la manera de contar el relato te impide fijarte demasiado en los detalles. Te atrapa.
Resumen: Un buen relato si fuese más corto, contado con un estilo muy natural pero muy trabajado, que pertenece al género de los relatos en que la historia no está al nivel del estilo y que merecía un poco más de imaginación para solucionar un severo problema de ritmo.
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Esto es agotador. La quincena que viene lo va a hacer un guardia.
En fin... otro.
COMO HUMANO QUE FUI
Adecuación a tema: Atlantes, cosas non veredes, muy bien.
Trama: A caballo entre alien y abyss, con una ambientación histórica que podría recordar, acorde a la evolución del personaje, a famosas obras de la Literatura Universal como El Exilio de Amún Sar. Bueno, dejando las pajas aparte, hay que decir que la mezcla entre el terror a bordo de la nave y la resolución de la trama no casan mucho. Mucha paranóia para un final tan bonito y tan apresurado. En cualquier caso, parece poco creíble que el tipo se sienta "hoy inclinado a contar su singular historia" y se base sólo en esas horas de terror que pasó en el barco. El diario del capitán, que es exactamente el diario del rey enano que murió en Moria, no ayuda mucho a darle valor a la historia. Sólo le faltaba decir "tambores en la oscuridad".
Estructura: Muy rara. Pasamos de lo general a lo concreto y luego a lo general de un modo demasiado condicionado por el tamaño del relato. Igualmente dentro del relato, se mezclan las largas horas con los largos segundos creando una alternancia de ritmos poco atrayente.
Estilo: VAmos a usar las palabras con propiedad y, si no hay que usarlas, se eliminan. "una atronadora secuencia de varios sonidos" Si es una secuencia ya se sabe que son varios. Este amaneramiento asoma en otros pasajes del relato y le resta credibilidad. En otros pasajes el estilo es bastante adecuado. "Todas estas cavilaciones, y otras más disparatadas, desfilaron de puntillas por mi cabeza mientras permanecía oculto en el único escondite que fui capaz de hallar allí dentro, detrás de lo que parecía una enorme caja de botellas de aguardiente".
Ortografía y gramática: Mal uso o defecto de algunas comas que alteran el significado de la frase. "Aquel marino, tendido en el suelo sin vida" El que estaba sin vida supongo que era el marino, no el suelo. Por lo demás, correcto.
Resumen: Un relato poco interesante, que usa un lenguaje frío y no consigue producir terror ni emoción.
oniria (desconectado)
Fecha de ingreso: 15 de Febrero de 2009
Gracias por el comentario, Daniel ;D
Y también a ti, Bizarro, tomo buena nota. Lamento no haber sacado mejor partido de lo que también creo que era una buena idea. Al margen de otras consideraciones, siempre supe que se iba de espacio, pero bueno...
Lo único, no sé quién es Goku (aunque creo que he leído el nombre alguna vez, imagino que es un dibujo manga o así, o será porque el nombre me lleva a creerlo...), pero la cosa es que debo ser una romántica y prefiero un final más típico quizá, de mejora del malvado, qué le vamos a hacer ;DD Un malo que no se perfecciona no me parece tan interesante, pero ya digo que eso es cuestión de gustos ;D
Eso sí, tu versión del videojuego me ha parecido muy buena. Si alguna vez te animas a escribir algo por el estilo, no te olvides de avisarme para que la lea, que con ganas me quedo ;DD
Pues eso, gracias por el esfuerzo, que sé que lo es ;)
lolaalarcia (desconectado)
Fecha de ingreso: 17 de Marzo de 2009
Bizarro, gracias por tus comentarios, la verdad es que presenté el relato al concurso simplemente por leer las críticas, porque ya le veía yo que tenía (o no tenía) algo que fallaba. Y gracias a los que habéis comentado también porque todos los comentarios han sido bastante constructivos.
Y gracias a ti, Oniria, porque me diste un puntito (el único), qué le viste que nadie vio...
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Bueno, me quedan muchos comentarios por hacer. Si no llego a tiempo de entregarlos el Jueves, disculpadme. Esto no lo vuelva a hacer. La próxima vez voy a puntuar del 1 al 10 en cada categoría y, el que quiera que se lo explique, pues le hago el análisis, que no veas si le estoy echando horas.
Ya lo sé, me quejo por vicio.
Rebeca_Rodriguez (desconectado)
Fecha de ingreso: 4 de Junio de 2008
Gracias a los que habéis comentado mi relato, aún flipo de lo que se está desgastando Bizarro. No entro en cada comentario porque como ya he dicho anteriormente, creo que son justos. No ha sido la mejor elección de relato para este certamen. Para la próxima lo sé.
Gracias Bizarro, por ese cacho comentario.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
gloriapaniagua (desconectado)
Fecha de ingreso: 16 de Abril de 2008
Bizarro: Gracias por tu comentario. Aunque no esté de acuerdo en todo con él, respeto tu punto de vista y no niego que pueda mejorarlo.
De todas formas (y no lo aplico sólo a mi relato), sigo pensando que un relato que sí entienden unas personas y otras no, hay que preguntarse quién tiene la razón: ¿quienes lo entienden, junto con la intención del autor, o quienes no lo entienden? Un lío de gustos y formas de leer, supongo, independientemente de la calidad mayor o menor de éste.
gloriapaniagua (desconectado)
Fecha de ingreso: 16 de Abril de 2008
Pues quizás lo más fácil para todos sería puntuar de 1 a 10 y hacer sólo los comentarios de quienes lo soliciten; comentar ampliamente es un gran esfuerzo de análisis, concentración y tiempo, pero también algo bueno para los demás. En fin, difícil decisión la de suprimir los comentarios de este concurso. ¿Qué opináis?
pelagio (desconectado)
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
Yo personalmente me quedo con el sistema que puso de moda Turambar. Lo de la lista con las distintas puntuaciones y apartados. Después, el que quiera aclaraciones sobre su puntuación, que las pida. Edito: Aunque el enorme trabajo de análisis y destripamiento de relatos efectuado por Bizarro es digno de elogio, independientemente del resultado del mismo, snif, snif. Entiendo que hay que tener mucho tiempo y sobre todo gusto por la literatura y sus cosas. Gracias Bizarro. Turambar ponte a la tarea. ARR!
gloriapaniagua (desconectado)
Fecha de ingreso: 16 de Abril de 2008
Sí que es digno de elogio el esfuerzo de Bizarro, como el de otros que también han hecho ese tipo de comentarios anteriormente.
Estaría bien hacer la lista de 1 a 10 con los aciertos y fallos más destacados que cada lector encuentre en los relatos. Está visto que nadie o casi nadie de los que participamos en el concurso estamos muy decididos a cambiar nuestros escritos, por muchas críticas que tengamos, y esto es debido a que a nosotros mismos y a otras personas nos gusta el relato tal cual está, aparte de que seamos conscientes de que no vendrían mal ciertas mejoras, que se harán o no en su día.
84363 mensajes en los foros
66840 usuarios registrados
Últimos usuarios registrados en Bubok allbenis, oriolcarro, heidie, blueprint60, macadelafi, carmenm, hilmar, scarandlett, frozenangell, muchachusa
Usuarios Conectados: 22 usuarios
allbenis
Assynt
blueprint60
carlosaribau
carmensanz
danben
erdanie
godspeed
gregotd
ignacioprader
itzierena
JKPereira
luquewin
mandela
mariabullon
michael_oz
oriolcarro
oterocouto
pixel
scooby
tonibanez
Zara_x













bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
Un poco más y ya está bien por hoy.
MI PEQUEÑO TROLL
Adecuación a tema: Muy bien, tema fantástico aunque muy humano. ¿Podría cambiarse por un yanqui acogiendo a un vietnamita? No. ¿Por qué? Porque un troll mola.
Trama: Es una trama emotiva, de un ñoño sereno y que no empalaga, cruda cuando tiene que ser cruda y tierna cuando tiene que ser tierna. Una pequeña cosa bonita.
Estructura: Sólo como experimento. Probad a leerlo a partir de aquí y decidme si no se entiende perfectamete: "Entonces lo vi. El pequeño troll asomó tímidamente la cabeza y el reflejo de la luna mostró una grotesca mirada. No era más alto que un niño de tres años. " Supongo que es un talento saber lo que no contar y, en este caso, el autor no lo ha conseguido. Sin embargo, el autor sentía que era necesario alargar el relato hacia atrás a partir de este punto, transformarlo en el clímax, porque lo que vendría después sería más aburrido. Puede ser. Creo que lo ha hecho bien, porque la tierna aparición del troll debía tener un componente de sorpresa. Y una sorpresa no puede ir al principio. Entonces, ¿por qué no cambiar el título? Ese es uno de los problemas de este relato. Dicho el titulo, se pierde toda capacidad de sorpresa.
Estilo: Veamos: "Todavía lo sigue siendo. Pero aún sigue conmigo " repetimos el verbo y perdemos calidad. A veces la mejor frase no es la primera que se nos ocurre. Muy a menudo la primera frase es más compleja de lo que debería. ¿Por qué no escribir: "todavía lo es"? Ese tipo de asperezas se pueden limar a lo largo de todo el relato, sin embargo, su simpleza y facilidad de lectura lo hacen poseedor de una cierta calidad literaria y un estilo muy adecuado a la trama. Sí hay que tener cuidado con entorpecer el ritmo de una frase siendo demasiado específico en las subordinadas, fallo de adolescente: "Siempre fiel, siempre dispuesto a comerse, alguna vez incluso literalmente," ¿por qué pones "alguna vez"? Piénsalo.
Ortografía y gramática: Fallo resgistrado con anterioridad con respecto a los tiempo verbales al principio de relato que no repetiré.
Resumen: Un relato original, cómodo, algo verde en cuestión de estilo y gramática pero que consigue emocionar y que a mí, de hecho, me emocionó en su momento. Mucho descaro por parte del autor, eso sí, haberlo exhibido con anterioridad ante este mismo público. ¿Qué sucedería si vuelvo yo a participar con Colegios Especiales en esta edición?
EL CERRO DE LOS MUERTOS
Adecuación a tema: Hay quien no se ha dado cuenta de que el campo de batalla está plagado de muertos vivientes. Debo decir en descargo del autor que se entiende a la perfección que, lo que hay sucede, no es normal, vaya. Que sí, que entra en tema.
Trama: Es simple, es Carpenter al cien por cien. La Literatura no se prodiga en relatos de Horror de Superviviencia y, desde luego, no recuerdo haber leído ninguna novela de zombies, sólo unos relatos de Lovecraft (siempre llegó el primero), en los que luego se basó Reanimator. Es simple, como he dicho, es sólido, es inspirador.
Estructura: Perfecta. Nada que decir. Crea primero la calma incómoda, luego la tensión aceleratoria, la sensación de agobio aterrador, la liberación catártica y la fría realidad de que la locura es algo de lo que uno no puede escaparse.
Estilo: Yo no recuerdo más que una imagen: "sus vientres estallados". Y la recordaré largo tiempo. Es decir, la Literatura es para esto. Ninguna historia es original si se piensa detenidamente. Todo está en la Historia y todo se puede parecer a todo. O lo leemos o lo vivimos. Pero si el escritor es bueno, leyendo, nos podemos acercar a vivirlo. Si el relato tuviese más de estas imágenes poderosas, sería mejore relato. El autor se ha contenido en el estilo para que no le fallase nada, para tener control sobre todas las frases y para que el relato cupiera en 1400 palabras. Y por eso el estilo se resiente y se transforma en algo simplemente correcto. La verdadera estrella de este relato no es el estilo, sino el perfecto ascendente.
Ortografía y gramática: No he encontrado más que algunas comas sospechosas, como: "Algunos gritos despavoridos recorrieron nuestras filas, algunos huyeron abandonando su puesto. "
Resumen: Un relato muy cercano a lo profesional, impactante, eficiente y que destaca sobre el resto por su sobriedad y perfecta definición.
SUBIRCITAR