Vive leyendo!
pierremenard (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Noviembre de 2009
En El Pais de hoy he leído dos noticias que me han llamado la atención. Según la primera, alguien se ha tomado el trabajo de poner orden y hacer algo más inteligible el Finnegans Wake de Joyce. Según el articulista, en ese libro hay parrafadas enteras en otros idiomas que el inglés, por no decir palabras o expresiones, lo que, al parecer complicaría la lectura. No me cabe duda, si en un texto figurara, por ejemplo, un párrafo en lituano o swahili, es un decir. Por otro lado no acaba de convencerme eso de que alguien escriba un libro, nadie le halle sentido, y al cabo de 60 años o más otro alguien se esfuerce en explicarlo y hacerlo comprensible para los que entonces vivan. Me hace pensar que primero fue Joyce y su fama, y luego, por fuerza, todo lo que haya escrito, aunque sean incomprensibles galimatías, hayan de ser necesariamente perlas de sabiduría que nos tocará a nosotros, pobres ignaros, desentrañar y apreciar en su justo valor. En fin, no sé. Me limito a referir lo que hoy he leído y la reacción que me ha provocado. En la otra noticia se hablaba de una reunión de los representantes del mundo editorial, que se han mostrado muy preocupados por el peligro que se supone acecha a su industria, una que al parecer abarca muchos miles de millones de euros cada año. Y me ha hecho pensar que no mueve a esta gente el amor por la cultura, es decir, por el valor intrínseco de su producto supuesto cultural, sino el beneficio económico que de él puedan sacar. Lado a lado con esta noticia se decía que el famoso Millennium seguía batiendo asombrosos records de venta y estaba traducido a 40 ó 60 idiomas, como queriendo convencernos del valor cultural -vuelvo a decirlo- intrínseco del producto por el número de idiomas en que se lo puede leer, no por el contenido en sí. De nuevo, el dinero que algunos sacan de un producto como símbolo y sustituto de su calidad.
A la industria cultural no le preocupa ni la cultura ni los derechos de autor, solo lo que vende. Joyce no tiene la culpa de éso, aunque sea -para la industria cultural- un producto claramente segmentado para un nicho del mercado. Millenium es otro producto, con otro nicho de mercado.
La discusión recurrente en este foro acerca del auténtico valor de Millenium, en realidad es una pelea alrededor de la mistificación del producto, de la Obra y del Autor como Marca, creada por la industria cultural. Joyce no tiene la culpa y seguramente Stieg Larsson tampoco.
El portavoz del Ministerio en esa reunión dijo que la industria cultural aporta el 3,5% del PIB. Seguramente que ese porcentaje es mucho menor que hace veinte o cuarenta años, y que se duplicará y triplicará en años próximos, a medida que los nuevos "modelos de negocio" encuentren formas creativas de hacer caja por usos que ahora no hacen caja.
La operación tiene un nombre: enclosure digital. El nombre se lo dió hace siete años César Rendueles .
Esta reunión, como la ley Sinde, es un escaramuza menor de la enclosure digital. La gran operación en estos momentos es ACTA, y todo se entiende mucho mejor recordando la enorme concentración del capital que opera en este sector: Prisa, Murdoch, Sony, Fininvest, Bertelsman, Time Warner...
Las nuevas tecnologías abren nuevos modelos de negocio. Amplios mercados para un sistema de distribución y consumo (internet) en el que el coste marginal de cada nueva copia de un libro, un ejemplar de periódico, una canción o una película tiende a cero. El capital no va a desaprovechar estas posibilidades de maximizar beneficios. No le mueve el amor a la cultura, ni la protección de los creadores. Es puro lucro. Y además, no lo olvidemos, lucro monopolista. Pagaremos por un pase en casa de Millenium o Ben-Hur, o por una suscripción musical o de noticias.
La industria cultural es una parte de la industria del ocio (esquiar, clases de equitación para los niños, vacaciones en Punta Cana, terceras residencias en la costa....), y junto con la obsolescencia programada, el derroche sistemático y el hiperconsumo, forma parte del mecanismo-soma con el que se mantiene en funcionamiento la rueda productiva 24x7x52. Aunque se joda el planeta, los negros y la madre que nos parió. Porque el mercado de la subsistencia material es limitado, y cada vez requiere una parte menor del 24x7x52. Pero las ruedas tienen que seguir girando, 24x7x52
Mientras tanto, nosotros nos seguimos preguntando por el auténtico valor de Millenium....
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Vamos a ver. A mí no me interesa el aspecto intelectual de todo el asunto. No me interesa explicar intelectualmente lo que está pasando. Me interesa en cambio y mucho el efecto que tiene sobre mí lo que está pasando. Cuando en su pelicula-documental Le jeu de la mort -El juego de la muerte- Christophe Nick me dice cosas tales como que depuis dix anns la plupart des chaînes de la TV commercial utilisent la violence et la cruauté pour fabriquer des programmes de plus en plus extremes; son pouvoir est sans limites, la cosa me preocupa. Porque yo, como todos, a veces veo la TV, a veces bajo la guardia y me dejo hacer. Y esa debilidad momentánea, ese dejarme hacer temporal, me asusta. Me asusta ser una simple paja en la corriente del modo de vivir consumista que me arrastra a la muerte. Quiero vivir humanamente, quiero haber vivido humanamente, no quiero haber sido instrumento de un grupo que habiendo hecho del dinero su fin, me fuerzan a vivir a su modo aberrante. Me asusta verme insignificante frente a la sociedad en que vivo. Ayer veía un documental titulado La fuerza de la situación en el que se argumentaba que el comportamiento del ser humano depende de la situación en que en un momento dado se halla. Citaba a Milgram y a otros autores de su misma cuerda. Y es verdad. Por eso me asusta vivir en una sociedad para quien la cultura es provecho económico y no algo que nos hace más humanos, que nos aleja más de nuestra condición animal originaria. Por eso me asusta Millennium, por eso me asusta vivir en el engaño, vivir en la mentira.
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
Es el mundo en el que vives, asúmelo. El margen de maniobra no es mucho. Es el que te dan por otro lado. No hay pastilla roja, ni siquiera pastilla azul. ¿Se puede hacer algo? Se puede. Porque no son molinos, (ojalá lo fueran, la harina es inflamable) son gigantes. Y no son gigantes descerebrados. Pero sí se puede ser estricto, no dejarse engañar por su juego y gritar, gritar mucho y muy alto. Ahora, no esperes que nadie te lo agradezca y no esperes quedar satisfecho. Estamos derrotados de partida. Lo bueno es que lo que llegue, mucho o poco, será algo. O lo mismo estoy equivocado, claro...
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
De nuevo he leído en El Pais otra noticia curiosa. Al parecer se va a estudiar mediante la resonancia magnética o cosa parecida el cómo afectan al cerebro las diferentes lecturas. Ya sabéis, qué zonas del cerebro se iluminan o ponen en rojo cuando leemos El Quijote o a Shakespeare y cuáles otras cuando leemos Millennium et alia. Cuáles se iluminan o la intensidad con que lo hacen. La noticia me ha llamado la atención. Vengo diciendo de antiguo que lo que leemos nos afecta al alma, la psique, para darle un tinte menos religioso, y que debemos cuidar la salud espiritual tanto como cuidamos la corporal. Claro está que muy probablemente no mueve a los que llevarán a cabo el estudio citado este propósito alto, sino algún otro mucho mas prosaico y banal, pero de todas formas no estará de más averiguar lo que en las neuronas y sinapsis sucede cuando leemos. Si la cosa tiene el éxito que espero, veremos de modo objetivo que no es lo mismo leer Guerra y Paz que leer a Agatha Christie o a Corin Tellado. Quod erat demostrandum. Como se quería demostrar.
emartiants (desconectado)
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
The fact that children are sacrificed to their parent's needs is an uncomfortable truth that no adult likes to hear. Even adolescents find it difficult to bear, because they are bound to their parents by ambivalent feelings and would much rather direct their split-off hatred toward institutions and "society" in the abstract. This provides them with objects they unequivocally reject, and they hope in this way finally rid themselves of their ambivalence.
Excerpt from Thou Shall not Be Aware, by Alice Miller.
Las anteriores palabras vienen muy a cuento cuando se lee en este foro los ataques denodados contra lo que cualquier otro dice y el que escribe rechaza. No se ataca las verdaderas causas de la propia frustración, sino los chivos expiatorios a mano en el momento. Así se explica también tantísima polémica insustancial e inútil en que en nuestra vida cotidiana se enzarza gente incontable. En último término, las guerras, toda guerra, proceden de ese profundo desconocimiento de sí mismo y de las fuentes originales de nuestro malestar.
emartiants (desconectado)
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Pido ayuda. Hasta ahora me hacia yo las portadas con el photoshop, pero este programa me ha caducado, de modo que ya estoy sin él. Pregunto, como habría que hacer para crear una portada acomodada a lo que pide Bubok sin usar el Photoshop? Tengo el Adobe Acrobat profesional 7.0 y parece que allí, en Herramientas, Produccion de impresion, Convertir colores, me permite pasar a color CMYK la portada pdf que ya tengo. Bastaria con eso? Con cambiarle el color y ya está? Me aceptaria Bubok esta portada al subir el libro?
Otra pregunta. Me gustaria subir solamente mi portada al nuevo libro que estoy preparando y aprovechar el lomo y contraportada que ofrece Bubok automáticamente. Sería posible? Cómo hacerlo?
Un lot de thanks.
Ulukai (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Febrero de 2010
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas,
vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues
podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade, y a los que no
ahondaren tanto los deleite; y a este propósito dice Plinio que no hay libro,
por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena; mayormente que los gustos no
son todos unos, mas lo que uno no come, otro se pierde por ello. Y así vemos
cosas tenidas en poco de algunos, que de otros no lo son. Y esto, para ninguna
cosa se debería romper ni echar a mal, si muy detestable no fuese, sino que a
todos se comunicase, mayormente siendo sin perjuicio y pudiendo sacar della
algún fruto.
Porque si así no fuese, muy pocos escribirían para uno solo, pues no se
hace sin trabajo, y quieren, ya que lo pasan, ser recompensados, no con
dineros, mas con que vean y lean sus obras, y si hay de qué, se las alaben. Y a
este propósito dice Tulio: "La honra cría las artes."
¿Quién piensa que el soldado que es primero del escala, tiene más
aborrecido el vivir? No, por cierto; mas el deseo de alabanza le hace ponerse
al peligro; y así, en las artes y letras es lo mesmo. Predica muy bien el
presentado, y es hombre que desea mucho el provecho de las ánimas; mas pregunten
a su merced si le pesa cuando le dicen: "¡Oh, qué maravillosamente lo ha hecho
vuestra reverencia!" Justó muy ruinmente el señor don Fulano, y dio el sayete
de armas al truhán, porque le loaba de haber llevado muy buenas lanzas. ¿Que
hiciera si fuera verdad?
Y todo va desta manera: que confesando yo no ser más santo que mis
vecinos, desta nonada, que en este grosero estilo escribo, no me pesará que
hayan parte y se huelguen con ello todos los que en ella algún gusto hallaren,
y vean que vive un hombre con tantas fortunas, peligros y adversidades.
Suplico a vuestra merced reciba el pobre servicio de mano de quien lo
hiciera más rico si su poder y deseo se conformaran. Y pues vuestra merced
escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, parecióme no tomarle
por el medio, sino del principio, porque se tenga entera noticia de mi persona.
Y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les
debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que,
siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.
Acabo de leer esta introduccion al Lazarillo y se me ha hecho agua en la boca. Eso es saber expresarse! Habrá alguien que no entienda todo lo que aqui se dice? Lo creo dificil.
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Harry Potter. Con la colección Harry Potter, se corrompe a los niños. Son historias calcadas de los peores manuales para educar a los jóvenes. Ya no extraña que se lo haya traducido a un montón de idiomas. Los peores educadores a la antigua usanza suspiraban por ellas, que repiten y enclavan en el ánimo de los lectores los peores principios de la nefasta educación autoritaria. Para empezar, y al contrario de lo que ya en el primer libro, HP y la piedra filosofal, se afirma y en los siguientes se remacha tercamente, no existen niños buenos y niños malos, personas buenas y personas malas innatas, como si dijéramos, nacidas con buenas o malas inclinaciones. Sólo existen personas cuya conducta unas veces es mala, otra veces es buena. Una conducta siempre aprendida, nunca de nacimiento. La historia toda es el viejo cuento de la Cenicienta al revés. Harry Potter es el huérfano no querido y continuamente humillado frente a su primo, el preferido de sus odiosos padres, que no son los padres biológicos del héroe. Aquí está la primera insidia. Matando al comienzo a los padres verdaderos se evita que al hijo se le ocurra nunca verlos como fueron en realidad, y se le facilita idealizarlos; ellos fueron los buenos totales mientras que los sustitutos son los malos a los que se puede libremente juzgar y odiar. Luego, el colegio Hogwarts se parece como un huevo a otro huevo a las Napola, las escuelas del Reich, donde de los jóvenes alemanes de entonces se hacía fanáticos nazis. Igual que en ellas, unos chicos son privilegiados, Harry Potter, mientras otros son torpes, Ron Weasley, su amigo; y éstos, los torpes, se someten con naturalidad al listo. Hay el malo, Draco Malfoy, que con su par de matones acosa y humilla a los más débiles, el actual mobbing anglosajón, y los buenos y víctimas, HP y su panda, sin que los profes se den por enterados y corrijan el abuso. Hay el torpe, Neville Longbottom, del que todos se burlan y con el que desde su superioridad los buenos se muestran condescendientes, y Hermione Granger, la muchacha estudiosa que todo lo sabe y a todos da lecciones, mientras ellos, los chicos y de acuerdo con el nazi feminismo hoy triunfante, son vagos y tontos. Luego, las relaciones de poder: un Supremo, Dumbledore, al que todos se someten y temen, y unos subordinados, la segunda de a bordo, McDonagall, y los demás profesores, unos severos, Snape, otros amables y locuelos, pero todos autoritarios; ellos mandan, sin jamás dar razones, y los demás obedecen. Esta jerarquía copia lo que Maquiavelo ya recomendó: Que el Jefe delegue en otro el poder, para que él le haga el trabajo sucio, y cuando los oprimidos se quejen del cruento abuso, el Jefe podrá siempre culpar al lugarteniente y castigarlo en consecuencia, con lo cual, él, verdadero responsable de lo que hacen los demás, quedará a salvo; las víctimas lo verán como quien viene a salvarlos de la crueldad del segundo, reducido así a chivo expiatorio. Los libros copian igualmente la Biblia: arriba, Dios Padre, Dumbledore, abajo, Satán, Voldemort, un figura brillante otrora -se dice en el libro- pero que por desgracia se rebeló y fue por mal camino, usó mal sus poderes: copia fiel de Luzbel, brillante, angélico, pero descarriado. Luego, la supuesta eterna lucha del Bien y del Mal, que se quiere dos instancias contrarias y opuestas, cuando no existe tal dualidad, sino que se trata de aspectos diferentes de algo común, la naturaleza humana, pues el llamado Mal es la legítima reacción frente a la injusticia, algo aprendido por las circunstancias en que uno vive, igual que el Bien es aprendido, y no algo que está ahí desde siempre. Además la alusión velada a Hitler-El Malo-Voldemort, quizás vivo aún, brillante, genial; antiguo alumno muy inteligente y cuyo nombre no se debe pronunciar. Su persecución de los judíos, la oposición entre magos y muggles, inferiores éstos y contra quienes el desprecio estará justificado y nunca será suficiente. El americano Imperio del Mal estilo Reagan, y la fuerza (la magia mejor) como última ratio. Las relaciones domésticas en la casa de los Weasley, donde la madre abronca al marido, que ante ella cede asustado, y maltrata libremente a sus hijos, a los que una y otra vez culpa por cualquier motivo, mientras mima a HP, un extraño. El constante enfrentamiento de unos con otros, inculcado desde el principio, bajo el disfraz de competitividad deportiva, en la cual está permitido el juego sucio, que se da por descontado y se espera, aunque de boquilla se lo prohiba y castigue. Igual que en las escuelas nazis, el de arriba oprime al de abajo, que a su vez machaca sádico al que le sigue en la escala. Sumisión ante el poderoso, prepotencia ante el inferior. Si esto no es corromper a los jóvenes...
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
DanielTurambar (desconectado)
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
Es cierto, en todos los institutos los profesores no dan órdenes sino que consensúan el funcionamiento del centro y hasta de las clases, e impiden el bulling allí donde se produzca (verbal o físicamente) de modo que no hay abusones, ni niños más listos que otros, ni pandillas y todo es aprendizaje feliz. Asco de literatura fantástica, habría que quemarla toda.
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Los niños que han podido sentir que sus padres han tomado en serio sus heridas y sentimientos y los han respetado en su dignidad, estarán mejor protegidos de los efectos nocivos de cierta literatura popular supuesta anodina e incluso best-seller que aquellos que siguen dominados por el deseo de venganza reprimido contra sus padres y por esta razón se identifican con las escenas violentas de los episodios que se les describe. Y al contrario de lo que defienden los educadores corrientes, prohibirles tales lecturas no les impedirá « deleitarse » con lo que ellas les proponen.
Por el contrario, los niños informados de las heridas sufridas en su más tierna edad tendrán un espíritu crítico más desarrollado en relación con este tipo de relatos o se desinteresarán rápidamente de ellos. Quizás incluso discernirán el sadismo subyacente de sus autores con más facilidad que la mayoría de los adultos decididos a ignorar el dolor del niño maltratado que fueron. Estos mismos adultos se dejan fascinar por las descripciones violentas sin darse cuenta de que se abusa de ellos llevándolos a consumir la basura emocional de unas vidas que el autor presenta con el nombre de « arte » y que venderá a un buen precio, ignorando que se trata de su propia historia.
Se lo vio claramente en una entrevista a un famoso escritor americano que en sus libros mostraba sin reparo monstruos horribles y prácticas sexuales brutales con flagelaciones. Añadió que gracias a la moderna libertad de expresión, podía hacer comprender que el amor tiene diversas facetas y que el azotarse era una forma de amor. ¿Dónde, cuándo y quién le ha inculcado en su primera infancia esta espantosa filosofia? Por lo visto no tiene ni la menor idea y probablemente permanecerá en la ignorancia hasta el final de su vida. No obstante lo que concibe como su arte le permite contar su historia trivializándola totalmente en su memoria. Esta ceguera tiene graves consecuencias sociales.
El niño al que sus padres han maltratado ha aprendido de ellos a reaccionar con violencia, y cualquier enseñante lo confirmará si no se niega a ver lo que tiene ante los ojos: El niño que recibe golpes en casa pega a los más débiles tanto en la escuela como en el hogar. Se lo castiga cuando zumba a su hermano pequeño y no comprende el funcionamiento del mundo. De sus padres lo ha aprendido. Así aparece muy temprana la confusión que se manifiesta como una « perturbación » y llevamos al niño a un terapeuta. Pero nadie o muy poca gente se atreve a atacar la raíz de la violencia, algo que debería ser tan evidente.
Sacado del artículo de la escritora Alice Miller titulado "Decir la verdad a los hijos"
cerinto (desconectado)
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
Uno de los siete dones del Espíritu Santo es la inteligencia, y el vicio opuesto a la inteligencia es «la vulgaridad con respecto a las cosas espirituales». Esta vulgaridad o grosería es el estado corriente de los impíos, que son, casi todos, completamente ciegos para la luz interior, y casi todos completamente sordos a la inspiración. De "Los demonios de Loudun" del escritor Aldous Huxley
bizarro (desconectado)
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
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xavilapierr (desconectado)
Fecha de ingreso: 20 de Febrero de 2009
En El Pais de hoy he leído dos noticias que me han llamado la atención. Según la primera, alguien se ha tomado el trabajo de poner orden y hacer algo más inteligible el Finnegans Wake de Joyce. Según el articulista, en ese libro hay parrafadas enteras en otros idiomas que el inglés, por no decir palabras o expresiones, lo que, al parecer complicaría la lectura. No me cabe duda, si en un texto figurara, por ejemplo, un párrafo en lituano o swahili, es un decir. Por otro lado no acaba de convencerme eso de que alguien escriba un libro, nadie le halle sentido, y al cabo de 60 años o más otro alguien se esfuerce en explicarlo y hacerlo comprensible para los que entonces vivan. Me hace pensar que primero fue Joyce y su fama, y luego, por fuerza, todo lo que haya escrito, aunque sean incomprensibles galimatías, hayan de ser necesariamente perlas de sabiduría que nos tocará a nosotros, pobres ignaros, desentrañar y apreciar en su justo valor. En fin, no sé. Me limito a referir lo que hoy he leído y la reacción que me ha provocado. En la otra noticia se hablaba de una reunión de los representantes del mundo editorial, que se han mostrado muy preocupados por el peligro que se supone acecha a su industria, una que al parecer abarca muchos miles de millones de euros cada año. Y me ha hecho pensar que no mueve a esta gente el amor por la cultura, es decir, por el valor intrínseco de su producto supuesto cultural, sino el beneficio económico que de él puedan sacar. Lado a lado con esta noticia se decía que el famoso Millennium seguía batiendo asombrosos records de venta y estaba traducido a 40 ó 60 idiomas, como queriendo convencernos del valor cultural -vuelvo a decirlo- intrínseco del producto por el número de idiomas en que se lo puede leer, no por el contenido en sí. De nuevo, el dinero que algunos sacan de un producto como símbolo y sustituto de su calidad.
Parece que me quiere copiar el Joice este. Yo también soy subralista en el tema mezcla de lenguas. Mira como habla el jefe de traumatología.
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