DURMIENDO ENTRE TUS PIERNAS
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lafrontera (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Enero de 2009
Aquel día acudiste a la cita con las medias que te había regalado. Tu traje chaqueta negro ajustado. Tu camisa blanca con los botones precisos desabrochados para que los ojos de todos pasaran de tus ojos al escote.
Te esperaba en el bar con mesas y sillas de madera, como nos gustan, en el casco viejo. Nos sentamos. Podía oler el calor entre tus muslos cuando cruzaste las piernas. Sabía que no llevabas nada debajo. Eran encuentros accidentales, al margen de nuestras vidas, al margen de la vida, diría... Tomamos unos martinis. Era irresistible la tentación de pasar mi mano entre tus piernas. Sentías mis dedos pero adoptabas una actitud de indiferencia, hablabas con toda naturalidad... Los demás hombres no te quitaban la vista de encima, sus miradas iban de tus pechos a tu culo. Pronto tendría en mis labios tu sexo abierto, rosa, se impregnaría del sabor del vermut.
Nos gustaba retrasar el momento de llegar a nuestra habitación. Una vez allí quizá todo se había vuelto demasiado frío. Te gustaba que te levantara la falda por atrás, apoyarte en los pies de la cama y que te la metiera de golpe. Llevabas puestos los zapatos de tacón negros, las medias negras, tu culo y tu coño sobresalíam en un encuadre perfecto, sólo le faltaba mi verga ... que ya estaba entrando. Te gustaba que te follaran rápido y fuerte. Te corrías como un hombre... Algunos días especiales querías que te penetrara por el culo, con calma y, ahí sí, con besos en el cuello. Los besos ya casi habían desaparecido de nuestra vida... Quedaban las erecciones, tu sexo hímedo, el semen en tu boca.
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