III Certamen de Relatos de Usuarios de Bubok
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer. Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario. Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil). Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado. Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
Teniente_Tulip (desconectado)
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
Con 53 minutos de retraso, se da por finalizado el plazo de presentación de relatos a este III Certamen de Relatos de Usuarios de Bubok.
Se inicia, pues, el plazo de votaciones.
Gracias a todos por vuestra participación y suerte.
La Comisión de Fiestas
87980 mensajes en los foros
71335 usuarios registrados
Últimos usuarios registrados en Bubok tripanosoma, danielcg, assassis, mundoparalelo, alaska67, SeducirUnaMujer, curro_romero_, eliah000, thoskar, lletraferida
Usuarios Conectados: 27 usuarios
Admin
agustinmedina
algundiany
arikasake
cabocc
carlos_maza
cocojordam
curro_romero_
cursospc
danielcg
DanielTuramba
dariopozo
egaramagica
epateiro
Felipe1950
GabrielaAE
gnuempresa
guiloviz
JacaIzs
jesusgdev
lclapuente
mayraestevez
peludin1
ramybubu
rosaspage
tripanosoma
www.licenciad















concursoderelatos (desconectado)
Fecha de ingreso: 28 de Enero de 2009
Quiero creer.
Cincuenta y siete años y, por fin, está decidido a terminar su investigación. Toda una vida dedicada a encontrar pruebas fehacientes de la existencia de fantasmas, del más allá, está a punto de terminar, cuando en realidad parece haber demostrado todo lo contrario.
Cincuenta y siete años y, por fin, ha reunido el valor suficiente para enfrentarse a la última conclusión posible. Tras frustrantes experimentos por todo el mundo que nada probaron, salvo que el fraude o la casualidad, estaban detrás de toda la fenomenología a la que se enfrentó (y toda la que obvió por evidente vodevil).
Cincuenta y siete años y, por fin, le queda claro que debe ser otro quien escriba el punto y final. En la carrera por detectar la esencia de los muertos desarrolló tecnología que resultó provechosa y lucrativa a los vivos lo que le permitió llegar a este momento, en el cual todo será registrado.
Cincuenta y siete años y, por fin, alcanza la paz que otorga el estar seguro de conseguir aquello por lo que tanto ha luchado. Respira, aleja cualquier atisbo de nerviosismo y, sin dilatar más el momento, salta al vacío. Y sólo él sabrá si acertó o estaba equivocado.
SUBIRCITAR