Por supuesto que no es el primer libro que trata sobre el tema. Pero lo trata de otra manera que en la mayoría de las obras dedicadas a sus personajes, o a temas bíblicos en general: con la Biblia en la mano y sin prejuicios, leyendo lo que pone, no leyendo lo que no pone ni leyendo lo que es un deseo y nada más. Precisamente por esta causa se revela más interesante, bajo mi punto de vista, para el lector con un mínimo de sentido crítico, libertad para saber-conocer y no sólo para creer porque averiguará qué dice exactamente y en qué pasajes.
Este libro no pretende nada más que mostrar lo que dice la Biblia sobre esos personajes, los principales, tal como lo dice, dejando las versiones anodinas y falseadas, las interpretaciones partidistas, para los que así las prefieran y se satisfagan con ellas.