



El presente artículo intenta mostrar cómo se
conjugan en la obra de M. C. Escher[1], elementos propios de la biología celular,
y más propiamente de la oncología, con fenómenos socioculturales que aparentan
un quiebre en toda interpretación estructurada a partir de teorías psicológicas
o sociológicas. Además, mostrar que hay un elemento fractal, o una lógica de
sentido oculta en el caótico acontecer del ser humano, que se muestra en la
medida en que las ciencias desarrollan una visión actualizada del constante
‘devenir’ socio-político.
[1] Maurits Cornelis Escher (1898-1972). Neerlandés, autor de una serie de litografías y grabados en madera conocidos por la representación que hace de la “imposibilidad”, de las paradojas y el infinito. Por ello, crea una cierta relación de su arte con grandes matemáticos, que inspirados en sus obras, se lanzan al estudio de las formas de pensamiento alternativo y rupturista.
Escher, es quizá el más importante en su estilo, utilizando planos bi-tri-dimensionales, expresa anomalías teórico-estructurales para dar pie a una serie de imágenes geométricas de un prolijo arte fractal. No sabemos si Escher conocía o no, la expresión misma de lo “fractal” como se usa hoy en día, pero, es muy cierto que su trabajo representa una innovación en ese aspecto del arte; y podría ser considerado, quizá, como un pionero en esta técnica.
Tiene 0 producto en el Carrito de la compra