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Tormenta y otros fantasmas

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  • Autor: Daniel Hermosel Murcia
  • Estado: Público
  • N° de páginas: 148
  • Tamaño: 150x210
  • Interior: Blanco y negro
  • Maquetación: Pegado
  • Acabado portada: Brillo
  • ISBN Libro en papel: 978-84-9916-198-3
  • Descargas: 553
  • Vendidos: 1
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Por un lado Tormenta es una declaración de intenciones en cuanto al modo en que surgen las historias y cómo terminan dando el salto de la mente al papel (digital o de celulosa). Una forma pasional de escribir que tiene sus riesgos pero que, intuyo, se nota (ya me contaréis).

Por otro lado están los fantasmas, esto es, la escritura como exorcismo. Vale, vale, no lo flipemos, obviamente no en todas las historias hay demonios ocultos, pero en cierto modo siempre termina saliendo alguno, aún en el adjetivo más insignificante y, a priori, superfluo. Porque al final escribimos sobre lo que conocemos, por mucho que lo disfracemos y que, en un ejercicio de imaginación, resulte irreconocible incluso para el propio autor.

1 comentario sobre este libro Regístrate para comentar sobre este libro
24 de Abril de 2010 por DanielHR
De Tormenta, el cuento que da título al libro, poco más se puede añadir de lo ya dicho por Daniel en la Introducción. El relato viene a explicarnos el proceso por el cual el autor crea y escribe. La jauría de perros son las palabras que dejamos impresas en el papel, mientras que los latigazos que éstos reciben para ir más rápido son la inspiración y el esfuerzo. Por su parte, la ventisca y la nieve representan las dificultades y los obstáculos que se cruzan en nuestro camino, es decir, la distancia (a veces enorme) que hay entre el escritor y el papel en blanco.
A Tormenta le sigue Seguiré pensando en tu nombre. El primero de los fantasmas nos presenta a una mujer de la vieja escuela, criada en un ambiente estricto y casi rayano en el puritanismo. Araceli es una joven que lleva una vida opaca y gris. El desengaño y la frustración han hecho de ella una persona indolente y sin otra aspiración que la de casarse con el insípido agente comercial que visita su mercería todas las semanas. Preparando los trámites para la boda, descubre que en su partida de nacimiento figura un segundo nombre del que nadie le había hablado. Es así como la tímida Araceli se convertirá en Natalia, un mujer fatal y provocativa que no dudará en seducir al primer incauto que se cruce en su camino.
Nueva fase es una historia de amor... y una excelente trampa al más puro estilo Turambar. Una dulce y emocionante despedida tiene lugar en las escaleras de una casa cualquiera. El adiós se ve bruscamente interrumpido cuando llaman a la puerta... Y hasta aquí puedo leer, ya que seguir adelante significaría chafaros la sopresa y arruinar el final.
From migthmire (Desde la pesadilla) supone el encuentro de un hombre con sus temores más ocultos. Desde mi punto de vista, creo que es un relato que puede estar abierto a muchas intepretaciones. Aquí la pesadilla cobra consciencia de sí misma y habla a ese hombre desde su interior, tranquilizándole, asegurándole encarecidamente que no le sucederá nada malo si sueña con ella.
Kiun Tse es uno de mis relatos favoritos (el otro es April). El maravilloso tono a cuento infantil es prácticamente irresistible e invita al lector a seguir adelante. Las descripciones, la amabilidad de la que hace gala el personaje cuando sus vecinos vienen a visitarle... Kiun Tse es un humilde campesino chino que vive en el interior de una cueva. Allí tiene todo lo que desea y casi puede decirse que es feliz. Sin embargo, esa felicidad se ve ensombrecida por algunas dudas. ¿Acaso ha luchado por ser feliz? Si todas nuestras necesidades están cubiertas y no necesitamos nada más, ¿hemos de esforzarnos por ser más felices de lo que ya somos? Kiun Tse está decidido a averiguarlo por vosotros.
En Curvas... los microrrelatos hacían que muchos nos quedáramos de una pieza, preguntándonos: "¿Qué habrá querido decirnos este hombre?". En esta ocasión, estas dudas están fuera de lugar, ya que Sin defensa alguna y Micromercadeando dejan claro su significado desde el primer momento. En apenas cuatro líneas, nos encontramos con dos composiciones breves (a mí me gusta llamarlas Caprichos) de un incisivo y ácido sentido del humor, tanto cuando vemos la incertidumbre de esa madre primeriza, como cuando observamos a esa señora que empieza a sacar productos de la cesta de la compra y se presenta en la caja sólo con lo puesto.
La troqueladora es una apuesta por el humor negro. Da la sensación de que el texto parece sacado de un sueño. El lenguaje es onírico, casi irreal. Una máquina parece ejercer una extraña atracción sobre los trabajadores de un almacén, hasta que ésta revela su auténtica naturaleza. Pero... ¡un momento! ¿Es todo producto de la imaginación de esos empleados o es que en realidad esa máquina es diabólica? Y así, sin más adornos, termina el relato.
De paso es un texto en el que la melancolía y la esperanza caminan juntas. Una mujer madura y desengañada es la musa de un jovencísimo escritor que sueña con triunfar. El escepticismo con el que la mujer contempla la relación termina por convertirse en pasión. Si al principio de la historia, era él quien mendigaba sus caricias, pronto será ella quien vuelva a sentir en su interior el nacimiento de un amor renovado. Pero en algunos casos, el corazón de los hombres es finito... Espléndido relato que profundiza en las relaciones humanas y cómo terminamos olvidando todo aquello que tanto trabajo nos costó crear.
A la desesperanza de De paso le sigue Vacía victoria, un relato con ecos de justicieros y vengadores nocturnos. Siguiendo la estela de Batman (no puedo evitar acordarme de El Caballero oscuro), un héroe desconocido acaba de volver a salvar la ciudad por enésima vez. La noche es su más firme aliada y, desde lo alto de una cornisa, contempla el resultado de un trabajo bien hecho. El héroe piensa que es hora de volver a su retiro y ser un anónimo habitante más de la ciudad... Pero sabe que tarde o temprano tendrá que volver a combatir el crimen.
La conquista del Paraíso es una remembranza del descubrimiento de América, así como de las dificultades que tuvo que afrontar Colón en el trayecto. Daniel describe la amarga sensación de derrota que tuvieron muchos marinos que acompañaron al genovés en su aventura, destacando, por encima de todo, la confianza que este último tenía en el proyecto. Del más oscuro pesimismo pasarán a la más absoluta algarabía cuando divisen tierra. Los marineros están felices y han logrado su objetivo: han llegado al Paraíso... pero una nube negra se forma sobre la imaginación del lector, cuando Daniel concluye diciendo "ahora resta conquistarlo".
La libélula, Una tarde de río y Amor de verano son tres cuentos que tienen como indiscutible protagonista al verano, con sus despreocupadas tardes de piscina y playa, mientras el griterío de la chiquillería y el ajetreo de un chiringuito playero llegan a nuestros oídos; con sus calurosas noches asomado al balcón, disfrutando del aire fresco mientras la fiesta estalla en la calle... En el caso de los dos primeros, leerlos supone regresar a la infancia y a los largos viajes en coche, cuando éste tenía que atravesar medio municipio para llegar al tan refrescante destino. Con respecto a Amor de verano, uno no puede evitar asombrarse de los modales "versallescos" de la novia del protagonista.
Noviembre impune y Cuarto menguante rompen esta línea de optimismo y nos sumergen en un mundo oscuro y gris. El primero tal vez resulte un poco desconcertante, pero su lectura trasluce una monótona tristeza, quizá debido a un desengaño amoroso. Cuarto menguante supone una vuelta de tuerca a las amargas noches de insomnio. Las onomatopeyas que acompañan a la acción (Toc, Toc, Drop, Drop...) nos llevan a pensar en la soledad de esa casa, en la que el silencio es tal, que casi son audibles el sonido de las manecillas del reloj y el crujir de la madera, ruidos imperceptibles durante el día pero constantes durante la noche. Eso sí, ¡hay veces que llegan a resultar irritantes!
Prunus Ceramus y Perseidas pertenecen al mundo de la fantasía. Si en el primero asistimos al divertido diálogo de dos árboles parlanchines (me encanta ese viejo ciprés con delirios de general), en Perseidas nos encontramos con una explicación fantástica sobre el origen de esta lluvia de estrellas, en la que dos bandos irreconciliables llevan milenios combatiendo entre sí.
Inercia fue el protagonista de uno de los concursos de relatos organizados por los usuarios de Bubok (X Certamen). En este caso, nos encontramos con un nadador cuya vida no le pertenece, pues todos aquellos que le rodean han tomado todas sus decisiones por él. Nuestro hombre es una víctima de los deseos de los demás. Sus éxitos y triunfos no le impiden pensar que lleva una vida insulsa y que no considera suya. Semejantes pensamientos le harán replantearse muchas cosas, y le llevarán a tomar una drástica decisión.
Sin adiós perfectamente podría hacer pareja con Cuarto menguante. Se trata de otro relato con tintes melancólicos, con aires de historias que se acaban antes de tiempo. Gracias a Dios podremos resarcirnos leyendo Último tren. Y es que, a veces, las mejores historias de amor surgen en un vagón.
¡Bang, bang! es una pequeña maravilla, una delicatessen que bien podría haberse llamado Encantado de matarte. La envolvente voz de Nancy Sinatra pone banda sonora a un relato con ecos de los años 20, con mafiosos, soplones y mujeres fatales de por medio... Con lóbregos y oscuros callejones en los que (aunque no lo parezca) también hay sitio para el amor. Claro que allí los besos no son de carmín, sino de plomo.
Y llegamos a April. April es... ¿cómo lo diría? uno de los mejores relatos que he leído en mucho tiempo. Y el caso es que si me preguntan, no sabría decir por qué. Tal vez sea la ambientación de ese music-hall. O tal vez esa simpatía que siento hacia el bueno de Lou. No lo sé. La sencillez de la trama atrapa desde el primer momento, asistiendo a una historia de amor frustrado a la que merece la pena prestar atención. Soy consciente de que para otras personas tal vez no represente el mejor relato del libro, pero el perfil de los personajes y la agilidad de los diálogos me parecen extraordinarios.
La cazadora supone un bajón bastante notable. No sé... No llegué a conectar con el tono del relato. ¿Es posible que sea un homenaje a las lecturas nocturnas (o de cama) y que esa cazadora sea en realidad un libro a la espera de un lector? Uhm... no sé, no sé. Todavía sigo pensando en Nancy Sinatra.
Teoría del Caos es una explicación sobre la Teoría del Caos... No sé si me explico... Una mariposa mueve sus alas en Hong Kong y en Nueva York hace viento (o algo así). Bueno, a lo que vamos... ¿habéis probado a pensar que vuestra vida obedece a esos mismos patrones? Daniel sí. Y bastante bien, por cierto.
El hombre del pijama azul con un batín de terciopelo rojo encierra un enigmático secreto entre sus papeles. Al contrario de lo que había sucedido en El primer regalo de reyes, aquí el entorno es una mero accesorio, dejando paso a una excelente descripción de los personajes (en este caso, los enfermos de un hospital psiquiátrico). Poco importa lo que busque el director del hospital en el antiguo dormitorio de Papá. Eso quedará entre él y sus hijos.
Leyendo Promesas rotas llego a la conclusión de que es imposible cambiar a un escritor. De nuevo nos encontramos con otra deliciosa trampa al estilo de Nueva fase, en el que un anónimo personaje adicto a un vicio que muchos consideran terrible, traiciona a sus seres más queridos para dar rienda suelta a su "horrible" adicción. El dramatismo llega a su punto más alto cuando el lector es por fin consciente de que Daniel ha vuelto a tomarle el pelo.
Amara es el último y luminoso rayo de la Tormenta. El texto nos presenta la siempre difícil (por no decir imposible) búsqueda del Paraíso, un reto que bien podría haber llevado a cabo Kiun Tse. Debe ser el hecho de que lo leí hace poco, pero el viaje de ese aventurero me recordó al realizado por la sombra de un pescador retratado por Wilde en El pescador y su alma. En ocasiones, es doloroso alejarse de la meta que tanto trabajo nos ha costado alcanzar, pero a veces el propio paraíso está dentro de nosotros.