



En “Preludio de una Odisea”, asistimos al nacimiento de una gran aventura. Ónix, brujo y asesino a sueldo, se encuentra en el desierto con Rezler, granjero ermitaño ex soldado, tras escapar por los pelos de las fuerzas del orden que le perseguían desde el asesinato de Runios Palem, máximo candidato a presidente de la megaciudad de Aklas en las próximas elecciones. Cuál fue la sorpresa del brujo al identificar en el solitario cazador el perfil exacto de su próxima víctima, encargada personalmente por su jefe al cual nunca había visto.
Tras una tentativa frustrada de matar a Rezler y el intento posterior de éste de entregar a Ónix a las autoridades, ambos se ven inmersos en una cacería más allá de lo imaginable, siendo considerados cómplices y perseguidos por multitud de hombres dotados del mejor equipamiento posible. Trabajando en equipo, ambos logran burlar a sus perseguidores robándoles su propio tanque y deciden pactar una tregua entre ellos hasta que el brujo cobre su paga en el pueblo cercano de Cebium.
En Cebium, Rezler es traicionado por Ónix, que lo esposa sorprevisamente con la intención de llevarlo en persona hacia aquel que iba a pagarle. Sin embargo, al brujo también le habían tendido una trampa y en realidad lo único que le esperaba allí era una bomba, de la cual se libra por pura casualidad. Traicionado por su jefe, el brujo decide dejar libre a Rezler definitivamente, y éste le pide ser traído de vuelta hasta su casa.
Ambos suben al tanque robado y llegan al destino, pero una vez allí el ex soldado descubre, con pesar, que las fuerzas del orden de Aklas habían reducido su casa a escombros y asesinado a todos sus animales, los raplos, menos una cría. Llevando al pequeño reptil consigo, ambos hombres suben de nuevo al tanque con tal de poner rumbo a cualquier parte, pero la escotilla se cierra sola y el vehículo, sorprendentemente, pasa a ser controlado externamente por las fuerzas de Aklas, que les llevan a prisión.
Una vez en la cárcel, ambos hombres son condenados a muerte. En la oscuridad de la celda, Rezler narra su pasado a Ónix y le confiesa que fue despedido del ejército y buscado por las autoridades tras descubrirse su condición de homosexual, lo que le llevó a escapar de su pasado gracias a un viejo criador de raplos el cual le dejaría en herencia posteriormente todas sus propiedades al morir.
Cuando todo ya parece perdido, una explosión derriba parte del muro de la prisión y permite, por un golpe de suerte, salir de su cautiverio a Ónix y Rezler, que se encuentran con que dos mujeres encapuchadas buscan liberar a un tal Ádrigo. Al final logran su misión, pero una de ellas muere y además Ónix se ve atrapado dentro del edificio por un derrumbamiento. Rezler escapa junto al grupo del helicóptero, pero el brujo se ve obligado a bajar a la primera planta y al final logra huir de allí mediante el mismo tanque que le atrapó y le condujo a Aklas (habiendo previamente destruido los dispositivos de pilotaje remoto).
Ya en el exterior y dirigiéndose al continente Este, ambos vehículos fugitivos logran encontrarse y Ónix acaba también junto al misterioso grupo del helicóptero gracias a Rezler. Los salvadores encapuchados resultan ser Moon (la chica que rescató a Ádrigo de la prisión), Pretska (su compañera, muerta en el acto por una bala de los soldados de Aklas en la prisión), y Syd (piloto y marido de Pretska). Después de un intenso combate aéreo, logran sobrevivir y cruzar la extensión acuática que los separa del continente Este, su objetivo. Una vez allí, su vehículo deja finalmente de funcionar a causa de los daños sufridos, y el grupo ha de seguir a pie. Acaban todos alojándose en una posada de un pueblo cercano, donde conversan entre ellos y se dan a conocer. El grupo rescatador resulta ser una facción de Paloma Roja, grupo de resistencia contra la tiranía que presentan las cuatro megaciudades que dominan el mundo. Se descubre que Ádrigo fue encarcelado tras investigar una presunta conexión de CDU, el partido más popular en Aklas de cara a las próximas elecciones, con un grupo mafioso. Los miembros jóvenes del equipo proponen a Ónix y Rezler unirse a ellos, dada la incertidumbre de ambos de cara a su futuro.
Por otra parte, un misterioso personaje enmascarado acompañado por personal de Aklas observa meditabundo un objeto encontrado en las playas del noreste del continente Oeste, aquellas por las que pasaron Paloma Roja y compañía en su huída. El objeto se trata de una katana, propiedad de Ónix, que éste lanzó a propósito del helicóptero, y al enmascarado le resulta bastante familiar. Fascinado, llega a la conclusión de que ésta pertenece a un viejo amigo. Pero éste no puede ser el Ónix que están buscando, ya que él nunca se separaría de una auténtica katana de Honoru Hanko.
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Esta segunda parte, al igual que la primera, está llena de trepidante acción y misterio. Vemos crecer a los personajes y la trama, y al autor como escritor, sin ninguna duda.
Si bien leer la primera y segunda parte en el blog a medida que iban siendo posteadas me hizo disfrutar de su lectura, no puedo esperar a tenerlo en papel! Y animo a todo el que caiga por esta página a que le de una oportunidad, pues es una historia digna de película o videojuego y estoy segura de que no defraudará.