



Esto no se trata de copyright (o leyes), se trata de dinero.
Capitalismo vs. Tecnología.
O de cómo los avances tecnológicos están carcomiendo
los principios axiomáticos, necesarios, del capitalismo
Digamos sus Ideales. El análogo platónico, el Ideal Capitalista.
Sus suposiciones, lecturas o conceptos de fondo. Sus esencias.
Lo que aquí tiembla no es la jurisprudencia o el derecho,
lo que aquí tiembla es una estructura o una arquitectura de poder,
fundamentada en concepciones que están abriéndose como una piel reseca
o un barro calcinado al sol.
Se trata de la digitalidad dando con tierra y clausurando buena parte del landscape materialista.
Se trata de lo inmaterial encontrando SU cuerpo, su perfecto
dispositivo, SU articulación o mecanismo. O al menos un cuerpo mucho
más idóneo que cualquiera que hubiera encontrado antes.
Hubo un tiempo en que la esencia era lo material, la última palabra, aquello contra lo que difícilmente se podía oponer algo.
Eso cambió.
La cuestión está en el cambio de paradigma.
En el cimbronazo destructivo que sienten en sus cimientos
las jerarquías y absolutos que se conocían.
Lo interesante está en la posibilidad de un replanteo a bajo nivel
del sentido de valor, de los sistemas de valoración y sus escalas.
El objeto digital, infinitamente reproducible, multiplicable y
alterable, inmune a las condiciones productivas, a limitaciones de
costo, espacio o tiempos de producción, más parecido (mucho más) a las
ideas que a los objetos, como una máquina de movimiento continuo, como
una fuente inagotable de energía, como un stock de existencias
infinito, como un fantasma, instantáneamente distribuible, casi
conceptual y abstracto, no formaba parte, no existía, y no está
concebido en la estructura material-capitalista.
Y funciona como una espoleta o carga de dinamita que hubiera sido
alojada en sus vigas, paredes o columnas. El objeto digital, como el
espíritu o el alma (lo descarnado, depurado) de la cultura y el
conocimiento.
Información en estado puro, en todas partes y a la vez: Mensaje, mensaje en un soporte que lejos de anclarlo lo dispara.
Sin medio, sin intermediario, sin comisarios ni interposiciones.
Eso es lo que permite la era digital, la tecnología.
Degrada a lo material y al capital a una mera manutención de
organismos, a funciones de alimentación, gestión/administración y
transporte.
A un segundo o tercer orden o grado de jerarquía.
A una intrascendencia vulgar o despreciable.
A un lugar que extrañaba.
# # #
(e)
This is not about copyright (or law), this is about money.
Capitalism vs. Technology.
Or how technological advances are undermining
The axiomatic, necessary principles of capitalism.
Let’s say its Ideals. The platonic analogous, the Capitalist Ideal.
Its core assumptions, readings or concepts. Its essences.
What is shattering here is not jurisprudence or rights,
What is shattered is a structure or an architecture of power,
Founded on conceptions that are cracking like parched skin
Or scorched mud.
It is digitality pulling down and closing down much of the materialist landscape.
It is the immaterial finding ITS body, its perfect device,
ITS articulation or mechanism. Or at least a much more suitable body than any of which it had found before.
There was a time when essence was material, the last word,
That to which hardly anything could be opposed.
That changed.
The crux of the matter lies in the paradigm shift.
In the destructive blast the known hierarchies and absolutes
feel in their foundations.
The interest lies in the possibility of a low-level redefinition
Of the sense of value, valuation systems and their scales.
The digital object, infinitely reproducible,multipliable and alterable,
Immune to productive conditions, cost, space or production time
limitations, more (much more) similar to ideas than to objects, like a
perpetual movement machine, like an endless stream of energy, like an
infinite stock, like a ghost, instantaneously distributable, almost
conceptual and abstract, did not belong, did not exist, and is not
conceived in the material-capitalist structure.
And it works like a fuse or dynamite load that had been lodged in its
beams, walls or pillars. The digital object, like the spirit or the
soul (the stark, purified) of culture and knowledge.
Information in its purest form, everywhere at the same time: message, message in a medium that, far from anchoring, rockets it.
Without fear, without intermediaries, without curators or interpositions.
That’s what the digital era, technology allow.
It degrades the material and the capital to a mere organism maintenance,
To feeding, management/administration and transport functions.
To a second or third order or degree of hierarchy.
To a place it missed.
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