




Tras acompañar a su amiga Samantha Smith a su casa, Wolfram Wittelsbach es atropellado por un grupo de estudiantes borrachos, que se dan a la fuga. Wittelsbach es llevado al hospital, donde permanece en coma. Mientras, en la ciudad se suceden una serie de asesinatos, que harán que la detective Sharon Elwes y la forense Iolda Evans inicien la investigación de un caso en el que el asesino sólo busca dos cosas: hacer justicia, y obtener venganza.
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[resp.lorenasd] Sí, es lo único bueno de la novela...
Me encanta la portada! :)