bubok.es utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y a recordar sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Ver política de privacidad. OK
Buscar en Bubok

PENSARES

Impuestos y envío no incluidos
Compra online y recoge tu pedido gratis en nuestra tienda
Pídelo ahora y págalo contra reembolso
  • Autor: L. Miguel Torres Encalada
  • Autor: Bubok Publishing is not affiliated, sponsored, or endorsed by the Wikimedia Foundation."
  • Estado: Público
  • N° de páginas: 245
  • Tamaño: 150x210
  • Interior: Blanco y negro
  • Maquetación: Pegado
  • Acabado portada: Brillo
Ver ficha técnica completa

El autor tiene una extraña relación con un personaje enigmático. Este personaje oculta algunos escritos, quién, antes de su muerte, sin motivo aparente, decide entregarlos. ¿Pero qué motiva tanto sigilo y misterio? ¿Qué esconden “los apuntes” del amigo? ¿Será que los cuadernos descubren pensamientos que derrumbarían las creencias y prejuicios de los cristianos? ¿Es cierto que la Muerte de Jesús no significa la Salvación de los creyentes? ¿Será que la razón es el único camino para alcanzar un juicio cierto de los hechos narrados en la Biblia? ¿Cabe la creencia del Fin del Mundo dentro del razonamiento humano? ¿Es válida una existencia luego de esta vida si ésta no es consciente?  ¿Los ángeles habitan en la Tierra? ¿Por qué esos seres celestiales han dejado de actuar en el quehacer terrenal? ¿Fue con la intervención divina el inicio de las diferentes lenguas? ¿El tiempo y la vida inician con el comienzo del Universo? ¿Existe un solo y único Universo? ¿Es posible la existencia de otros “Universos”? Estas, y muchas preguntas más, son respondidas por el misterioso “compañero”. El autor recopila, en este libro, todos los pensamientos libres; y, sin el afán de ofender a los creyentes cristianos coloca a la luz pública para que sean los lectores quienes den el veredicto final.       

2 Comentarios sobre este libro Regístrate para comentar sobre este libro
8 de Septiembre de 2012 por EMILATO
Una mañana me puse a pensar: ¿En qué debo pensar? o ¿Cuál debe ser mi pensamiento? Y no encontré una respuesta. Entonces, me dije: > Y mi razón me dijo que no. Los prejuicios han formado mi pensamiento y hacen que mi pensar vaya por un camino que dudo sea el verdadero. Entonces saltan a la luz innumerables preguntas sobre cuál debe ser mi forma de pensar. La voluntad y la libertad que me pertenece me guían a buscar otra forma de pensar, aunque, sinceramente, tampoco puede ser el correcto o verdadero. No deseo llevar la contraria a ninguno que no piense igual, es mí anhelo que se vea que no todos tenemos un mismo pensar, entonces: ¿cuál es el pensamiento correcto? Pueda que exista ese sendero del saber, pero mientras lo camino ¿Cómo saber si es el verdadero? ¿Surgirán en mi mente otra manera de pensar que me lleve a dudar de mí accionar? Al parecer no existe un solo camino que nos conduzca a la verdad. Existen muchos. Sin embargo, pienso: ¿La verdad es una sola? Si es una sola ¿cuál es esa verdad? ¿La verdad de uno es diferente a la de otra persona aunque caminemos por otros senderos?
27 de Agosto de 2012 por EMILATO
El ser humano siempre estará preguntándose sobre las enseñanzas recibidas en su niñez, en la escuela, en el colegio y en la sociedad que se desenvuelve... Preguntarse sobre asuntos que le inquietan en ningún momento puede significa dejar atrás los grandes pensamientos dejados por los lideres de una religión, y menos, del Líder espiritual cristiano: Jesucristo. Ante todo, es necesario reflexionar si las creencias y dogmas, impartidos o recibidos, nos hacen libres o nos vuelven esclavos de las mismas. No se pretende con las presentes reflexiones, que son más bien preguntas antes que respuestas, cambiar las creencias de los cristianos. No. Son reflexiones racionales, desde un punto de vista personal, que considero deberían estar presentes en el pensar de los creyentes de forma que las acciones humanas no se vuelvan fanáticas sino que sean racionales... tal vez humanas. Aceptar a ciegas un principio religioso no nos conduce a la verdad. La verdad, si ésta existe, se la puede alcanzar mediante el estudio, acercándonos al conocimiento... pensando y reflexionando, y, si fuera necesario, cuestionándose sobre lo que pretenden inculcarnos...