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Alijo. Las marionetas del narcotráfico

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Epub Incluye el libro en formato pdf y ePub
  • Autor: Diego Villatoro
  • Estado: Público
  • N° de páginas: 170
  • Tamaño: 150x210
  • Interior: Blanco y negro
  • Maquetación: Pegado
  • Acabado portada: Brillo
  • Descargas: 10
  • Ebooks vendidos: 10
  • Vendidos: 15
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Un alijo de hachís produce una reacción en cadena que descubre un mundo de secretos, desconocido y lleno de riesgos y peligros. La lucha de la Guardia Civil contra las organizaciones de narcotraficantes en el campo de Gibraltar estructura el eje de un relato en el que se libran continuos episodios contra el tráfico de drogas y las crueles rutas del tráfico de seres humanos. Confidentes, vigilacias, seguimientos, pinchazos telefónicos,dinero, detenciones, alijos. El narcotráfico es una lacra, pero a su vez, es una madre que amamanta sus crías.

"Alijo. Las marionetas del narcotráfico" es una consecución de secuencias fugaces en las que el lector podrá explorar las tripas de las organizaciones delictivas, conocer aspectos desconocidos de las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad contra el tráfico de estupefacientes y, sobre todo, sentirse involucrado en un electrizante mundo con decorados reales, actores escalofriantemente verosímiles y hechos que suceden en la realidad.

http://www.estamosen.es/nuevas-tendencias/mas-que-libros/265-entrevista-al-autor-de-lalijo-las-marionetas-del-narcotraficor.html
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9 de Diciembre de 2008 por BlasCubells
Entrevista a Diego Villatoro para EstamosEn.es Entrevista al autor de “Alijo. Las marionetas del narcotráfico” Diego Villatoro es agente de las fuerzas de seguridad, y si no fuera por su otra faceta de escritor, quizá nunca habría tenido la ocasión de conocerlo. Sentado en su despacho me mira expectante pero con esa tranquilidad que da la experiencia, el orden que le rodea es prueba, más que suficiente, de la meticulosidad con que investiga y sigue sus casos, algo que se ve claramente reflejado en su novela “Alijo, las marionetas del narcotráfico”, pues su novela, lejos de ser un relato de ficción policial, tiene muchos rasgos de novela autobiogr¬áfica. ¬ — B.: Buenas tardes Diego, gracias por permitirme hacer esta entrevista. — D.: Para mí es un placer, gracias a vosotros por vuestra atención. — B.: Siempre que un libro ve la luz es porque detrás hay ya una obra escrita, aunque quizá no publicada ¿Es ese su caso? — D.: Pues me atrevería a decirle que sí. Escribí “Alijo” para que mi círculo de amistades y mi familia supieran de mi trabajo y lo cierto es que en un principio no me propuse su publicación. El libro iba de uno a otro y tenía gancho, mis compañeros del trabajo, mis amigos…todos quedaban sorprendidos. Quizás, pienso, por lo sugerente del título o bien, por el tema tratado; en definitiva que me lancé a dar el siguiente paso y ahí está. — B.: ¿Cuándo empezó a escribir? — D.: Empecé a escribir hace unos años. El primer libro que hice, precisamente “obra escrita no publicada” fue de poemas. Escribir es algo que me encanta, me fascina y encuentro en ello una emoción muy fuerte al poder transmitir a otras personas vivencias, hechos, pensamientos, ideas...de uno mismo y de la propia imaginación. — B.: ¿Qué piensan sus compañeros de esta afición a escribir? — D.: Yo creo que alguno todavía no se lo cree, aunque me conocen y saben que las letras me apasionan. — B.: ¿Y su familia y/o amigos? — D.: Bueno, ellos quizás me conocen un poco más y saben de mi afición por estas artes. No se sorprendieron tanto. Suelen animarme mucho a que siga, aunque es por ellos sabido el poco tiempo del que dispongo al día y el sacrificio que ello supone. — B.: La mayoría de las veces son los escritores los que investigan el mundo del narcotráfico y todo lo que rodea a las drogas para luego escribir sus ficciones, en su caso es a la inversa ¿Qué aporta su experiencia a este género de novelas? — D.: Pues creo que poder palpar este mundo y sentirlo a flor de piel. No solo vivir la aventura, la historia del relato, sino sentir el calor humano de sus actores en sus escenarios concretos y en un intervalo de tiempo determinado. Si observáis la obra con detenimiento, los capítulos se desarrollan en un espacio temporal limitado, que además de pretender reproducir de manera fidedigna la vida de esos personajes, deja abierta las puertas al lector, para que pueda ir concatenando la historia y se involucre en el contexto de la obra, y por supuesto, saque sus propias conclusiones. El relato esta exento de sorprendentes actuaciones, tópicos policiales o juicios preconcebidos. No es una historia de buenos y malos, sino de personas, y lograr establecer un equilibrio así en un libro con esta temática, creo que es más fácil desde dentro. — B.: ¿Cuánto tiempo le ha llevado escribir la obra? — D.: Casi dos años y medio. Me hubiera gustado acabarla antes, pero no dispongo del tiempo necesario para escribir. Escribo por las noches, suelo dormir poco, pero hay días que a esas horas uno llega k.o. Eso sí, la he saboreado y he disfrutado escribiéndola. — B.: ¿Qué capítulos son los que más esfuerzo le ha costado escribir? — D.: Después de ver el libro publicado, ha sido tan grande el esfuerzo en cada capítulo, que no sabría decirle uno u otro. Quizás el que se me hizo un poco más cuesta arriba, porque quería expresar tantas cosas en tan pocos renglones, fue el capítulo “El Dorado. Europa”. Quería que el lector pudiera acercarse a esos minutos que dura la travesía del Estrecho en una patera, se sobrecogiese, sintiera el frío, el peligro, el olor a gasoil…en ese capítulo, cada palabra la interpretaba como un gesto con el fin de lograr alcanzar ese fin. Espero no obstante que quienes lo lean, consigan interpretar la angustia y sufrimiento de esas miles de personas anónimas que buscan un mundo justo, que para nosotros, pues no supone un codiciado tesoro, pero si para los que como escribo “…no tienen nada, tan sólo ansias de libertad.” — B.: Ejercitar la literatura suele aportar al escritor un enorme beneficio por las reflexiones que le obliga a hacer ¿Qué le ha reportado, a nivel personal, finalizar su novela? — D.: El tópico para una pregunta de este tipo es “satisfacción”, pero engañaría si digo que estoy plenamente satisfecho. Me gustaría contar más. Mientras crea que me queda algo por escribir que el lector deba saber, sobre todo bajo el criterio de dar a conocer el esfuerzo de esta lucha, y los daños colaterales que produce el narcotráfico; intentaré seguir. Finalizarla ha sido como volver de nuevo al punto de partida. Volver a plantearme escribir aquello que me he dejado en el tintero y confiar que quien tenga en sus manos el libro, conocerá todo lo que hay detrás de un alijo de drogas. — B.: Si tuviera que venderme su libro aquí y ahora ¿Qué me diría? — D.: Supongo que aparte de que lo compre ¿no?...je, je. Pues le diría que es un trozo de realidad, que apuesto a que no conoce. Un fiel testigo de un mundo lleno de intrigas, tensión, esfuerzo, secretos, ambiciones…que descubre el esfuerzo y el lado más humano de una institución muy respetada en este país “la Guardia Civil”, y el doble fondo de una actividad que atenta de lleno contra la sociedad, como es el narcotráfico. E invitarle a conocer esa mezcla, que es verdaderamente explosiva. — B.: ¿Cree que algún día acabaremos con el narcotráfico? — D.: No lo sé, pero creo que el esfuerzo de las instituciones públicas, está puesto al menos, en intentarlo. Yo personalmente eso espero. La vida es muy bonita y las drogas ni son útiles ni necesarias…por lo tanto, sobran. — B.: Y ya para finalizar, una pregunta obligada a todo escritor ¿Está trabajando en una nueva novela policial? — D.: Sí. “Alijo. Las marionetas del narcotráfico” no tiene echado el cierre. Me gustaría mostrar al lector más, de lo mismo, pero un poco más. Quedan muchos secretos guardados que hay que desvelar… — B.: ¿Y podría, como primicia, adelantar para EstamosEn.es algunos detalles sobre el argumento? — D.: Luego tendría que matarle…es broma. Tengo el boceto y los primeros brochazos nada más. La vida en la calle sigue, la Guardia Civil no baja la guardia…y la historia, pues continúa. — B.: Muchas gracias por sus palabras, ha sido un placer conocerle y poder tener esta entrevista. — D.: Encantado de atenderos, ha sido un placer y gracias a vosotros. Diego se levanta visiblemente complacido y me despide con un fuerte apretón de manos. Todo comunicador disfruta cuando puede hablar tranquilamente de aquello que conoce, y sin duda alguna Diego es una de esas personas. Espero poder repetir nuevas entrevistas con sus próximos libros. Blas Cubells Villalba www.estamosen.es