



Caundo Daniel Von Kramer llegó a la ciudad para presentar al mundo su música, trajo consigo a su silencio, una creación artificial como lo era él mismo. Sin embargo su condición de no muerto lo encadena a la exclavitud de la sangre, por lo que será perseguido por un policía que colecciona sueños, mientras que su silencio se retuerce y expansiona para proteger a su creador.
Es esta una novela que habla de música y silencio, de interés y humedad, de sangre y delito.
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Si alguien quiere leer el comentario que he realizado acerca de la novela, he de advertirle que, a mi pesar, está cortado en varios mensajes y debería empezar por el mensaje que está abajo del todo e ir subiendo. Siento el desorden.
metáforas muy bellas (repito, el texto es bueno, en mi opinión, pero necesita esa corrección por parte del autor).
Enhorabuena, Rafael y gracias por esos buenos momentos que me has llegado a proporcionar en aquellos lapsos de tiempo en los que mi padre parecía descansar bajo los efectos de la morfina.
Saludos.
(Por segunda vez se ha cortado el mensaje. Lo finalizo. Siento el desorden).
Considero que el lenguaje utilizado es muy sutil y poético en muchas ocasiones y podemos encontrar en el texto algunas expresiones y
(Se ha cortado el mensaje anterior. Continúo...)
Se trata de una obra más seria, aunque impregnada de un humor un tanto surrealista. El planteamiento me ha parecido bastante original; tiene como protagonistas principales a un vampiro, la música y su contrapartida (el silencio). No voy a destripar el argumento, pues podéis leer la sinopsis realizada por el autor más arriba.
Aunque, según creo recordar, en ningún momento se realiza alusión directa al año en el cual transcurre la acción, ésta parece desarrollarse en el Londres neblinoso y de intrincados callejones, laberínticos y oscuros, de finales del siglo XIX (o principios del XX), a tenor de los distintos elementos que van apareciendo en el texto a medida que avanza la trama (bicicletas que aún conviven con carruajes, por poner un ejemplo), con una ambientación que me recordó en parte el Londres descrito por Conan Doyle en las aventuras de Sherlock Holmes.
A nivel formal, la obra presenta una serie de fallos que precisan una revisión (errores de concordancia, de puntuación, utilización de una det. palabra por otra, como por ejemplo "aptitud" en lugar de "actitud", etc.). Me dio la impresión de un texto que se entrega a imprenta con algo de precipitación, no revisado; hay algunas frases donde sobran palabras,o no están correctamente redactadas; es como si en alguna ocasión, una vez escrita una frase, el autor la hubiera releído y hubiera pensado en cambiarla para mejorarla, añadiendo determinadas palabras o expresiones para sustituir a otras previas, pero en las que finalmente y tras introducir las nuevas expresiones, o bien no se llega a borrar la palabra inicial, o bien se ha borrado dicha palabra o palabras y al tratar de redactar nuevamente la frase, se ha ido con algo de prisa y no se ha tenido en cuenta el resultado final, en el que acaban apareciendo errores de concordancia o una falta de sentido manifiesta.
Aun así, a mí, personalmente, me ha gustado bastante; creo que se trata de una buena novela que, en caso de que se hiciera esa revisión de la que he hablado, no tendría nada que envidiar a muchas de las que podemos encontrar en el mercado (y no me refiero única y exclusivamente a obras que se encuadren dentro del género de terror). Considero que el lenguaje utilizado es muy sutil y poético en muchas ocasiones y podemos encontrar en el texto algunas expresiones y
Me va a resultar difícil realizar una valoración objetiva acerca de este libro al que he llegado a coger bastante cariño, pues ha sido uno de mis más fieles acompañantes a lo largo del fulminante proceso de enfermedad que acabó el pasado mes de abril con la vida de mi padre. Sirva por tanto este comentario como tributo a su memoria; se lo dedico a él, puesto que fue este libro y no otro el que durante su último mes de existencia vio en mis manos, día tras día, durante las terribles estancias hospitalarias en las que observábamos impotentes como la vida se escapaba poco a poco de sus manos con un sufrimiento amargo e inhumano en la mayor parte de las ocasiones...
Podría empezar diciendo que no se trata de una novela de vampiros (ni tan siquiera de una novela de terror) al uso, (no busquéis aquí sustos ni descripciones desagradables) aunque eso sí, tampoco se trata de una historia de adolescentes, tan de moda últimamente en el mundo “literario” de los vampiros...