<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?><rss version="0.92">
			 <channel>
				  <docs>http://blog.unijimpe.net/rss</docs>
				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>El Alkoholismo de las mariposas</title><link>https://www.bubok.es/libros/2108/el-alkoholismo-de-las-mariposas</link><description>-MIS&#2013265939;GINO -A mitad de pasillo comienza el reguero de viagra y plumas ostentosamente grises, ostentosamente inocentes y ostentosamente ingratas: en el primer tramo son pocas, pero van amonton&#2013265921;ndose hasta elevarse un palmo a medida que insisten en negociar una rendicin con el suelo, a cambio de la posibilidad de provocar una lluvia copiosa en la isquemia con voz de orqu&#2013265933;dea treinta&#2013265921;era de tu espalda. Todo est&#2013265921; demasiado sucio. Cosas de ni&#2013265921;os: el aire de la calle, que nunca ha tenido v&#2013265929;rtigo ni miedo al agua, est&#2013265921; paralizado en el borde de un trampol&#2013265933;n despagado... no se atreve. No entra en el piso. No quiere... pero a la misma vez el ox&#2013265933;geno s&#2013265933;, as&#2013265933; que antes de irse y no volver m&#2013265921;s deja en el cristal la marca de sus labios de paradojas que le embastan los gestos bajo la sotana. &#2013265929;l. Sentado en el sof&#2013265921;. Un sof&#2013265921; que cojea. En la pata que cojea ha puesto, para que no baile, un papel doblado varias veces en el que est&#2013265921; escrita la direccin del lugar donde se originan los or&#2013265933;genes de las infamias corporales de sus fetiches menos et&#2013265929;reos. As&#2013265933; son las cosas amigo. As&#2013265933; son las cosas. Y la compra de la semana por hacer. El gato m&#2013265921;s peque&#2013265921;o de la camada ma&#2013266170;lla en el descampado. Entonces ah&#2013265933; est&#2013265921; la victoria, &#2013266111;verdad; ella solo tarda la vida entera de un absurdo gemido ausente, desde que nace por ces&#2013265921;rea de una hip&#2013265929;rbole sin planes de futuro en la esquina del balcn donde se pudren tus palabras, hasta que te abraza y trata de encajar su acertijo casquivano de &#2013265921;ngel con tus senderos con velas a los lados. En ese momento, cuando la mugre de la ciudad entera pide desesperadamente un movimiento hacia abajo ellos se levantan: ?Jdete mundo, el v&#2013265929;rtice est&#2013265921; desnudo degollando a la f&#2013265933;sica cu&#2013265921;ntica encima de m&#2013265933;. En los preliminares siempre acabamos por criogenizar vivo alg&#2013266170;n fundamento b&#2013265921;sico para los humanos. Despu&#2013265929;s todo se acelera: cometas, atraparse en el escalofr&#2013265933;o corro&#2013265933;do del genocidio de las escalas musicales, especies, puntos de placer, nuestro erotismo proponiendo beatificar al primer mis&#2013265921;ntropo que inaugur el orfanato que levantamos aqu&#2013265933; con el sudor de nuestras alas... Es como si nos toc&#2013265921;ramos. Empieza a llover, y si yo digo ?desafinado? &#2013265929;l contesta ?piel?, si yo pronuncio ?ego&#2013265933;smo? &#2013265929;l dice ?orgasmo? y yo replico ?mirada?, y el final del polvo se acerca, y los descampados son el ombligo que el universo se mira, y las discusiones desproporcionadas son algo relativo, y nosotros dos cerramos los ojos con fuerza antes de dejarnos caer desde lo alto de la catarata, y entonces... pasa?. Tan simple. Tan secreto.(Tratado del sexo de los &#2013265921;ngeles -Capitulo 25: el sexo del &#2013265921;ngel exterminador)</description></item></channel></rss>