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				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>EL INTRUSO</title><link>https://www.bubok.es/libros/201288/el-intruso</link><description>ANTES QUE NADA               Siempre quise ser protagonista, desde pequeño. No sabía muy bien de qué pero lo deseaba con todas mis fuerzas. A pesar de ello y quizás por esa duda, el papel que he jugado en las muy variadas actividades realizadas durante la vida, ha sido insignificante. El último intento, a la desesperada pues el tiempo apremiaba, por hacerme un hueco entre los famosos fué ponerme a escribir. El resultado, decepcionante, no cambió mi condición pero -¡lo que son las cosas!- descubrí que, en literatura, el talento puede sustituirse por el oportunismo. Este pensamiento me vino viendo la televisión, un documental sobre tiburones. Y una cosa me llevó a otra: entre el plagio y la nada, escogí el modus vivendi de la rémora. Aupado sobre auténticos protagonistas de ficción, no llegué a serlo de verdad pero las sensaciones al acompañarles en su peripecia, fueron indescriptibles. Para mí, claro, que no sé escribir.              Ello no me impide declarar mi eterna () gratitud a Don Quijote y Cervantes, a Cyrano de Bergerac y Edmund Rostand, a D. Inodoro Pereira y Fontanarrosa, y a las putas tristes de García Márquez.</description></item><item><title>IDEALES AL CUADRADO</title><link>https://www.bubok.es/libros/200966/ideales-al-cuadrado</link><description>El 27 de diciembre Pablo recibió del Banco la carta de despido incentivado o de jubilación anticipada  o como quiera que se llamara esa mierda pinchada en un palo, según la definió Luis, camarero de sus confidencias que todas las mañanas le servía un cortado con unas gotas de leche nada más. La estaba esperando y no se sorprendió; sí le parecía, en cambio, una impudencia que hubiera coincidido con el día de su cumpleaños. En realidad, tampoco era exactamente así: su nacimiento, cronometrado por su madre, una profesional de la astrología, se produjo a las 00.00.01 horas de tal día de 1952, por lo que solo a las 24.00.00 horas de todos los 26 de diciembre venideros podía decirse que tenía un año más. Pero aunque ignorado por la entidad bancaria, este hecho no empequeñecía la vileza de echarle a los cincuenta años y un segundo. Salvo que estuvieran hartos de ver las paredes de su despacho cubiertas por su magnifico poto -crecido de las semillas traídas ex profeso de las Islas Salomón- y una especial inquina les provocara la contemplación del enorme cuadro con su carta astral, ¿a santo de qué esa agresión ¿O es que no podían controlar la correspondencia</description></item><item><title>CUADERNODEBITACORA</title><link>https://www.bubok.es/libros/200801/cuadernodebitacora</link><description>7 de septiembre de 1992 La muerte es una ficción, un invento de los dioses para asustarnos con la amenaza de una vida eterna (¡lo que nos faltaba!). La única realidad es la idea que tenemos de ella. Uno no se muere porque cuando esto ocurre no  es consciente de ello; en definitiva, se mueren los otros, se nos mueren los demás. Esto nos hace sufrir y es lo que hay que solucionar. La inmortalidad, entonces,  hay que conseguirla para ellos porque a nosotros nos da igual</description></item><item><title>pedo,culo,pis y caca</title><link>https://www.bubok.es/libros/200797/pedoculopis-y-caca</link><description>Antes de reseñar su semblanza, hemos de agradecerles la autorización expresa que hemos recibido para la difusión de unos datos personales que, excediendo los estrictamente necesarios para un libro corriente, son imprescindibles en éste. Rodríguez evidentemente éste no es su nombre- era amigo de la casa, un curtido procurador de los tribunales con el que habíamos trabajado en una obra jurídica y en unos programas informáticos relacionados con su profesión. La utilización de los verbos en tiempo pasado se debe, desgraciadamente, a que hace un año falleció. No era un hombre mayor (pasaba de los sesenta aunque no estamos autorizados a decir cuánto) pero la vida es así: nos deja, a veces, sin dar explicaciones. Según comentaba en el funeral el abogado que le acompañaba el día que murió, asistían a la vista de un juicio cuando se sintió repentinamente mal; aguantó lo que pudo, pero llegado un momento y a pesar de que la práctica forense impide  hacer uso de la palabra al procurador, Rodríguez se levantó de su asiento en el estrado, y dijo: Con la venia de Su Señoría. Como creo que ésta va a ser mi última representación, la última farsa a la que asisto, voy a ser breve: ¡A la mierda! ¡Nos veremos en el Juicio Final!. Y se desplomó. Fue breve y contundente nuestro viejo amigo, sí señor. Anécdotas aparte aunque ésta ilustre el carácter del personaje-, Rodríguez nos había entregado un manuscrito (CUADERNO DE BITÁCORA) que venía a ser la cronología de una serie de hechos,</description></item></channel></rss>