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				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>LOCURITAS</title><link>https://www.bubok.es/libros/277243/locuritas</link><description>Relatos de historietas reales que viajan desde lo obvio, pasando por las intuiciones y sospechas, y llegando a las ensoñaciones más locas que no van a pasar nunca.  La conclusión es que :  xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx</description></item><item><title>IDIOTA MUERTO</title><link>https://www.bubok.es/libros/277172/idiota-muerto</link><description>Estábamos acampados en el pueblo fronterizo de ***. La vida de un oficial del ejército en tiempos de paz es de sobra conocida: Por la mañana pasatiempos fútiles y por la noche camaradería. A la boca nos llevábamos, a medio día judías calientes, y por la noche judías frías, y ahora las habíamos sustituido por puros y pechos de mujer, como sandías, y también pequeñitos, que son los que más me gustan... </description></item><item><title>ERES ILOTA Y NO LO SABES</title><link>https://www.bubok.es/libros/270654/eres-ilota-y-no-lo-sabes</link><description>¿Eres un Ilota?     Asómate a la ventana, míralos: ríos de ilotas, hormigueando por las calles, persiguiendo un jornal. Cuando pares en el semáforo en rojo , fíjate en el de alado: conduce su coche fúnebre hacía su propia muerte en vida. Todos los días. Es ilota.   Me gusta observar el metro, vomitando cargamentos de curris en cada parada. se auto clasifican solos y se dirigen a sus campos de trabajo. Por las noches, de vuelta, les han robado su día, pero sin rechistar, voltean la llave de sus celdas numeradas y se meten.  Me dan pena. No se han enterado de cómo funciona el mundo en el que viven. Trabajan. Sólo se fijan en lo que tienen delante. Pagan. Son ilotas. Trabajan y pagan. Y ya no recuerdan por qué.   ¿Y tú? ¿Sabes cómo funciona el mundo realmente? ¿No serás un ilota...?   Solo hay una manera de comprobarlo. Responde a las siguientes preguntas, resuelve estos juegos correctamente, si te pasas este juego con éxito, entonces, y solo entonces, podrás afirmar seguro que no eres un ilota. Te transformaré en un abusador.</description></item><item><title>NO ME LEAS</title><link>https://www.bubok.es/libros/246743/no-me-leas</link><description>Los mediocres cuentos que alguna vez he osado escribir yo mismo tienden
soporíficamente hacía una moraleja, un consejo, una crítica sencilla. Estos que
me he encontrado y aquí transcribo, por el contrario, no nacen del todo y
llevan a un punto, sino que parten de un punto concreto y llevan a todos, a
ninguno, al todo, a la nada. Sorprendentemente, no imponen un dogma, lo
desimponen, no dan un consejo, desaconsejan todos los consejos. Más que  ayudarnos a encontrar un camino, nos dan la
mano, nos pasean por sitios para acabar dejarnos perdidos. Profundamente
perdidos.  </description></item><item><title>¿ Hay vida antes de la muerte ?</title><link>https://www.bubok.es/libros/246175/-hay-vida-antes-de-la-muerte</link><description>Mis padres compraron una casa todavía en
construcción. Vendieron el antiguo domicilio familiar antes de lo previsto y
hasta que la nueva fuera legalmente habitable nos mudamos a una tercera, más
vieja, más alejada, en un barrio extraño, en una calle triste. Yo ocupé la más
pequeña de sus  habitaciones. Era
desoladora, como todo lo que la rodeaba, pero encontré en un punto de sus
vetustos  muebles una colección de comics
y relatos undergraund fascinantes y unos textos manuscritos cuya lectura
pospuse. Cuando por fin, una noche, tumbado en la cama, los puse bajo el flexo,
los leí, pero no los comprendí en absoluto. Hay muchas cosas que todavía no
entiendo. Esta incomprensión no es ordinaria, es, en cambio, una incomprensión
cualificada. Digo esto porque al término de cada narración, no solo no había
podido darle sentido a su contenido sino que había empezado a incomprender el
resto de cosas fuera de ella. 

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