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				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
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		<item><title>Estatuto de los Trabajadores</title><link>https://www.bubok.es/libros/1056/estatuto-de-los-trabajadores</link><description>Supongo que cuando se viven acontecimientos históricos no se es plenamente
consciente de ello. Debe pasar el tiempo para que, al volver la
mirada hacia atrás, podamos darnos cuenta de la enorme trascendencia que
tuvieron aquéllos. Eso sucede con el Estatuto de los Trabajadores, que acaba
de cumplir veinticinco años.
Es hoy, en efecto, tras veinticinco años, cuando estamos en condiciones
de afirmar el carácter fundacional que en su momento tuvo el Estatuto de
los Trabajadores. Fue él el que, dando cobijo a los mandatos de nuestra
Constitución, diseñó el marco en el que habían de transcurrir las relaciones
entre trabajadores y empresarios en un sistema democrático. Su contribución
a la consolidación de la democracia en España ha sido, pues, absolutamente
decisiva. Y hora es de proclamarlo.
Pero no se quedó ahí. El Estatuto de los Trabajadores injertó la propia
democracia en la relación de trabajo. El reconocimiento de los derechos
fundamentales del trabajador, que traspasaban por vez primera la puerta de
la fábrica, de la negociación colectiva y de la acción sindical en la empresa
adentró en el ámbito de ésta elementos de compensación del poder empresarial.
Sin negar éste, colocó a esos otros de forma que hicieran de la
relación de trabajo un marco más equilibrado. Y, por ello mismo, más cercano
a los valores de igualdad y libertad.
Inauguró también una forma de hacer política social que, con los años,
se ha convertido en la seña de identidad de nuestro sistema de relaciones de
trabajo. El Estatuto de los Trabajadores fue fruto del consenso entre sindicatos
y organizaciones de empresarios. De ese consenso han bebido también,
salvo contadas excepciones, las sucesivas reformas del mismo. Ello ha
hecho a los agentes sociales protagonistas de toda decisión política que haya
afectado a los intereses de trabajadores y empresarios. Demostrando, en
cada ocasión, y justo es reconocerlo, una responsabilidad y una madurez
fuera de toda duda.
12
ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES
Esas cualidades y las del propio Estatuto de los Trabajadores como
norma básica de regulación de las relaciones de trabajo han permitido a
nuestro país alcanzar un progreso social y económico sin precedentes. Al
amparo del Estatuto de los Trabajadores se ha producido en España un
asombroso crecimiento del empleo; la incorporación de millones de mujeres
al mercado de trabajo; la transformación de nuestra economía, tras el ingreso
en la Unión Europea, en una de las más abiertas de ese contexto; y un
crecimiento económico tal que nuestro nivel de renta ha pasado de poco más
del sesenta por ciento de la media europea a casi el noventa por ciento.
Hoy, que miramos al futuro, somos, no obstante, conscientes de los
nuevos retos. La realidad productiva que tomó como base el Estatuto de los
Trabajadores ha cambiado mucho y muchos son también los influjos y los
requerimientos de un mundo económico que ya no tiene fronteras. Pero
contamos para andar este camino con los valores que todavía irradia el
Estatuto de los Trabajadores. Valores que descubrirá quien lea el libro que
ahora, y de forma muy gustosa, presento.</description></item></channel></rss>