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				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>BATALLAS CONTRA LOS MUROS</title><link>https://www.bubok.es/libros/286203/batallas-contra-los-muros</link><description>En Batallas contra los muros, Ricardo G. Curci construye un universo oscuro atravesado por la violencia, la culpa y la degradación moral en la Argentina de la dictadura y la guerra de Malvinas. En el prefacio se presenta la literatura como una forma de expiación y como testimonio de conflictos humanos profundos, donde la guerra exterior refleja también las guerras íntimas de los personajes.</description></item><item><title>LOS CUADERNOS PERDIDOS</title><link>https://www.bubok.es/libros/286200/los-cuadernos-perdidos</link><description>Los cuadernos perdidos reúne textos atribuidos a Cecilia Taboada, encontrados y ordenados tras su muerte. A través de prólogos ficticios, relatos, reflexiones y fragmentos ensayísticos, la obra explora una conciencia profundamente marcada por la enfermedad, la memoria, la culpa, la violencia y la muerte. Los textos combinan experiencias íntimas con episodios históricos y sociales de la Argentina, construyendo un universo oscuro, introspectivo y simbólico, donde la literatura aparece como una forma de indagar en los enigmas del dolor, la identidad y la condición humana.</description></item><item><title>LOS MURCIÉLAGOS DEL BRASIL</title><link>https://www.bubok.es/libros/286191/los-murcielagos-del-brasil</link><description>En la novela "Los murciélagos del Brasil" de Ricardo G. Curci, los murciélagos funcionan como un símbolo central y multifacético. Representan la presencia constante de la muerte, la enfermedad y la fatalidad que acechan a los personajes a lo largo de la historia, así como los traumas, culpas y obsesiones que los persiguen y los transforman. Además, los murciélagos encarnan lo oscuro, lo reprimido y lo sobrenatural: aparecen en momentos de crisis, marcan transiciones entre la vida y la muerte, y simbolizan tanto los miedos internos de los personajes como la posibilidad de renacimiento o mutación en medio del caos y la naturaleza salvaje del litoral.</description></item><item><title>LOS ESPECTROS DEL PROGRESO</title><link>https://www.bubok.es/libros/283450/los-espectros-del-progreso</link><description>Relatos del futuro que nos hablan sobre el hombre, las invenciones tecnológicas y la deshumanización. Un pájaro extraño regresa de algún lugar del tiempo a una ciudad que se está desmoronando, un sistema de salud basado exclusivamente en la técnica empieza a fallar, el resentimiento de un hombre fabrica máquinas de muerte, un antropólogo cuyo afán de conocimiento confluye en la magia, o la ciencia como instrumento de dominación deviene en la involución de la humanidad. Las psicosis subsisten y se transforman. En manos humanas nada es confiable.</description></item><item><title>LA LUNA SOBRE EL ATLANTICO</title><link>https://www.bubok.es/libros/283449/la-luna-sobre-el-atlantico</link><description>Maximiliano buscó la luna cada noche hasta hallarla entera o en pedazos. A veces apenas visible, pero sabiendo que allí estaba su sombra. La sombra de la luna, su lado oculto, su siempre escondida cara, como si alguna deformidad le diese vergüenza, o hubiese en ese lado de su superficie cosas, objetos o seres que le diese vergüenza mostrar, o escondiese como quien se reserva armas para una guerra próxima. ¿Quién podría interpretarla? Contemplando la nube blanca de la luna a pleno día, bajo el sol refulgente, entre olas de luz reflejadas por las olas del mar, aportando su rugido para que ambos mares, el de luz y el de agua fuesen hermanos gemelos que rara vez se juntaran. Se preguntó por qué nadie más veía la luz de la luna bajo el hálito esplendente y el aroma nauseabundo que el sol despertaba en la carne muerta. Cuál era la razón de no ver las manos de la luna arrojando sus huesos sobre el mar, porque esa era la causa de las olas. No el viento ni las corrientes marinas, ni siquiera los demonios de las profundidades, ávidos ellos mismos de los huesos frescos que la luna arrojaba cada día, escondidos tras los haces del sol. Huesos que por la noche la luna iluminaría para alimentarlos y hacerlos revivir. Él soñó con la lluvia de huesos, y desde entonces buscó la luna cada noche.</description></item><item><title>EL SUEÑO ES VIGILIA</title><link>https://www.bubok.es/libros/283448/el-sueno-es-vigilia</link><description>Los ocho capítulos de "El sueño es vigilia" fluyen entre la ficción y la filosofía, entre la épica y la lirica, la narración y la prosa poética, en ese tiempo sin tiempo del ensueño. Atribuidos a la figura de Cecilia Taboada, el compilador nos presenta historias que reflexionan a partir de los desvelos de personajes como Lázaro, Judas, Yago y Adán en un devenir que constituye un universo tan cercano y distante como el de la noche y los desvelos.</description></item><item><title>A LA SOMBRA DEL PENSAMIENTO</title><link>https://www.bubok.es/libros/283447/a-la-sombra-del-pensamiento</link><description>"Une promenade sentimentale" por libros y autores muy diversos, conocidos o desconocidos, nacionales o extranjeros, de ficción, historia, filosofía o antropología. Una visita caprichosa, tal vez, pero no arbitraria. Leer es vivir, pienso. Sobre todo se aprende a vivir cuando leemos. No hablo de la vida práctica, aunque la lectura se extiende también hacia este plano en incontables casos, sino de aprender a vivir como seres humanos que día a día se van descubriendo. Mirarse en un espejo es algo engañoso, mirarse en el espejo de un personaje literario es, muchas veces y casi siempre, en manos de un buen autor, mirarnos a nosotros mismos. Cómo explicar, sino, las lágrimas que nos brotan al leer, el nudo en la garganta y la lenta recuperación de las fuerzas que nos hace permanecer sentados largo tiempo con el libro en las manos, cerrado sobre la última página. Un mundo en el que hemos estado, gente que hemos conocido y, quizá, amado más que a quienes tenemos al lado. Ésta es la realidad de los sueños, y la fantasía de la realidad.</description></item><item><title>LOS DOCTORES Y LOS PERROS</title><link>https://www.bubok.es/libros/283446/los-doctores-y-los-perros</link><description>"Como médico, no creía en la ridículas localidades que los románticos adjudican a los sentimientos. Él sabía que a veces la razón es un inpulso más virtuoso que lo que el cerbro es capaz de crear, y entonces proviene de un lugar inexplorado del pecho, una región entre los caminos de la sangre, allí donde los arbustos y los árboles de los huesos forman casas bellas como mansiones celestiales. También sabía que lo que llamamos corazón en ocasiones se centra en un punto del abdomen, como un cosquilleo que indica el crecimiento, quizá el traslado, la mudanza de las vísceras, tratando de acomodar el amueblamiento de las habitaciones humanas para hacerlas acordes a la conducta, tal vez a la íntima informacón que cada uno hereda, la particular constitución y la peculiar síntesis de toda una vida encerraa en los códigos de una célula."</description></item><item><title>LA GUERRA</title><link>https://www.bubok.es/libros/283445/la-guerra</link><description>"Las embarcaciones de comercio y exploración, las pacificas naves llenas de mercancías, de seres delgados e inteligentes que dibujan gráficos inútiles, se convertirán en grandes barcos guerreros. Dispuestos a la conquista de nuevos territorios para la extensión del dominio. Pero sobre todo, para la venganza y la redención. Los únicos sentimientos que podrán movilizar barcos aun no creados a través de aguas tormentosas, hacia bosques incendiados, animales muertos y volcanes en extinción. Hasta esa figura solitaria e inconfundible , que con su cornetilla llama a la muerte y la hace actuar con el ritmo y la forma por ella dispuesta. Puedo verlo más allá del mar, su figura, sus brazos dirigiendo las llamas en que las vírgenes arden. Asesinatos, no expiación. Ceremonia de crímenes humanos, no divinos. Y mientras tanto, los dioses permanecen mudos."</description></item><item><title>ALIMENTAR A LAS MOSCAS</title><link>https://www.bubok.es/libros/283425/alimentar-a-las-moscas</link><description>Estos poemas fueron escritos entre 2002 y 2006. Una parte de los cuales fueron publicados en la Antología del Premio Literario por la Conmemoración por los 150 años de la Ciudad de Esperanza, Santa Fé, donde merecieron el Primer Premio. Todos los poemas que llevo escritos hasta la fecha están contenidos en este libro. Muchos de ellos surgieron en la presente década como correcciones prácticamente completas de viejos poemas de la década del noventa, mientras hacía taller literario y me dejé influir por la tendencia a la poesía que había allí por ese entonces. Aquellos poemas desaparecieron, pero como me sucede también en narrativa, hay ideas que sobreviven a las formas primarias en que fueron concebidas en un principio. Estos poemas son casi contemporáneos a una novela larga, y creo que representaron una forma de contrarrestar o contrabalancear el esfuerzo de trabajo y atención que me llevó aquel trabajo. El largo aliento de las frases de la novela, su clima denso y saturante, se veía aliviado por la escritura concisa y corta de los poemas. Aún no estoy seguro de la validez poética de este conjunto, y cada vez que los releo en ocasiones me satisfacen y en otras encuentro falencias que ya no tengo idea cómo subsanar sin modificar completamente los textos. Sé que son poemas conceptuales, donde la emoción tiende a fluir muy lentamente, casi con una frialdad quemante filtrada por el intelecto. El epígrafe con que decidí encabezarlo es de uno de mis poetas favoritos, quizá con el que más me he identificado, Alberto Girri. Esta elección estética no es casual, hay una intención clara de seguir la misma línea de poesía, aunque no así el estilo, por supuesto, determinado tanto por mis propios límites expresivos como por los ilimitados niveles a los que llegó Girri. No sé si volveré a escribir poemas, es de esperar que sí lo haga porque ese es mi deseo. En el monento que escribo este comentario estoy dedicado a la narrativa, y es allí donde estoy volcando esos "conceptos" que antes ponía en poemas. Los párrafos son más largos en que mis dos libros de cuentos, la acción se va retardando por interposición de reflexiones que tienden a tener una musicalidad interna, intentando asemejarse a ese ritmo fluido y casi barroco de la prosa faulkneriana. Tal vez sea eso lo adecuado a mi estilo, no puedo decirlo con certeza. Faulkner decía que el género mayor es el de la poesía, pero los narradores como él indudablemente lograban un vuelo poético en su prosa mucho más eficazmente que muhcos poetas que escriben con el formato correspondiente a lo que se considera un poema. La poesía es tan intensa tanto de leer como de escribir, y el trabajo de corrección es quizá más largo, agobiante e insatisfactorio que el de narrativa. Es difícil congeniar ambos géneros, y pocos autores, salvo los más geniales, Borges a como mejor ejemplo, Octavio Paz, otro, fueron maestros en ambos planos. Los narradores tienden, a veces, a crear poemas más que nada visuales, narrativos y de escasa música. Da la peculiaridad que Borges era maestro en el cuento y no escribió novelas. Paz era más que nada ensayista además de poeta. A su vez, los grandes poetas, cuando se atreven a la narrativa, suelen crear narraciones cortas de tintes alegóricos y netamente como prosas poéticas. No intento hacer generalidades, solo mencionar ejemplos que me vienen a la memoria, sin duda selectiva y arbitraria. Es que la estructura de la poesía, a mi entender y según mi escasa experiencia, requiere un planteamiento mental muy particular, que si bien no excluye, sí desarma transitoriamente los esquemas contundentes y bien afirmados de la narrativa. Para sentarse a escribir un poema hay que olvidarse de los recursos que son sólo válidos para el cuento o la novela, me refiero a esos armazones, planos y maquetas que los arquitectos utilizan para diseñar sus estructuras. Es algo también cercano a una superstición, o quizá al miedo a la enfermedad contagiosa. Mientras se escribe poesía, uno tiene miedo a leer narrativa, porque lo difícilmente logrado podría derrumbarse por acción de esos virus llamados "explicación" y "argumento" que tienden a tratar de dar claridad y razón a cuanto se escribe. Cuando se hace narrativa, el leer poesía no es invalidante ni hay temor alguno, pero si simultáneamente se pretende escribir poesía y narrativa, el esfuerzo mental para cambiar de ámbitos y climas es demasiado complicado, es más agotador que un esfuerzo físico, sólo comparable tal vez con los sinsabores de una enfermedad. El narrador tiene miedo a perder su poder de fluidez, su fuerza de un continuo y perpetuo fluir de la conciencia narrativa, si se pone a escribir poesía. Repito, estas son particularidades surgidas de mi criterio personal, que no excluyen contemplar tantas otras posibilidades y experiencias, así como las diversas formas narrativas y poéticas que no necesariamente se contraponen sino que se suman. Todo depende, supongo, de los límites del talento personal, y a qué llamamos con este nombre. Cuáles son estos límites, tampoco estoy seguro. No hay más remedio que vivir, aún encerrados en una habitación, como dicen que lo hizo la gran Emily Dickinson, y ponerse a escribir lo que una ventana nos concede del mundo y permitir que surja todo lo que nuestra imaginación es capaz de fabricar con esa concesión. Los poemas están agrupados en ejes temáticos por fragmentos que llevan los siguientes títulos: 1) Ciencia 2) Guerra 3) Cielo/Tierra 4) Hombre/Mujer 5) Lenguaje 6) Cartas de Hamlet 7) Minotauro 8) Impresiones sobre la pena de muerte 9) Copperfield 10) Kant o el laboratorio del pensamiento</description></item><item><title>EL ROSTRO DE LOS MONOS</title><link>https://www.bubok.es/libros/283424/el-rostro-de-los-monos</link><description>Tercer libro de relatos, publicado en 2010, que contiene textos escritos desde 1996 hasta 2005, continúa una tendencia que comenzó con Los Casas. Ya no existe una conexión solamente entre los cuentos de este libro, como puede encontrarse, por ejemplo, en "Los chicos de la plaza", "La patria del sábado" y "Cecilia"; o entre los cuentos "El viejo David" y "El estuche de la tuba", donde hay personajes que reaparecen y ambientes que se repiten. A diferencia de Los Casas, la interdependencia entre los cuentos es menor, más cerca de lo que sucede en la colección Los seres intermedios, pero se acentúa otro aspecto que ya se anunciaba en éste último libro de relatos mencionado: la relación entre libros por encima de la relación entre los cuentos de una misma colección. Por lo tanto, en el relato "El mar" nos encontramos con un personaje que es hijo del protagonista de "El enterrador", relato de Los seres intermedios. "El balneario" retoma la misma playa que ya vimos en relatos del mismo libro, y la playa donde ocurren los sucesos de "Max" de Los Casas. En "El rostro de los monos" se desarrolla un caso policial mencionado en "Los oscuros". "El asilo" retoma, en tiempo pasado, el lugar de "Los dirigibles". Pueden hacerse otras muchas relaciones entre estos y otros cuentos no mencionados. Como se ve, el objetivo es crear no mundos independientes, sino un mundo que contenga múltiples y dispares conexiones, lazos determinados a la vez por la lógica como por el azar. Como ya lo he explicado en oportunidad de comentar los otros libros, esta tendencia no fue intencional, sino que se dio paulatinamente a medida que los personajes surgían en el proceso creativo y ellos mismos iban exigiendo nuevos espacios, llamando a nuevos personajes, reclamando contar sus historias inconclusas. En esta tercer colección aparece un nuevo personaje protagonista, el doctor Mateo Ibáñez, cuya importancia radica en que reaparecerá más tarde en nuevas historias. En cuanto a contenido y tono, estos cuentos se acercan más al desarrollo psicológico de los personajes, a través de historias concretas y trágicas. Nos alejamos de lo fantástico, que predominaba en la segunda colección de cuentos, para centrarnos en relatos contemporáneos y realistas, aunque en un par de ellos pueden advertirse ciertos elementos levemente fantásticos, pero que fácilmente son factibles de adjudicarse a la psicología alterada de los protagonistas. Estos cuentos nos traen personajes perturbados por sus propias limitaciones, obsesiones y odios, celos y amores incestuosos, deseos de venganza, inseguridades, traiciones, etc. Todos estos elementos eminentemente humanos nunca se dan por si solos ni explican por completo la conducta de los personajes, sólo son clasificaciones que utilizamos para comprender hasta cierto punto algunas conductas. Pero los cuentos no son historias clínicas, sino meras historias que cualquiera podría contar en la vereda de su casa, comentando un hecho policial del barrio, o en la sobremesa de un domingo en la reunión familiar. La razón del título del libro, además de ser el de uno de los cuentos, es que todos los personajes de este libro se encuentran en situaciones donde la parte primitiva, instintiva y casi siempre violenta se manifiesta de manera espontáneo y a veces planeada. Esta mezcla de animalidad y razón lleva a los personajes a actuar contra otros o contra sí mismos, no siendo sus conductas sólo una manifestación patológica de su psiquis, sino una muestra de la naturaleza humana en general. Debo mencionar el privilegio de contar con el prólogo de Fabián Vique, quien halló la intenciones inconscientes del autor al describir con certera y lúcida eficacia dos puntos trascendentes: uno, cuando nos habla de la independencia que cada cuenta reclama para sí, aún cuando forme parte de un todo; segundo, cuando nos dice que la interconexión de historias y personajes permite que nada sea definitivo entre los cuentos de los tres libros, "ni siquiera el pasado". Esto me parece de una extrema belleza poética. La editorial Macedonia, que se encargó de la publicación, pertenece a Fabián Vique. Unas palabras sobre el epígrafe. Originalmente, esta colección tenía como epígrafe una frase de Juan Carlos Onetti, que se refería a un olor evidente que los personajes fingían no sentir. Era un símbolo del contenido de los textos y del cuento "La memoria" en particular, que entonces encabezaba la obra, porque, como ya hemos hecho referencia, los personajes están en medio de situaciones trágicas, y la idea general del libro era una pregunta: si no hay memoria, ¿hay culpa? Pero poco tiempo antes de la publicación hallé una frase de Abelardo Castillo en el que es, si no me equivoco, el último cuento de El espejo que tiembla, y como ya había decidido que el libro llevaría su título actual, me pareció una frase contundente y terriblemente exacta para poner como epígrafe, porque de esta manera título y epígrafe coincidirían de manera prácticamente directa. Esto no es dejar de lado al gran Onetti, al cual considero más trascendente que Castillo, sin desvalorar los enormes méritos de éste último, sino simplemente adecuar lo más cercanamente posible entre sí los diversos y múltiples elementos que constituyen la publicación de una obra literaria. Para terminar, quiero mencionar que esta colección en su integridad fue finalista en el Premio Casa de las Américas de Cuba en el año 2008, siendo publicado el cuento del título en la Revista Casa. El mismo cuento recibió una mención en el Concurso Leopoldo Marechal de Morón en el año 2005, y "Cecilia" fue finalista en el Concurso de la Fundación Tres Pinos en el año 2009. El libro contiene los siguientes cuentos: 1- El mar 2- La memoria 3-El balneario 4- Cecilia 5- El asilo 6- El libro 7- El dibujo 8- La patria del sábado 9- El rostro de los monos 10- El flaco 11- La biblioteca 12- El estuche de la tuba 13- El viejo David 14- Los chicos de la plaza 15- Comentarios para Andrés 16- Gloria 17- La fiesta de cumpleaños 18- El colchonero</description></item><item><title>LOS SERES INTERMEDIOS</title><link>https://www.bubok.es/libros/283423/los-seres-intermedios</link><description>"Los seres intermedios? regresan en esta nueva edición, porque en realidad nunca se han ido, escondidos en las grietas de lo cotidiano para filtrarse a través de la oscuridad. Los personajes, sean niños que pelean por un mismo cuerpo, animales mitológicos que destruyen al hombre del siglo veinte, autómatas que traicionan a sus dueños o ancianas que reviven antiguos ritos fúnebres, no son seres fantásticos, sino las otras caras de nuestros vecinos o de nuestros seres amados, o de aquel a quien vemos en el espejo. Diecinueve relatos donde lo extraño es el hilo conductor, lo real es incertidumbre y la imaginación certeza.</description></item><item><title>LOS CASAS</title><link>https://www.bubok.es/libros/283422/los-casas</link><description>Esta nueva edición de ?Los Casas? tiene el objetivo de reacomodar el libro y sus historias dentro del contexto general de la obra que el autor ha ido desarrollando a lo largo de su trayectoria. En este primer libro publicado hace veintiún años, se presentan por primera vez gran parte de los personajes que luego han reaparecido en los libros sucesivos. Los personajes se han enriquecido en complejidad y su mundo se ha expandido. El orden de las historias, tanto dentro del presente libro como en el conjunto general de la obra considerada como tal, no es cronológico, por supuesto, pero las tramas adquieren forma a medida que se desarrollan. He aquí, por lo tanto, el ensamblaje definitivo, o quizá no, de este pequeño eslabón en la maquinaria de una fábrica de ficción que el autor ha intentado hacer interesante, complicada también, pero no por eso menos real en la exploración y entendimiento de la conducta humana.</description></item></channel></rss>