<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?><rss version="0.92">
			 <channel>
				  <docs>http://blog.unijimpe.net/rss</docs>
				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>Común es a todos el pensar</title><link>https://www.bubok.es/libros/266109/comun-es-a-todos-el-pensar</link><description>He aquí mi punto de inicio: «el pensar como experiencia». Pero, ¿qué clase de experiencia es esta? A bote pronto me atrevo a decir que es una experiencia llena de trampas y errores que conduce a suposiciones como la de que «lo mismo es ???á¿–? y ser» (Parménides, B.3). Empiezo este camino, por expresarlo de algún modo, sospechando que el pensar es una oscura experiencia. Por tanto, tengo que intentar iluminarla de alguna manera, pues, si no lo hago, ¿entonces cómo puedo afirmar que esto o aquello es verdad? Y es que el pensar es la actividad que hace posible el no-ocultamiento (á¼€??????), o sea, la verdad, por lo que si no tengo claro qué es el pensar, ¿cómo puedo confiar en la verdad?</description></item><item><title>Seres fabuladores</title><link>https://www.bubok.es/libros/265496/seres-fabuladores</link><description>Del oráculo de Delfos sólo queda un lejano ?fue?, pero los oráculos siguen estando henchidos de ?hoy? porque lo humano tiene necesidad de ellos del mismo modo que necesita tanto dormir como soñar. Son estos tiempos, como todos los que quedaron atrás, tiempos de seres verticales con sueños que marcan su destino. Siempre que hablo del destino se me aparece el carácter, y esto es porque soy muy aficionado a un fragmento de Heráclito que dice: ?El carácter es para el hombre su destino? (B119). Entonces, pensándolo de esta manera, diría que el carácter del ser humano está hecho de sueños que tienen que ser interpretados, pues ahí hay señales que pueden convertirse en relatos con aspiraciones aclaratorias. ¿Y para qué ?aclararse?? Para empujarse con una acción, pues ¿qué es la vida humana si no un movimiento hacia-algún-lugar? Además, ¿acaso no hay realidad en un sueño? ¿No es el sueño una realidad que se despliega en una asamblea de neuronas? Interpretemos, fabulemos...</description></item><item><title>Desde Éfeso: Heráclito</title><link>https://www.bubok.es/libros/265199/desde-efeso-heraclito</link><description>En este trabajo revisamos los fragmentos que nos han llegado de Heráclito. A cada fragmento se le añade una sucinta interpretación que de ordinario parte de las realizadas por Nietzsche, Kirk-Raven, Heidegger, Mondolfo, Fraile, Russell, Marzoa, Calvo, Copleston, Gaos, etcétera. De lo que se trata aquí es de comprender la doctrina de Heráclito, esto es, la doctrina del fuego inteligente, para ir más allá del "todo cambia".  </description></item><item><title>El fracaso de la realidad</title><link>https://www.bubok.es/libros/265184/el-fracaso-de-la-realidad</link><description>El fin del ser es el fracaso. En el ínterin de su actividad, en ciertos momentos persevera en su ser, en otros pretende ir más allá de él mismo, y excepcionalmente trata de disolverse en la pura nada antes de tiempo. Pero, con independencia del modo de actividad que adopte a lo largo de ese ínterin, el ser fracasará irremediablemente. Si en Hegel el ser es movido por el espíritu y en Marx por la materia, digamos por nuestra parte que el ser es movido por el fracaso, pues de modo consciente o inconsciente, esto es lo de menos, todo lo que hace el ser lo hace para fracasar.</description></item><item><title>Caminando entre verdades</title><link>https://www.bubok.es/libros/265167/caminando-entre-verdades</link><description>Empezamos el estudio de la verdad poniendo en duda su significado, o mejor dicho, partimos de nuestra ignorancia (por tanto ponemos en duda nuestra idea de verdad) respecto a esa verdad con la que a todas horas interactuamos sin habernos planteado con la pertinente seriedad qué la sustenta, qué la hace tan infalible (si es que es infalible) a nuestros ojos.</description></item></channel></rss>