<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?><rss version="0.92">
			 <channel>
				  <docs>http://blog.unijimpe.net/rss</docs>
				  <title>Catálogo de libros</title>
				  <link>https://www.bubok.es/</link>
				  <description>Puedes comprar en nuestra librería todos los libros publicados en Bubok.</description>
				  <language>es</language>
				  <managingEditor>info@bubok.com (Bubok Publishing)</managingEditor>
				  <webMaster>info@bubok.com (Bubok Publishing)</webMaster>
		<item><title>Los Estados débiles. ¿Culpa de los gobiernos o de los ciudadanos?</title><link>https://www.bubok.es/libros/240711/los-estados-debiles-culpa-de-los-gobiernos-o-de-los-ciudadanos</link><description>Existe cierto consenso con respecto a que la debilidad del Estado está asociada con su capacidad y disposición para cumplir funciones esenciales como el suministro de bienes y servicios públicos. No obstante, determinar si un Estado es débil o si está en proceso de debilitamiento solo sobre la base del grado de cumplimiento en la entrega de esos bienes y servicios resulta insuficiente puesto que habría que considerar las razones por las cuales se producen tales incumplimientos, esto es, si se debe a una falta de capacidad y/o falta de voluntad propia de los Gobiernos, o si obedece a una falta de capacidad y disposición ciudadana o tal vez a la conjugación de ambos elementos, o incluso si se debe a una sobrecarga de funciones del Estado. ¿Exigimos al Estado más bienes y servicios de los que necesitamos o de los que somos capaces de producir y financiar, o ¿es que acaso los recursos que los ciudadanos estamos entregando a los Estados producto de nuestro ingenio, esfuerzo y trabajo están siendo secuestrados para fines distintos a los acordados, ¿es el Estado el incapaz, o acaso lo son los Gobiernos, o los ciudadanos, o ambos La tendencia a pensar que el Estado, más que crear las condiciones para lograr el bienestar común, tiene la obligación de cubrir y gestionar todos los bienes y servicios básicos para vivir (mínimos de justicia) así como también todos los necesarios para vivir mejor y que tienen su origen en el apetito, la fantasía y el sentir de cada quien (más allá de los mínimos de justicia); es lo que está determinando la debilidad del Estado y el  surgimiento y propagación del Estado Secuestrador, no solo en el Sur sino también en el Norte Global.  </description></item></channel></rss>