Calendario 01 / octubre / 2020 Cantidad de comentario Sin Comentarios

Francisco Fernández Naval, ourensano de nacimiento y afincado en A Coruña desde su juventud, publica con la editorial Bubok las versiones en castellano y portugués del libro original en gallego: O bosque das antas.

Esta historia de un hombre huido al monte tras el golpe militar del 18 de julio de 1936, escondido en bosques y aldeas ourensanas, ganó el premio Xerais en el año 1988, llegando así a todos los rincones de Galicia junto con el nombre de su autor, Francisco Fernández Naval.

Hoy, Bubok, da la opoFrancisco Fernández Navalrtunidad a nuevos lectores de conocer esta novela traducida al castellano y portugués.

¿Quién es Francisco Fernández Naval?

Supongo que te refieres a quien soy como escritor. Soy alguien que escribe porque siento que hay en mí emociones y experiencias que necesito compartir. Siempre me he considerado heredero de dos circunstancias muy importantes de mi vida. La primera, ser hijo de una extraordinaria narradora oral, virtud heredada por mi madre de su abuelo. De ella aprendí a contar. Ella se preocupó porque mi hermana y yo amásemos los libros. La segunda, el trabajo de mi padre en el cine Xesteira de Ourense. Crecí viendo películas. El cine me enseñó una manera particular de narrar.

Has comentado, en alguna ocasión que te defines como: “autor de una literatura de la vida, difícil de encuadrar en un solo género. ¿Podrías explicarnos a que te refieres?

Procuro que mi literatura esté vinculada a la vida y me interesan mucho los rincones y los márgenes, la periferia de lo cotidiano de la que casi nunca nos percatamos. También me gustan los detalles. Pienso que formamos parte de una red, que es la vida, en la que los detalles son los nudos de la estructura reticular que construimos y que nos vincula. Esos detalles, bien puestos en una novela o en un relato, le dan otra dimensión.  La memoria es muy importante para mí, y trato de compartir eso con el lector. Memoria entendida desde el punto de vista histórico, familiar, personal, del territorio y el paisaje.

Tu faceta de escritor viene de muy atrás. Cuentas con una larga y prolífica trayectoria como autor, con muchas publicaciones y de diverso género: poesía, narrativa, ensayo, literatura infantil y juvenil. Cuéntanos cual fue tu trayectoria como autor y en qué punto te encuentras actualmente.

Empecé escribiendo poesía, pero pronto me di cuenta de que me interesaba mucho la narrativa, contar historias, la posibilidad de crear mundos. Pero no siempre estoy en condiciones de escribir poesía y tampoco novela o relato. Cuando termino un libro debo dejar pasar un tiempo para acallar las voces de la historia anterior, o los ritmos, tensiones y búsquedas de un libro de versos. Por eso cambio mucho de género. Esa posibilidad me permite estar escribiendo siempre, que es lo que me gusta, pero también descansar y dejar territorio libre para que germine otra historia u otro libro de poemas. En ese sentido, el ensayo o la literatura infantil y juvenil son como un bálsamo, vaciarme para poder empezar de nuevo.Francisco Fernández Naval autor del best seller «O bosque das antas»

Para saber escribir, hay primero que saber leer. ¿Puedes recomendarnos algunos libros y nos explicas la selección?

Para escribir conviene leer mucho y caer en la tentación de emular a los autores que nos gustan. Eso también lo hacen los pintores, los escultores o los músicos. Uno es autor en su tiempo por todo lo que escribieron otros antes y de eso es necesario aprender. Pero para escribir, sobre todo, hay que saber escuchar. Estar atentos a las voces exteriores y, sobre todo, a la voz interior. La música callada y la soledad sonora, que decía San Juan de la Cruz.

Tu vida transcurre entre A Coruña y Ourense, lugar donde se desarrolla la novela que acabas de republicar. ¿Por qué tu ciudad natal? ¿Qué tiene Ourense para ser el territorio elegido para la aventura de Pierre Francesco?

Ourense es la ciudad en la que nací y la parte de verdad que hay en O bosque das antas, sucede en ella. Por otra parte, desde el sigo XIX, Ourense es una ciudad proclive a ser contada. Es mucha la literatura en la que la ciudad es protagonista, escrita por autores orensanos o por escritoras y escritores nacidos fuera. Tiene su particularidad. Un amigo mío decía que era una ciudad de maharishis, ahora creo que se empobreció y que ya no es lo mismo.

¿Fue esta novela la iniciación como escritor de Francisco Fernández Naval?

Como narrador si. Pero antes había publicado dos libros de poesía.

¿Cómo era Ourense en los tiempos de la República? ¿Investigaste mucho sobre la época?

Pues una ciudad pequeña, burguesa, pero llena de contrastes y de tensiones, muy bien reflejadas por Risco, Otero Pedrayo, Eduardo Blanco Amor. Para esta novela investigué, pero, sobre todo, me nutrí de la memoria de mi madre y de mi padrino.

Actualmente seguimos con la ley de amnistía de tiempos de la transición, poniendo muy difícil las tareas de recuperación de los cuerpos abandonados en cunetas, los derechos amparados por la ley de memoria histórica o los juicios a torturadores de la época franquista. ¿Es este libro importante para la lucha de la recuperación de la memoria histórica? ¿Qué opinas de la ley de amnistía?

O bosque das antas fue una de las primeras novelas gallegas que trataron el tema de la Guerra Civil, escritas por autores que no la habían vivido. En ese sentido, sí creo que tuvo su importancia. A mí la única persona que me había hablado de la guerra desde niño, era mi madre. En mi casa había un libro, que ahora conservo yo, titulado: La dominación roja en España, que era como un compendio de la causa general abierta por el franquismo contra la República. En ella se relacionaban los crímenes cometidos por republicanos y se relacionaban las exhumaciones realizadas para rescatar y dar sepultura a los partidarios del bando “nacional” asesinados. Yo, de niño, miraba las fotos de los cuerpos alineados en las fosas comunes y los retratos de los muertos, todos identificados. Eso es algo que las víctimas de la violencia franquista no pudieron realizar. En su informe, el juez Garzón estimó que había 120.000 muertos enterrados en cunetas y fosas comunes. Yo creo que mientras no se exhumen todos, la herida abierta el 18 de julio de 1936 no cicatrizará. Hay demanda de familiares para recuperar a los suyos, pero los que padecieron el horror se van muriendo sin ver realizado el sueño de darles una sepultura digna y amorosa.

En cuanto a la ley de amnistía… fue un pacto de la transición. A mi juicio incumplía la normativa internacional sobre Derechos Humanos, en particular en lo referido a delitos de lesa humanidad, genocidio o desapariciones forzadas, que el derecho internacional considera imprescriptibles. Pasó el tiempo y la mayor parte de los autores de esos hechos han fallecido. Hoy yo me conformaría con anular todos los juicios que causaron la muerte o la privación de libertad de tantas y tantos españoles, acusados de delitos inexistentes; por exhumar los cuerpos que yacen en las cunetas y con escribir el relato de lo que pasó con objetividad. En Galicia, territorio que queda bajo el poder militar desde el 24 de julio y en el que no hubo frente de batalla, se cometieron más de 10.000 asesinatos, hombres y mujeres paseados por la noche o al amanecer o sometidos a injustos procesos sumarísimos.

Háblanos de tus proyectos como escritor.

Permíteme que agradezca a Bubok y a ti la posibilidad que me habéis ofrecido de publicar O bosque das antas en castellano y portugués. En cuanto a los proyectos, digamos que estoy en tiempo de espera y de escucha.

 

Gracias Chisco (Francisco Fernández Naval)

Olga Pastor
Country Manager Bubok Portugal
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

He leído y acepto las políticas de privacidad