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BATRED
BATRED
Mensajes: 4
Fecha de ingreso: 17 de Febrero de 2020

Soy nuevo, ayudame a probar mis obras...

15 de Abril de 2020 a las 23:21

Soy un escritor amateur y ya he publicado por asi decirlo varias historias en perfil de wattpad hace ya un año y volviendo a leerlas me percato muy avergonzadamente de los intentos basicos y hormonales de mi persona por plasmar una historia, siendo bastante nuevo en la escritura con poco mas de 20 libros leidos criticamente, y algunos mas pero en forma de recuerdos vagos y aburridos por ello en las ultimas semanas he pregresado lento y algo emosionado sin percatarme de que mi mecanografia es pesima por lo que a continuacion pondre fragmentos de un par de mis escritos para sondear mi progreso ademas del mismo foro y su comunidad. Gracias para los que lean esto y para quienes me orienten en los comentarios:

1-Esta historia es sobre MECHAS (Robots gigantes)........


Un chico, hilarante e ignorante, alguna vez hace mucho tuvo una idea, no sabía cómo fue concebida, se aterrorizo pero en una neurona aislada, lejana en la inmensidad de la conciencia, amo esa Idea. Su ingenio se volcó en su contra, trato de abandonarla, pero la amaba demasiado, era su razón de existir, el tan anhelado sueño fantástico que al final de los paneles de la historia, en los últimos minutos del metraje se materializa en la realidad. Abordo miles de finales. Se deconstruyó y rearmo a voluntad. Las noches eran como grandes océanos en su almohada, arremetiendo contra los muros de su racionalidad de su cráneo, conectados aun núcleo, una computadora que había dado a luz a su conciencia al igual que a la Idea. Su respiración se aceleraba, sentía su pecho vacío, el calor no lo notaba, sus entrañas no pedían sustento, los iris se afilaban, sus cuencas  parecían aislarse de la luz. Algo dentro de lo que significaba ser él, mutaba, maduraba. Su ansiedad lo vuelva a la autodestrucción del cuerpo y la distracción del espíritu, si, estaba madurando, tal vez, descomponiéndose. La Idea ¿Cuál era la Gran Idea que tanto poseía?, yo no la conozco, solo narro sus efectos adversos, el pago por inventarla dentro de una mente ilusa, demasiado joven para controlar o usar, por eso el resultado fue algo, interesante. Como si algo me viera, también lo ve a él. 

 

(Ojos rojos) 

Los monstruos, bestias, demonios, robots, el mismo Mal, todos poseen ojos color sangre iluminados por el espectro carmesí, transportados por cometas vino tinto, representaban acaso su locura, yo lo creo, tú lo crees, no pararan, han perdido, lo saben pero como aquel Lupus piloteado por un desecho irracional Rey de 36 legiones de Marte, aun con todo perdido, aun con todo muerto, quería llevarse hasta a el ultimo desgraciado con él de vuelta al lugar de donde esa idea fuera engendrada. 

Con uñas de metal cercenadas, con su piel coraza desgarrada como cascara de fruta, sus viseras por cables, su electrónica, sensores ópticos, luces y vidrio encendidos con el rojo de la vida Humana, de la pasión juvenil, del espíritu templado de un niño, de la Idea desesperada de un chico Draconiano. 

 

No obstante, el cuerpo, el cascaron que habia resistido el alcance de esa Idea, saltaba por ahí, mataba por alla, existía en ningún  lugar que esa idea hubiera engullido con sus garras de Silicio. El era carne, por lo tanto se contentaba con recorrer un Mortal mundo, como un mundano pedazo de meloconton en almibar enlatado, frio, aislado en una celda frigorífica, Humana, exista porque un deseo más puro o simple había penetrado antes su dilatado corazón, aquellas palabras cariñosas se adherían a él como un acto a seguir instalado para no arrepentirse, una contramedida. Era un mundo dulce movido por la unión de dos labios. 

 

(Causa-Efecto) 

 

Dos labios. 

 

El hedor soplaba de manera tan cómplice que no hubieran requerido usar gas Sarsa, nunca los olieron y la sangre que bajaba  por los pies despellejados del cuerpo cubrió todos los olores, despejar el puesto de avanzada nombre código: “GREY-1”, de la Barbatos Legión del lado este de las inmaculadas pero tentadores campos grises, había sido sencillo. Extensos lisos sin ningún relieve natural, las estructuras artificiales eran la única ilusión de civilización real, además de los falsos sueños producidos por los soles o las palpables pesadillas fabricadas por ocho lunas. Como fuera, bueno. Ahora el Komori  se alza como una alucinación más real no menos mortal. Las tres máquinas que ha derrotado, destajado, atravesado, aplastado yacen desparramadas formando un círculo pagano dibujado por chatarra, manchas aceitosas y tierra desprendida del suelo pálido ahora iluminado por múltiples presencias celestes, las Ocho Lunas han salido para maravillarse por la presentación. Aquel círculo rodea el campamento al mismo Komori dando la ilusión de estar en algún ritual perdido. Los gritos desde el interiro solo dan la prueba de confrimacion de que este Planeta, esta exitencia, fue la pesadilla, de un Ente.  

El cmapamento cosnta de una torre de depuración de agua, esta se cnecta por tuberías a las estructuras de personal, ahoracnado simbólicamente el hangar, donde se reapra y almecenan, Mechas, vehículos, herramientas, provisiones, moniciones, cuerpo o cadavres. Una pequeña rendija de desague brilla fantalmalmente, como un océano inmenso e imaginario en el desierto, un hilo rojo guía el espejimso hasta un cuerpo colgante al interior, atada a la grua de rparacion casi al fondo del alamcen, es una fémina , golpeada, usada, muerta tmabein como los que apagaron su exitencia. ¿Entonces eso gritos?, piden que esto acabe, que se levante el maleficio de lo que sea que le administraran. Sus orbitas oculares se lleana de un liquido acido, aprieta los aprpados casi hasta que los irris quedan marcados en ellos, sus manos no etsan, flotan en un espacio done hormigas palliscan, sus muñecas quieren dislocarse apra zafarse la soga, su cuello se lacera por el collar que la sujeta a la viga, sus piernas sucias, llenas de moretones con vacios de piel rosada casi blnaca, se estiran al frente patalenado a veces apteando rasguñando el piso de lamina con su desgastadas uñas, sus deditos parecen como si fueran a quedarse enganchados en alguna rendija de la lamina, provocando una nueva secuancia de sinfónicos llantos de dolor. Su olfato y audición se excitan, su hedor la ancla, su escandalo la hace adicta a esa, sensación, no era neuva, muchas veces recurrio a ella pero ahora y tal vez mas que nunca la deseaba, no importaba de donde provinieran, aquellas espinas. Venderia su sangre, su voluntad, virginidad o Existencia a cambio de tal poder. Pero asi como un adicto en rehabilitación, la ansiada cura no llegaba, partiendo el cielo raso, descendiendo para ser aspirado por su nariz o inyectado en sus venas. Eso provocaba que sus cuerdas vocales se fueran desgarrando, hiperventilándose, su corazón latía lento a comparación de lo que su mente aprecia decir, iba a morir. La presencia misteriosa, muda o sorda, lo que fuera, no se inmutaba ante su sufrimiento. El metal aúlla. Y aquellos ojos rojos mutaron a unas escleróticas blancas con iris y pupilas engras. Desperto entonces, entumesida, afónica, agonizante pero fugaz e inquebrantable en clama por el destello de luz. Luz. No. 

No era luz eléctrica proveniente del almacén que había disipado las tinieblas de aquella ilusión, sino la de esos ojos de la persona que entraba casi a tientas por la amplia puerta. 

 

Y aquel destello se despidió como una estrella moribunda que ha agotado todo su hielo al calor de una estrella más caliente. 

Alguien quiere matarme, ya, por favor. Pensó igual de destellante. 

Encadenada, asustada, acurrucada, quiere ver si existe otro lado otro sueño en el cual dormir. Penso. Esa idea, luminosa, clara en mi mente, a caído a un pegajoso y revoltoso suelo fromado por huesos, piel, carne, pero sobre todo con ojos, que ardían sin cosnmirse llenso de las tinieblas flamantes de la Muerte. Muerte. Sucicidio. Daño, laceraciones, ejecuciones, asesinato. Mil esencias del mismísimo acto del cese de la exitencia. Las manchas oscuras, emisarias de la Muerte que la atormentaban cesan ind¿mediatamente, como todo últimamente, solo se van sin pronunciar un cordial adiós, ya que los ojos de la persona se revelan con un nuevo resplandor. 

Alza la vista, alza su mirada a un ser que no se detiene, es la primera vez, la única quizá. 

Tiene una corona de cabello oscuro atado con lo que aprecia ser una liga roja (Demasiado femenina al parecer) su piel pasaba por un cutis chamuscado casi moreno claro, maltratado por los Soles y las batallas que libraría en su pasado y que seguía librando, puede que en su mente aun este la Idea. Su nariz redonda con ambas fosas nasales algo anchas, tenia una línea perfecta, clara en toda la mitad de la nariz no parecía ser una cicatriz ni rasguño, sino mas bien una amrca de ancimeinto camuflada además con cortes, rastros de acné y arañazos, el resto de su rostro era algo palido a pesar de su piel morena, casi aprecia vacio, su mejillas estabn a punto de desploamrse contra sus encías. Su cuerpo era delgado y firme a al vez, la ropa cubria todo su cuerpo con un traje de piloto de tipo Gel, no parecía una armadura a excepción de las protecciones de las pantorrillas y rodillas parecía vestir una camsia oscura que se almodaba casi a sus musculos o huesos. Ese traje protegia a corto plazo al piloto de cualquier inconveneitne relacionado con la Radiacion cósmica que llegada de vez an cuando. Tal vez el estuviera en el vacio estelar, ya que ssu ojos, negros, abaundantes, absorbentes, respulsivos iris afialdos, parecían eliminar todo a su alrededor dejando tan solo su Existencia misma compitiendo con la Luz, eran su ojos los que la liberaban en ese destello infinito y corto. Atrapaban la Muerte la Oscuridad. 

LA IDEA. 

Parecia ser más brillante que todas las estrellas sin embargo solo eran un par de barraas vidrisosas llenas de electricidad titilante. Se revolvió otro poco hasta que su cabeza bajo apra bsucvar rastros de aquel destello. Las dos siluetas aprecian conversar epro ella era alienígena a su idioma, a pessr de tener una lengua única excluyendo los idiomas infromaticos y de los Dunamis todos en esta “Tierra de sueño” usaban una sola lengua. Sus oídos aprecian oir al gran cuerpo de agua abisal, espacial. Sintio la vibración de la silla de ojalata en la que la priemra sileuta la hbaia observado revolverse como una rata envenedad por ¿trienta minutos?, ¿dos horas?, ¿quince segundos?. Como fuera el cuerpo de la chcia  no mas de un metro de ela empezaba a pudrise si ela no se aferraba a esa oferta pronto se pudriría junto con ella. Luego claro, estab el asunto de si esos dos alargarían mas este Golgota en que se había tornado la noche en un alamcen perdido en el dsierto palido. 


2-Una historia sobre un murcielago.......................


Alas delgadas de cartílago y ceniza, puntiagudas como los acantilados de mi mente, dientes curvos lisos huecos son como sanguijuelas gusanos vacíos esperando succionar el tan preciado escarlata, ojos que abarcan todas las tinieblas a mi alrededor son dos faros azabache agazapados como  gatos, pero él los controla el decide que tragar, que atrapar con la inmensidad del todo en esta oscuridad sin fin, no son desordenadas no son erráticas, se abren paso ante él, como el viento rompe contra la montaña, las costas hediondas se destripan dejando ver su desnudez gris seca sin nada, hasta que son otra vez humedecidas por sus patas, peludas opacas, pero suaves para mis manos desechas, flacas, desnutridas, parece tener cuernos como astas que resaltan su poderío sobre las sombras que lo rodean, pero son solo sus puntiagudas orejas de pie como dos centinelas en medio de la noche, babea, relamiendo sus dientes huecos, suplica que lo libere, que lo deje salir, cree ser mi amigo, cree ser yo y yo creo ser por lapsos de tiempos nos desdibujamos nos hundimos en esta bruma viviente, palpita, susurra, me roza, me toca, pero él me abraza me rodea con su alas para decirme que todo saldrá de acuerdo con lo que sus memorias dicen, porque estas son eternas, por lo tanto yo soy eterno, porque él nunca me ha olvidado. ¿Por eso me aferro a él con tanta naturalidad?, soy como un cachorro, como su cría, aun necesitando de su cuidado, pero él no sabe que yo lo he olvidado, me estoy alejando mientras él se va acercando, mi mente, mi vida se desvanecen junto con sus ojos, acechando en lo más lejano de esta superficie estéril, pero que ruega, suplica mediante alaridos inhumanos. Alienígenas con cabezas como  ornas puntiagudas, dientes afilados como agujas, huyen mientras que son devorados por él, el animal, la bestia, el soberano de esta locura sin límite ni definición, solo yo lo conozco como lo que es, y el tal vez solo me conozca por lo que yo también quiero ser, él y yo o nada igualmente, somos, es, soy…Lleva una armadura de liquidas frustraciones, una coraza de lamentaciones, la ira lo retiene atado a su espada y mazo, desmenuzado por el tiempo su yelmo se ha fundido con el dándole un aspecto de hueso gris lleno de suciedad, el hollín se asienta en sus costados realzando su limpios colmillos, como hilo de tejedora plateado como los de más allá, sus garras arañan la tierra dejando huella dejando evidencia de que es algo más que un ser de las profundidades de la superficie que atormenta con su presencia, bastardo, ilegitimo de la nada, cientos de estelas lo siguen como moscas y abejas, que se transforman en aparatos ligeros de metal y acero, sus aspas chocan contra su armadura y se derriten contra su voluntad aullando de miedo, dispersan cientos de flechas dirigidas, surcan el cielo raso que no se diferencia  de la superficie muerta, es como una burbuja y todo flota, todo se mueve conforme al monumental peso de este, ¿ser?. Al mismo tiempo algo más se pasea desconocido, cubriendo sus dientes, sus intenciones, solo mira por encima del hombro, si tiene una forma física siquiera, no lose, pero parece tener ojos rojos, solo dos bombillas erráticas que se difuminan en la niebla que deja cuando pasa cerca, él, no parece afectarle sigue con su banquete, sigue, sigue, una, otra, una, otra, dos, mas, tres, hasta hartarse, cuatro, hasta llenarse, cinco, atiborrarse, seis, consumiendo sin remordimiento, siete, no parece tener mente, ocho, ahí me detengo, no puedo ver más, el olor, el hedor, mi piel, se van haciendo insoportables, entonces el para, parece reconocer, entender, apreciar y aceptar el concepto de lo que es proteger, amar y servir, nada lo detiene, más que mi sufrimiento, vinculados, somos, es, soy. Mis dedos atraviesan mis mejillas como gelatina, mis pies se entierran en la ceniza apilada por millones de circunstancias pasadas, futuras, indescifrables, mis entrañas saltan y rebotan dentro de mi panza hasta que mi ombligo se hincha y se va abriendo, dejando escapar ruidos casi frases de felicidad, ya casi termina esto. Mis huesos se agrandan mi espalda se calienta, mi frente se enfría hasta cero absoluto, siento un peso más punzante donde el calor ahora se trasforma en una aureola naranja como los fuegos fatuos volando ante esta oscuridad. Mis uñas se deslizan de mis dedos, se escapan les crecen esqueléticas patas de insecto, y se arrastran hasta frotarse contra mis pantorrillas denudas, estoy desnudo, sucio, lleno de algo que no puedo aceptar ni comprender, pero tengo felicidad, puedo ver todo lo que hay aquí, más allá de eso está esa errática fuerza que nos empuja, mis manos se mueven solas, mis pies se zafan de las arenas movedizas de ceniza, mi cuerpo ahora se siente ligero, fuerte, saludable, el empieza a escoltarme, todas esas alas, almas, esos ojos muertos se posan sobre mí, soy su objetivo, pero el me protege, barre con todo lo que se nos ponga en frente, entonces parece que mi mueca de espanto, de soberana demencia me dice adiós dándole el puesto a una sonrisa de tristeza que es sincera  verdadera en este mundo de nada, el poder recorre mi respiración ahora no estoy desnudo el calor o la aurora no sé lo que son. Se convierten en alas de cartilaginosas como las de unos quirópteros, amplias casi cubren esta tierra, mis caninos se ensanchan en mi encía, dentro de mi boca mi lengua se bifurca los colmillos cortan su paso a través de mis labios el resto de  dientes se curvan en un desorden hermosamente frenético, mis ojos tiemblan siento que me arden que se saldrán de sus cuencas mientras mi cráneo se comprime, pero entonces cuando las lágrimas y la risa aumentan, el impacta la tierra, quiere mi atención. Mi nueva forma, mi cuerpo de ambos, estoy sufriendo. Espasmos de puro terror, lo he dejado tanto tiempo solo y él nunca me ha abandonado, es más que mi hermano u otra mitad es quien soy él es quien es porque yo estoy aquí. Sus iris delatan que me ha extrañado, está lleno de un gozo que no puedo recibir, sus sentimientos más primitivos se desatan mediante la ira, alaridos de tristeza, pero aun cuando hemos arrebatado esta superficie de lo que hay más allá, mi desfase con él no puede ser compensado, la única medida que encuentro en mi mente racional, todavía cuerda a pesar de esta bruma inconsciente, esta se fortalece, resiste más en cada ocasión que me jalan así esta pesadilla, solo puedo enfrentarlo junto a él, soy, somos, es…Mi mirada se posa en esa luz, ardiente, errática, saltando tan cínicamente ante nuestro dolor. Mi boca cuelga bajo una nueva, esta contiene pelaje de quiróptero, de mis colmillos y dientes humanoides solo queda una fauce grotesca repleta de blancas agujas huecas llenas de agujeros para succionar la sangre de las legiones que arremeten contra nosotros, mis alas me cubren ahora, detrás de mi caminar avanza sin piedad ni remordimiento, mis manos se cubren de escamas rojizas, mis brazos adquieren la tonalidad de moretones horribles, las marcas en mi rostro se amplían como la placa infecciosa de un hongo que me quema como acido, soporto lo mejor que puedo, pero cada movimiento es ofuscado por el olor, él me cubre, hasta que tropiezo de rodillas contra el suelo veo todos los rostros deformados casi sin una forma física que se manifiestan en arrullos transportados por la respiración envenenada de lo que se mantiene consientes contra su voluntad de perdidos. Me tiende su pata, yo la recibo, doy una exclamación de agonía, mi mente esta drogada, se dispersa, algo más me entierra sus garras contraigo las manos, me abraza, mordiéndome el cuello apretando mi abdomen, siento su respiración en mi barbilla y su mirada en mi pecho, me ayuda guiándome a través del campo de las abominaciones que tantas veces goberné y tantas otras olvide,  

Una vez sonrió un silencioso valle 

donde nadie habitaba; 

se habían ido las guerras, 

confiando a las estrellas de suaves ojos 

cada noche, desde sus azules torres, 

la vigilancia sobre las flores, 

en medio de las cuales todo el día 

la roja luz del sol descansaba perezosa. 

Ahora cada visitante confesará 

la inquietud del triste valle. 

Nada es allá inmóvil, 

nada salvo el aire que cavila 

sobre la mágica soledad. 

 

Mi voz se va, mi voluntad me quiebra, ahora dentro de este vientre maligno no podría sentirme más acogido y querido. Lo ejércitos, se paran, sus maquinarias cesan, su marchar se detiene, cada arma, moderna o de los anales de la civilización nos apunta. Los rugidos hacen temblar la tierra, cuando despierte añorare este sentir, este que me inunda llenándome de la verdad más pura, pero casi arrastrándome a esa nada radiante que se mese sobre todos, estoy atemorizado de mis acciones, ningún arrepentimiento genuino podrá salvarme después ni antes de lo que en mi imaginación fabrica. Los tambores tocan como una batería de metal pesado, rítmicamente la guitarra y el bajo empiezan a entrar, parece que un tecladista aporta un par de diestras notas a la mezcla, así soy concebido el cantante principal. La música llena toda la superficie como los rayos del extinto sol. 

Soy, Es, Somos.  

Un Murciélago que chilla y se eleva sobre toda la muerte, enfrentándola en un duelo limpio y justo, cara a cara, nuestras espadas chirrean, nuestros sables se parten, las dagas se pierden en el horizonte, las hachas crujen con cada golpe, las lanzas pasan de largo,  los cañonazos iluminan el falso cielo, los misiles nos siguen pegados a nuestros abdómenes mientras que los esquivamos como pilotos de combate, el aire se resiste pero nosotros vamos  a romper toda ley física y moral para conseguir nuestro objetivo ir mas allá de esta luz errática, las auroras chocan se entierran para atravesarse una a la otra él me resguarda en su manto de sombras, me escabullo por su retaguardia los ejércitos son diezmados por mis Fases yos de otra dimensión de sueños enterrados, sin mente para controlar, sin corazón que corromper, sin voz para gritar de sufrimiento, nacidos de MI y el vacío su voluntad es inexistente flagelan hasta descomponer o explotar en batalla, mis dientes se entierran tan profundo como la fuerza que me controla permite, abro la doble mandíbula y vuelve a clavarse contra la gelatinosa grumosa carne que la rodea, su sabor es como pescado crudo, sazonado talvez y sobre una parrilla tendría un sabor exquisito pero comer es lo que menos quiero ahora además mi estómagos la mayor parte de mis entrañas se han ido con mi torso ahora soy otra sombra que se torna más al murciélago, perforo, desgarro, me introduzco a lo que ella llame corazón, ¿será negro y sonriente como lo soy yo ahora?, ¿será pequeño frágil como una flor?, o ¿Sera una mujer blanca como los hueso de los sepultados aquí, tendrá ojos de rojo sangre, como un vampiro tendrá medio de la luz, será tan hermosa como mi amada?. 

Destello interrumpe. El me protege como tantas veces que  hemos repetido este ciclo, he aprendido su patrón, y esta vez me enoja, esta vez algo me incomoda, lo miro mientras las alas punzantes de él me arropan. Es como pensaba, una luz amorfa, quimérica que se oculta tras su velo de ojos rojos. 

Caemos, estamos heridos, me desangro, siento un simple frio que repta por mi columna, el pecho de él esta chamuscado por su sangre, sus ojos se aguan, me aferro a su pelaje que ahora tengo por pelo largo, se mece con el viento fantasmal. Mis manos caen como contra pesos no quieren abandonar, no esta vez, ya ha sido suficiente, las pesadillas no son reales, son solo malos sueños que el subconsciente almacena, hasta reventártelos a la mitad de la noche. Mira desafiante a lo que está más ala de su entendimiento, alza su puño con su sangre y la sangre de él, sus nudillos despellejados afloran ramas pálidas que se ramifica para atrapar su brazo aun levantado en señal de reto, sus rodillas débiles se tambalean para ponerse de pie, sus ejércitos los rodean con gritos de batalla, de sus labios pútridos los coros se elevaban, alza la mirada su melena ensombrecida le da un aspecto de desesperanza con los ojos hinchados por el llanto y las lágrimas secas en su mejillas sucias por el polvo, su pareja de labios destrozados también elevan ese canto de rebelión y resistencia, sus copias, su posible versiones se van deshaciendo con una sonrisa congelada en cada uno, el observa cómo ha perdido otra simulación, él es el último en irse el primero en volver a quedarse atrás, ahora esta con su juramento apretando ambas manos con rabia y desdén. La fuerza que lo guía, la locura que lo inunda, la melancolía que lo ata, la otra mitad que ha creado, su concepción en este mundo inconcebible, todo ello se va borrando y aunque aquí es fuerte y allá no lo es el siempre será el Murciélago, un héroe que derramo por esta superficie lo que nadie pudo sacrificar, toda su existencia, valiente, poderoso, quiróptero, sanguinarius, inmisericorde, hueco y fausto. Un verdadero murciélago………..pero……pero….quiero…pero….yo….el………………………… 




Espero ansiso las respuestas o impresiones, despues de todo esto va para largo, gracias nuevamente por su tiempo.............

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Autor: aitorzarate

   

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