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cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009

El oficio de escribir

18 de Septiembre de 2009 a las 21:10
Cesare Pavese fue un notable escritor y poeta italiano. Entre otros libros escribió El Oficio de Vivir. Tomándolo como punto de partida hoy abro yo aquí un nuevo tópico de discusión que titulo El oficio de escribir. Sirva esto como introducción. En días próximos me lanzaré a fondo.
victorperez
Mensajes: 221
Fecha de ingreso: 26 de Abril de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 1:58
"Deprisa, deprisa" es de Carlos Saura, Cerinto, que se quiso apuntar a la moda del cine quinqui y barriobajero y le salió un bodrio gigantesco. Mucho mejor le resultó la jugada años despues con "Taxi", donde señalaba con dedo certero a la ultraderecha de estar por casa,  reflejada en aquellos taxistas justicieros y lamentables. Y visualmente era un bellezón de peli, con Storaro al cargo de la fotografía.

Volviendo al subtema  de por qué escribimos, el párrafo de Carlos Maza construye una interesante escala de razones, y se podría decir que estoy en el segundo promontorio: escribiendo para que me lean.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 11:52
Érase una vez un novelón... Y empleo la palabra en sentido despectivo y no admirativo, un novelón, algo despreciable, algo de mala muerte y no una novelaza, algo increíble, algo admirable. Aunque algo increíble sí que lo pudiera ser, como se verá de lo que sigue. Comentaba yo ayer en la tertulia con un mi amigo el revuelo y airado alboroto con que en este foro se está respondiendo a mis desfavorables críticas del mismo, entiéndase el novelón mencionado, cuando él me contó lo que a continuación leerá todo aquel que con  paciencia ejemplar, como dijera algún santo, haya llegado hasta aquí. Es así que al parecer, y siendo su última compañera sentimental, como la llamaría el lenguaje correcto de hoy,  ferviente devota del autor del tocho, quiso seguir complaciéndose con sus ocurrencias y para ello se fue derechita y pian pianito a ver la película que sobre el engendro se ha hecho. (No lo llamo engendro en sentido insultante, sino puramente semántico, a saber, como algo que ha sido engendrado, que como todo el mundo sabe sería lo concebido y también dado a la luz. Prosigo.)  Ya en las primeras escenas, apagadas apenas las luces y apenas empezadas a masticar las tiernas y crujientas palomitas acabadas de hacer por algún artesano del ramo -y cito a mi amigo, que a su vez cita a su compañera etc. etc.- por no sé qué circunstancias laborales, el que va a ser jefe de la protagonista detective/detectiva, (sigo fiel al lenguaje correcto para nada sexista) una muchacha super moderna que en lo de maquillarse ha desbancado obsoleta a aquella actriz que se me resiste a la memoria, Martirio o cosa así, que por ello se hizo famosa en la tele y aún sigue viva y dando guerra en la misma; que se ha puesto piercings, la tal, la protagonista que aquí nos ocupa, hasta en las rodillas y cualquier otro lugar en que la piel haga pliegues, la chantajea y le obliga a hacerle una mamada, felación los puristas, que ni la presunta al ínclito Clinton de la superfamosa becaria del despacho oval. Durante un tiempo la curiosa -y supongo moderna y a la última quizás en Suecia- relación laboral, sigue por el mismo camino; cada vez que ella necesita un favor o dinero, él se la lleva al sofá y le exige a cambio esmerarse en el pago; modosita, ella calla y consiente, hasta que un día y tomada por el mango la odiosa sartén, lo ata atado y bien atado con nudos que imagino gordianos a la manera del que arduo y difícil se propuso deshiciera al general griego Alejandro, también por la posteridad llamado El Magno, y monta una escena de sado masoquismo al lado de la cual el marqués de Sade hubiera quedado, de haber tenido de ello noticia, como bisoño e ingenuo aprendiz. Si no recuerdo mal, ella le graba a fuego en la piel, con un soplete de oxiacetileno, un lanzallamas o cosa parecida, cien veces no sé qué frase, como las que el castigado travieso Bart Simpson de la serie de Antena3 es obligado a escribir en la pizarra de su americano colegio. Llegados aquí ya no supe qué hacer, si alzando los brazos al encapotado cielo escandalizarme, o echarme a reír. Me eché a reír. Porque semejantes truculentas y morbosas ideas, si ideas se les puede llamar y no disparates de mentes absurdas, no se le ocurren a nadie, imagino, aun más perverso que el malvado Sadam Husein, el del Imperio del Mal que Reagan decía. Si se le ocurrieron al sueco autor de la cosa, el tío estaba como una regadera, era carne de psiquiátrico y muriéndose rápido hizo al mundo un favor, pues cualquiera se pone a pensar en lo que de seguir vivo y dando batalla se le hubiera podido ocurrir. Vade retro, Satán, superventas del año! ¡Jesús!
emartiants
emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 12:43

Amigo Cerinto, el problema respecto a dicho novelón es que no das motivos objetivos ni concretos y no podemos entender en tus, con permiso y cariño, idas de olla qué es lo que te parece tan mal.

Anda, contesta a Avilés que te ha preguntado varias veces qué es lo que tanto te disgusta.

El oficio de escribir también tiene una parte según la cual los que te leen deben al menos entender, si ya no lo que escribes, al menos las motivaciones de hacerlo.

imawolfe
imawolfe
Mensajes: 17
Fecha de ingreso: 20 de Septiembre de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 15:05
Veo que es un tema que esta dando mucho de que hablar.
No considero que el oficio de escribir sea egoista por varios motivos.
- Yo escribo para ser leida, para poder compartir con los demás lo que llevo dentro, porque lo necesito, porque escribir es algo que me llena y con lo que intento llenar a los demás.
Escribir no es egoista ¿Cuántos buenos momentos nos han proporcionado esos libros que hoy acumulan polvo en la estantería?
No puedo considerar a esos escritores que tanto me han dado egoistas y por ello no me considero egoista por escribir.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 16:08
Respuesta ocasional a Emartiants. En cuanto a las razones de hallar malo el novelón, las he dado en El famoso Millenniun, un hilo (como lo llaman algunos) más de los que aquí hay, por lo que repetirlas sería aburrida redundancia en lo mismo. En la entrada que me propongo poner aquí mañana o tal vez pasado, si el dios así lo ha dispuesto (ya sabéis, el hombre propone, etc.) expondré mi credo literario, en el que se basa en parte mi declarado aborrecimiento de escrito parejo, además de considerar puro disparate aberrante -y por tanto en nada literario- el morbo y truculencia a que en la entrada en el foro anterior a esta  me he referido. En cuanto a mis 'idas de olla', como con acierto desde cierto punto de vista las llamas, y a entender por qué escribo lo que escribo, diré ante todo que uno de mis textos favoritos es el de La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, de Lawrence Sterne, puro 'ida de la olla' desde el principio hasta al fin. Mucho me reí la primera vez que lo leí. Porque muy a menudo para mí el oficio de escribir es pura diversión, puro ejercicio de los músculos mentales como si dijéramos, placentero en sí mismo, sin otra exigencia, como lo es ejercer en un gimnasio los músculos del cuerpo. Muy a menudo, digo, pues a ratos, en ocasiones como la anterior a esta última, me desahogo escribiendo, simplemente encadenando sentencias sin otro propósito que encadenarlas, por amor al arte, porque encadenadas suenan bien, porque como ya sólo el olor de un buen filete provoca la secreción de los jugos gástricos, el ejercicio a que aludo los provoca semejantes en el alma, digamos, como una redacción escolar, en la que no se exige ambición didáctica alguna, sino tan sólo el hacerla; como un discurso un domingo en el Hyde Park londinense, porque sí, porque los paseantes ociosos se detienen a escucharme y a mí me gusta sentirme en el podio y todas aquellas miradas fijas en mí. Espero haber respondido con esto a tus preguntas. Saludos.
emartiants
emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 4 de Octubre de 2009 a las 17:43

Amigo Cerinto, me doy por respondido porque ahora entiendo tu motivación. No obstante no estoy del todo satisfecho, espero que en los próximos días, como tu dices, quede satisfecha mi curiosidad a ese respecto.

Casualmente estoy leyendo en este momento, entre otras cosas, el "Tristram Shandy" en la traducción de Javier Marías y ciertamente me parece una auténtica "ida de olla" muy divertida.

carlosaribau
Mensajes: 2.104
Fecha de ingreso: 2 de Septiembre de 2009
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  • 5 de Octubre de 2009 a las 8:42
Pero fíjate Cerinto, lo que pasa con los debates.

Lo empezaste con la idea de discutir sobre las distintas motivaciones del escritor (incluso sus responsabilidades) a la que algunos han contestado con brillantez. A mi, personalmente, me ha gustado mucho la respuesta que da Carlos_Maza. Es un debate como cualquier otro pero que nos puede ayudar bastante a sentirnos comprendidos porque la mayoría de los que estamos por aquí solemos escribir y los motivos que nos llevan a hacerlo no distarán mucho los unos de los otros -aunque supongo que sí distará lo conscientes que seamos de ellos.

Paralelamente tú lanzas una serie de críticas muy poco constructivas sobre un texto como si lo anterior solo fuera el pretexto.

¿Y porque digo que las críticas son poco constructivas? Porque de eso me han enseñado en el trabajo. Una buena crítica de un jefe no es: "Carlos, eres un desordenado". Sino, "Carlos, tu mesa está desordenada". El mismo comentario puede llevar implícito un juicio subjetivo (porque somos sujetos, no objetos, que decía Ortega) y ese juicio puede ser más o menos extremista. Sobra decir que la reacción de Carlos al segundo comentario será mucho mejor y más útil para todas las partes.

Tus comentarios camuflados de Millenium están repletos de juicios (¿pre-juicios?) subjetivos que además expones como verdades absolutas. La mayoría de las personas inteligentes que conozco se opondrán rotundamente ante esa actitud aunque dichos juicios se correspondieran realmente con verdades absolutas.

Yo me quedo a la espera de nuevo hilo para comprobar tus argumentos puesto que parece que no vas a ponérnoslo más fácil. Solo quiero añadir que todo arte tiene como mínimo dos utilidades distintas: formar (en un sentido muy amplio) y entretener. No se puede tachar a todo aquel que sus pretensiones son simples de "basura". Yo tacho de basura al arte que va sobrado de pretensiones y queda corto de recursos. ¿Al que me entretiene? Al que me entretiene, lo aplaudo.

Un abrazo Cerinto

Carlos
pelagio
Mensajes: 3.420
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
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  • 5 de Octubre de 2009 a las 11:12
cita de carlos_maza Escribes para triunfar. Cuando no triunfas, para que te lean. Cuando casi nadie te lee, para expresar lo que llevas dentro. Cuando vas agotando tu interior, para huir de la soledad. Cuando ésta te atrapa de todos modos, para sobrevivir un poco más.
A pesar de estar de acuerdo en casi todo lo que refiere Carlos en su post, discrepo en uno de sus puntos. No todo el mundo se incia en la escritura para triunfar; es más, pienso que en la mayoría de los casos, el triunfo viene por añadidura, como un efecto colateral de algo más profundo.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 5 de Octubre de 2009 a las 11:50

A finales del siglo XIX, el novelista de origen canario Benito Pérez Galdós escribía sus conocidos Episodios Nacionales. El diario local de esta ciudad los vende ahora con la edición de los domingos. Y justo en la Introducción del volumen primero, Andrés Amorós, Catedrático de Literatura de la Universidad Complutense de Madrid, se refiere a la novela realista (en general la literatura) y relata la polémica que a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX enfrentaba a los defensores del teatro llamado barroco y los que proponían el nuevo, de los que con su drama El “sí” de las niñas, que por aquel tiempo se estrenaba, era exponente entonces notable el dramaturgo Leandro Fernández de Moratín

Los primeros sostenían que sólo valía su teatro, cuyos personajes de la ficción más rabiosa vivían aventuras retorcidas e imposibles, absolutamente inverosímiles, nada que tuviese que ver con la realidad del momento, cuya representación, por el contrario, defendían los de la corriente nueva. Mientras unos reclamaban que se siguiera llevando al escenario a héroes ficticios de una no menos ficticia Antigüedad, los otros querían ver en él a la gente de todos los días, a la que uno encontraba en la calle y con la que convivía, gente real en suma, y sus igualmente reales emociones y vidas.

Pues bien, a la vista de lo que en boletines y suplementos literarios hoy corre y en este foro algunos defienden, se tiene la impresión de que se vuelve atrás y abandonando el realismo en boga preferente hasta el momento, al que según el catedrático arriba mencionado se había apuntado el mismo Pérez Galdós, se retrocede para poner de moda personajes absurdos y que nada tienen que ver con la gente viva. Me refiero ante todo y por citar sólo a ella, a esa autora americana cuyos libros de vampiros están entre los mayores éxitos de ventas de la actualidad. Ya se la mencionó en este foro.

Ni que decir tiene que la literatura de vampiros nada tiene que ver con la realidad. Como nada tienen que ver con ella la llamada literatura gótica, la ciencia ficción, la novela de detectives y la romántica de Corín Tellado y de Bárbara Cartland, la abuela de Lady Di. Por no citar el éxito de ventas que vengo condenando.

Literatura irreal, lo repito, el tal éxito, como no lo es menos el tan cacareado y adorado Código da Vinci, puesto que todos esos financieros y empresarios y tycoons corruptos, supuestos gente auténtica y de todos los días, son sólo ficción y tópico flagrante, como lo son los templarios, las ominosas malvadas sociedades secretas, rosacruces y masonerías varias y así por el estilo. Como lo son esos supuestos defensores laicos de la moral que algunos se empeñan en ver en los personajes de Dashiell Hammet y el Vázquez Montalbán de la serie negra.

(Doy por descontado que dejo aquí constancia clara de mi postura estética en cuanto a la literatura, a saber, decidida preferencia por el realismo y en principio rechazo consiguiente de toda otra cosa.)

Cambio de tendencia -la del realismo a la literatura neo barroca- que intuyo intencionado y fomentado por los que mandan; de lo que me ocuparé en entradas próximas.


carlosaribau
Mensajes: 2.104
Fecha de ingreso: 2 de Septiembre de 2009
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  • 5 de Octubre de 2009 a las 14:07
¿Y donde está el límite Cerinto?

Porque por personajes inverosímiles podríamos recurrir a "El señor de los anillos" o incluso al Quijote... Por historias fantásticas podemos echar mano de las leyendas de Bécquer o... yo que sé. Existe buena literatura de no-ficción y buena literatura de ficción. Me parece entender - y aquí puedo estar equivocado- que no te opones a la literatura de ficción sino a aquella literatura de ficción no documentada que pretende parecerlo (al menos, por los ejemplos que pones).

Por suerte, la mayoría de nosotros sabemos qué estamos leyendo y no nos creemos al Dan Brown de turno. Si no dicen la verdad ni los informativos... que vas a esperar de una novela. Si quieres, hay muchas y muy buenas obras de ensayo, pero estamos hablando de novelas de ficción que crean un mundo para entretener al lector. Si el lector es tonto del culo es algo de lo que el escritor no puede - y no debe - responsabilizarse.

Yo no me quejo porque Tolkien me engañara con la existencia de un tal Sauron que era malo, malísimo. ¿Que hace peor la saga Millenium*? ¿Que Tolkien no pretende engañar a nadie? A mi tampoco me engaña Larsson.

Un abrazo

Carlos

* He puesto el asterisco porque la comparación se refiere solo a lo irreal de la obra, no la calidad de la misma. No quiero a ningún fan de Tolkien maldiciéndome.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 6 de Octubre de 2009 a las 22:25

Atendiendo a una de las colaboraciones o aportaciones a este tópico, va a haber que creer que, ideando yo su título, El oficio de escribir, como paráfrasis del título de Cesare Pavese, El oficio de vivir, me muestro aquí, al menos en esta ocasión, como un parafraste o autor de paráfrasis, que a su vez y según la RAE serían Explicación o interpretación amplificativa de un texto; libertad e iniciativa que al parecer alguno ha considerado intolerable licencia. ¡Oh, país de inquisidores! ¡Triste España! Ayer, en boca de Antonio Machado, España de fandango y pandereta; hoy, España de Millennium y Salsa rosa. Y ya que en paráfrasis estamos, se me ocurre que podría yo parafrasear a Catón el Viejo, -cuando invariablemente terminaba con la frase famosa Delenda est Carthago! su alocución al senado romano-, escribiendo Delenda est Millennium. Mas tras haber considerado que de hacerlo, la ganancia en la economía global del Universo sería nula o -con licencia poética, puesto que absurdo lógico- menos que nula, he rechazado la idea. O tempora, o mores!

salazar
Mensajes: 630
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 6 de Octubre de 2009 a las 22:51
cita de cerinto

Atendiendo a una de las colaboraciones o aportaciones a este tópico, va a haber que creer que, ideando yo su título, El oficio de escribir, como paráfrasis del título de Cesare Pavese, El oficio de vivir, me muestro aquí, al menos en esta ocasión, como un parafraste o autor de paráfrasis, que a su vez y según la RAE serían Explicación o interpretación amplificativa de un texto; libertad e iniciativa que al parecer alguno ha considerado intolerable licencia. ¡Oh, país de inquisidores! ¡Triste España! Ayer, en boca de Antonio Machado, España de fandango y pandereta; hoy, España de Millennium y Salsa rosa. Y ya que en paráfrasis estamos, se me ocurre que podría yo parafrasear a Catón el Viejo, -cuando invariablemente terminaba con la frase famosa Delenda est Carthago! su alocución al senado romano-, escribiendo Delenda est Millennium. Mas tras haber considerado que de hacerlo, la ganancia en la economía global del Universo sería nula o -con licencia poética, puesto que absurdo lógico- menos que nula, he rechazado la idea. O tempora, o mores!

   A raiz de tus comentarios despectivos he leído Millenium. Las tres novelas. Es muy buena. Tan buena que si quieres criticarla debes de hacerlo con lo mejor de tus pensamientos. Habla de ella en serio o deja de mencionarla. Somos escritores, no charlatanes.

 

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 7 de Octubre de 2009 a las 16:41

Castilla del Pino fue un conocido psiquiatra cordobés. Se opuso al franquismo y lo sancionaron. Escribió varios libros. Patografías es una colección de algunos de los casos que trató. Uno de ellos me llamó la atención. Aquejada de toda una serie de molestias que nadie entiende y que dificulta la vida familiar, a su consulta acude, a las reiteradas instancias de su marido e hijos, una mujer de mediana edad. En varias sesiones de psicoanálisis va tomando conciencia de su modo de ver la realidad, lo que cree, lo que espera, y sobre ese fondo va comprendiendo su actitud frente a los demás y la de ellos frente a ella; se da cuenta de las ficciones en que sin saberlo vivía, cambia de modo de ver las cosas y finalmente aquellas molestias que la habían llevado a pedir ayuda, desaparecen. Sin duda se trataba de un caso benigno, pero pone de manifiesto cómo en numerosas ocasiones y sin poder evitarlo vemos el mundo de una manera falsa inculcada, recibida de fuera. La historia de esta mujer me hizo pensar en Corin Tellado, la española autora de incontables novelas de la serie rosa. Ella y las demás de este género educaron en el sentimiento a numerosas generaciones de mujeres, que la leían vorazmente y veían a la luz que ella marcaba la relación con el marido y los hijos. En las historias de esta “escritora”, las mujeres solían ser criadas que se casaban con príncipes, o más al día, gente de abajo que conquistaba ingenieros. Solían esperar también una vida conyugal de ensueño hecha toda de arrumacos, cruceros de aventura, poesía de Bécquer, amor eterno, y nada de lactancias y partos, rutina, deberes familiares y economía prosaica. Resultado, una vida insatisfactoria de perpetua frustración y continuos lamentos y quejas, un infierno doméstico. La mayoría de aquellas mujeres eran inconscientes de la discrepancia entre lo que pensaban y sentían, recibido de Corin Tellado, el cine y el medio ambiente en general, y la humana realidad en que vivían. Pero que se sepa, la novelista -y con ella el corro de los numerosos que la jalearon, la aplaudieron y la pusieron por las nubes del arte literario- nunca se responsabilizó de los devastadores efectos de sus escritos en el alma de quienes la leían. Nunca relacionó con lo que ella escribía, la infelicidad, sufrimiento y amargura de sus innumerables lectoras.


victorperez
Mensajes: 221
Fecha de ingreso: 26 de Abril de 2009
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  • 7 de Octubre de 2009 a las 18:52
Puras conjeturas amarradas a lo que yo llamo un padrinazgo referencial forzoso. Es un truco muy viejo. Primero presentas a Castilla del Pino, para a continuación establecer una opinión personal, enlazada sobre el nombre ilustre, venga a cuento o no.

¿Las asiduas de las novelitas de Tellado fueron  desdichadas por el supuesto influjo fantasioso que esos textos desprendían?, ¿el ocio popular de una época como culpable indirecto de graves problemas sociales o de aislados casos de inestabilidad mental? Supongo que el equivalente hoy a esa deducción tan brillante sería violencia juvenil y videojuegos, ¿no? Claro que sí.

 Las chicas que compraban esos libritos, aunque no lo creas, eran lo bastante inteligentes como para diferenciar ficción de realidad, y se acercaban a esas lecturas con el mismo espíritu lúdico con el que oían radionovelas o iban al cine de barrio, que bastante tenían con bregar en casa (y fuera de ella) y llegar no ya a fin de mes, sino de semana. Leer banalidades o sintonizarlas en radio era una mera distracción en tiempos muy chungos. Porque aquí creo que llegamos a lo que te produce más rechazo: la literatura como simple divertimento y el no trascender más allá (en ocasiones, ni desearlo siquiera, por elección propia*).

Corín Tellado era una autora entrañable, hombre, una mujer superventas en el mercado de las novelitas de a duro (un fenómeno editorial que en su vertiente ci-fi y terrorífica yo admiro todavía hoy día). Escribí algo sobre ella en mi blog cuando palmó, y repito aquí: me inclino ante esa currante de las letras, que hasta ciega seguía con lo suyo, dictándole a una secretaria esas historias que entretuvieron a varias generaciones de hispanohablantes.

*Los que leen por pasar el rato, y así lo manifiestan, ¿son acaso una casta inferior de lectores? Yo no lo creo. Ni necesitan que le señalen con un dedo qué es basura y qué no. Cuidado con la engañosa ilusión de autoridad y cultura que generan nuestras aficiones predilectas, ¿eh?
emartiants
emartiants
Mensajes: 608
Fecha de ingreso: 6 de Julio de 2009
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  • 7 de Octubre de 2009 a las 19:15

Amigo Cerinto, te sigo dando el beneficio de la duda y sigues tirando balones fuera.

¿Acaso estás opinando por referidos o críticas de terceros sobre algo que no has leído?

carlosmaza
Mensajes: 3.048
Fecha de ingreso: 16 de Noviembre de 2008
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  • 7 de Octubre de 2009 a las 19:47
Creo también que Corín Tellado no engañó a la mayoría de sus lectoras. Las permitió soñar. Mi madre fue una de ellas. Soñaba con ser una mujer elegante bajando por una escalera vestida de blanco para bailar con alguien apuesto. Eso la consoló mucho tiempo de la vida de carencias en que vivía. Es un sueño de huida, ya lo sé, pero es un consuelo que hay que respetar cuando no se puede tener otra cosa. Pero no hace falta ir a Corín Tellado, hasta los comics de Supermán, Capitán Trueno u otros más modernos, no sólo distraen, a los más pequeños los hacen soñar que son otros de los que realmente son.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 8 de Octubre de 2009 a las 16:13

-¡Qué asuntos tan comunes! ¡Qué poca imaginación y originalidad! -exclamaba de modo que lo oyeran los presentes-. ¿Y para esto se escribe comedias? ¿Pero no oye Vd. que esa señora dice las mismas necedades que diría doña Mariquita o doña Gumersinda, o la tía Candungas? Que si tuvo un pariente obispo, que si sin artificios ni embelecos las monjas educaron a la niña; que la muy piojosa se casó a los 19 con D. Epitafio; que parió a veintidós hijos... así reventara la maldita vieja. No se viene al teatro para ver lo que a todas horas se ve en las calles y en casa de cada quisque. Si esa señora en vez de hablar de sus partos, entrase echando pestes contra un general enemigo porque en la guerra le mató a sus veintiún hijos y sólo le dejó el veintidós, que está aún en la mamada, y lo trae para que no se lo coman los sitiados, que se mueren de hambre, la acción tendría interés, y ya estaría el público con las manos desolladas de tanto aplaudir... Amigo Gabriel, es preciso protestar con fuerza. Golpeemos el suelo con los pies y los bastones para demostrar nuestro cansancio e impaciencia. Ahora bostecemos abriendo la boca hasta que se disloquen las quijadas, y volvamos la cara hacia atrás, para que los circunstantes, que ya nos tienen por literatos, vean que nos aburrimos de tan sandia y fastidiosa obra.

Dicho y hecho; comenzamos a golpear el suelo, y luego bostezamos en coro y nos dijimos unos a otros; ¡qué fastidio!... ¡qué cosa tan pesada!... ¡dinero mal gastado!... y otras frases por el mismo estilo, que no dejaban de hacer su efecto: los del patio imitaron puntuales nuestra patriótica actitud.

De indignación, el poetastro no cabía en su pellejo. Conforme avanzaba la pieza, hacía observaciones y decía: -Ya, ya sé lo que va a resultar aquí. Ahora resulta que doña Paquita no quiere al viejo, sino a un militarito, que aún no ha salido, y que es sobrino del cabronazo de don Diego.

Bonito enredo... Parece mentira que en una nación culta esto se aplauda. Yo condenaba a Moratín a galeras y lo obligaba a no escribir en toda su vida más vulgaridades. ¿Te parece, Gabrielito, que esto es comedia? Si no hay enredo, ni trama, ni sorpresa, ni confusiones, ni engaños, ni quid pro quo, ni aquello de disfrazarse un personaje para hacer creer que es otro, ni tampoco aquello de que salen dos que se insultan como enemigos, para después percatarse de que son padre e hijo... Si ese D. Diego matara en la cueva a su sobrino y tras preparar un festín hiciera servir a su novia un plato de carne de la víctima, bien condimentado con especias y hoja de laurel, entonces la cosa tendría alguna malicia... ¿Y la niña por qué disimula? ¿No sería más dramático que se negase a casarse con el viejo, que le insultara llamándolo tirano o lo amenazara con arrojarse al Danubio, o al Don, si osaba tocar su virginidad...?

Estos poetas nuevos no saben inventar argumentos bonitos, sino estas simplezas con que engañan a los bobos diciéndoles que reflejan la vida. Ánimo, compañeros. Pronunciemos frases coléricas y finjamos disputar en corro, diciendo unos que esta obra apenas vende, en tanto que La mojigata arrasa en los escenarios; y otros todo lo contrario. El que sepa silbar con los dedos, hágalo ad libitum, y patadas a discreción. Apostrofar a doña Irene cuando se retire de la escena, llamándola cada cual como se le ocurra.

Dicho y hecho: al finalizar el acto primero, armamos una espantosa grita. Como los amigos del autor protestaron, exclamamos ¡afuera la polaquería! y enardecidos los dos bandos por el calor de la porfía, se cruzaron los más duros apóstrofes, entre el discorde gritar de la cazuela y el patio.

Cita de La Corte de Carlos IV, de Benito Pérez Galdós

cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 9 de Octubre de 2009 a las 22:19

En el mundo hay mucho sufrimiento. Por el mundo entiendo el ambiente en que vivimos los adelantados, nada del tercer Mundo y similares. Mucho, muchísimo, sufrimiento moral, emocional. A poco que uno se fije, en el rostro de quienes lo rodean verá desolación, soledad y angustia generalizadas. Sin motivo inmediato, pues en lo material, nunca se vivió como hoy. Piénsese en las pestes y miseria del pasado, no tan lejano, por ejemplo el hambre en el Madrid de 1905 de que habló Pío Baroja. Como la paciente de Castilla del Pino, en mayor o menor grado todos estamos neuróticos. Y como ella, no somos conscientes de estarlo, ignoramos el origen de nuestro mal. Tomar conciencia, admitirlo, salir de nuestra ignorancia, nos sería demasiado gravoso, nos exigiría un cambio radical; nuestras circunstancias personales no nos lo permiten. Hace más de 100 años lo expresó Freud, lo llamó El malestar de la cultura. Más reciente, lo ha repetido Alice Miller, Por tu propio bien. Nuestros sufrimientos son culturales, más que naturales. Según la Prensa de ayer, aumentan imparables las depresiones y vamos camino de que las padezca una gran parte de la población. Lo que es un absurdo, porque nadie nace desesperado, deprimido, muerto a la vida; todos nacemos para vivir. Es un síntoma de esto que apunto. Se nos ha acostumbrado a pensar en la culpa individual, nunca en la colectiva. “La culpable primera es siempre la víctima” -se halla arraigado en nuestro pensar. Se nos ha disuadido de mirar con ojos críticos el ambiente. Se nos ha enseñado a vernos aislados unos de otros, sin más contacto que el superficial y epidérmico de otras tantas bolas de acero. Homo homini lupus -generalizó el filósofo Hobbes. Pero es falso, formamos un todo, un todo orgánico, como dicen algunos. Lo que significa que el malestar y dolor ajenos, son siempre dolor y malestar propios. De ahí que cada uno a su manera, cada uno en su esfera, Corin Tellado, Agatha Christie y Larsson entre otros, sean culpables, responsables, aunque lo hayan sido sin conciencia de serlo.

http://www.sabiduria.com/aldea


salazar
Mensajes: 630
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
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  • 9 de Octubre de 2009 a las 22:45
   Corin Tellado no ha enseñado el desmenuzamiento emocional de lo cotidiano. Agatha Christie la dosificación progresiva de la información como ecuación fundamental del suspense. Y Larsson que sólo lo mas desorientados interiormente pueden enfrentarse a una realidad metódicamente cruel y demente. Sólo enfrentarse. No vencer. Aciertas en señalar que es un paisaje general de sufrimiento, pero todas la grandes lecciones parten de esa zona oscura. No haces bien en burlarte de ellos.
cerinto
Mensajes: 248
Fecha de ingreso: 29 de Abril de 2009
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  • 10 de Octubre de 2009 a las 16:13

Veamos. No me burlo de quienquiera que sea, sólo hago juicios de valor literario. He aquí mi credo en estas materias. Grosso modo distingo en la literatura cuatro grupos: Literatura buena, la de Cervantes, Dostoyewsky, Shakespeare y en general los llamados 'clásicos', entre los que muy bien tienen cabida autores como Lampedusa y Sterne. Literatura de segundo orden, la de autores secundarios tales como Mika Waltary, Lahos Zilahy, Sommerset Maugham, Wodehouse y un muy largo etc. que si bien han escrito con muy varia fortuna, nadie los consideraría 'clásicos' aunque sólo fuese por la irrelevancia cultural de sus producciones. Literatura mediocre, donde incluyo esa que habéis llamado literatura de evasión, Corin Tellado, Agatha Christie, toda la serie negra, incluso El nombre de la rosa, Michel Crichton, Ken Follett, tanta literatura para adolescentes, ideológica, como Emilio Salgari, pongo por caso o incluso Stevenson y Julio Verne; y finalmente literatura malísima, literatura basura, la que pretende entretener con lo brutal y asqueroso y para conquistar al lector acaricia los sentimientos más bajos de la especie humana, las mamadas en el sofá del despacho y las marimachos feministas lesbianas que para estar al día, a la moda, seducen a las monjas jovencitas de un convento -Larsson, la catedral del mar- las confabulaciones de sociedades secretas que quieren apoderarse del mundo -Dan Brown y Mein Kampf- y todas las que se le quiera añadir en la misma línea. Todos los Millennia (plural de Millennium) que en el mundo han sido y serán. Ni que decir tiene que lo que incluyo o excluyo en cualquiera de estas categorías es algo del todo personal y que cualquier otro podría incluir o excluir obras y autores diferentes. Prosigo. Como se ve, para mis preferencias estéticas, el que un libro 'enganche' no constituye un valor de primer orden y doy la primacía al contenido antes que a cualquier técnica narrativa, al fondo antes que a la forma. Prefiero sin duda un libro profundo por sus ideas y al mismo tiempo bien escrito, no pedante ni plomo que aburra hasta las piedras, a todos los libros a lo Ken Follett que agarran y no sueltan al lector hasta que amanece y se lee la palabra FIN. Espero haberme aclarado.

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Autor: aitorzarate

   

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