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bizarro
Mensajes: 5.103
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008

RESULTADOS Y COMENTARIOS POSTERIORES AL CONCURSO PRIMERA GUERRA MUNDIAL

1 de Agosto de 2010 a las 22:14
36    Treinta yardas    4                 raulcampsoval        
32    La pluma blanca    3                R2D2
23    ¿A quién le toca    2               Indiana
20    Mártires de koch    2               chesterton
19    Un teniente en el Somne    2        turambar
16    16 de abril de 1917    0            Rebeca
15    El otero de las cruces    2         lapoeta
11    Jürgen       1                      simpatía
10    Mon petit chou    0                 zara
10    Bala perdida     0                  oniria  
9     El fin de la vieja guardia    0     manuelvicentrubert
8     Queridísimo Zhora    0              lasacra
7     El lusitania    0                   emartians
6     El último vuelo    0                piqueras
3     Askaris      0                      civairott
oniria
oniria
Mensajes: 2.279
Fecha de ingreso: 15 de Febrero de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 22:12
cita de pelagio Bien, visto la tensión que ha traído el tercer puesto de Indiana, haré unos comentarios en general. No voy a comentar relatos particular, si no más bien el tono general de la edición.
Nota general: MAL.
¿Por qué le di un cinco a Indiana? Porque era de los más malos, pero al menos se intuía un leve ejercicio de imaginación. Un intento por darle un giro a la historia, aunque tan sólo fuera para convertirla en un chiste... malo, pero un chiste. Me dije, a ver si así se dan cuenta que escribir sobre historia es algo más serio que rebuscar cuatro personajes más o menos conocidos y encajarlos en una historia digerible.
Releyendo creo que cometí una injusticia con "El otero de las cruces".. sin duda merecía el cinco. Es cierto que el tema se aleja un poco de la temática, pero sin duda se trata de darle un enfoque fantástico... y que yo diga eso tiene mérito, los que me conocen de más tiempo por aquí saben que lo fantástico no es precisamente lo mío. 
Sobre el resto de relatos lo podría resumir en que se ha producido una intoxicación veraniega de levedad. Muchos lugares comunes (que poco me gusta esa expresión, la aprendía aquí, en esta sección de comentarios)... El Somme, Verdún, Barón rojo, Las cuatro plumas.... relatos ligeramente ambientados y dotados de un rigor simple. Bien es sabido que suelo escribir relatos históricos y que mi novela "La maldición..." es una recreación de la época visigoda... cuando escribo este tipo de historias el ochenta por ciento del trabajo es de documentación, diría que exhaustiva. Bibliotecas, revistas históricas, wikipedia... ¿por qué no?..... 
En fin, que me ha parecido una edición bastante flojilla. A ver que tal se os da el tema de los ancianos... es muy buen tema, Raúl... se me ocurren, a bote pronto, al menos tres ideas distintas....

Edito. Se me había pasado una última cosa. Dije que no iba a comentar relatos en particular, pero me sorprende sobremanera que nadie encuentre cierta similitud de argumentos entre el relato de Indiana y el de 30 yardas. Evidentemente no son lo mismo, pero no dejan de ser dos historias de trincheras y la relación que se establece entre ambos contendientes. Una cosa ha faltado, para redondear la colección de espacios comunes... un partidito de fútbol el día de Navidad, al más puro estilo Paul McCartney
Jus, Pelagio ;D Aunque estoy totalmente de acuerdo contigo, en el planteamiento general, creo que eres un poco severo, en el caso concreto del certamen ;D.

Me refiero a que, si te dedicas a la novela histórica, lo normal es que te documentes "mucho". Claro que sí. Es una novela, tienes tiempo y requiere un rigor absoluto. Al menos, yo también lo entiendo así. Si no vas a ser riguroso con los datos históricos, mejor dedicarte a otras temáticas. Que rellenes con ficción los espacios vacíos, los huecos históricos, vale. Pero que digas que Pepe estuvo en París, cuando es obvio que nunca estuvo, rompe la magia, hace que te despegues del texto.

Pero, si tienes diez días para escribir un relato de 1700 palabras sobre un tema del que no sabes absolutamente nada, y más un tema tan amplio y rico, o te pasas los diez días completos en la biblioteca, y aún así poco podrás llegar a hacer, o tienes que buscar alternativas más o menos de compromiso.

Yo, ya digo que no sabía apenas nada de la Primera Guerra Mundial (prefiero la Historia Antigua, eso me queda demasiado cercano) ni del Barón Rojo. Por ello, busqué una historia "intimista" (buscando una sensación atemporal, podía ser de cualquier época) con cierto toque fantástico (podía ser, podía no ser), que puede no gustar por la forma o por la historia que cuenta el relato en sí, pero me ajusté en lo posible a los datos históricos, dándoles una vuelta de tuerca.

¿Qué conclusión hay? Pues que, como me gusta la historia, aproveché la ocasión para echar un vistazo a la época. Y con ello, ha salido un relato que no está mal, pese a su posición final en este concurso. Y he tratado que esté lo más ambientado posible, dentro de mis limitaciones. Porque, es que no hay más, si no conoces la época, tampoco puedes hacer maravillas, en ese tiempo.

Eso sí, he ganado por todos lados: con esas horas echadas documentándome, conozco más la época, y una figura del pasado que antes era como una nebulosa. Como sé cuánto te gusta la historia también, seguro que estás de acuerdo conmigo en que siempre es un gusto eso ;DDD

pd qué envidia de vacaciones, saludos a la puesta de sol. Pásalo genial ;DD
jpiqueras
Mensajes: 2.807
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 22:14
Aquí estoy de nuevo. Ayer llegué muy tarde y no pude votar en el concurso de relatos. De todos modos no pensaba hacerlo ya que únicamente leí los 5 ó 6 primeros antes de irme de viaje, por lo que no hubiese sido correcto votar. Por suerte obtuve 6 puntos. Gracias a ellos he evitado ser el primer concursante que alcanza una puntuación negativa. He leído un poco por encima los comentarios y agradezco que algunos os hayáis tomado la molestia de dedicar un poco de vuestro tiempo a mi "último vuelo".
Quiero felicitar al señor pato por su primer puesto en las votaciones. Raúl, estás en racha, tu idea del certamen de poemas ha sido un éxito de participación, y ahora te llevas ese premio, el del escalón más alto del podio en los relatos. Mi felicitaciones también a R2, Indiana, Chesterton y Danielturambar por acompañar al señor anadiforme en el podio del certamen.
Quiero, también, agradecer a Bookradioman, Oniria y sobre todo a Indiana esos sencillos y amables votos suyos que me evitaron el oprobio de una puntuación negativa.
Al final me quedé con tres puntitos.
Debo pediros disculpas, y lo hago sinceramente, por haber enviado un relatillo al certamen sabiendo que con toda probabilidad no podría participar plenamente, es decir que no iba a poder leerme todos los relatos, y por consiguiente no iba a poder votar. El caso es que me siento muy implicado en esto de los certámenes y, pese a vacaciones, picos de trabajo o cualquier otra causa que me limite el tiempo, intento participar y aportar algo aquí. Sabía, por otro lado, que mi breve relato no iba a ir muy lejos en las votaciones. Otro resultado no se hubiese correspondido con el hecho de que escribí sobre lo primero que se me ocurrió, y que lo deje listo en un tiempo que, creo, superó en su brevedad los estándares de Indiana (¿era Indiana el rápido, no?).
Nos vemos en otros hilos.
Josep
 
Zarax
Mensajes: 2.188
Fecha de ingreso: 14 de Enero de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 22:16
DICE CIVAIROT:


-MON PETIT CHOU:   Un relato correcto que, en mi opinión, se queda corto, ya que echo en falta un poco más de implicación emocional… a ver si me explico… digamos que no acabo de ver esa conexión entre el soldado y su esposa; echo en falta que el soldado hable de recuerdos placenteros, o que hable o mencione las virtudes de su amada. De esa forma, no sólo sería este relato una descripción de la guerra, sino también una descripción de la pareja que la guerra ha separado.


Gracias por el comentario, debes tener una lupa jajaja  .... mira que te temo y pongo atención a los acentos y las puntuaciones, pero siempre me pillas. En cuanto a la descripción de la pareja, creía que sería suficiente con cada una de las frases con que empieza sus cartas el soldado. Bajo mi punto de vista hay una gran ternura en cada una de esas palabras. Las imaginaba pronunciadas en francés y aún me parecían más tiernas.

Yo quería hablar de las guerras, los héroes, el miedo, y la muerte. Fundamentalmente.
manuelvicentrubert
manuelvicentrubert
Mensajes: 101
Fecha de ingreso: 1 de Febrero de 2010
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 23:01
cita de simpatialaboral

 

El relato de Manuel Vicent es un golpe de frescura que aún siendo penalizado en las puntuaciones, porque hay mucho donde elegir, tiene un frescura muy próxima al que le hizo ganar hace unas ediciones. Muy actual, dedicado a la generación NINI, con la anécdota de que aparezca don Venancio, personaje que le atribuyo, como entiendo que los demás, a Zara_X.

 

 

  

 

Gracias por tus comentarios, Simpatía. Veo que no siempre usas la guadaña para tus valoraciones. Será que os voy conociendo.

Gracias por atribuirme esa frescura, lo que no termino de pillar es por qué atribuyes el personaje de don Venancio a ZaraX. ¿Me lo pues explicar?

aviles
Mensajes: 544
Fecha de ingreso: 30 de Septiembre de 2008
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 23:23

Hola.

Yo soy una de esos, de los más listos e individualistas, que sólo se asoman por aquí para hacer vida social y que la gente pique en mis páginas de descargas.

Dicho esto, añadiré que yo, por ser así, individualista y cabroncete, no creo que estéis aprendiendo ni mierda de literatura, ni de escribir, ni de ná de ná, por hacer lo que estáis haciendo en común. La literatura es algo mucho más serio que todo eso de la socialización de la cultura literaria. De modo que seguiré siendo, a muchísima honra, ese tipo individualista de escritorzuelo que sólo se pasa por aquí a hacer vida social. Es que..., SNIFF, SNIFFF, no la tengo fuera de aquí, comprendedme.  No como otros que tienen tanta vida social fuera, que no pueden pasar sin este foro, para ampliar horizontes más que nada.

Pero una cosa sí voy a decir: el escritor independiente que está dentro de mí tiene que estar de acuerdo con lo dicho por R2 contra ese relato que ha quedado, si no me equivoco, en la tercera posición de este concurso. No te enfades, Indiana. Hoy he escrito en mi muro de Facebook algo que me ha venido a la lengua inspirado por las musas etéreas de los escritores más listos y más individualistas: “Una novela no es el producto de lo que se escribe inspirado,  sino de lo que te la trabajas después de escrita”. Esto se aplica, naturalmente, a un relato, a un poema, o a un haiku.

Aquí todos somos escritores (espera que me da la risa tonta) y todos pensamos que por rellenar (fijaos que digo RELLENAR), cuatro folios, ya somos escritores mortales de la muerte y nos presentamos a los concursos que hagan falta; qué más da, si ahora escribir es un acto democrático: cualquier lo puede hacer. Da igual si lo que escribimos no está ni mínimamente documentado, o da igual que demostremos en lo escrito una incultura histórica del copón de la vela del tipo de las que R2 ya ha reseñado aquí. Y da igual, igualmente, valga la redundancia, que cometamos faltas ortográficas o sintácticas. Esto es la democracia creativa: soy escritor porque me sale de los bebes y a ver quién me dice lo contrario.

Ya algunos sabéis que no me gusta este concurso, quizá porque yo sea ese tipo individualista que sólo se pasa por aquí… etecé, etecé. Pero esencialmente no me gusta porque lo consideré viciado de base. Amigos que votan a amigos, votaciones por simpatías y afinidades, votaciones a favor por presunción de autorías, y añadido a todo eso: puntuaciones altísimas a relatos con faltas ortográficas, sintácticas,  y de cultura general. No hablo ahora sobre este último relato que ha quedado en 3ª posición. He leído muchos de ellos durante varias convocatorias y, sinceramente, no vale la pena ni comentarlos; lo que viene a ser  otro de los motivos de no participar ni opinar sobre lo escrito en el concurso: no quiero que me cojáis manía como le está sucediendo ahora a R2 que algunos le estáis cogiendo tiña.

Y ya puestos, y para confirmar que, en efecto, soy ese tipo que también viene aquí sólo para que la gente pique en mis página de descargas (que no sé bien lo que es eso pero bueno), no dejéis de leer mi novela gratuita: “Las mariposas sobre la tumba” a través de librovirtual.org. Si alguien tiene un E-Book y la quiere leer en él en lugar de en pantalla de ordenata, que me envíe un correo electrónico y se la remitiré sin dilación.

Pedro Avilés

 

pelagio
Mensajes: 3.420
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 23:40
cita de oniria
cita de pelagio Bien, visto la tensión que ha traído el tercer puesto de Indiana, haré unos comentarios en general. No voy a comentar relatos particular, si no más bien el tono general de la edición.
Nota general: MAL.
¿Por qué le di un cinco a Indiana? Porque era de los más malos, pero al menos se intuía un leve ejercicio de imaginación. Un intento por darle un giro a la historia, aunque tan sólo fuera para convertirla en un chiste... malo, pero un chiste. Me dije, a ver si así se dan cuenta que escribir sobre historia es algo más serio que rebuscar cuatro personajes más o menos conocidos y encajarlos en una historia digerible.
Releyendo creo que cometí una injusticia con "El otero de las cruces".. sin duda merecía el cinco. Es cierto que el tema se aleja un poco de la temática, pero sin duda se trata de darle un enfoque fantástico... y que yo diga eso tiene mérito, los que me conocen de más tiempo por aquí saben que lo fantástico no es precisamente lo mío. 
Sobre el resto de relatos lo podría resumir en que se ha producido una intoxicación veraniega de levedad. Muchos lugares comunes (que poco me gusta esa expresión, la aprendía aquí, en esta sección de comentarios)... El Somme, Verdún, Barón rojo, Las cuatro plumas.... relatos ligeramente ambientados y dotados de un rigor simple. Bien es sabido que suelo escribir relatos históricos y que mi novela "La maldición..." es una recreación de la época visigoda... cuando escribo este tipo de historias el ochenta por ciento del trabajo es de documentación, diría que exhaustiva. Bibliotecas, revistas históricas, wikipedia... ¿por qué no?..... 
En fin, que me ha parecido una edición bastante flojilla. A ver que tal se os da el tema de los ancianos... es muy buen tema, Raúl... se me ocurren, a bote pronto, al menos tres ideas distintas....

Edito. Se me había pasado una última cosa. Dije que no iba a comentar relatos en particular, pero me sorprende sobremanera que nadie encuentre cierta similitud de argumentos entre el relato de Indiana y el de 30 yardas. Evidentemente no son lo mismo, pero no dejan de ser dos historias de trincheras y la relación que se establece entre ambos contendientes. Una cosa ha faltado, para redondear la colección de espacios comunes... un partidito de fútbol el día de Navidad, al más puro estilo Paul McCartney
Jus, Pelagio ;D Aunque estoy totalmente de acuerdo contigo, en el planteamiento general, creo que eres un poco severo, en el caso concreto del certamen ;D.

Me refiero a que, si te dedicas a la novela histórica, lo normal es que te documentes "mucho". Claro que sí. Es una novela, tienes tiempo y requiere un rigor absoluto. Al menos, yo también lo entiendo así. Si no vas a ser riguroso con los datos históricos, mejor dedicarte a otras temáticas. Que rellenes con ficción los espacios vacíos, los huecos históricos, vale. Pero que digas que Pepe estuvo en París, cuando es obvio que nunca estuvo, rompe la magia, hace que te despegues del texto.

Pero, si tienes diez días para escribir un relato de 1700 palabras sobre un tema del que no sabes absolutamente nada, y más un tema tan amplio y rico, o te pasas los diez días completos en la biblioteca, y aún así poco podrás llegar a hacer, o tienes que buscar alternativas más o menos de compromiso.

Yo, ya digo que no sabía apenas nada de la Primera Guerra Mundial (prefiero la Historia Antigua, eso me queda demasiado cercano) ni del Barón Rojo. Por ello, busqué una historia "intimista" (buscando una sensación atemporal, podía ser de cualquier época) con cierto toque fantástico (podía ser, podía no ser), que puede no gustar por la forma o por la historia que cuenta el relato en sí, pero me ajusté en lo posible a los datos históricos, dándoles una vuelta de tuerca.

¿Qué conclusión hay? Pues que, como me gusta la historia, aproveché la ocasión para echar un vistazo a la época. Y con ello, ha salido un relato que no está mal, pese a su posición final en este concurso. Y he tratado que esté lo más ambientado posible, dentro de mis limitaciones. Porque, es que no hay más, si no conoces la época, tampoco puedes hacer maravillas, en ese tiempo.

Eso sí, he ganado por todos lados: con esas horas echadas documentándome, conozco más la época, y una figura del pasado que antes era como una nebulosa. Como sé cuánto te gusta la historia también, seguro que estás de acuerdo conmigo en que siempre es un gusto eso ;DDD

pd qué envidia de vacaciones, saludos a la puesta de sol. Pásalo genial ;DD
Mira Yolanda, sé que te puedo hablar con sinceridad. Yo he escrito muchos relatos de corte histórico en este certamen; para ello he tenido que documentarme, evidentemente no hasta la extenuación, dado lo limitado del formato, pero siempre estaban bien informados y sobre todo ambientados... bueno, en ocasiones esos relatos fueron calificados como meros ejercicios de léxico, con un uso muy correcto del lenguaje y poco más... y ahora, cuando se pone un tema histórico, veo esto. Entenderas que me quede muy mal sabor de boca. Por cierto, felicidades a Raúl, no es que quiera hacer sangre, pero el relato ganador tampoco es que cuente una historia sobre la Primera Guerra Mundial como para tirar cohetes, dejando a un lado los evidentes fallos de documentación que podrían haber supuesto la descalificación caso tratarse de un concurso de relatos o novela, fuera de aquí, la historia de Indiana es mucho más original.
simpatialaboral
simpatialaboral
Mensajes: 733
Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
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  • 2 de Agosto de 2010 a las 23:51
cita de manuelvicentrubert
cita de simpatialaboral

 

El relato de Manuel Vicent es un golpe de frescura que aún siendo penalizado en las puntuaciones, porque hay mucho donde elegir, tiene un frescura muy próxima al que le hizo ganar hace unas ediciones. Muy actual, dedicado a la generación NINI, con la anécdota de que aparezca don Venancio, personaje que le atribuyo, como entiendo que los demás, a Zara_X.

 

 

  

 

Gracias por tus comentarios, Simpatía. Veo que no siempre usas la guadaña para tus valoraciones. Será que os voy conociendo.

Gracias por atribuirme esa frescura, lo que no termino de pillar es por qué atribuyes el personaje de don Venancio a ZaraX. ¿Me lo pues explicar?

Zara_X escribió un excelente relato sobre don Venancio ¿Garralda?
Un profesor, con mal carácter, que una vez al mes actuaba como travestido en un tugurio. Pasó por "chapa y pintura" y es un clásico del concurso. Como te cargaste a un tal Venancio, pues la conexión fue automática. Divertida.

simpatialaboral
simpatialaboral
Mensajes: 733
Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 0:12

Como podéis comprobar, ocho de los relatos tienen documentación y referencias históricas detrás. Más del cincuenta por ciento de los presentados.


La pluma blanca
Mártires de Koch
ASKARIS
EL LUSITANIA
Un teniente en el Somme
El último vuelo
Bala perdida 
JÜNGER

Estos cuatro relatos tienen contenidos que no son posibles reflejar sin hacer una incursión, aunque sea mínima, en los acontecimientos y en la época.

16 de abril de 1917
EL OTERO DE LAS CRUCES
Queridísimo Zhora
Mon petit chou

Y estos tres son los más alejados a las referencias de la época, aunque no veo que sean adaptaciones de relatos ya escritos, sino que los autores se han puesto a ello, ex profeso de concursar en la Gran Guerra y no en otro tema.

¿A QUIÉN LE TOCA?
TREINTA YARDAS
EL FIN DE LA VIEJA GUARDIA

En cuanto a la diversidad, aparecen aviones, barcos, submarinos, trincheras, ciudades, escritorees, músicos, el frente africano -askaris-, el frente del Este, las trincheras occidentales, Gran Bretaña y un montón de fechas.

Que no se hayan utilizado las memorias de Ernst Jünger no descalifica al resto de fuentes. 

Generalizar, sin datos, es como interpretar que la delincuencia ha crecido porque acaban de asesinar al portero de la casa donde vive tu colega y todo el mundo habla de ello en el barrio.
pelagio
Mensajes: 3.420
Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 0:18

Pero son temas demasiado comunes, Simpatía.... esos datos, si los trasvasas a los relatos se esfuman de repente, porque cuando los lees, no tardas en detectar la falta de chispa y sobre todo de algo que en los relatos de tipo histórico es fundamental, la ambientación. Por mucho que cuentes la historia del Lusitania, sin un mínimo de ambientación, el relato resulta flojo y falto de chispa.

Ya he dicho desde el primer momento, que lo que he observado es que la documentación que se ha utilizado para los relatos se nutre de espacios comunes, Somme, Verdún, Barón rojo, una incursión en el cine... "Las cuatro plumas" y poco más. Que se han documentado es lógico... pero poco, Simpatía, muy poco.
Edito. Si lo que quieres es oír que tu relato se quizás el más original, en cuanto a la historia narrada, de todos, pues sí, realmente lo es. Yo tuve que irme a las fuentes para saber quien era el tal Junger, con los demás me bastó con mi escasa cultura general.
oniria
oniria
Mensajes: 2.279
Fecha de ingreso: 15 de Febrero de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 0:20
cita de pelagio
cita de oniria
cita de pelagio Bien, visto la tensión que ha traído el tercer puesto de Indiana, haré unos comentarios en general. No voy a comentar relatos particular, si no más bien el tono general de la edición.
Nota general: MAL.
¿Por qué le di un cinco a Indiana? Porque era de los más malos, pero al menos se intuía un leve ejercicio de imaginación. Un intento por darle un giro a la historia, aunque tan sólo fuera para convertirla en un chiste... malo, pero un chiste. Me dije, a ver si así se dan cuenta que escribir sobre historia es algo más serio que rebuscar cuatro personajes más o menos conocidos y encajarlos en una historia digerible.
Releyendo creo que cometí una injusticia con "El otero de las cruces".. sin duda merecía el cinco. Es cierto que el tema se aleja un poco de la temática, pero sin duda se trata de darle un enfoque fantástico... y que yo diga eso tiene mérito, los que me conocen de más tiempo por aquí saben que lo fantástico no es precisamente lo mío. 
Sobre el resto de relatos lo podría resumir en que se ha producido una intoxicación veraniega de levedad. Muchos lugares comunes (que poco me gusta esa expresión, la aprendía aquí, en esta sección de comentarios)... El Somme, Verdún, Barón rojo, Las cuatro plumas.... relatos ligeramente ambientados y dotados de un rigor simple. Bien es sabido que suelo escribir relatos históricos y que mi novela "La maldición..." es una recreación de la época visigoda... cuando escribo este tipo de historias el ochenta por ciento del trabajo es de documentación, diría que exhaustiva. Bibliotecas, revistas históricas, wikipedia... ¿por qué no?..... 
En fin, que me ha parecido una edición bastante flojilla. A ver que tal se os da el tema de los ancianos... es muy buen tema, Raúl... se me ocurren, a bote pronto, al menos tres ideas distintas....

Edito. Se me había pasado una última cosa. Dije que no iba a comentar relatos en particular, pero me sorprende sobremanera que nadie encuentre cierta similitud de argumentos entre el relato de Indiana y el de 30 yardas. Evidentemente no son lo mismo, pero no dejan de ser dos historias de trincheras y la relación que se establece entre ambos contendientes. Una cosa ha faltado, para redondear la colección de espacios comunes... un partidito de fútbol el día de Navidad, al más puro estilo Paul McCartney
Jus, Pelagio ;D Aunque estoy totalmente de acuerdo contigo, en el planteamiento general, creo que eres un poco severo, en el caso concreto del certamen ;D.

Me refiero a que, si te dedicas a la novela histórica, lo normal es que te documentes "mucho". Claro que sí. Es una novela, tienes tiempo y requiere un rigor absoluto. Al menos, yo también lo entiendo así. Si no vas a ser riguroso con los datos históricos, mejor dedicarte a otras temáticas. Que rellenes con ficción los espacios vacíos, los huecos históricos, vale. Pero que digas que Pepe estuvo en París, cuando es obvio que nunca estuvo, rompe la magia, hace que te despegues del texto.

Pero, si tienes diez días para escribir un relato de 1700 palabras sobre un tema del que no sabes absolutamente nada, y más un tema tan amplio y rico, o te pasas los diez días completos en la biblioteca, y aún así poco podrás llegar a hacer, o tienes que buscar alternativas más o menos de compromiso.

Yo, ya digo que no sabía apenas nada de la Primera Guerra Mundial (prefiero la Historia Antigua, eso me queda demasiado cercano) ni del Barón Rojo. Por ello, busqué una historia "intimista" (buscando una sensación atemporal, podía ser de cualquier época) con cierto toque fantástico (podía ser, podía no ser), que puede no gustar por la forma o por la historia que cuenta el relato en sí, pero me ajusté en lo posible a los datos históricos, dándoles una vuelta de tuerca.

¿Qué conclusión hay? Pues que, como me gusta la historia, aproveché la ocasión para echar un vistazo a la época. Y con ello, ha salido un relato que no está mal, pese a su posición final en este concurso. Y he tratado que esté lo más ambientado posible, dentro de mis limitaciones. Porque, es que no hay más, si no conoces la época, tampoco puedes hacer maravillas, en ese tiempo.

Eso sí, he ganado por todos lados: con esas horas echadas documentándome, conozco más la época, y una figura del pasado que antes era como una nebulosa. Como sé cuánto te gusta la historia también, seguro que estás de acuerdo conmigo en que siempre es un gusto eso ;DDD

pd qué envidia de vacaciones, saludos a la puesta de sol. Pásalo genial ;DD
Mira Yolanda, sé que te puedo hablar con sinceridad. Yo he escrito muchos relatos de corte histórico en este certamen; para ello he tenido que documentarme, evidentemente no hasta la extenuación, dado lo limitado del formato, pero siempre estaban bien informados y sobre todo ambientados... bueno, en ocasiones esos relatos fueron calificados como meros ejercicios de léxico, con un uso muy correcto del lenguaje y poco más... y ahora, cuando se pone un tema histórico, veo esto. Entenderas que me quede muy mal sabor de boca. Por cierto, felicidades a Raúl, no es que quiera hacer sangre, pero el relato ganador tampoco es que cuente una historia sobre la Primera Guerra Mundial como para tirar cohetes, dejando a un lado los evidentes fallos de documentación que podrían haber supuesto la descalificación caso tratarse de un concurso de relatos o novela, fuera de aquí, la historia de Indiana es mucho más original.
Tranqui, compañero, con total sinceridad, claro que sí, siempre ;D Y, además, puedo entender lo que comentas. El certamen tiene sus cosas, bien lo sabemos. ;D
manuelvicentrubert
manuelvicentrubert
Mensajes: 101
Fecha de ingreso: 1 de Febrero de 2010
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 0:49
cita de simpatialaboral
cita de manuelvicentrubert
cita de simpatialaboral

 

El relato de Manuel Vicent es un golpe de frescura que aún siendo penalizado en las puntuaciones, porque hay mucho donde elegir, tiene un frescura muy próxima al que le hizo ganar hace unas ediciones. Muy actual, dedicado a la generación NINI, con la anécdota de que aparezca don Venancio, personaje que le atribuyo, como entiendo que los demás, a Zara_X.

 

 

  

 

Gracias por tus comentarios, Simpatía. Veo que no siempre usas la guadaña para tus valoraciones. Será que os voy conociendo.

Gracias por atribuirme esa frescura, lo que no termino de pillar es por qué atribuyes el personaje de don Venancio a ZaraX. ¿Me lo pues explicar?

Zara_X escribió un excelente relato sobre don Venancio ¿Garralda?
Un profesor, con mal carácter, que una vez al mes actuaba como travestido en un tugurio. Pasó por "chapa y pintura" y es un clásico del concurso. Como te cargaste a un tal Venancio, pues la conexión fue automática. Divertida.

No tenía ni idea de esto. Que fuerte jaja

¿Es posible que ambos hayamos bebido de las mismas fuentes? No creo que nadie se haya dado cuenta, pero mi relato da un guiño a "Cuentame cómo pasó", en concreto a la 1ª Temporada, alla por el 2001, donde don Venancio (interpretado por el difunto Fernando Fernan Gomez) era el severo profesor del niño de los Alcántara, llamado casualmente 'Carlitos'. Luego trasladé estos paralelismos al S XXI y con la generación Nini (en un examen sobre la 1ª G. M.).  

El relato de Zara_X de don Venancio no lo he leído, y ahora me entra la curiosidad. ¿Me puede decir la autora donde lo puedo leer?

   

raulcamposval
Mensajes: 4.218
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 6:57
cita de civairott

-TREINTA YARDAS:    Un relato bien llevado, entretenido. El autor hace bien en asociarse con las trincheras para escribir un relato emotivo, ya que la camaradería reinante en las trincheras, incluso entre contrincantes, da mucho juego. Sobre ortografía, sólo tengo una gran pregunta.... ¿por qué el autor sólo pone el signo de interrogación al final de la pregunta en todas las preguntas que aparecen en el relato?

 

  Saludos a todos.

Son ingleses. En inglés solo hay signo de cierre (como en casi todos los idiomas). Es un detalle sin importancia, como usar Germano cuando hablan en vez de alemán. Lo ideal sería haberlo escrito todo en inglés y alemán, pero uno tiene sus limitaciones. Creo que supe solucionarlo más o menos bien. 

Tampoco puedo evitar hacer cosas raras, incluso cuando escribo relatos "convencionales".
raulcamposval
Mensajes: 4.218
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 7:17
cita de simpatialaboral  
Y estos tres son los más alejados a las referencias de la época, aunque no veo que sean adaptaciones de relatos ya escritos, sino que los autores se han puesto a ello, ex profeso de concursar en la Gran Guerra y no en otro tema.

¿A QUIÉN LE TOCA?
TREINTA YARDAS
EL FIN DE LA VIEJA GUARDIA

En cuanto a la diversidad, aparecen aviones, barcos, submarinos, trincheras, ciudades, escritorees, músicos, el frente africano -askaris-, el frente del Este, las trincheras occidentales, Gran Bretaña y un montón de fechas.

Que no se hayan utilizado las memorias de Ernst Jünger no descalifica al resto de fuentes. 

Generalizar, sin datos, es como interpretar que la delincuencia ha crecido porque acaban de asesinar al portero de la casa donde vive tu colega y todo el mundo habla de ello en el barrio.
30 yardas: Alejado de las referencias de la época. Bueno, evidentemente no hay ningún personaje histórico, que me hubiera parecido más anodino que cualquier otra cosa. 
Se trata del inicio de la batalla del Somme, que acabó siendo más mortífera que Verdún (al final un personaje dice que no tienen por qué morir ellos a pesar de lo que está pasando en Verdún, joder, qué iluso). Las relaciones entre trincheras debió ser algo tangible, sobre todo al comienzo de la guerra (se decían unos a otros: montamos una mesa o qué?; o quizás un partido de fútbol, je, je, como en la navidad del 14, algo que evité, porque cuando el Somme, ya nadie quería sacar la cabeza del agujero). En fin, que no he puesto grandes fechas ni grandes nombres, podría haberlo hecho, por ejemplo, el pintor Marc, Paul Wittgenstein, quizás Bismarck…
Pero está bien ambientado. No me quitéis la ilusión, joder. 
R2-D2
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Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 7:55
Bueno concluyo de trasladar mis notas.

El último vuelo

Alemania había desarrollado en secreto la tecnología de vuelo "más pesado que el aire". Y un piloto francés lo experimenta en carne propia.

“Pienso que Jules Verne tenía razón.” Relato focalizado en la mente “tecnológica” de uno de los pioneros de la aviación militar.

¡Oh, no! ¡Me ha alcanzado!
… (transición de narrador)
Alemania, cuyos globos dirigibles

Bueno, este relato es más un publireportaje tecnológico, de la historia de la aviación. Así que el personaje es más un maniquí para rellenar el asiento del piloto que un trozo de conciencia objetivado.

EL OTERO DE LAS CRUCES

Creo que el relato está bien, va creando una atmósfera inquietante. El lector empieza a suponer cosas que no se dicen, que se insinúan. Y ahí es donde creo que tropieza. Es como si en algún momento no hubiera dibujado bien la raya entre lo que el lector puede adivinar y completar, y lo que el relato dice.

Un relato que hubiera estado en los puntos si no me hubiera perdido aquí. Y no entiendo tampoco lo de los dos centímetros diarios.

     El artillero Jules Spasik yacía sin vida sobre la nieve fresca que se amontonaba junto al lateral de la iglesia. Apenas se podía distinguir su lívido rostro del níveo manto que lo acogía. El teniente Kraus lo agarró por las solapas y levantó el cadáver, lo justo para comprobar las heridas que laceraban el cuello del muchacho. No cabía la menor duda; la leyenda se hacía realidad una vez más. Cuando los hombres lo supieran el pánico se extendería como la septicemia.

     Ven conmigo. El canto de sirenas le acompañaba a cada momento; mientras bebía cerveza, rodeado por el silencio cómplice de los soldados, mientras paseaba por los bosques que rodeaban el pueblo, mientras se dejaba la vista en los entresijos de complicados mapas de campaña y cálculos férreos que se empeñaba en teñir de imaginación.
     Abajo, la línea de trincheras avanzaba una media de dos centímetros al día… los mismos que retrocedían antes del anochecer, cuando el silencio precedía a la muerte invisible???

     Ven conmigo. Kraus abrió la puerta de la taberna; ebrio, dispuesto.

Alguna cosa suelta:

“los hombres combatían con fiereza ansiando y ganando la gloria eterna, el laurel de los héroes. ” Ejem. No lo creo en absoluto. Los hombres combatían como ratas enjauladas, empujadas unas contra otras.



JÜRGEN

Un vínculo germano–belga que se truncará en pocos meses por un suceso ajeno a sus voluntades, dejando su lugar a la venganza.

Innecesaria anticipación, me parece.

Bastante lio, paquí pallá con los nietos, los condones. ¿De dónde coño ha salido esta historia? ¿Qué mente calenturienta la ha parido? ¿O corresponde a alguna  historia real? Es una historia complicada, que no es fácil seguir. Todo lo contrario de sencillo y simple. Por lo que recuerdo de otros relatos de simpatía, su mayor dificultad para "recaudar votos" en el concurso está en la excesiva densidad de sus relatos. Tienen demasiadas revueltas, peripecias.

—Cualquier cosa que acepte trazos me servirá. ¿Cómo
puedo compensarla por su sensibilidad? Me proporciona un gran
alivio su ofrecimiento, porque las notas, como los días, son
irrecuperables salvo que se preserven en papel. Le estaré
agradecido eternamente.
Diálogo que me ha parecido poco natural. Quizás corresponde bien a la situación, al ambiente, pero con tanto cambio de escenario, uno no se acaba de sumergir.

Bueno, todo esto son mis impresiones, y espero que sirvan un poco.
R2-D2
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Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 7:58
Coño, si no me he dado cuenta que Bala perdida es de Oniria.

Bienvenida, Oniria. Ya sabía yo que en ese Barón Rojo había algo de Lázaro y de Susana.
raulcamposval
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Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 9:49
Jürgen, como todos los relatos de Simpatía, tiende al enredo venezolano en plan Boris Izaguirre, pero os puedo asegurar que en segunda lectura se entiende perfectamente y todas las historias están entrelazadas tanto en el pasado como en el presente. Fantástico. Se está convirtiendo en un buen vino. 
raulcamposval
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Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 9:49
Esto es un maldito páramo, ni que estuviéramos en agosto, leñe.
bizarro
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Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 10:41

La época de la Primerga Guerra Mundial fue una época extraña, intermedia. Mientras el resto del mundo usaba en su mayor parte el carbón y la electricidad estaba al alcance tan sólo de las grandes ciudades, mientras sólo los potentados podían tener un coche yla bicicleta era el vehículo del proletario, los científico debatían acerca de los gases commo impulsores del movimiento, los barones se fiabana de los caballos, los militares se convertían en inventores y sacaban, como del infierno, diseños de lazallamas y de carros blindados que casi parecían moldes para tartas. El orgullo de la nobleza les hacía llevar un sable y pensar que la vieja europa, tan sólo por ser vieja, tan sólo por ser Europa, podía dominar cualquier potencia. Salían a la luz conflictos históricos que se remontaban a la época en que escribía Homero: los griegos volvían a enfrentarse a los persas, en este caso a los turcos.  Algunos frentes de batalla eran sucios, desesperados, inútiles y mezquinos, y en el aíre, sin embargo, se practicaba un deporte de caza limpio, cruel y aún sujeto a las normas de caballerosidad que se remontaban a la época de la tabla redonda. la política se mezclaba con la estética y las bombas eran redondas, con mecha, y los terroristas podían comenzar guerras. El individualismo era, a un nivel intelectual, tan importante como la táctica y, a un nivel táctico, tan importante como la munición. Y el intelecto podía ser usado como arma para provocar que los mismos crueles estetas de la nobleza tuviesen que ver cómo el pueblo quería el poder para el pueblo y atravesaban con bayonetas los sostenes de las zarinas. Y Anastasia desaparecía misteriosamente, pocos años después de que Rasputín muriera misteriosamente. El general Redl era chantajeado por su condición de homosxual para actuar como espía y se suicidaba posteriormente antes de someterse a juicio. El honor, la verguenza, la locura, los títulos nobiliarios, las viejas historias de familia, todo importaba, como había importado en las batallas entre griegos, en que se recordaban los regalos ofrecidos por anteriores familiares para crear lazos de amistad, lazos que podían decantar el curso de una batalla.

El hombre se metía debajo del agua para espiar a su enemigo y destruir sus barcos. Se rescataban los diseños de mentes preclaras del Renacimiento para ponerlas al servicio de la muerte. Alemania destruía toda su flota antes de entregarla a los vencedores, pisoteada de modo humillante bajo su bota, fragüandose la pobreza y el resentimiento que serían motivo de la Segunda Guerra Mundial.

El colonialismo reventaba por todos sus bordes y los tribus esclavizadas eran pertrechadas con armamento futurista que se volvería en contra de sus amos. El escudo y la lanza tatuarían tan sólo posteriores independencias propiciadas por el absolutismo y la prepotencia de los grandes hacendados.

La República pedía la revancha después de la Guerra Civil española. El sultán pedía la revancha después de la independencia de Grecia. El pueblo ruso pedía la revancha después de siglos de explotación suicida. África pedía la revancha frente a Inglaterra, Francia, Holanda, Bélgica, Alemania, Austria, España.

Y, en Sarajevo, Gawrilo Princip tenía el destino del mundo entero en la palma de una mano rellena de pólvora y metralla.

Pelagio tiene razón. Había huevo para mucha más historia, mucha más imaginación, empeño, intuición, curiosidad, imaginación y ganas.

En fin.

Otra vez será.

pelagio
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Fecha de ingreso: 5 de Mayo de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 10:45
¡Meeeenossss maallll! empezaba a sentirme como un imbecil
simpatialaboral
simpatialaboral
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Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
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  • 3 de Agosto de 2010 a las 11:05

La pluma blanca

Una historia excelente, con el circunstancial cruce de voluntades, el desencuentro del escritor y el padre atormentado, la incomprensión de Brenan y las chicas y las referencias a otras pérdidas.

La frase Sin caer nunca en ninguna inconveniente incontinencia y la comparación obsesiva del coronel con Jenofonte son dos consideraciones que deseo hacerle al relato. Muy bien escrito (salvo la ristra de negaciones, que son fruto de la testarudez, porque no se emplea un estilo similar en parte alguna del relato), aparecen los viejos con pérdidas, las chicas esperanzadas y los jóvenes muertos o desencantados, los protagonistas anónimos del combate, los que se denominan hoy “daños colaterales”.

Me ha gustado el número de cambios que realiza, moviendo el foco del intimismo y la lectura a la estación, culminando con el encuentro de los personajes en ella. Una salvedad, que en la búsqueda de moralizar a cada momento, el autor coloca estas frases: Gerald hubiera querido decirles que si el amor o la sonrisa de una mujer se había de pagar a tan alto precio, no por ello dejaba de ser algo con precio que se podía comprar. Y que si realmente querían a sus novios, lo último que tenían que haber hecho por ellos era empujarlos a las trincheras, que fuerza en extremo la comprensión y provoca el debate interior de lector, porque mientras con la primera le anima a considerar que el amor es valioso y que todo el esfuerzo que haya que hacer por obtenerlo merecerá la pena (muy helénico en el sentido de la tragedia, shakesperiano) luego le admoniza con el mensaje de que tampoco es para tanto, sino que es fruto del capricho del ser humano.

Lo que nos lleva a considerar si es mejor resolver la tensión sexual en la segunda cita, la tercera o la cuarta, sobre lo que debaten los yanquis de continuo, o si por el contrario es mucho más productivo mantenerla sin resolver para que la vida, como las buenas novelas, gane en intensidad de color, aunque sea el gris, uno de los colores que combina con todo, de los mejores para el escritor de largo recorrido.

Un relato muy bonito, que animará a los lectores a buscar los manuales de Robert Graves sobre Mitología clásica.

Por cierto, ¿Por qué no has utilizado la estación Victoria?

Un vínculo a la historia de San Pancras, en inglés http://www.urban75.org/london/st_pancras1.html

 

Mon petit chou

 

Este se lo leí a mi mujer. Es de chicas. Me recordó -no hablo de plagios, no seamos quisquillas- el tono de alguna novela autobiográfica de la II Guerra, escritas por mujeres. El cambio de tonos de unas cartas a otras es delicioso y muy creíble. El lenguaje está cuidado. Te lleva a las trincheras y al miedo y la demolición personal. Un gran relato, que recuerda otros textos de carácter epistolar. Dentro de cada una de las cartas aparece la información sobre cómo se van tomando decisiones durante la guerra y queda espléndidamente reflejada la esperanza en que las cosas cambien porque algunos adopten las decisiones que nosotros no podemos. Más complejo de lo que a primera vista aparece; cada carta muestra una tonalidad, que va del gris perla de la primera al negro del paquete que le entregan al final.

Mártires de Koch

Muy bien narrado, gráfico, con la recreación casi cinematográfica del suceso que desencadenó todo esto. El hecho de transmitir que son tuberculosos añade un diezmo de desesperación.  El terminar con el discurso de Nedjenco le resta fuerza, en mi opinión, volviéndolo plano, al pasar de la recreación que hace el autor a lo que parece ser –se interpreta- como una reproducción del acta del juicio. Estos párrafos quedan como el texto de los créditos en algunas películas, donde nos informan de lo que aconteció tras la detención del asesino. Quizás le hacía falta un recurso literario distinto. En cualquier caso, me ha parecido un excelente relato, que hubiera terminado muy bien en el párrafo “pero si se acerca es fría como las profundidades de un abismo”.

 

TREINTA YARDAS

Un relato bien narrado, con esa mezcla de tensión en la trinchera y humanidad. Nos lleva del odio al Otro, a la comprensión de lo contrario, pasando por el acercamiento balbicuente. Va creciendo algo parecido a la amistad evanescente que se hurde durante un accidente de tráfico, la espera en la oficina de desempleo o la protesta colectiva. El golpe de las cartas, todas dirigidas a Londres es muy efectista, así como la conversación entre los enemigos. La frase final, excelente, llega como un puñetazo del escritor, que nos advierte de que no se trata de una broma, que lo que anda en juego no es el azúcar y la crema sino la vida de cada quién.

Postearlo en último lugar le ha permitido ganar brillo y leerlo con más tranquilidad. El tono teatral está muy bien conseguido.

ASKARIS

Un relato que pierde el tono a partir de la conversación entre ambos, Hitler y el General (los alemanes no mandan a tomar por donde gotea la jarra, no tienen insultos, salvo un assloch y poco más.)

 

EL LUSITANIA

Se queda en una crónica, limpia, llena de contenido, muy documentado, pero algo superficial. Opino que este relato ganaría en intensidad si hubiera reducido la presencia del criado, aumentando las facetas de Egaña, un personaje tan interesante, un crápula con gran fortaleza interior, aunque no fuera consciente de ella. Porque entiendo que se trata de uno de los héroes del naufragio . Cuando lo releo me doy cuenta de que es Egaña quien ha muerto y Felipe el héroe y quien se ha salvado en realidad y entonces descubro que o bien yo no he sabido leerlo o el autor ha ocultado el nombre de quien se hunde, le ha dado menos importancia al hecho fundamental de su relato, la suplantación de una persona por otra. ¿Es el criado quien se hace pasar por Vicente Egaña? ¿Consiguió colar esa falsedad al llegar a España? ¡Dios!, ahí tienes un relato cojonudo, emartiants.

 

EL OTERO DE LAS CRUCES

En una primera lectura, creí que la segunda entrada del teniente en la taberna se debía a un error de rácor, eso que en el cine significa la aparición de un reloj de pulsera en un romano, un cigarrillo más largo que en la escena anterior o cambios de tiempo que no deben producirse. Lo leo de nuevo y me aclaro. Me ha gustado mucho, imaginativo y con ese personaje que me lo imagino de borrachera por la noche y de tiros en el tajo por la mañana. Mezclar vampiros en esta Gran Guerra con alemanes tiene su punto. Bien contado, con cambios de escenas y explicaciones justas. Las faltas me han dejado turulato un ratillo. Ese basta, que le dedicaría a un jergón de funda de arpillera por vasta, referido a la amplitud; algunos acentos y, bueno, se las dejo a civairott, si es que anda por aquí. En el caso de nombres, El otero de las cruces, tiene diversas grafías alternativas, pero hay que destacarlo; las cursivas hacen buen trabajo con los nombres. La tercera persona, el uso de un narrador le aleja de las escenas, le permite sobrevolarlas. Cuenta rápido, sin recrearse. Es un relato bastante logrado. Me sobran las faltas, pero tiene gancho.

 

Queridísimo Zhora.

Muy sentida la carta, muy rusa y femenina. Con menos comas de las que me gustaría ver, porque es muy larga. Expresa con claridad lo que conoce de la guerra alguien que no está allí y que la sufre desde la distancia. Toda la familia está recogida en ella. Me gusta el tono que logra transmitir, el cruce entre noticias de “verdad” (Nicolá, Lenin, millones de soldados) y el familiar, hablando de cada uno de los que le importan al soldado, de los que necesita saber para alejarse de la guerra. El efecto final, el retorno, es muy agradable porque libera de la tensión a quien escribe la misiva y al lector. Bonita.

 

¿A QUIÉN LE TOCA?

Jocoso, con un adarme de recursos, entre diálogos, chanzas y recovecos. Recrea el ambiente, las trincheras, la necesidad de buscarse la vida cerca del pueblo, las incursiones en busca de algo más con lo que alegrar la pitanza. Menos literario y cuidado que otros relatos, pero tiene su punto. Zanahorias, zafanoyas, total, que se deja leer y te saca unas risas, imaginándote el imposible encuentro entre el cabezón y el enano. ¿Winston, con sombrero y Adolph con gorra de cabo Rustie? Quiero verlo en el cine.

Bala perdida

Un estilo de narrativa épica, muy informada. Supongo que el autor nos narra la premonición que tiene el piloto de su propia muerte, de ahí el tono poético, cargado de desasosiego y de un carácter neurótico, como dicen las crónicas que sufría tras la herida en el cerebro. Es un relato que se me ha quedado algo en el aire, debido al lenguaje, porque no es tan espeso como quizás demanda lo que nos quiere contar el autor; narrar acontecimientos y ponerse en la piel de quien los está viviendo, desde el sufrimiento, produce en ocasiones estos cambios de estilo, que van del reporterismo (los datos que se facilitan) a la recreación de lo que el personaje siente. Muy difícil de contar. El relato pasa con nota, pero sufre con los cambios de tono.

 

16 de abril de 1917

Muy intimista,  como otros de los relatos que se han presentado; bien escrita, comprensible a medida que se avanza en el relato. Ese dolor contenido, que suena a resignación, a persona muerta en vida. Dulce, como te puedes imaginar el veneno destilado de una hermosa flor.

Lo que se inicia como una carta convencional, dentro de la tristeza que embarga durante la pérdida, se convierte en una amarga revelación, el postrer intento por evitar el suicidio de una mujer que lo ha perdido todo. Me recuerda el efecto que tiene la demencia senil sobre el miedo y el dolor, porque funciona cual salvaguarda frente a la muerte de los que rodean al anciano orate, ante la incipiente desaparición propia. Con un lenguaje muy contenido, reflejando de algún modo un estilo antiguo, es un excelente alegato contra la guerra y el sufrimiento. Una joyita.

 

El último vuelo

Muy chulo. Con ese recorrido, periodístico, de la anécdota a la información. Bien escrito, con cariño hacia lo que rodea al piloto, lo que piensa, la ignorancia en la que se desenvuelve, como el resto de humanos en la contienda.

El detalle, la manera de contar, pasando por las cosas pero aterrizando en las sensaciones del piloto, con aparente sencillez, suben su calidad.

Me ha gustado que lo sitúes en un avión, medio cachivache frente a los flamantes cacharros del enemigo. El recorrido que haces por los pensamientos de un piloto también me parece adecuado. Bien escrito, contenido. La escena del combate la hubiera estirado para darle algo más de ritmo. Queda pulcro. Sin que pueda decir que destaca entre los relatos que se presentan.

Le da rango de distinción a la edición, sobre todo, al tratarse del primer valiente que vuela en este certamen.

Un teniente en el Somme

Un relato difícil, como es característico de la parte más allá del espejo de Daniel Turambar.

Un relato intimista, algo cansino con la reiteración de palabras que le dotan de una poesía que seguramente el autor puede conseguir con otras herramientas, ya que hace un uso excelente de palabras novedosas y precisas (tornafaces, almanaras, carrizos,... por lo que no adolece de recursos para mejorar ese aspecto, que, en mi opinión, es fruto del descuido o de la necesidad de cargar la escritura para transmitir un conflicto interior. No he alcanzado a comprender de qué se me habla; si el protagonista está en el frente o en su casa recordando lo que fue el combate. Es pelín abstruso, si bien le reconozco un tono poético que le hace destacar, diferenciarse de los relatos “del barro”, alineándose con los de estilo epistolar. En general una hermosa carta a sí mismo, que quiero atribuirle a Tolkien y que seguramente se inspira en alguno de sus escritos para alcanzar ese tono. Comprendo que es un buen relato, en el que me ha costado entrar.

 

EL FIN DE LA VIEJA GUARDIA

Desternillante. Me ha gustado mucho, pero he de reconocer que hay otros relatos más trabajados dentro del tema. La resolución de Carlitos a la hora de escribir sobre la Gran Guerra, el modo de preparar el examen, con ese guiño a que la II fue más importante, por lo que nos cuentan, que la I, la responsabilidad atribuida a judíos, homosexuales y otros, el lenguaje escrito del examen (más de uno de estos encontrarás en tu aventura como profe, Manuel Vicent). Es un relato que en otro contexto de concurso destacará. Moderno.

Este es un relato bien narrado, con esfuerzo para transmitir la impotencia que produce la ignorancia, las dificultades de los jóvenes que ahora llaman NINI; sin embargo rompe tanto el tono de los demás, se aleja con tanta violencia de la primera guerra, que se sitúa en una posición desde la que optar a los puntos se me antoja casi imposible. Refleja la impresión de no tener esfuerzo de escritura detrás de él, un sanbenito que le achacamos a casi todo lo mantiene el tono humorístico. Pero se trata de un relato muy bueno, con gran detallismo y fuerza. De hecho, mientras que otros se diluirán en la memoria, la muerte de don Venancio (se va a convertir en un histórico, el travesti) provocada por un examen se ancla en ella.

 

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Autor: aitorzarate

   

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