bubok.es utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y a recordar sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Ver política de privacidad. OK
Buscar en Bubok

Foro para escritores de Bubok

Para participar en los foros de Bubok es imprescindible aceptar y seguir unas normas de conducta básicas. Puedes consultar estas normas aquí
X
1 2 3 4 5
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009

Comentarios a la SENECTUD

1 de Agosto de 2010 a las 22:30

Bien, ya sabéis, historias llenas de experiencia, vejez bien llevada, los recuerdos de nuestro mayores...

Es un buen tema para agosto, ¿no?

R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 22:34
¿Se puede tomar el tema con ironía?
IndianaVelarde
Mensajes: 799
Fecha de ingreso: 19 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 22:40
Ja, ja, ja, vista la ironía que le pones a tus comentarios, se diría que podías hacer una autobiografía. Conste que no se la edad que tienes. Abuelos, divino tesoro.
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 22:42

Ya sabéis que no me gusta poner mucha traba con el tema, así que podéis hacer lo que queráis. Cosas de mayores, vamos.

Divino tesoro es una apreciación mía. La vejez no debe ser tan mala si cuando eres joven has vivido coherentemente.

bizarro
Mensajes: 5.106
Fecha de ingreso: 12 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 22:52

A mí no me gusta dar mucho por culo con el tema, pero entiendo, por los que dices, que debe quedar claro en el relato que la vejez mola. Según tú, vamos.

El tema es la senectud. Según yo entiendo, ya se verá lo que eso significa en cada caso.

raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 22:56

Lo único que no me gustaría sería encontrarme con 15 relatos hablando de la decrepitud y de la muerte. Pero os dejo libertad.

Cosas de mayores y ya está.

simpatialaboral
simpatialaboral
Mensajes: 733
Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
  • CITAR
  • 1 de Agosto de 2010 a las 23:05
Los vampiros son muy mayores de edad, por lo que cuentan los reporteros; y las tortugas de tierra. ¿Hablaba la tortuga que se trajeron a Europa en el Beagle? Amiga cuasi íntima de Darwin. Por abrir el abanico.
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 2 de Agosto de 2010 a las 9:42
Dios santo, tenemos ya el primer relato en la palestra. Eso es eficacia. Suerte!!!
lapoeta
Mensajes: 71
Fecha de ingreso: 14 de Junio de 2010
  • CITAR
  • 3 de Agosto de 2010 a las 13:34
La vejez (no me gusta llamarla senectud, suena a término médico) es una edad que se presta a la poesía.... imagino un sendero cubierto de hojas secas, y un ser encorvado que camina arrastrando los pies. Está solo, carga con el bagaje de toda una vida, y tiene miedo de lo que le espera al final del camino... o tal vez siente una esperanza que oculta el anhelo por el reencuentro en otra dimensión.
oniria
oniria
Mensajes: 2.278
Fecha de ingreso: 15 de Febrero de 2009
  • CITAR
  • 3 de Agosto de 2010 a las 14:21
cita de raulcamposval

Divino tesoro es una apreciación mía. La vejez no debe ser tan mala si cuando eres joven has vivido coherentemente.

Muy joven debes ser tú ;DD
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 3 de Agosto de 2010 a las 15:03
cita de oniria
cita de raulcamposval

Divino tesoro es una apreciación mía. La vejez no debe ser tan mala si cuando eres joven has vivido coherentemente.

Muy joven debes ser tú ;DD
Sí, supongo que tienes razón. Vista desde fuera, la vejez puede llegar a molar, pero habiendo cumplido los 70, qué quieres que te diga. En fin, yo con mis treinta y tantas yardas (años), todavía no le he tirado mi órdago al tiempo. 

Pensad, pensad, malditos.
simpatialaboral
simpatialaboral
Mensajes: 733
Fecha de ingreso: 6 de Diciembre de 2009
  • CITAR
  • 3 de Agosto de 2010 a las 18:43

Sale el espectro, de Philip Roth: eso es la vejez; un continuo desear, mientras se cierne sobre el anciano el desapego de los otros y la caducidad de los pañales, viendo en todos los demás lo que a ella, como persona, le está siendo arrebatado, desapareciendo en el piélago de las memorias reconstruidas, falsas.. 

Aunque puede haber momentos impetuosos, antes de la última visita, der Tod, la Muerte, masculina en alemán.

ELLA
¿De Conrad? No. Recuerdo que un amigo me habló de ella en una ocasión, pero no la he leído.
ÉL
La primera línea dice "Sólo los jóvenes experimentan tales momentos". Esos son los momentos que Conrad califica de "impetuosos". En las primeras páginas el autor lo plantea ya todo. "Los momentos impetuosos"... las tres palabras constituyen toda la frase. Sigue diciendo. "Me refiero a los momentos en que los que aún son jóvenes suelen cometer acciones impetuosas como casarse de repente o abandonar un trabajo sin ninguna razón". Eso es lo que dice. Pero tales momentos no sólo ocurren en la juventud. Venir aquí anoche fue un momento impetuoso. Atreverme a regresar es otro. Con la edad también hay momentos impetuosos. El primero de los míos fue marcharme, el segundo volver.
ELLA
Billy cree que me está consintiendo un momento impetuoso porque, si no lo hace, podría sumirme en la depresión y el miedo. Pero cree que es una acción precipitada. Nunca me he considerado una persona desesperada. Odio pensar que estaría haciendo algo desesperado.
ÉL
Creo que aquello te gustará. Te echaré de menos.

Roth, Philip. 2008. Sale el espectro. Mondadori. Barna. p. 126-127 

Raúl, tienes que invitar a nosebundos y a soloelsol a este concurso. Seguro que aportan cosas interesantes y oscuras, espectrales.
 

R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 9:17
cita de raulcamposval

Ya sabéis que no me gusta poner mucha traba con el tema, así que podéis hacer lo que queráis. Cosas de mayores, vamos.

Divino tesoro es una apreciación mía. La vejez no debe ser tan mala si cuando eres joven has vivido coherentemente.

Arrieros somos
R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 9:18
cita de raulcamposval

Lo único que no me gustaría sería encontrarme con 15 relatos hablando de la decrepitud y de la muerte. Pero os dejo libertad.

Cosas de mayores y ya está.

Yo tengo más de uno, y ya posteado en el concurso. Habrá que escribir otro.
R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 9:29

Ulrica

Hann tekr sverthit Gram ok leggr i methal theira bert.
Völsunga Saga, 27

Mi relato será fiel a la realidad o, en todo caso, a mi recuerdo personal de la realidad, lo cual es lo mismo. Los hechos ocurrieron hace muy poco, pero sé que el hábito literario es asimismo el hábito de intercalar  rasgos circunstanciales y de acentuar los énfasis. Quiero  narrar mi encuentro  con Ulrica (no supe su apellido y tal vez no lo sabré nunca) en la ciudad de York. La crónica abarcará una noche y una mañana.
Nada me costaría referir que la vi por primera vez junto a las Cinco Hermanas de York,  esos vitrales puros de toda imagen que respetaron los iconoclastas de Cromwell, pero el hecho es que nos conocimos en la salita  del Northern Inn, que está del otro lado de las murallas. Eramos pocos y ella estaba de espaldas. Alguien le ofreció una copa y rehusó.

  -Soy feminista -dijo-. No quiero  remedar  a los hombres. Me desagradan su tabaco y su alcohol.

La frase quería ser ingeniosa  y adiviné  que  no era la primera vez que la pronunciaba. Supe después que no era característica de ella, pero lo que decimos no siempre se parece a nosotros.

Refirió  que había llegado tarde al museo, pero que la dejaron entrar cuando supieron  que era noruega.

Uno de los presentes comentó:
  -No es la primera vez que  los noruegos entran en York.
  -Así es -dijo ella-. Inglaterra fue nuestra y la perdimos, si alguien puede tener algo o algo puede perderse.

Fue entonces cuando la miré. Una línea de William Blake  habla de muchachas de suave plata o furioso oro, pero en Ulrica estaban el oro y la suavidad. Era ligera y alta, de rasgos afilados y de ojos grises. Menos  que su rostro  me impresióno su aire  de tranquilo  misterio. Sonreía fácilmente y la sonrisa parecía alejarla. Vestía de negro, lo cual es raro en tierras del Norte, que tratan de alegrar con colores lo apagado del ámbito. Hablaba un inglés nítido y preciso y acentuaba levemente las erres. No soy observador; esas cosas las descrubrí poco a poco.

Nos presentaron. Le dije que era profesor  en la Universidad de los Andes en Bogotá. Aclaré  que era colombiano.

Me preguntó de un modo pensativo:
-¿Qué es ser colombiano?
-No sé -le respondí-. Es un acto de fe.
-Como ser noruega -asintió.

Nada más  puedo recordar  de lo que se dijo esa noche. Al día siguiente bajé temprano al comedor. Por los cristales vi que había nevado; los páramos  se perdían en la mañana. No había nadie más. Ulrica me invitó a su mesa. Me dijo que le gustaba salir a caminar sola.

Recordé una broma de Schopenhauer y contesté:
 -A mí también. Podemos salir los dos.

Nos alejamos de la casa,  sobre la nieve joven.

No había un alma en los campos. Le propusé que fuéramos a Thorgate, que queda río abajo, a unas millas. Sé que ya estaba enamorado de Ulrica; no hubiera deseado a mi lado ninguna otra persona.

Oí de pronto el lejano  aullido de un lobo. No he oído nunca aullar a un lobo, pero sé que era un lobo. Ulrica  no se inmutó.

Al rato dijo como si pensara en voz alta:
 -Las pocas y pobres espadas que vi ayer en York Minster me han conmovido  más que las grandes naves del museo de Oslo.

Nuestros caminos se cruzaban. Ulrica, esa tarde, proseguiría el viaje hacia Londres; yo, hacia Edimburgo.
 -En Oxford Street -me dijo- repetiré  los  pasos de Quincey, que buscaba  a su Anna perdida entre las muchedumbres de Londres.

 - De Quincey -respondí- dejó de buscarla.

Yo, a lo largo del tiempo, sigo buscándola.

-Tal vez -dijo en voz baja- la has encontrado.

Comprendí   que una cosa inesperada  no me estaba prohibida y le besé la boca y los ojos.

Me apartó con suave firmeza y luego declaró:
 -Seré tuya en la posada de Thorgate. Te pido mientras tanto, que no me toques. Es mejor que así sea.

Para un hombre célibe entrado en años, el ofrecido amor es un don que ya no  se espera. El milagro tiene derecho a imponer condiciones. Pensé  en mis mocedades de Popayán  y en una muchacha de Tezas, clara y esbelta como Ulrica que me había negado su amor.

No incurrí en el error de preguntarle si me quería. Comprendí que no era el primero y que no sería el último. Esa aventura, acaso la postrera para mí, sería una de tantas para esa resplandeciente y resuelta discípula de Ibsen.

Tomados de la mano seguimos.

-Todo esto es como un sueño -dije- y  yo nunca sueño.

-Como aquel rey -replicó Ulrica- que no soñó hasta que  un hechicero lo hizo dormir en una pocilga.

Agregó después.

-Oye bien. Un pájaro está por cantar.
Al poco rato oímos el canto.
-En estas tierras -dije-, piensan que quien etá por morir prevé el futuro.
.Y yo estoy por morir -dijo ella.

La miré atónito.

-Cortemos por el bosque -la urgí-. Arribaremos más pronto a Thorgate.
-El bosque es peligroso -replicó.

Seguimor pos lor páramos.
-Yo querría que este momento durara siempre -murmuré.
-Siempre es una palabra que no está permitida a  los hombres -afirmó Ulrica y, para aminorar el énfasis, me pidió que le repitiera mi nombre, que no había oído bien.

-Javier Otálora -le dije.

Quiso repetirlo y no pudo. Yo fracasé, parejamente, con el nombre de Ulrikke.

-Te llamaré Sigurd -declaró con una sonrisa.
.Si soy Sigurd -le repliqué- tu serás Brynhild.

Había demorado el paso.

-¿Conoces la saga? -le pregunté.
-Por supuesto -me dijo-. La trágica historia  que los alemanes echaron a perder con sus tardíos Nibelungos.

No quise discutir y le respondí:
-Brynhild, caminas como si quisieras  que entre los dos hubiera una espada en el lecho.

Estábamos de golpe ante la posada. No me sorprendió que se llamara, como la otra, el Northern Inn.

Desde lo alto de la escalinata, Ulrica me gritó:
-¿Oíste el lobo? Ya no quedan lobos en Inglaterra. Apresúrate.

Al subir al piso alto,  noté que las paredes estaban empapeladas a la manera de William Morris, de un rojo muy profundo, con entrelazados frutos  y pájaros. Ulrica entró  primero. El aposento oscuro era bajo,  con un techo a dos aguas. El esperado lecho se duplicaba en un vago cristal y la bruñida caoba me recordó  el espejo de la Escritura. Ulrica ya se había desvestido. Me llamó por mi verdadero nombre, Javier. Sentí que la nieve  arreciaba. Ya no quedaba muebles ni espejos. No había una espada entre los dos. Como la arena se iba al tiempo. Secular  en la sombra fluyó  el amor y poseí por primera y última vez la imagen de Ulrica.

R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 9:40
cita de lapoeta La vejez (no me gusta llamarla senectud, suena a término médico) es una edad que se presta a la poesía.... imagino un sendero cubierto de hojas secas, y un ser encorvado que camina arrastrando los pies. Está solo, carga con el bagaje de toda una vida, y tiene miedo de lo que le espera al final del camino... o tal vez siente una esperanza que oculta el anhelo por el reencuentro en otra dimensión.
El relato anterior es el único relato de tema amoroso que se conoce de borges. Por alguna inscripción que consta en su lápida, se deduce que este relato está dedicado a su mujer Maria Kodama, 46 años más joven. O solo 38, según las fuentes.
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 9:58
cita de simpatialaboral  
Raúl, tienes que invitar a nosebundos y a soloelsol a este concurso. Seguro que aportan cosas interesantes y oscuras, espectrales.
 

Invitados están. Je, je… Ves qué fácil.
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 10:00
R2, Borges sería tu autor favorito, o uno de los que tienes más presentes? Acaso piensas también escribir el Quijote en el siglo XXI?
R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 13:03
cita de raulcamposval R2, Borges sería tu autor favorito, o uno de los que tienes más presentes? Acaso piensas también escribir el Quijote en el siglo XXI?
Bueno, algo que te gusta mucho también es algo de lo que participas, ¿no?

Al reproducir ese cuento de Borges, me he sentido autor de él por un momento.

Con permiso de los del copyright.
R2-D2
Mensajes: 3.188
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 13:07
cita de lapoeta La vejez (no me gusta llamarla senectud, suena a término médico) es una edad que se presta a la poesía.... imagino un sendero cubierto de hojas secas, y un ser encorvado que camina arrastrando los pies. Está solo, carga con el bagaje de toda una vida, y tiene miedo de lo que le espera al final del camino... o tal vez siente una esperanza que oculta el anhelo por el reencuentro en otra dimensión.
No haría falta recordar aquello de que los niños viven en el presente, los jóvenes miran hacia el futuro y los viejos habitan en el pasado.
raulcamposval
Mensajes: 4.220
Fecha de ingreso: 9 de Noviembre de 2009
  • CITAR
  • 4 de Agosto de 2010 a las 14:41
cita de R2_D2
cita de raulcamposval R2, Borges sería tu autor favorito, o uno de los que tienes más presentes? Acaso piensas también escribir el Quijote en el siglo XXI?
Bueno, algo que te gusta mucho también es algo de lo que participas, ¿no?

Al reproducir ese cuento de Borges, me he sentido autor de él por un momento.

Con permiso de los del copyright.
Algunos artistas en el siglo XX opinaban que la obra no estaba terminada hasta que el observador la contemplaba. En el teatro es muy evidente. Si no hay público cualquier función no es más que un ensayo. Leer es terminar la obra. Acaso las mejillas hermosas no es una revisión de Homero actualizada?
1 2 3 4 5

La simplicidad del primer millón

La simplicidad del primer millón
A lo largo de 46 capítulos, Aitor Zárate nos descubre lo alejado o cerca que estamos de conocer como funciona el mundo del dinero. Nos propone ganar nuestro "Primer Millón" y nos muestra tanto las claves para conseguirlo, como soluciones para no caer en las trampas que "El Sistema" pone en nuestro camino. La Simplicidad del Primer [...] Ver libro

Autor: aitorzarate

   

¿Quieres que te informemos de cómo publicar tu obra? Déjanos tu teléfono y te llamamos sin compromiso.

Introduce el nombre

Introduce el teléfono

Introduce el E-mail

Introduce un email válido

Escoge el estado del manuscrito

Gracias por contactar con Bubok, su mensaje ha sido enviado con éxito. Una persona de nuestro departamento de asesoría al cliente se pondrá en contacto contigo a la mayor brevedad.
Enviar
Exponential Transformation
Exponential Transformation
Today's top business challenge is adapting to accelerating technological change. We are in the early stages of the Fourth Industrial [...] Ver libro
1 libro comprado
desde MADRID