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La ambigüedad del lenguaje político

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  • Autor: Jesús Palomar Vozmediano
  • Estado: Público
  • N° de páginas: 213
  • Tamaño: 150x210
  • Interior: Blanco y negro
  • Maquetación: Pegado
  • Acabado portada: Brillo
  • Vendidos: 1
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Existen en el lenguaje político términos claramente desgastados. Quizá antaño se correspondían con conceptos precisos que pretendían atrapar la realidad. Pero hoy no pasan de ser expresiones rítmicas, cantinelas más o menos pegadizas capaces, a lo sumo, de hacernos mover los pies o chasquear los dedos, pero que poco o nada dicen ya a la inteligencia. Como si el significante invocado, especie de Cronos hambriento, hubiese al fin devorado el significado. Tales términos no son ya monedas fiables. Tanto uso y manoseo han acabado por borrar el relieve de sus superficies, que era lo único que les daba valor. Así que son sólo trozos de metal. Y, sin embargo, siguen circulando aún en el mercado político como si fuesen de curso legal. Con ellos se compran odios y amores, vituperios y fatuas exaltaciones que vienen finalmente a canjearse en votos, blanqueo definitivo del dinero sucio. Qué importa que sean monedas falsas si, a su manera, siguen funcionando. El chamán más infame sabe que la carencia de significado de una palabra se compensa con creces si adquiere a cambio un poder hipnótico. Y el político que lo sabe, y no lo denuncia, acaba también convertido en chamán. Políticos chamanes. Los he visto. Todos los hemos visto. Arengando a la multitud con sus gestos mientras pronuncian la palabra mágica. Demasiados políticos rapsodas, expertos en coser palabras en precisos hexámetros capaces de afectar a nuestros sentimientos, pero no a nuestra inteligencia.
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