escribire un relato corto y espero sus críticas...
EL TEJEDOR DE SUEÑOS
No puedo durar más con los ojos abiertos, realmente no sé qué hacer para seguir despierto, siento un ligero escalofrío recorrer mi espina dorsal cada que está cerca, puede ser la mujer más hermosa en un segundo y al otro un caballo de grandes ojos rojos, puede ser mi madre ya fallecida o puede ser el bebe que está esperando mi esposa, me vuelve loco, llegan a hacer tan reales esos sueños, a estas alturas no sé qué pensar, no sé qué hacer, ya no se distinguir los sueños de la realidad, en el trabajo están a punto de despedirme pues ya no rindo igual, todos están comenzando a llamarme loco, mi esposa hace una semana que me abandono y no tengo el valor para recuperarla, y desde que comencé a venir a estas pláticas me ha resultado más ligero el peso de este tormento, ahora puedo dormir al menos una hora al día, ya es un avance significativo, comenzaba a ver apariciones ahora creo que ya han disminuido, voy a ser sincero y les diré que nunca había creido en el potencial de estos grupos, ahora sé que si son de gran ayuda, me están dando ánimos de enfrentar mis miedos, porque eso era la base de mi insomnio el miedo a mi subconsciente, me tenía miedo a mí mismo y ahora lo acepto y lo enfrento, me dirigí hacia él y disfruto la soledad, aunque las voces aún no se van sé que no pueden hacerme daño, no las controlo tampoco pero sé que es un gran inicio pues noto la agresividad en aumento de las voces que me han acompañado tantos años, siempre habían sido tenues, ahora se volvieron más siniestras y más oscuras y lo relaciono desde que comencé a venir a las pláticas y a compartir con ustedes mi experiencia y mi evolución en esta, bueno no pienso aburrirlos con mi historia, me despido no sin antes agradecerles a todos ustedes y al organizador de este grupo que a pesar que lo conozco de poco tiempo han sido de las pocas o casi nulas personas que no dudan de mi problema, sé que a todos ustedes él ha ayudado por igual, es por eso que quiero invitar aquí al estrado a lucifer, él fue quien me vio en las calles sufriendo y se acercó a mí, y junto con ustedes me están ayudando a dejar mis miedos a un lado, gracias a todos.
El extraño exponente bajo del estrado y camino entre aquel tétrico público conformado por viejos muñecos de peluche, botellas de vidrio y algunos desperdicios electrónicos, los pies descalzos, sucios y malgastado del orador se arrastraban por el fangoso andador estrecho, camino hasta el fondo y se sentó a lado de una sombra mucho muy oscura, "grandioso discurso" menciono con una voz metálica y fría aquella sombra.