Nadie envejece en la consulta del doctor Hidalgo.
Fernando Hidalgo tiene cuarenta y cinco años y el espejo le devuelve treinta. En su clínica de la calle Serrano, el Madrid que puede pagarlo compra unas horas de tiempo detenido. Borrar imperfecciones es su ciencia, su negocio y su forma de estar en el mundo.
Cuando algo se tuerce de verdad, descubre que el procedimiento también funciona fuera de la consulta. Un cuerpo se entierra en una noche. Una verdad, en una tarde. A la mañana siguiente la ciudad amanece lisa, como una piel recién tratada.
La ciencia le da la razón. La ley le da la razón. Los suyos aprenden a no mirar.
Berta estudia Medicina y lleva un informe en la mochila. Cree que con eso basta.
Lo que Hidalgo no calculó es que, años después, alguien lo dejaría todo por escrito.
Un thriller psicológico ambientado en el Madrid de la medicina privada, sobre la vanidad convertida en negocio y sobre la impunidad que se compra sin levantar la voz. Aquí nadie se redime y nadie pide perdón.