Hoy me desperté
con un verso
insistente y luminoso.
Me traía tu nombre,
tu imagen, tu voz.
Arrastraba tras de sí
otros versos de vida,
de esperanza,
de lunas llenas,
de estrellas con nombres de diosas,
de amaneceres sin nubes,
de nubes viajeras,
de cálidos soles,
de mares verdes,
grises, azules,
mares de plata,
mares nuestros.
Versos nuevos
nacían esta mañana,
cuando la luz
se escondía sin prisa,
sobre los tejados,
enmarcando el campanario
antiguo y callado,
y gaviotas volaban
desperezándose,
para posarse
en chimeneas
de viejas fraguas.
Versos para este día,
para este sentir,
para este renacer...
versos míos,
tuyos.
M. R. Comas (Palma, febrero 2004)
| Seguramente soy más realista, incluso bastante fantástica, pero poco surrealista y por tanto de los calores de Maio y el cambio climático con relación a mi poesía, no he entendido nada. Deben ser mis neuronas que van quedando pocas. Un saludo. |
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Ay Xavi!, Se puede poner la poesa a la sombra, cuando ya alguno dijo: "poesa eres t"? Publicar... no significa hacerla pblica? S ni siquiera soy escritora suralista, cmo pretender ser surealista?... ni siquiera realista.
Poner la poesa a la sombra?. La ma lo ha estado durante tantos aos que ya me da igual que se derrita con tal de que est al sol.
Publicar online... no s, tengo que tener claro los porqu.
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Muy romntica tu frase Xavi; aunque no sea lo mismo "la sombra de un gran rbol" que la sombra de un palmar, al leerla record una habanera, tan antigua, tan antigua que puede que no la conozcas. He encontrado la letra: "A la orilla de un palmar
encontr una joven bella.
Su boquita de coral,
sus ojitos, dos estrellas.
Al pasar le pregunt
si alguien viva con ella,
y me contest, llorando:
sola vivo en el palmar.
Soy huerfanita,
no tengo padre ni madre,
ni un amigo
que me quiera acompaar.
Solita paso la vida
a la sombra de un palmar,
y solita voy y vengo,
como las olas del mar.
Soy huerfanita,
no tengo padre ni madre,
ni un amigo
que me quiera acompaar.
Solita paso la vida
a la sombra de un palmar,
y solita voy y vengo,
como las olas del mar.
Bueno, la del palmar, al menos lo intentaba.
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