Javiderios, he leído el artículo de Javier Marías. Aunque pudiera tener algo de razón, nadie debería dejar a la fama llevarle por esos derroteros. En mi opinión, no deja de ser una pataleta de alguien enfurruñado por la libertad de los otros, y poseído por la suya propia y su obra, cuyo mérito reconozco y valoro después de haber leído varias de sus novelas.
Respetado Javier: sé un poquito más indulgente con quienes no estamos a tu altura.
Gloria
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Admiro gran parte de la obra novelística de Javier Marías, leo frecuentemente sus columnas de opinión. En ésta no dice mucho más ni con distinta actitud de tantas otras. Es hombre de gran cultura, endiosado dentro de la élite cultural, incapaz de valorar debidamente los esfuerzos e intereses de tantas personas que no tienen su nivel intelectual. Admiro su obra, no a su persona. Comparte con Pérez Reverté esa actitud constante, con distintos criterios entre ambos, de clamar sobre la estupidez humana, los canallas y corruptos, los tontos del haba que, al parecer, les rodean. Este artículo no me sorprende, no creo que valga la pena darle una importancia que no tiene. |
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Los que se sirven de una superioridad intelectual (supuesta, por supuesto) para mofarse de la ignorancia ajena (supuesta, por supuesto), me merecen tanto desprecio como la mofa de los niños cabrones cuando el torpe de la clase no es capaz de saltar el potro. Y si no soporto la mofa, menos soporto el desprecio por algo tan cuestionable como "yo soy más listo que tú". Francamente, que se quede con su talento y se lo meta por donde le quepa. Teniente Ripley P.S. Muy buena tu "intervención", Carlos. |
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Ese es el problema de aquellos consejos 3, 5 y 7 expuestos en papelenblanco.com, donde se supone que un escritor —por defecto, aquí, en literatura—, tiene cierta autoridad de iure, para decir lo que le plazca aún siquiera sin tener el menor sentido posible, lógico y que, finalmente, raye en lo infundado. En el poder decir cualquier cosa, muy absurda, mejor, porque la literatura, no es seria; o su seriedad es, precisamente, esa: hablar la mayor estupidez posible. Así, le sigue la recomendación 5, donde a la estupidez debe premiarse tan alto, como fuere posible. Hasta, la sublime etapa de restregar en la cara del otro —claro, con el riesgo de la «ignorancia supuesta» que comentó Vázquez Boado como ajena, que además, es grave suponerla—, el premio y el trofeo que se obtuvo como mediocre, aparte de quienes le premian. Es decir, tienen los escritores —según Fava de papelenblanco.com—, un conjunto casi axiomático bajo la sospecha de una recomendación. En su artículo «una región ocultamente furibunda», cumple, con precisión, estas recomendaciones; aparte de otras graves como asumir que su muestra, a criterio, es tan representativa como para afirmar «en esa lengua [inglesa] la gente es más propensa», de la mano con «en los españoles, en cambio, veo». Esto no es literatura, sino que aparece en una columna «social» en un periódico internacional español. Es decir, es serio, pero bajo la coartada de ser escritor. Lo que, claramente, termina por hacer exactamente lo mismo: mostrar «el solo ánimo de ponerla a caldo, en vez de abstenerse». Suena a «Transgressing The Boundaries: Toward A Transformative Hermeneutics Of Quantum Gravity» donde se demostró que, un conjunto de autores, aparte del asunto aquel de abuso en terminología que no le pertenece —aquel «así que no te limites a tu campo» de las siete recomendaciones—, que no conoce, y que no dice algo con contenido, son siquiera alguna musculatura racional. Este tipo de disersiones caen, en el desprecio por, no sólo la tecnología actual, sino por la mera libertad de expresarse en lo que, a cualquier individuo, sin el mamotreto de sus trofeos, premios, el amparo de su profesión que le autoriza para decir lo que le venga a la mente, sin dar cuenta de ello, etcétera, puede, al igual que esta clase de sabiduría, decir lo que le plazca. Por supuesto, este tipo de pensadores, ¿quiénes son para juzgar, con su limitada mirada que no excede su propia naríz, a otros en cómo se sientan en las tabernas a compartir su orgía de ideas? |
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humilde ALFA humilde Alteración del español antiguo humil , procedente del latín humilis que queda en tierra, poco elevado, derivado de humus tierra. De la familia etimológica de hombre (V.). adjetivo 1 Que no hace ostentación de sus virtudes: mostrarse humilde; carácter humilde. 2 Que es inferior, especialmente en la clase social: cuna humilde. OMEGA /data/web/audio/2007/esp/audio_humilde.mp3 Alteración del español antiguo humil , procedente del latín humilis que queda en tierra, poco elevado, derivado de humus tierra. De la familia etimológica de hombre (V.). adjetivo 1 Que no hace ostentación de sus virtudes: mostrarse humilde; carácter humilde. 2 Que es inferior, especialmente en la clase social: cuna humilde. Eso es lo que yo le diría a Marías, con todo el respeto que merece tan poca humildad. El peregrino se arrodilla ante Dios. Yo, lo que creo, es que hace falta más educación, más igualdad, menos injusticias, menos hipocresía y clasismos, como el de viejo escritor, postrado en el lecho de los retrógadas, de los que no es que no tengan ganas, o no sepan, o no puedan, sinó que les asusta la modernidad...estoy seguro que el personaje de Marías, odia todo lo que no utilice exclusivamente lo que él conoce, por lo que él vive, en su gran mundo de escritores a nómina que tan sólo opinan a sueldo...que triste es que no te escuchen de otra forma, aunque esa otra forma está por llegar, forma parte de la modernidad que tanto odia. Yo al contrario, me sumo a esa nueva estirpe, que le guste o no, son los verdaderos forjadores del nuevo mundo, un mundo que ya está a la vuelta de la esquina, un futuro, que como los géneros literarios o los escritores que a usted no le gustan, están llenos de pasión, de ilusión y honradez, ese es nuestro estandarte. Gente humilde y de diversa condición que comparte el anhelo de buscar mundos diferentes, y piense, que esa es la gente que de verdad triufa en la vida, no las que cobran por mostrarse pomposos y muchas veces vasallos del poder mediático que le da de comer. Dicen que el buén escritor, es el que mantiene su espíritu novel el resto de su vida. Encuentro personalmente, en su tono articulista, desprecio, menosprecio, odio y mucha tontería, porque al fin y al cabo, habla constantemente de sí mismo, y eso, a mi no me importa en absoluto, es narcisista e innecesario, su enfoque es tosco, primario y elemental. Creo que el mundo de internet es muchísimo más interesante que la opinión de alguién que da toda la apariencia, como narrador, en este atículo determinado, de estar profundamente amargado, y es que la felicidad no la da sólo el dinero; tristes son los que montan a horcajadas de la codicia y van con tendencia o actitud discriminatoria de una clase social respecto a otras que consideran inferiores. ¡Así va el mundo! Atentamente: Herman Beiro, escrito con un maravilloso teclado de ordenador (SIGLO XXI) - Planeta Tierra. |
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Herman, Creo que si no hubiese colgado ya un libro en la red, después de leer tu comentario lo hubiese hecho en un arranque de orgullo. Y efectivamente: ninguno de los adjetivos que se me ocurren para el personaje en cuestión dicen nada bueno de él... Me quedo con el de amargado. ¿O mejor el de narcisista? ¿O simplemente el de imbécil? Desde un planeta en plena ebullición, desde la Tierra, Teniente Ripley |
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Por cierto, Javi: visto el éxito de tu tema y lo interesante y desestresante que está siendo, yo me plantearía muy seriamente que creases una sección semanal/mensual que se viniese a llamar algo así como "Hoy despellejamos a..." Hasta podría hacerse un ránking de los más imbéciles del año (estoy pensando en dónde pondría a Javier Marías...). Lo dicho. Ahí queda mi propuesta... ;) Teniente Ripley |
| Bueno, Mónica, no todo en la vida es despellejar y crear polémicas. Otro día tocará hablar bien de alguien. Por desgracia mñana se va a hablar bien de alguien por una putada de la vida: Francisco Casavella ha fallecido con tan solo 45 años. Es, o era, el último ganador del Nadal. |
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Sí. Lo he escuchado esta noche en la radio. Y cuando he oído lo de los 45 años, se me ha encogido el alma... Y es cierto que no todo es despellejar (cuando se trata de personajes que en realidad no te tocan ni de lejos); pero es infinitamente más divertido que no hacerlo... ;) Buenas noches: Teniente Ripley |