Carta del Piel Roja
7 de Junio de 2010 a las 0:15
Está carta la considero una obra de sentimientos y premonición. Hoy que por año se calcula que la Tierra pierde hasta 55.000 especie de animales y plantas por año. Disminuyendo la diversidad de especie y perdiendo plantas que alomejor son la cura a algunas enfermedades.Aquí se las dejo:
Es una carta escrita en 1855 por el Jefe Seattle de la tribu Suwamish de
los territorios del noroeste de los Estados Unidos, que ahora forman
parte de Washington. Se la envió al Presidente Franklin Pierce en
respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suwamish.
"El
Gran jefe de Washington manda a decir que desea comprar nuestras
tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena
voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le
hace, en cambio nuestra amistad. Vamos a considerar la oferta,púes
sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas
de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe en Washington podrá
confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que
nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las
estaciones.Mis palabras son inmutables como las estrellas.
¿Cómo´podéis
comprar o vender el cielo ,el calor de la tierra? Esta idea nos parece
extraña. No somos dueños de la frescura del aire, ni del centello del
agua.¿Cómo podríais comprarnos a nosotros? Lo decimos
oportunamente.Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es
sagrada para mi pueblo.Cada hoja resplandeciente, cada playa
arenosa,cada neblina en el oscuro bosque,cada claro y cada insecto con
su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La
savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel
roja.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal
cuando van a caminar por entre las estrellas.Nuestros muertos jamás
olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel
roja.Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros.Las fragantes
flores son nuestras hermana;el venado,el caballo,el águila majestuosa
son nuestros hermanos.Las cretas rocosa,las savias de las praderas,el
calor coorporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma
familia.
Por eso , cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que
desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide.El Gran Jefe manda a
decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente
entre nosotros.El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos.Por
eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras.Más ello no
será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua
centellante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino
la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras,
tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a
vuestros hijos que lo son, y que cada reflejo fantasmal en las aguas
claras de los lagos, habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de
mi pueblo. El murmullo de agua es la voz del padre de mi padre.
Los
ríos son nuestros hermanos,ellos calman nuestra sed.Los ríos llevan
nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos.Si os vendemos nuestras
tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son
nuestros hermanos y hermanos de vosotros;deberéis en adelante dar a los
ríos el trato bondadoso que daríais a cualquier hermano.
Sabemos que
el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser.Le da lo mismo un
pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la
noche a sacar de la tierra lo que necesita.La tierra no es su hermano
sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su
camino.Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le
importe.Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe.Olvida la
sepultura de su padre y los derechos de sus hijos.Trata a su madre,La
Tierra, a su hermano ,el cielo; como si fuesen cosas que se pueden
comprar,saquear o vender, como si fuesen corderos y cuencas de vidrio.Su
insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras si solo desierto.
No
lo comprendo.Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra.La vista
de vuestras ciudades hace doler los ojos del hombre de piel roja.
Pero
quizás sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no
copmprende las cosas.No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del
hombre blanco, ningún lugar en donde pueda escucharse el desplegar de
las hojas en primavera o el rozar de las alas de un incesto.Pero quizás
sea así porque soy un salvaje y no pueda comprender las cosas. El ruido
de la ciudad parece insultar los oídos. "Y que clase de vida es cuando
el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la
discusión nocturna de las ranas alrededor de una laguna? Soy un hombre
de piel roja y no lo comprendo.Los indios preferimos el suave sonido del
viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento
purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de
los pinos.
El aire es algo precioso para el hombre de piel roja
porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal,el árbol y
el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira.Al
igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al
hedor.Más si vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y
mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el
hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de las
pradera.
Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras.
Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco
deberá tratar a los animales de estás tierras como hermanos. Soy un
salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos
pudriéndose en las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que
les disparó desde un tren en marcha.Soy un salvaje y no comprendo el
humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que
solo matamos para poder vivir.¿Qué es el hombre sin los animales? Si
todos los animales hubiesen desaparecidos, el hombre moriría de una gran
soledad de espíritu.Porque todo lo que ocurre a los animales pronto
habrá de ocurrir al hombre.
Todas las cosas están relacionadas entre
sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus
pies es la ceniza de sus abuelos.Para que respeten la tierra, debéis
decir a vuestros hijos que la Tierra está plena de vida de nuestros
antepasados.Deberéis enseñar lo que nosotros hemos enseñado a los
nuestros:Que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra
afecta alos hijos de la tierra.Cuando los hombres escupen en el suelo,
se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al
hombre, sino el hombre pertenece a la tierra.El hombre no ha tejido la
red de la vida: es solo una hebra de ella.Todo lo que haga a lared ,se
lo hará a si mismo.Lo que ocurre a la tierra, ocurrirá a los hijos de la
tierra.Lo sabemos, todas las cosas están relacionadas como la sangre
que une a una familia.
Aun el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con
él y conversa con él -de amigo a amigo, no puede estar exento del
destino común. Quizás seamos hermanos, después de todo.Lo veremos.
Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios
es su mismo Dios.
Ahora pensáis quizás que sois dueños de la tierra;
pero no podréis ser lo. Él es el Dios de la humanidad y su compasión es
la misma para el piel roja que para el hombre blanco. La tierra es
preciosa para él y el causar daño significa mostrar desprecio hacia su
Creador. Los hombre blancos también pasarán, tal vez antes que las demás
tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados
por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestro final os
sentiréis iluminados por la idea que Dios os trajo a estas tierras y os
dio dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún
propósito especial.Tal destino es un misterio para nosotros porque no
comprendemos lo que será cuando los búfalos sean exterminados, cunado
los caballos salvajes hayan sido domados,cuando los recónditos rincones
de los bosques exalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia
las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres
parlantes.¿Donde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Donde está el
águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza el sobrevivir.