Yo de mayor quiero ser como mi papá
Me llamo Halancourt Lee y tengo edad suficiente. Soy tan escocés como el whisky y tan riojano como el vino de bodega. Estudié primero de topografía, una y otra vez, hasta que descubrí que lo de repetir curso no era lo mío. Fue entonces cuando reduje las expectativas y pasé de los metros a los milímetros. Cambié el teodolito por el calibre y ahora soy mecánico aeroespacial.
Entre mis aficiones está la cirujía y espantar a las palomas de las plazas públicas. En música prefiero las buenas canciones a los buenos cantantes y en el cine prefiero las butacas de las primeras filas a las de los laterales. Ideológicamente me considero agnóstico, pero felicito las navidades a mis vecinos por si acaso.
He conservado activas mis inquietudes artísticas publicando novelas, cuentos y álbumes fotográficos. El rigor profesional deja poco margen a la espontaneidad y en la escritura he encontrado la oportunidad de fallar a placer. Eduardo Chillida dijo que “merece la pena cuando el artista salta ciertas barreras y se atreve a hacer aquello que no sabe”. No me etiqueto como escritor. Sólamente trato de saltar la barrera esperando acertar en alguna ocasión. Sería un placer.
Un millón de gracias por haber llegado hasta aquí.