¡Hola!
Me surge una duda bastante seria sobre el tema de qué es publicable y qué no.
Hay historias que tratan sobre asesinos y sus escenas, a veces directas, de lo que hacen a sus víctimas. Se me ocurren los libros de Thomas Harris o la historia de American Psycho.
Bien, quisiera saber cuál es el límite. Si lo hay. Tengo un relato que mezcla bastantes asuntos cuestionables como la pederastia, el satanismo o incluso la gerontofília bajo el prisma creativo de un protagonista artista como podría hacerlo Stephen King. Todo tiene su simbolismo y motivo, con eso de juntar dos edades extremas para representar una vida entera; el satanismo como algo espiritual para homenajear a la muerte con un sacrificio, porque no hay vida sin muerte y viceversa. El personaje es consciente del horror y locura de todo ello, hasta que sucumbe a una verdadera naturaleza humana bastante inquietante. Al aceptarse se comprende a sí mismo y se deja llevar por todos los elementos depravantes que lo completan y terminan de definir. Con ello es capaz de crear de nuevo y de recuperar la inspiración perdida.
Por otro lado, para no mentir, escogí todo los elementos polémicos posibles como reto de crear una historia que lo permitiera e intentara no ser gratuita.
Imagino que estos temas se pueden tratar si se tiene cuidado, pero a la hora de narrarlo y describirlos... lo dicho, ¿cuál es el límite? Me gusta ser explícito y realista con las escenas, pero para estas cosas noto un choque del qué dirán los posibles lectores. Aparte, ¿qué tolera y qué jamás aceptará un editor? Bien se sabe que una cosa es la obra y otra el autor, pero temo que no todo el mundo lo comprenda.
Esa es mi duda. A la espera de su opinión, ¡un saludo!
| En mi opinión el límite está allá donde se encuentra el límite de la calidad del autor. No hay temas tabú, hay lectores para todos los temas, lo que a unos les puede repugnar a otros les satisface plenamente. Si algo es bueno encontrará su público; si no lo es, da igual lo que trate. |
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Hola. El límite está en que lo que se escriba no sea un delito. Hablar de historias duras, no válidas para todos los públicos no es delito, como no son delito las historias del "El dragón rojo" de Thomas Harris o los momentos esquizoides de "El guardián entre el centeno". Delito sería incitar al asesinato, la apología del terrorismo, apoyar la violencia de género, etc.. Por lo tanto, si no es un delito, es el lector el que evaluará el contenido del libro. Saludos
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Mejías, la literatura es siempre más ilimitada en este tipo de cosas que medios más gráficos como el cine por ejemplo. Yo publiqué "No hay descanso para Lázaro" en bubok hace unos años, es una novela sádica en la que hay pedofilia, zoofilia y otras barbaridades, aunque a lo largo del libro hay una razón escondida detrás de tanta violencia, por lo que de alguna forma deja de ser gratuita pero sigue sin ser una apologia de la violencia. Es esencial que esté bien escrita, por supuesto. Por favor, no pongas límites en tus escritos si tu imaginación necesita deshogarse con crueldad. Después de todo es ficción, y solo tienes que ver las noticias para darte cuenta que la realidad es mucho más salvaje. Un saludo y Buena suerte. |
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Creo que, cuando uno hace uso de cualquiera de las ramas del arte, simpre que lo haga desde una aspiración a artista, vale todo. Lo digo así para diferenciar entre un grafiti pintado en la chapa de un tren y una novela que integra satanismo, psicosis, zoofilia, drogas, en fin... tú sabes- Hace años publiqué en Bubok una novela de ciencia ficción que se llamaba "Nosode de semen". Era acerca de un tipito que era enviado a la Tierra por unos científicos extraterrestres muy chiflados, a fin de conseguir una muestra de semen para elaborar una vacuna y luego propagarla sobre la humanidad. El tipito iba pasando a través de algunos cuentos de los hermanos Grimm. Andaba meta petes, drogas, relaciones carnales, etc, etc. Estimado Sergio, si los hermanos Grimm llegaran a enterarse de las obscenidades que hizo ese tipito con la dulce Blancanieves, o incluso con los siete enanos, yo me comía algo peor que una demanda judicial. No dudes de hacer de tu historia lo que quieras, siempre y cuando no te metas en las historias ajenas. Eso es lo bajo. Y no lo volveré a hacer. Con respecto a la apología: ¿Los cuentos de los Grimm hacían apología al consumo del LSD? ¿Y qué importa? Al menos yo lo iba a consumir de todos modos. Salu2! |
| Nada hace apología de algo simplemente por escribir de ello. En una historia bien construida, todo tiene un motivo, un por qué y un para qué. Si hablas de un drogadicto en tu novela, debes hacer sentir como se siente cuando se droga. Si hablas de un asesino o un perturbado sexual, debes describir con dureza sus actos, pues si no corres el riesgo de perder intereses. Para mi ningún tema es tabú siempre que este bien basado y ambientado. |
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Te daré mi opinión al respecto. Intenta publicar en amazon, si no te lo censuran es que estas dentro de los limites de lo publicable ( lo digo por experiencia). Aunque, claro, los limites morales son subjetivos, puedes violar y torturar con ejecución sumaria a un anciano, pero pobre de ti que se te ocurra poner un pene (en erección o no) a la vista de cualquier adulto. La moralidad aplicada al comercio tiene esas incongruencias. Personalmente creo que se debería poder tratar cualquier tema(ya sea de modo ligero o profundizando en él) sin temor a la censura. Eso si, conscientes de que crearemos criticas (a favor y en contra). Entonces deberíamos ser lo suficiente maduros como para aceptar una critica de alguien que (quizás) sepa mas del tema que tratamos que nosotros. En cuanto a la apología. Sinceramente, conozco a muchos personajes de mentalidad alterada, y todos ya lo eran antes de leer nada sobre pedofilia, bestialismo, gerontofilia y sadomasoquismo en general. No creo que el hablar o leer sobre esos temas transforme a la gente en monstruos. Los monstruos ya estaban allí y si la literatura sirve para que de algún modo afloren o se tome consciencia de ello, creo que eso es positivo.
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| Yo no soy editor, soy lector, y por tanto, puedo elegir qué leo y qué no leo. Lo que trato de decir, y he aquí la idea del debate, es que debe haber libertad a la hora de publicar, sea el tema que sea, por muy controvertido que en principio pudiera ser. Si fuera editor, las cosas cambiarían, seguramente porque entraría la irreductible componente del marketing. Pero afortunadamente la oportunidad que nos da bubok es la de publicar sin normas ni condiciones, todo en pos de la libertad y creatividad literaria. ¡No nos pongamos trabas nosotros mismos! |
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En mi opinión yo soy ese tipo de lectora que leo libros de esa temática, me encanta pero hay que tener en cuenta que cuando se trata con el tema del satanismo hay que tener mucho cuidado a la hora de escribirlo, es decir, si piensas mezclarlo con algún tipo de religion aveces suele ser muy criticado la historia pero también hay tomar en cuenta que es depende del lector, no a todos le gustara tu historia, cada quien con sus gustos y no hay que poner limite a tu creatividad porque aveces eso termina arruinando muchas ideas y después muchos de los lectores se quejan de "Porque no agregaste eso" Entre mas oscuro y enigmático sea el personaje mas interesante se vuelve la lectura. (En mi opinión)
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