Queda abierta la 91ª edición del concurso de micro relatos. La frase de inicio, de acuerdo con las normas aceptadas en su día por la mayoría, debería ser "Y tenían razón". Creo que la conjunción copulativa no es imprescindible, de modo que vamos a dar por buenos también los micros que comiencen con la frase "Tenían razón".
En este hilo sólo los micros, que trataré de colgar yo, a medida que me los vayáis enviando. Las claves... ya pensaré algo.
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LA PROFECÍA. -Y tenían razón. ¿Quién lo iba a decir? -Hombre… yo ya predije que… -Tú ya… ¿qué? -Hombre… pues que yo ya predije que… -Yo ya predije, yo ya predije… Que no Casandra, que no. ¡Que nadie se iba a imaginar que las palabras de Aquiles y los suyos fueran verdad! ¡¿Cómo iban los griegos a tomar Troya?! -Pues mira que yo ya predije… |
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El regreso � —Tenían razón, ¡joder! — Ya te lo decía, ha cambiado tanto que está irreconocible. Cuando se fue era joven, delgado y fibroso. Ahora mira esas bolsas oscuras bajo sus ojos, esa piel cenicienta y los kilos de menos. Parece muy cansado. — Pero ahí lo tienes mirando de frente, con orgullo. Tiene que joder que haya quien mire para otro lado cuando te ve. — Ya, pero he visto a otros que le dan palmaditas en la espalda. � En la pared verde del frontón una pintada decía: ETA KANPORA. La miró de reojo. Koldo ya sabía que hacía mucho tiempo que habían perdido. |
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Locos Tenían razón, él y ella, los dos tenían razón: aquello era una casa de locos y había que escapar de allí pero, ¿cómo? -Yo me haré invisible, me quedaré cerca de la puerta y en cuanto alguien la abra me largo –dijo ella-, pero, ¿y tú, qué harás? -Yo me haré invisible –dijo él-, y pasaré a través de la puerta. |
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En mi cabeza Tenían razón. Siempre la tenían. Aunque no siempre se ponían de acuerdo, no podía evitar hacer caso a lo que le susurraban aquellas voces en su cabeza. Ahora le imploraban que debía parar toda esta locura. Pasó por encima de la mujer que se arrastraba malherida por la moqueta, sollozando. Con una sonrisa, hundió el cuchillo entre sus omoplatos mientras pensaba que, a veces, está bien decidir por uno mismo. |