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Yo he tenido en mente el Fanny Hill de John Cleland y el Lolita de Vladimir Nabokov, sí. Incluso uno de mis relatos descartados iba de una nínfula que descubre la atracción por los placeres carnales (sin contar nada explícito, no ;PP), pero como los pederastas, hasta los patéticos como Humbert Humbert (conste que me gustó mucho la novela de Nabokov, y no suelo ser dada a narraciones realistas y lentas), me estomagan, he pasado de presentarlo y ando a la búsqueda de otra idea ;D No he leído nada de esos otros autores que mencionáis. Ya digo que no me va mucho el realismo. Me ha espeluznado la parte que has puesto de esa obra, Vixa. No es lo que yo buscaría para leer, la verdad. Pero, como te decía en otro hilo, pienso que, si el escritor sabe provocarte emociones intensas, es que lo está haciendo bien ;DD |
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Como he leído recomendaciones, ahí va mi primera: "Fabricación casera", un relato sobre un incesto entre hermanos jóvenes. Está dentro del libro "Primer amor, últimos ritos" de Ian McEwan. Uno de mis descubrimientos del año pasado. Y pregunto a aire... ¿No creeis que no ser capaz de empatizar, de meterse en la piel de alguien que nos repugna (por ejemplo un pederasta), nos resta un campo casi ilimitado de posibilidades a la hora de escribir? Es la fiebre que habla por mí. La Teniente |
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Matiz (que hago en un post aparte porque lo de editar no funcionó bien la única vez en la que lo utilicé): No compartir lo que otro hace, no implica no entenderlo. La empatía no supone forzosamente disculpar, sino sólo comprender. Se puede escribir sobre qué mueve o qué explica el comportamiento de un ser moralmente despreciable, sin que eso signifique que disculpemos su comportamiento. La culpa de la divagación la tienen oniria y la fiebre (pondría emoticono sonriente pero no suelo...) Sed felices. Aunque probablemente entonces o seais buenos... |
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Lo hace más difícil, pero no creo que reste posibilidades, si te empeñas. Yo, el relato, lo he escrito, ahí anda, terminado, algo que me ha ayudado a aprender más en el camino. Pero no lo presento porque no me agrada la idea de participar de ninguna forma en los vicios secretos de semejantes individuos. Agg ;DDD PD Mejórate ;DD. Qué malas son estas gripes primaverales, hace poco estuve hecha polvo, sí ;DD (igual te la pasé vía foro pff ;DDD) |
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Pues ese no es uno de los fragmentos más explícitos, duros ni macabros de la novela. En ella explica cosas mucho peores, pero siempre sin forzar el tono, con total naturalidad, aunque claro, para apreciar eso sería necesario capítulos enteros de la novela. Respecto a lo que comenta la Teniente sobre la empatía, pues completamente de acuerdo, y, a diferencia de Oniria, yo soy una persona especialmente dada a ponerme en la piel de personajes despreciables a la hora de atacar una historia, siempre los he considerado más interesantes y a la vez un desafio mayor, ya que siempre es más difícil hacerles cercanos al lector, pero si se consigue, la experiencia de la lectura, aunque posiblemente incómoda, siempre es más gratificante. |
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Igual escribiste el mensaje antes de leer el mío, Vixa. Me refiero a que entiendo el desafío de meterte en pieles en las que te incomoda estar. Eso, siempre es interesante para un escritor, y debería probarlo, y enfrentarlo, para ver qué tal sale. Pero, a lo que yo me refiero, es que una cosa es escribirlo, y otra, publicarlo. Hay temas que, simplemente, nunca publicaría, aunque en casa rellenara folios intentando sumergirme en ellos (bueno, como en este caso que mencionamos). Nada que incitara (mmm no sé si es el término adecuado, pero está claro que un viejo verde disfrutaría de una escena viejo verde-menor) a cosas que no me agrada que existan en el mundo. Eso es todo ;DD |
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Mmm... viéndolo así, es cierto. Y yo no acusaría de verdad de apoyar la pederastia a Nabokov (ni de lejos ;DD), me parece excelente que escribiera esa novela y que tuviera el valor de enfrentarse al mundo y publicarla. ;DD Yo, sin embargo, prefiero omitir de momento esos temas. No los trato mucho (ya digo, no es lo mío), pero, en el futuro, si sigo por ahí, quién sabe, nunca digas de este agua no beberé ;DDD |
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cita de oniria
Igual escribiste el mensaje antes de leer el mío, Vixa. Me refiero a que entiendo el desafío de meterte en pieles en las que te incomoda estar. Eso, siempre es interesante para un escritor, y debería probarlo, y enfrentarlo, para ver qué tal sale.
Oniria, fijate que yo en mi anterior mensaje me refería a la experiencia del lector, no a la del escritor, por lo que publicarlo es básico.Pero, a lo que yo me refiero, es que una cosa es escribirlo, y otra, publicarlo. Hay temas que, simplemente, nunca publicaría, aunque en casa rellenara folios intentando sumergirme en ellos (bueno, como en este caso que mencionamos). Nada que incitara (mmm no sé si es el término adecuado, pero está claro que un viejo verde disfrutaría de una escena viejo verde-menor) a cosas que no me agrada que existan en el mundo. Eso es todo ;DD |
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Ah, oks, Vixa ;D Bueno, lectores siempre hay, aunque sean los del entorno cercano (pobres jaja), pero entiendo lo que quieres decir. De todos modos, son temas difíciles, y cada uno los enfrenta como le parece. Yo ya te digo, no reprocho a ningún autor los temas que elija. Ni creo que un escritor deba ser alguna clase de ONG de la belleza. Uno escribe de lo que le surge, y hace con ello lo que le parezca. Lectores hay para todos y todo, y tampoco es que haya que ser hipócrita y ocultar facetas feas de la realidad, por algún principio extraño. Mi comentario se refería exclusivamente a mí, que posiblemente sea una persona excesivamente tímida en algunos aspectos. Curiosamente, este foro, y haberos conocido, me está ayudando mucho a enfrentar esas limitaciones ;D |
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cita de Vixa
Un ejemplo de un pasaje del almuerzo desnudo:
Cierra las manos tras las nalgas de Johnny, apoya su frente contra la de él, le sonríe y retrocede empujándolo fuera del estrado, al vacío… La cara de Johnny se hincha de sangre… Mark se acerca con un movimiento elástico y le parte el cuello… ruido como de astilla partida entre toallas mojadas. Un estremecimiento recorre el cuerpo de Johnny de arriba abajo… un pie aletea como un pájaro atrapado… Mark se ha encaramado a un trapecio y mima los movimientos de Johnny, se retuerce, cierra los ojos y saca la lengua… La polla de Johnny se endereza y Mary la guía dentro de su coño, se frota contra él en una danza del vientre, gimiendo y chillando de gusto… sudor chorreándole por todo el cuerpo, le cuelgan mechones de pelo mojado por la cara. —¡Corta la cuerda, Mark! —grita. Mark se acerca con una navaja automática y corta la soga, sujetando a Johnny cuando cae y depositándolo de espaldas con Mary todavía empalada y frotándose sin parar… Desgarra labios y nariz de Johnny a mordiscos y le sorbe los ojos que hacen ‘ploop’… Arranca grandes bocados de las mejillas… Luego le devora la picha… Mark va hacia ella que levanta la vista de los genitales a medio comer de Johnny, tiene la cara cubierta de sangre, los ojos fosforescentes… Mark le pone el pie en el hombro y la tumba de espaldas de una patada… Salta sobre ella jodiéndola enloquecido… Ruedan de un extremo a otro de la habitación, dan vueltas como un molinillo, saltan por los aires como un pez enorme enganchado en el anzuelo. —Déjame ahorcarte, Mark… Déjame ahorcarte… Por favor, Mark, ¡déjame ahorcarte! —Claro que sí, pequeña. —La pone de pie brutalmente y le ata las manos a la espalda. —No, Mark. ¡No! ¡No! ¡No! —grita Mary cagándose y meándose de terror mientras él la arrastra hasta el estrado. La deja sobre la plataforma entre una pila de condones usados, mientras prepara la cuerda al otro lado de la habitación… y vuelve trayendo el dogal en una bandeja de plata. La pone en pie de un tirón y le ajusta el nudo corredizo. Le mete la polla hasta adentro y valsea por la plataforma y salta al vacío describiendo un amplio arco… Como ves, es absolutamente zafio, sin pelos en la lengua, pero el texto, en su forma es impecable, comedido, una narración ágil, sin artificios, escrito con absoluta brillantez. Para mi la elegancia está en la forma, no en el contenido. En mi opinión un escritor elegante lo sería incluso escribiendo de un modo explícito sobre coprofagia. Sin embargo yo entiendo la elegancia de otro modo. Es algo natural que se posee o no. Si alguien posee un espiritu elegante dificilmente escogería para escribir un tema tan sumamente desagradable, al menos no lo expondría de una manera tan explicita. Pero eso es lo que yo creo. Lo feo de la situacion y de la descripción crea una sensación en el lector tan desagradable que no hay espacio para apreciar ninguna elegancia en el estilo. |
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Como ya he dicho, con sólo un fragmento, es difícil apreciar a lo que me refiero. Pero vuelvo a repetir, si la prosa de Burroughs no es elegante, me es muy difícil encontrar autores elegantes. Y repito, la elegancia está en la forma, en el estilo, con una prosa elegante se puede escribir sobre cualquier cosa y utilizar cualquier expresión, con la virtud que siempre será precisa, comedida y adecuada, aunque sea algo tan soez como lo que he puesto. Un escritor elegante, en mi opinión, es aquel que es capaz de escribir lo justo, sin necesidad de añadir y tampoco tener la sensación de que falte nada. Capaz de usar estructuras sencillas, para describir situaciones complejas. Eso para mi es la elegancia en la escritura. Otra cosa, que para mi ya es algo completamente independiente de la escritura, es considerar que temas son elegantes y que modo de tratar algo es elegante. Porque como ya he dicho, entonces, donde vosotros veis elegancia, yo podría ver mojigatería, prejuicios o hipocresia (es decir, se puede hablar de todo, pero cuidado como lo dices). |
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No existe sexo sin dos personas involucradas (no os descojoneis. Es una obviedad, pero mirar a dónde lleva). Y lo que importa del sexo no son las partes y sus nombres, sino las relaciones entre las personas. El sexo es el soporte de la relación, un soporte particularmente intenso, pero no la relación. Debajo de una determinada peripecia sexual se puede esconder la más tradicional historia de sumisión/dominación, odio/venganza/identificación. Se puede contar un trío como una historia de tres amigos muy amigos, o como un complejo juego de celos, posesiones e identificaciones. La habilidad del escritor no estará en lo explícito o implícito acerca del sexo, sino en su "destripe" de las relaciones sentimentales. Y en ciertos momentos y épocas, al final de periodos de puritanismo y moral sexual estricta, es normal que deslumbren las formas descaradas de decir las cosas. Pero eso, de por si, no les da un valor literario imperecedero. Cada cuál ha de saber desde dónde escribe y para quién escribe. Y el lector tambien debería ser consciente desde dónde lee y de dónde viene lo que lee. Un beso, en una novela del XIX, puede suponer para el personaje algo tan importante como para una protagonista de Sexo en Nueva York despertarse en la cama de un desconocido. ¿Y cuál es mejor literatura?
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R2 D2, esto me ha dado una idea para un relato, lástima que ya haya presentado uno, os lo dejo aquí, porque no deja de ser una respuesta a R2, y allí, porque no deja de ser un relato lascivo (que sumamensajes soy). ONANISMO Simplemente se masturbaba. Para él, el sexo, era un mastodóntico acto de onanismo. Un acto que empezaba y terminaba en él. Porque cuando se masturbaba pensaba en él, sólo en él. Pensaba en el relamiéndose. Pensaba en él practicándose a sí mismo una felación. A veces, incluso, se había llegado a masturbar pensando que una copia idéntica de él, más exacta que un clon, le sodomizaba, otras veces, pensaba justo lo contrario. En ocasiones, ni tan siquiera necesitaba su imaginación. Sólo con contemplarse frente al espejo tenía suficiente. Se miraba fijamente a lo ojos mientras repetía ese mismo movimiento, arriba y abajo, controlando la fuerza con que apretaba su miembro, controlando el ritmo, primero con suavidad, lentamente, luego aumentaba la frecuencia, también la presión, finalmente, cuando quería eyacular, cambiaba ligeramente el agarre, ejerciendo más presión con la punta de uno de sus dedos. De eso era de lo único que se preocupaba, de ejecutar la técnica con exactitud y precisión, pues su propia imagen era suficiente para excitarle. Había pensando muchas veces en ello, se había planteado muchas veces si era homosexual. Cada vez que pensaba en ello llegaba a la conclusión que entonces, si hubiese nacido chica, hubiese sido lesbiana. Y es que nada más le excitaba, sólo él, sólo su cuerpo, sólo su propio deseo y fantasia, que volvían a regodearse y recaer sobre sí mismo. No, no era homosexual, ni heterosexual, ni tan siquiera bisexual, simplemente era: egosexual. Pensándolo mejor, quizá hubiese encajado mejor en la pasada edición ;-) |
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cita de R2_D2
¿Que no hay sexo sin dos personas?No existe sexo sin dos personas involucradas (no os descojoneis. Es una obviedad, pero mirar a dónde lleva). Y lo que importa del sexo no son las partes y sus nombres, sino las relaciones entre las personas. El sexo es el soporte de la relación, un soporte particularmente intenso, pero no la relación. Debajo de una determinada peripecia sexual se puede esconder la más tradicional historia de sumisión/dominación, odio/venganza/identificación. Se puede contar un trío como una historia de tres amigos muy amigos, o como un complejo juego de celos, posesiones e identificaciones. La habilidad del escritor no estará en lo explícito o implícito acerca del sexo, sino en su "destripe" de las relaciones sentimentales. Y en ciertos momentos y épocas, al final de periodos de puritanismo y moral sexual estricta, es normal que deslumbren las formas descaradas de decir las cosas. Pero eso, de por si, no les da un valor literario imperecedero. Cada cuál ha de saber desde dónde escribe y para quién escribe. Y el lector tambien debería ser consciente desde dónde lee y de dónde viene lo que lee. Un beso, en una novela del XIX, puede suponer para el personaje algo tan importante como para una protagonista de Sexo en Nueva York despertarse en la cama de un desconocido. ¿Y cuál es mejor literatura?
A estas alturas de mi vida, acabo de descubrir que tantas sesiones memorables no eran sexo... Con lo bien que me entiendo conmigo misma... Si empezamos a poner coto a lo que es y a lo que no es, en tres días montamos una Iglesia. Fijo.
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cita de Teniente_Tulip
cita de R2_D2
¿Que no hay sexo sin dos personas?No existe sexo sin dos personas involucradas (no os descojoneis. Es una obviedad, pero mirar a dónde lleva). Y lo que importa del sexo no son las partes y sus nombres, sino las relaciones entre las personas. El sexo es el soporte de la relación, un soporte particularmente intenso, pero no la relación. Debajo de una determinada peripecia sexual se puede esconder la más tradicional historia de sumisión/dominación, odio/venganza/identificación. Se puede contar un trío como una historia de tres amigos muy amigos, o como un complejo juego de celos, posesiones e identificaciones. La habilidad del escritor no estará en lo explícito o implícito acerca del sexo, sino en su "destripe" de las relaciones sentimentales. Y en ciertos momentos y épocas, al final de periodos de puritanismo y moral sexual estricta, es normal que deslumbren las formas descaradas de decir las cosas. Pero eso, de por si, no les da un valor literario imperecedero. Cada cuál ha de saber desde dónde escribe y para quién escribe. Y el lector tambien debería ser consciente desde dónde lee y de dónde viene lo que lee. Un beso, en una novela del XIX, puede suponer para el personaje algo tan importante como para una protagonista de Sexo en Nueva York despertarse en la cama de un desconocido. ¿Y cuál es mejor literatura?
A estas alturas de mi vida, acabo de descubrir que tantas sesiones memorables no eran sexo... Con lo bien que me entiendo conmigo misma... Si empezamos a poner coto a lo que es y a lo que no es, en tres días montamos una Iglesia. Fijo.
Ja ja ja. Os pillé. A ti y a Vixa. Esto es como el lateral que se perfila de un lado, ofreciéndole el otro al delantero para que le sobrepase, y el delantero pica burdamente y pierde la pelota. No hay policía para los malos pensamientos, y Dios no está por la labor de comparecer como testigo. Por lo tanto, nadie puede dar una respuesta verificada, autenticada, a esta pregunta: ¿cuantos "actos de onanismo" (cómo me asquean estas palabras, estoy que vomito, por Dios) se cometen que no tengan, en el imaginario del autor, el referente de otra persona, o de otro cuerpo? Cabe, incluso, su mismo y propio cuerpo REFLEJADO EN UN ESPEJO O EN LA MERA MIRADA. Y si luego escribes el relato, ya ni te cuento. Todos partimos de un desgarro primigenio: el que nos separa de nuestra madre y nos arranca de su vientre primero, y de su pecho después. El sexo -el afecto, el apego, la ternura, pero tambien el odio y la rabia hacia el objeto amado- es el intento siempre fracasado, y por ello siempre repetido, de volver a ese estado. Todo práctica sexual sería, desde ese punto de vista, onanista. Y todo acto onanista es una repetición ilusoria de una acto de unión con el Otro. (o de odio, o venganza, porque las cosas se van elaborando y complicando) Olvidé el nombre de una peli, pero no olvidaré jamás escena memorable, en la que un pesonaje se autopracticaba una felación mediante un ejercicio de contorsionismo particularmente intenso, una especie de Pilates lascivo o Yoga autolujurioso. El problema de ese erotismo, o práctica sexual, o incluso de una concepción del mundo absolutamente egocéntrica, autista, es que ¡no estamos solos, sino disociados! Es decir, no funciona. Te suena el despertador por la mañana porque los otros son unos hijos de puta que, si no vas a trabajar, no te pasarán al banco el dinero de la nómina y .... Hay lo que hay. Principio de la realidad: los otros. Y el placer hace lo que puede. A veces, no más que una paja (¡Qué lenguaje más asqueroso!) |
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Mi respuesta no estaba pensada des del plano de la vida real, sino des del plano literario, donde, aunque sea forzándolo, se puede escribir sobre sexo de manera que sólo recaiga sobre el propio protagonista. Un acto de masturbación, aunque sólo sea en el imaginario, y aunque sea contemplando un burdo metesaca de la película la película porno más mecánica, sí que admito que es ya una relación que se establece con uno mismo y con un tercero. Pero lo bueno de la literatura es que nos permite forzar la realidad y jugar con ella. |
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En fin, filosofar, se puede filosofar con todo, pero, lo que cuenta en definitiva, es que si uno sabe escribir, si tiene auténtico talento, le sale algo realmente válido, hable de lo que hable ;DD Y, en última instancia, ya sabéis el dicho, nada hay como hacer el amor con la persona que más se ama (uno mismo) ;DDD Ale, a escribir relatos sobre la lascivia, a ver si sale algo memorable ;D |