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Bueno, la grabación de la tele aún no la tengo, pero ya he pasado el "trago" de presentar el libro en el colegio. ¡Madre mía, yo no estaba preparada para esa tropa! Hablar a los chicos ha sido más difícil que las dos entrevistas juntas... pero muy gratificante, la verdad. Los que seais "profes" me comprenderéis. Yo aún me acuerdo de mi época de estudiante (sí, en el Paleolítico ya íbamos a clase), pero mi experiencia era "desde el otro lado". Para empezar, ha sido en el salón de actos, sin micrófono, ¡y me he enfrentado a cuatro clases yo solita, de Primaria y de la ESO! Me he roto la voz tratando en vano de que me escucharan al fondo, y al final me he tenido que acercar y repetir lo mismo dos veces. Pero ha valido la pena. Y lo mejor es que, como era la Semana Cultural y las tardes están dedicadas a actividades lúdicas, los que no han querido escuchar se han marchado sin problemas, y se han quedado los pequeños y los que estaban de verdad interesados. Y hablar a los chavales, cuando de verdad te escuchan... es genial. Como he pensado que mi novela no les iba a interesar mucho ya que no va dirigida a su edad, me había preparado en casa unas hojas con consejos para los escritores aficionados y he sacado fotocopias para todos. Y ha sido un acierto. Les he contado muy por encima el argumento de la novela, y he pasado directamente a explicarles los pasos que debían dar antes de publicar un libro. Cuando he dicho que cualquiera podía publicar, aunque no fuera nadie conocido ni famoso... tendríais que haber visto sus caras. Y al terminar, cuando les he pedido que me hicieran preguntas, los chavales han estado fantásticos. No sabéis la cantidad de chicos y chicas que son aficionados a escribir y el interés que tienen por todos los detalles, desde cómo hacer que un libro "parezca de verdad", hasta qué hacer "para meterlo en la editorial". Ha sido fantástico. No sé si me habré explicado con suficiente claridad para ellos y creo que me he repetido mucho, pero espero haberles ayudado para que algún día puedan cumplir sus sueños de escritores. Preparaos, porque cualquier día los tenemos por aquí, pisando fuerte. Eso espero. |