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tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008

De mi libro debería hablar alguien con un mínimo de destreza...

27 de Septiembre de 2008 a las 0:22

...porque quizá así no se le olvidase decir, por lo menos, el título. En fin... Sean condescendientes y serán recompensados en la otra vida.

La obra se llama "Días de humo" y yo aparezco por ahí como Mónica V. Sanmartín (esto de creer tener talento nos vuelve preteciosos y nos da por eso de los seudónimos...).

Un abrazo (por mejorar lo anterior):

La Teniente Ripley

tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 22:44

El tema de los diálogos... Gabriel, ¿sabes por qué creo que me esmeré en aclarar el tema (aunque sí creo que intenté diferenciar entre escribir instintivamente y hacerlo "a lo loco")? Porque me sentía soberbia hablando de "mi forma de escribir" y porque si me iba de la lengua (mi segundo nombre es bocazas) y contaba cómo escribí Días de Humo, alguna gente iba a rrancarse los pelos de la cabeza y a mandarme al paredón con Mi Primera Cartilla bajo el brazo...

No me di cuenta de que encastraba los diálogos hasta que llevaba unos cuantos a cuestas (palabrita del niño Jesús... Iker Jiménez lo catalogaría de escritura automática o lo compararía con las caras de Bélmez). Le eché la culpa a Kafka que hacía pocos meses había irrumpido en mi vida y no sólo me había ganado para la causa sino que, más aún, me había tomado al asalto. Pero claro, Franz es Franz y la Teniente es Teniente y poco más. Releí y me gustó; pero aún así, antes de seguir cogí un pedazo y lo escribí según el estándar "dialoguil". No funcionó: me pareció una estafa. Días de Humo es un continuo análisis (del entorno, de las sensaciones, de las reacciones, de los objetos) que busca explicar una historia muy simple en el fondo: una relación que hace aguas. Por eso en los diálogos, es tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

   - ¿Tienes hora? -dijo ella.

   - Ya sabes que perdía el

hace aguas. Por eso en los diálogos, es

tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

- ¿Tienes hora? - dijo ella

- No. Ya sabes que perdí el reloj... - contestó él en tono de enfado

tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 22:44

El tema de los diálogos... Gabriel, ¿sabes por qué creo que me esmeré en aclarar el tema (aunque sí creo que intenté diferenciar entre escribir instintivamente y hacerlo "a lo loco")? Porque me sentía soberbia hablando de "mi forma de escribir" y porque si me iba de la lengua (mi segundo nombre es bocazas) y contaba cómo escribí Días de Humo, alguna gente iba a rrancarse los pelos de la cabeza y a mandarme al paredón con Mi Primera Cartilla bajo el brazo...

No me di cuenta de que encastraba los diálogos hasta que llevaba unos cuantos a cuestas (palabrita del niño Jesús... Iker Jiménez lo catalogaría de escritura automática o lo compararía con las caras de Bélmez). Le eché la culpa a Kafka que hacía pocos meses había irrumpido en mi vida y no sólo me había ganado para la causa sino que, más aún, me había tomado al asalto. Pero claro, Franz es Franz y la Teniente es Teniente y poco más. Releí y me gustó; pero aún así, antes de seguir cogí un pedazo y lo escribí según el estándar "dialoguil". No funcionó: me pareció una estafa. Días de Humo es un continuo análisis (del entorno, de las sensaciones, de las reacciones, de los objetos) que busca explicar una historia muy simple en el fondo: una relación que hace aguas. Por eso en los diálogos, es tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

   - ¿Tienes hora? -dijo ella.

   - Ya sabes que perdía el reloj...

hace aguas. Por eso en los diálogos, es

tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

- ¿Tienes hora? - dijo ella

- No. Ya sabes que perdí el reloj... - contestó él en tono de enfado

tenientetulip
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 22:45

El tema de los diálogos... Gabriel, ¿sabes por qué creo que me esmeré en aclarar el tema (aunque sí creo que intenté diferenciar entre escribir instintivamente y hacerlo "a lo loco")? Porque me sentía soberbia hablando de "mi forma de escribir" y porque si me iba de la lengua (mi segundo nombre es bocazas) y contaba cómo escribí Días de Humo, alguna gente iba a rrancarse los pelos de la cabeza y a mandarme al paredón con Mi Primera Cartilla bajo el brazo...

No me di cuenta de que encastraba los diálogos hasta que llevaba unos cuantos a cuestas (palabrita del niño Jesús... Iker Jiménez lo catalogaría de escritura automática o lo compararía con las caras de Bélmez). Le eché la culpa a Kafka que hacía pocos meses había irrumpido en mi vida y no sólo me había ganado para la causa sino que, más aún, me había tomado al asalto. Pero claro, Franz es Franz y la Teniente es Teniente y poco más. Releí y me gustó; pero aún así, antes de seguir cogí un pedazo y lo escribí según el estándar "dialoguil". No funcionó: me pareció una estafa. Días de Humo es un continuo análisis (del entorno, de las sensaciones, de las reacciones, de los objetos) que busca explicar una historia muy simple en el fondo: una relación que hace aguas. Por eso en los diálogos, es tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

   - ¿Tienes hora? -dijo ella.

   - Ya sabes que perdía el reloj... -contestó

hace aguas. Por eso en los diálogos, es

tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

- ¿Tienes hora? - dijo ella

- No. Ya sabes que perdí el reloj... - contestó él en tono de enfado

tenientetulip
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 22:45

El tema de los diálogos... Gabriel, ¿sabes por qué creo que me esmeré en aclarar el tema (aunque sí creo que intenté diferenciar entre escribir instintivamente y hacerlo "a lo loco")? Porque me sentía soberbia hablando de "mi forma de escribir" y porque si me iba de la lengua (mi segundo nombre es bocazas) y contaba cómo escribí Días de Humo, alguna gente iba a rrancarse los pelos de la cabeza y a mandarme al paredón con Mi Primera Cartilla bajo el brazo...

No me di cuenta de que encastraba los diálogos hasta que llevaba unos cuantos a cuestas (palabrita del niño Jesús... Iker Jiménez lo catalogaría de escritura automática o lo compararía con las caras de Bélmez). Le eché la culpa a Kafka que hacía pocos meses había irrumpido en mi vida y no sólo me había ganado para la causa sino que, más aún, me había tomado al asalto. Pero claro, Franz es Franz y la Teniente es Teniente y poco más. Releí y me gustó; pero aún así, antes de seguir cogí un pedazo y lo escribí según el estándar "dialoguil". No funcionó: me pareció una estafa. Días de Humo es un continuo análisis (del entorno, de las sensaciones, de las reacciones, de los objetos) que busca explicar una historia muy simple en el fondo: una relación que hace aguas. Por eso en los diálogos, es tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

   - ¿Tienes hora? -dijo ella.

   - Ya sabes que perdía el reloj... -contestó él

hace aguas. Por eso en los diálogos, es

tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma. No es:

- ¿Tienes hora? - dijo ella

- No. Ya sabes que perdí el reloj... - contestó él en tono de enfado

tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 22:49

(Sigo)

Días de Humo no es eso. Es otra cosa... Para bien o para mal o para gustos.

La clave está en lo que ha dicho R2_D2 (que a propósito o como lapsus, ha vuelto a llamar EL Teniente): verbalizar. No lo hice con empeño en su momento y di a entender que hacía las cosas porque me salía del forro. Aunque, qué carajo: es así. Escribí del tirón, sin planificación de ningún tipo. La verbalización que hice para mí misma vino después; al principio sólo fue escribir...

Supongo que esta vez tampoco me he explicado con claridad, pero me he esforzado más que la primera vez...

Y ahora me pica la curiosidad... ¿Cuántas páginas tendría Días de Humo si los diálogos fueran como Dios manda? No creo que bajara de los 2.837.435. Y eso, comercialmente hablando, me restaría más puntos si cabe... Nada, nada. Dejémoslo en que todo es estrategia: la portada sin nombre y los diálogos encastrados... Convence poco pero viste mucho.

La Teniente Ripley

P.S. Demos gracias al señor de que gustándome los mangas como me gustan, no me diese por escribir de derecha a izquierda. Menos mal que el descubrimiento fue Kafka y no "MPD Pshyco"...

tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 5 de Febrero de 2009 a las 23:42

EXIJO QUE RUEDEN CABEZAS POR ESTO

(Acaba de desaparecerme el comentario que estaba escribiendo. Lo he buscado hasta debajo del escritorio (del de madera) y nada. Mañana voy a Consumo)

Decía en el comentario desaparecido que hasta náuseas me ha dado verme tantas veces repetida. He sufrido el síndrome del día de la marmota...

Mil disculpas a todos:

Teniente Ripley

P.S. Y querido Daniel, gracias por el apunte. Con mi incontinencia verbal, soy capaz de gastar todas las palabras sólo en el título...

gabrielfrau
Mensajes: 385
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 0:15
Querida teniente... esto... creo que soy más corto de entendederas de lo que creía, porque no he entendido nada de lo que has pretendido decir.

Lo único que me ha quedado meridianamente claro es que "Días de humo" busca explicar una historia muy simple donde "...en los diálogos, es tan importante (si no más) lo que se dice entre cada intervención, como la intervención misma...". De acuerdo. Pero... ¿qué tiene que ver eso con no respetar lo que las normas de puntuación establecen para los diálogos? Es más, ¿qué tiene de distinto tu novela sobre las demás? ¿Acaso los demás no pretendemos, de igual manera, que sea tan importante lo que se dice en la intervención como la intervención misma?

Lo siento, estaré espesito esta noche, o soy, como ya he dicho, bastante cortete, pero no entiendo tus motivos (sin pretender, ojo, decir que no tengas razón, que por ahí no van mis tiros).

Por cierto, habrá sido un fallo del sistema, pero eso de que hayas repetido tantas veces mi nombre... como que me ha gustado y todo, ¡mira!
gabrielfrau
Mensajes: 385
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 0:37
Hombre, he dicho que era corto de entendederas, pero no tanto para que tengais que repetirme las cosas varias veces... je je je.

¿Qué le pasa al sistema?
tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 0:43

Creo que a algunos (y muy a mi pesar) les estoy transmitiendo la idea de que me creo una iluminada.

Teniente Ripley

P.S. Llevo toda mi vida escribiendo. La única diferencia es que no tenía forma de libro.

idelosan
Mensajes: 1.311
Fecha de ingreso: 6 de Noviembre de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 2:19
Pues yo si que apoyo esta innovación que presenta la Teniente en su libro, la verdad. Innovar es innovar, y no creo que tenga uno que pasarse media vida escribiendo para "atreverse" a hacerlo. Si una ruptura con alguna norma simplemente surge así, ¡que le den a la norma! Ya decidirá el lector si le gusta el "experimento" o no.
vixa
Mensajes: 1.348
Fecha de ingreso: 12 de Mayo de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 2:22
Pues yo estoy con Pedro, saltarse la norma ok, pero siempre que se sepa como y porque se hace, porque existe una razón, porque sabes que planteas una alternativa que en tu opinión mejora el texto, bajo ningún concepto por desconocimiento.
gabrielfrau
Mensajes: 385
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 7:40
Yo no creo, teniente, que haya nadie que piense que tú te creas una iluminada. Si fuera así, posiblemente ni siquiera valdría la pena hacer ningún comentario. En todo caso, y te lo digo con mucho cariño y sin siquiera saber si esto es bueno o es malo, podríamos decir que eres poco modesta al hablar de tu libro.

Pero como en realidad no nos "hablas" de tu libro, sino que nos "escribes" sobre tu libro, como en realidad es difícil captar el tono con el que estás escribiendo (por aquello de que tengo las entendederas cortas), a veces es complicado dilucidar la frontera entre una fina ironía y un comentario que nos induzca a intuir que lo tuyo no es la modestia ni la humildad. Por eso, como no te conozco, prefiero pensar que siempre se trata de ironías o de ejercicios de un delicado sentido del humor (pensar lo demás sería injusto).

No creo tampoco, amigo Vixa, que estemos ante un caso de ruptura de norma por desconocimiento, aun teniendo en cuenta que el código Civil manifiesta que el desconocimiento de una norma no exime de su cumplimiento (je je je, tuvo que salir mi lado menos humano, je je je). Pero tampoco estamos, amigo Idelosan, ante un caso de innovación, como tú apuntas, pues son muchos los autores que han utilizado esta fórmula (ya en 1955 Juan Rulfo encastraba sus diálogos en su novela "Pedro Páramo"). Creo que el debate es mucho más profundo y también creo que sería preciso continuar con él, pero con una premisa que no se da en este hilo: que no hubiera ninguna novela de fondo.

Es decir, porque no sé si me explico, el problema es que estamos tratando un tema interesante sobre escritura, pero siempre tenemos en mente que existe una novela, "Días de humo", y una escritora, Mónica V. Sanmartín, que se encuentran en el extremo de una de las dos posturas. Y esa circunstancia, queramos o no, hace que a veces se confunda el debate, y la premisa inicial pase a ser otra muy distinta, y que la defensa de una postura pase a ser la defensa del libro, y que los ataques a esta postura pasen a ser ataques a la escritora.

Bajo esta premisa es difícil defender una posición de forma coherente, porque siempre parecerá que las explicaciones que podamos dar tienden a boicotear el trabajo de una escritora que, queramos o no, es libre de escribir como le venga en gana.
tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 7:55

Pena que tenga que irme a trabajar...

Es interesante lo de dilucidar la frontera entre el comentario y la fina ironía... De hecho, yo aún sigo leyendo algún comentario (ajeno) entre líneas desde ayer... Porque no acabo de entender algunas cosas...

Le daré vueltas a la cabeza

Teniente Ripley

r2-d2
Mensajes: 3.170
Fecha de ingreso: 26 de Diciembre de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 8:23
cita de gabrielfrau Yo no creo, teniente, que haya nadie que piense que tú te creas una iluminada. Si fuera así, posiblemente ni siquiera valdría la pena hacer ningún comentario. En todo caso, y te lo digo con mucho cariño y sin siquiera saber si esto es bueno o es malo, podríamos decir que eres poco modesta al hablar de tu libro.

Pero como en realidad no nos "hablas" de tu libro, sino que nos "escribes" sobre tu libro, como en realidad es difícil captar el tono con el que estás escribiendo (por aquello de que tengo las entendederas cortas), a veces es complicado dilucidar la frontera entre una fina ironía y un comentario que nos induzca a intuir que lo tuyo no es la modestia ni la humildad. Por eso, como no te conozco, prefiero pensar que siempre se trata de ironías o de ejercicios de un delicado sentido del humor (pensar lo demás sería injusto).

No creo tampoco, amigo Vixa, que estemos ante un caso de ruptura de norma por desconocimiento, aun teniendo en cuenta que el código Civil manifiesta que el desconocimiento de una norma no exime de su cumplimiento (je je je, tuvo que salir mi lado menos humano, je je je). Pero tampoco estamos, amigo Idelosan, ante un caso de innovación, como tú apuntas, pues son muchos los autores que han utilizado esta fórmula (ya en 1955 Juan Rulfo encastraba sus diálogos en su novela "Pedro Páramo"). Creo que el debate es mucho más profundo y también creo que sería preciso continuar con él, pero con una premisa que no se da en este hilo: que no hubiera ninguna novela de fondo.

Es decir, porque no sé si me explico, el problema es que estamos tratando un tema interesante sobre escritura, pero siempre tenemos en mente que existe una novela, "Días de humo", y una escritora, Mónica V. Sanmartín, que se encuentran en el extremo de una de las dos posturas. Y esa circunstancia, queramos o no, hace que a veces se confunda el debate, y la premisa inicial pase a ser otra muy distinta, y que la defensa de una postura pase a ser la defensa del libro, y que los ataques a esta postura pasen a ser ataques a la escritora.

Bajo esta premisa es difícil defender una posición de forma coherente, porque siempre parecerá que las explicaciones que podamos dar tienden a boicotear el trabajo de una escritora que, queramos o no, es libre de escribir como le venga en gana.

Totalmente de acuerdo. Totalmente.

El problema de por qué no se abren esos posts (o si se abren, por qué no funcionan) tiene que ver un poco tambien con dos cosas: el uso que hacemos del foro (hacemos entre todos demasiado ruido, yo el primero), y que bubok no habilita un sistema para seguir con tranquilidad los hilos-temas que pudieran ser más reflexivos.

Yo pido encarecidamente que se habilite un botón a la entrada del foro para ver la lista de los mensajes no leidos desde la última visita. Las razones, están explicadas en otra intervención mia en "Ayuda".

 

danielturambar
Mensajes: 5.077
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 10:23
Iván: lo que de embeber los diálogos no es innovación de la Teniente, si no el uso de una técnica más que lleva siglos usándose.

Se le criticó por usarlos por no ser ortodoxos, después cuando Mónica explico su motivo impulsivo inicial se le criticó por no ser "pensado"... No sé, me parece que es ya casi ridículo el tema. Insisto, ya sea una mera casualidad (que no habría sobrevivido a una lectura posterior) o un árduo trabajo ingenieril (técnica, técnica, técnica) el caso es que es el modo en que la novela debe contar entre ese denso humo de oficina, bar y hogareño hachís. Igual con algunas enumeraciones extensas (caso de la nevera) que podrían no venir a cuenta en otro texto, un relato por ejemplo, pero que aquí no solo nos está describiendo qué hay en el frigorífico, nos está dando un repaso por la cabeza que se asoma a él, a ese momento kafkiano de repasar la comida en busca de algo que se sabe de antemano no está ahí, vamos una metáfora de la paja mental en la que vive el personaje.

Pero lo importante, me vuelvo a repetir, no está en la parte ingenieril (insisto en el concepto) si no el la sensación que va dejando la lectura del libro y el poso final. Sinceramente no leo buscando estructuras, figuras retóricas o corrección más papista que el papa, salvo causas excepcionales. Leo por vicio, por cotilleo, por placer, ¡qué coño! por necesidad. Y este libro es bueno, te acoge, con ese humo que lo envuelve a veces sutilmente otras de forma densa, con esas páginas que parecen no tener sentido pero que acaban teniendo todo el del mundo, al final todo encaja como un puzzle sideral, pero lo mejor de todo es que consigue satisfacer las espectativas que va creando y, finalmente, casi da pena terminarlo.

Si un libro consigue esto, para mí, todo lo demás carece de importancia (aunque para lograrlo haya sido casi imprescindible).

Ale, me voy a dar la murga a otro lado.
danielturambar
Mensajes: 5.077
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
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  • 6 de Febrero de 2009 a las 12:01
Gracias por la parte que me toca ;-), a mí no me metas que bastante tengo con hacer de canguro del Alien para dejaros a solas, vuestros jueguecitos con desintegradores son cosa vuestra XD.

Por cierto, ¿te marcas objetivos de descargas?, joder (con perdón) y luego el friki soy yo...
danielturambar
Mensajes: 5.077
Fecha de ingreso: 14 de Mayo de 2008
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  • 7 de Febrero de 2009 a las 4:02
Con permiso de nuestra teniente por usar su espacio, te comunico, droide de comunicaciones, que me voy a poner a hacer puntería con tu casco saltándome varios pendietnes que no me están llenando el ojo (no es que sean malos, es que creo que no es el momento, lo siento, soy un lector de momentos, no sé si me explico, de hecho, debo reconocer, que parte del éxtasis de leer DDH se debió al momento en el que me pillo, tal vez unos meses antes no habría pasado de la página cinco, aunque por suerte siempre vuelvo a los libros que empiezo, porque me conozco y sé que los dejo por no ser el momento, gensantapeasoparéntesis, si es que no deberían dejar escribir en público a estas horas, y más volviedo de... lo dejo ya)

Pues eso: que tú serás el próximo mwajajajaajaja
gabrielfrau
Mensajes: 385
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
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  • 7 de Febrero de 2009 a las 11:29

Amiga Mónica… ¡Buff! La verdad es que no sé ni por dónde empezar. He leído tu novela. Bueno, en realidad he leído de tu novela menos de 200 páginas. Y me niego a seguir leyéndola.

 

Me niego a seguir leyéndola por muchos motivos. En primer lugar, porque esta novela merece ser leída en papel y, mientras sólo pueda leerla a través de la pantalla de mi ordenador, he decidido parar en mi lectura. En segundo lugar, porque esta novela se merece muchísimo más de lo que tú has hecho con ella. Tienes en tus manos una obra sin mimar, sin cuidar, sin atender diría yo. En tercer lugar, porque ésta no va a ser la versión definitiva de tu novela, y voy a reservarme gran parte del desarrollo y todo el desenlace para cuando tenga en mis manos la edición definitiva.

 

Vamos a ver, deja de creer que tienes un libro muy bueno en tus manos y plántate con los pies en la tierra. Deja de hacerte ilusiones con tu novela y empieza a pensar en realidades. Tu novela es buena, es muy buena. Y con ello tienes que dar otro paso: tienes que pasar del “me creo que…” al “ahora sé que…” (y no es que tengas que saberlo porque te lo diga yo, que a tanta presuntuosidad aún no he llegado).

 

Tu novela tiene muchas cosas que por sí solas ya harían que tu libro mereciera la pena. Y, lo que es mejor, el ensamble de todas estas cosas está realizado con gran manejo y desenvoltura, tal vez con desparpajo. Es, ante todo, interesante, que eso ya vende. Es ágil, estructurada, organizada, dinámica y ligera al tiempo, intrigante, conspiradora, juguetona (diría yo que traviesa)… El trato a los personajes es exquisito. Cualquiera puede pensar que estás describiendo a dos amigos tuyos que conoces a la perfección. Bueno, amigos o no amigos, pero ¿de verdad que no conoces a Mónica? , ¿o sería mejor preguntarte si no conoces a Raúl? La historia es dura, muy dura. Y tierna, muy tierna. Y, en ocasiones, divertida.

 

En fin, que podría extenderme durante muchísimos párrafos más y siempre encontraría palabras para calificar tu obra, seña inequívoca de dos cosas: primero, que no me ha dejado indiferente y, segundo, que me ha gustado. Y, precisamente, de la conjunción de estas dos cosas se desprende una tercera: mi interés por tu obra. Por eso te voy a decir una cosita y te la tomas, querida Mónica (después de leer parte de tu obra voy a dejarme de títulos militares y tratarte como una escritora), como tú quieras tomártela. Es sólo un consejo y haz con él lo que quieras. Además, es el consejo de alguien que no se ha comido un colín en el mundo de la novela (pese a mis éxitos y premios en el mundo del teatro y a mi experiencia en el mundo periodístico y editorial).

 

¿Sabes, Mónica? Yo también tengo mi libro editado en Bubok. Es una piedra que he pulido mucho y ha cogido un cierto matizado, como esas piedras de río que cuando eres crío las recoges porque te gustan y piensas que pueden tener valor. Pero por mucho que pula mi piedra, seguirá siendo una piedra de río. Tú tienes un diamante en bruto en tus manos. Lo que pasa es que te falta pulirlo. Eso sí, cuando lo hagas no tendrás una piedra de río. Tendrás un brillante. Necesitas mimar tu obra, quererla, adorarla, como un bebé, y que crezca. Y para ello tienes que marcar a tu niño, corregirlo, ser dura y blanda al mismo tiempo, educarlo… hay mucho trabajo para hacer crecer a un niño.

 

Lo primero que tienes que hacer es cambiar de guardería. ¿Qué coño hace tu puta novela en Bubok? Sácala de aquí, ¡por Dios! Aparta a tu criatura de este cementerio de obras fracasadas que supone la autoedición. A poco que puedas, contrata a un corrector literario, que te edite la obra adecuadamente. Por lo que más quieras ¡desencastra tus diálogos, por Dios! Edita tus diálogos adecuadamente, o que te los edite el profesional, y que te corrija algunas faltas de puntuación y alguna falta de ortografía que pueda tener tu obra (sobretodo este laísmo en el que redundas). Y enmaquétala bien, narices. ¿Cómo puedes empezar un capítulo en la misma página donde terminas el otro? Tienes un niño estupendo, Mónica, sanote y sonrosadote, pero necesita crecer sin torcerse. Y tú tienes que darle esta educación. Tienes que intentar meterlo en los mejores colegios. Búscate editoriales, y agentes literarios. Yo puedo darte una larguísima lista de gentes que siempre me han dicho que mi obra era interesante, que tenía aspectos muy positivos, pero que no iban a arriesgar ni un duro por ella. Seguro que alguno de ellos tiene otro cantar para tu novela.

 

Tienes un problema: las 400 y pico de páginas. Nadie va a editar 400 y pico de páginas a un escritor novel. No interesa. Para ello puedes hacer dos cosas: o bien separas todo lo inservible y le quitas ciento y pico de páginas a tu niño, a imagen y semejanza del maestro Hemingway, o bien escribes una novela más cortita, distinta de ésta, triunfas con ella y cuando tengas un nombre ya sacaras “Días de humo” a la luz. Pero como estoy convencido de que no vas a optar por la segunda opción (y no la he escrito de cachondeo), te aconseja que pongas tu vástago a régimen: necesita adelgazar. Y no te estoy hablando de que tu obra necesite o no este número de páginas, te estoy hablando de encontrar un editor que decida arriesgar su dinero en tu novela.

 

De verdad, Mónica, tu obra necesita peregrinar por editoriales. Tiene muchas posibilidades de acabar en el escaparate de una librería. Pero no puedes dejar de manos el pulir tu novela. No puedes pensar que tu obra es así y así seguirá, cual Alaska cualquiera. En esta puta vida primero tienes que demostrar, luego tienes que ser tú. Y para demostrar que tu obra vale, tienes que seguir a rajatabla las normas del juego. Si te apartas te van a dar una patada en el culo. Ya darás tú patadas cuando llegues arriba. Pero de momento ponle un traje a tu niño, y una corbata. Y péinalo con un poquito de gomina, para atrás como los triunfadores. Sácale brillo a sus zapatos, y tira de las mangas de la americana para que no se vea la manchita que lleva en el puño de la camisa. Sácalo a la calle. Con orgullo. Pero no intentes crear moda con él. Utiliza los trajes y corbatas al uso. Y que no lleve barba de tres días. Porque cuando tengas a tu niño en el mundo de la moda, podrás diseñar los trajes que te dé la gana para tus próximos vástagos. Y sólo los peinarás… cuando te dé la gana peinarlos.

 

En fin, que me estoy alargando más de la cuenta, y, como diría el poeta, ¿qué consejos voy a darte yo que ni siquiera sé cuidar de mí? Pero bien sabe Dios que soy sincero en todo lo que te he dicho. Quizás esté equivocado, nunca he renunciado a este derecho (y placer, en ocasiones), pero todo lo que te he dicho ha sido con el corazón.

 

Que tengas mucha, mucha suerte, “Días de humo” (y espero que tú también) se lo merece.

gabrielfrau
Mensajes: 385
Fecha de ingreso: 20 de Enero de 2009
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  • 7 de Febrero de 2009 a las 11:30
Espero que se pueda leer bien mi anterior mensaje. No sabía que con el cortar/pegar pasaran estas cosas. Ya véis, un maniático de la maquetación como yo... "cosas veredes, Sancho, que non crederes".
tenientetulip
Mensajes: 842
Fecha de ingreso: 26 de Septiembre de 2008
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  • 7 de Febrero de 2009 a las 12:11

(Espero que este mensaje no vuelva a salir replicado... Pero como estamos en racha...)

Lo cierto es que no sé muy bien por dónde empezar… Tu comentario me ha pillado por sorpresa. Y no sé muy bien cómo enfrentarlo y, sobre todo, cómo replicar a algunas cosas sin que siga pareciendo que “trato demasiado bien” a mi libro… Porque, ¿de verdad lo parece? ¿De verdad La Teniente transmite tanta seguridad en lo que ha escrito que ha pasado al siguiente nivel: la inmodestia? Cuando lo dijiste la primera vez (y reconozco que me tocó la fibra), repasé post míos al azar… La única explicación que tengo es que mi sarcasmo o mi ironía o mis patochadas no son siempre entendidas como tal, pasando a ojos del mundo a ser soberbia.

Lo errores… Inevitable que los tenga, supongo. Algunos, me traen de cabeza; como el tema de las tabulaciones. Eché la culpa al paso de word a pdf, pero eso no justificaría que repasando el texto cada capítulo estuviese en su sitio y al subirlo, ¡hop!, los párrafos (al parecer) se vuelvan locos. El laísmo es culpa de mi miedo a caer en lo contrario: el leísmo. Acentos, puntuación… Mil veces lo repasaría y mil veces encontraría errores o comas que cambiaría de sitio.

Los diálogos… Tengo dos páginas que escribí para otra persona argumentando el tema de encastrarlos (algo que, por cierto, no hago en otras dos cosas que tengo empezadas por ahí, en un cajón). Pensé en enviártelo pero me sentía como un político en campaña electoral a la caza del voto… Así que, saltándome el porqué de dos páginas, no es “negociable” este punto. Parí los diálogos así, sigo viéndolos así, sigo creyendo en que, en sí mismos, en el hecho de estar encastrados, tienen un sentido. En cuanto a la extensión, ahí no me mojo tanto el culo… Días de Humo perdió 30 páginas. Más que páginas, perdió densidad en determinados momentos de la historia (aunque pueda parecer increíble). A día de hoy, no quiero cortar nada más. Pero nunca digas de esta agua no beberé ni este cura no es mi padre…

Editoriales. Ésas grandes desconocidas. El libro recorrió algunas editoriales (pequeñas y medianas). Pocas porque la mayoría no aceptaban ni envíos, pero alguna visitó. Tuve un par de respuestas, digamos, positivas, pero que no me llevaron a ningún sitio. ¿Por qué Bubok? Porque nadie había leído ni una sola línea de lo que había escrito (uno mismo, mejor que nadie, sabe el fondo de armario literario de la gente que lo rodea; sabe quién es lector potencial de lo que ha escrito y quién no) y quería saber qué opinaban otros. Y además quería que fuesen “otros” que no tuviesen ninguna ligazón conmigo y que, por lo tanto, ni se sintieran en la obligación de leerme ni, lo que es mejor, en la obligación de dorarme la píldora aunque pensasen que no habían leído nada peor desde el libro de Física de segundo de bachillerato. Por eso Bubok. Y ha sido un acierto: en lo personal y en lo literario. He aprendido mucho, mucho, de tantas y tantas cosas que se han dicho aquí (o que me han dicho a mí directamente). El siguiente paso sería mover el libro (con cambios nuevos o con los que lleva hasta ahora), pero aún tengo que tomar carrerilla…

En cualquier caso, gracias. Por haber leído hasta donde lo has hecho (corro el riesgo de que a partir de la página 200 todo empiece a parecerte demasiado absurdo…) y por lo que has dicho. Te tenía por un “no simpatizante” y ahora no sé por qué te tengo pero ya no estás en ese grupo… J

Gracias:

Teniente Ripley

P.S. En “Alien”, la Teniente estaba muerta de miedo. No tenía seguridad en poder ella sola con el Alien. Pero se puso el traje de dura y se fue a por él… De todos modos, si te he dado la impresión (a ti o a más) de ser una soberbia al hablar de la novela, mil disculpas. Y no por una cuestión moral (habría mucho que decir sobre la falsa modestia), sino porque me molestaría haber transmitido una idea al escribir que no creo que sea cierta y que, además, no pretendía transmitir (al final, un motivo literario; cómo no)

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