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El policía(que luego cambio por otro personaje, gracias a la crítica de R2) en realidad se estaba poniendo a mil. No con la historia, sino con ella. Y ella se estaba dando cuenta. En un plano de su mente, ella también se estaba excitando(ahí es cuando entra la lascivia) y en el otro plano se estaba asqueando, tanto del deseo de él como del suyo propio. Exactamente lo mismo que le pasó con su padre. |
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cita de lector
Ya están en marcha las votaciones del octavo certamen pero no quiero dejar en el tintero una apreciación sobre el relato que Daniel Turambar subió a esta séptima.
Mierda, lector, esperaba que nadie se diera cuenta. Sí, un fallo de guión, pero vamos a Orson Wells se le perdonó el desliz de Ciudadano Kane ;-). Lo peor es que me di cuenta a poco de colgarlo.Primero decir que el doble giro para encontrar la lascivia me pareció muy inteligente y le valió mis puntos. Segundo diré que es uno de los pocos textos que bordean las 1400 palabras que no se hace pesado. El tono de anécdota, de diálogo está muy bien conseguido y eso se ve en la fluidez de un texto que no necesita respirar con diálogos o puntos y aparte muy marcados. He leído textos mucho más cortos que se hacían mucho más pesados. El fallo del relato es algo nímio que no le quita calida y que, dado lo bien que te lleva de la mano, no se percibe hasta que uno piensa en ello. Daniel, una pareja sola en la que además él no para en casa salvo para el desayuno no tiene necesidad de poner el lavavajillas todos los días. Di que el marido vuelve a comer o que tienen niños para que gane en realismo. Termino con un apunte. Se ataca mucho a los relatos que tienen el arte de la comedia en sus líneas. Se los tacha de meros chistes y se los ignora. Bien, puede que alguno de ellos no pasen de mal chiste pero hay grandes relatos humorísticos en este certamen. Hacer reír no es sencillo y hacerlo además con un trasfondo menos. El humor es lo primero que prohiben los regímenes totalitarios y la herramienta final que nos hace superar cualquier desgracia. No digo que todo texto con humor sea mejor que los demás, pero creo que descartarlo por ello tampoco es justo. En cuanto a lo que dices de los textos cómicos estoy de acuerdo, y no porque haya subido más de uno al certamen. Más risas, por favor.
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Es cierto lo que dice lector, yo acostumbro a darle a todos mis relatos un cierto tono jocoso y la verdad que aun no sé si es por el tono o por mi incapacidad para escribir, pero la realidad es que me llevo pocos votos. Nunca me han importado los votos, lo que pasa es que al ser poco votado, los relatos son menos comentados y como nadie escarmienta en cabeza ajena, los comentarios de otros relatos me son un poco más fríos. En fin, seguiremos intentándolo, pero no sé si tendré que dejart ese tono y pasarme al alarmista, al farragoso, al ciencia ficción que me he dado cuenta que por aquí gusta mucho. Poco a poco ¡Érase un hombre a una nariz pegado, Érase una naríz superlativa, Érase una naríz sayón y escriba, Érase un elefante boca arriba. Érase que se era ..... |
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¿Uh¿ ¿La cifi que gusta? ¿Estás seguro? Noooo la fantasía, no, pienso que va lo realista. El humor no funciona mucho tampoco, no. Mi Víspera de Navidad no sé si se quedó en quinto o sexto puesto. No quiero decir que fuera bueno o malo, pero sí se me comento que, al ser de humor, pues.... Realista, y nada jocoso, es lo que funciona principalmente, pienso. |
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Sí, eso me temo oniria pero, me surge una duda. Si ahora voy y escribo en plan serio y me dan un rosco ¿Qué hago sin tener la jocosidad como disculpa? ¡Ah! Dura y terrible decisión; pero no me quedará más que coger el toro por los cuernos, aunque la cornada me llegue al instentino grueso. ¡¡¡Qué dura es la vida del escritor no editado!!! |
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Oniria, a mi tampoco es que me haya ido demasiado bien ciñendome a la realidad más estricta en los últimos certámentes. Aquí lo que gusta es lo real con algo ligeramente fuera de lo normal que permita dar un giro a la historia. Es decir, algo anclado en la realidad con una trama que sea (o parezca) elaborada y a la que se de una vuelta de tuerca, eso es lo que acostumbra a llevarse el gato al agua. Y sobre todo prima eso, la trama, la trama por encima de los personajes, la trama por encima del contexto, la trama por encima de la adecuación. Con que en el relato sucedan cosas y estas sean mínimamente coherentes y bien narradas, pum, lluvia de puntos. |
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La realidad, pero con algo más, bueno, sí. Pero si te apartas de la realidad, lo tienes más difícil, encima, a eso me refiero. En cuanto a la incomprensible prioridad "trama", en eso estoy totalmente de acuerdo, Vixa. Pero me da que, simplemente decir eso, puedo rozar el compromiso de no hablar sobre los relatos, aunque sea genérico y afecte a todos los certámenes. Prefiero callar la boca y ya lo comentaremos, sí ;D |
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Hombre Oniria, no es necesario que hablemos de relatos de esta edición, con hablar de los de anteriores ediciones creo que es suficiente. Pero por ejemplo, el caso más sangrante que recuerdo sucedió en el que tuvo como tema la muerte, en concreto con el relato que presentó JCBoiza: La gruta de la muerte. Pero es que ese es sólo uno de los múltiples ejemplos de lo que se pueden sacar, y no sólo en este foro, que en otros concursos me he encontrado con casos parecidos. Esto, y el castigo a lo breve. |
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De ese texto ya se discutió largo y tendido, no es necesario reavivar el fuego, aunque bueno, tampoco creo que sea el ejemplo más claro de a lo que me estoy refiriendo, aunque si que serviría como ejemplo, ya que aunque la gracia de ese relato debería haber sido el dibujo del personaje, el autor decidió centrarse en los burdos hechos. |
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En realidad, pienso que discutir estas cosas va a derivar en piques, y en un definitivo "A mí me gusta". Incluso viéndose objetivamente la diferencia de calidad entre un texto u otro. Que no siempre es tan clara (y a todos nos gusta mucho el nuestro ;DD). |
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Jajaja Ninguna. De eso, se aprende. El problema son los tonos y las formas, y puede que no todo el mundo lo tenga en cuenta. Ya es bastante malo un foro, que no ves las caras, y te pierdes el lenguaje gestual, que muchas veces suaviza las palabras. Si, encima, no tienes ningún cuidado, pues... Amablemente, se le puede decir de todo a una persona. En plan sarcástico, o hiriente (o, en este caso, pongamos también dolido porque "ese" relato que tiene menos valor, te ha ganado), o puramente despectivo, no tienes por qué escuchar nada. Y no es una cuestión de egos, es una cuestión de respetos. Igual lo digo, y tengo miedo, porque yo soy poco de peleas, no me va lo hostil. Y admito que soy muy blandita, todo me duele. Ya sé, ya sé, a mi edad debería haber echado caparazón. Pero, qué se le va a hacer... ;PP De todos modos, para hablar de estas cosas, Mario abrió un |
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cita de lector
Ya están en marcha las votaciones del octavo certamen pero no quiero dejar en el tintero una apreciación sobre el relato que Daniel Turambar subió a esta séptima.
Primero decir que el doble giro para encontrar la lascivia me pareció muy inteligente y le valió mis puntos. Segundo diré que es uno de los pocos textos que bordean las 1400 palabras que no se hace pesado. El tono de anécdota, de diálogo está muy bien conseguido y eso se ve en la fluidez de un texto que no necesita respirar con diálogos o puntos y aparte muy marcados. He leído textos mucho más cortos que se hacían mucho más pesados. El fallo del relato es algo nímio que no le quita calida y que, dado lo bien que te lleva de la mano, no se percibe hasta que uno piensa en ello. Daniel, una pareja sola en la que además él no para en casa salvo para el desayuno no tiene necesidad de poner el lavavajillas todos los días. Di que el marido vuelve a comer o que tienen niños para que gane en realismo. Termino con un apunte. Se ataca mucho a los relatos que tienen el arte de la comedia en sus líneas. Se los tacha de meros chistes y se los ignora. Bien, puede que alguno de ellos no pasen de mal chiste pero hay grandes relatos humorísticos en este certamen. Hacer reír no es sencillo y hacerlo además con un trasfondo menos. El humor es lo primero que prohiben los regímenes totalitarios y la herramienta final que nos hace superar cualquier desgracia. No digo que todo texto con humor sea mejor que los demás, pero creo que descartarlo por ello tampoco es justo. (No escribo en la vida, así que espero que se me disculpe este tocho...) Completamente de acuerdo respecto al tema de la comedia (en realidad, también estoy de acuerdo con el comentario que Lector hace al relato de Daniel; de hecho, yo le di un cuatro). Y tendría delito que yo dijese lo contrario metiendo en Días de Humo un personaje que se llama el no-carnicero. El cómo se menosprecia el “toque humorístico” de un escrito (en general y también aquí, en el foro, en los certámenes), es algo de lo que ya había hablado con algún compañero. Y no me refiero, cuidado, a que no se voten; me refiero a que se esgrima en los comentarios el “toque humorístico” como punto negativo a la hora de valorar un texto. Un ninguneo que no acabo de entender y que me recuerda al eterno debate en el mundo del cine y los festivales: ¿por qué es tan difícil que se premie una comedia? Sobre todo teniendo presente algo tan simple como que el objetivo es premiar el talento. ¿Y alguien se atreve a decir que el humor es fácil? Porque no hablamos de una sucesión de chistes (Airbag) sino de una trama cuidada (Misterioso asesinato en Manhattan, se me ocurre). Repaso de memoria mi “biblioteca” y me rindo a algunos libros que me hicieron reír (o sonreír) tanto. En algunos casos, me hinco de rodillas: La conjura de los necios, el Quijote, El Buscón, los libros de Javier Tomeo (grande), Eduardo Mendoza, algunos momentos de Ionesco… Y me pregunto: ¿escribir así, es fácil? ¿De veras hay arrestos para no considerar El Buscón una obra maestra (si a día de hoy me leo el principio otra vez, sigo riéndome)? ¿De verdad alguien puede discutir que La conjura de los necios es un grandísimo libro? Y si el motivo es que “no nos va” el toque humorístico (porque de eso se trata, no de un género literario en sí), ¿puede utilizarse como argumento para ningunearlo? A mí puede no irme la literatura de fantasía medieval y, sin embargo, no discutir la calidad de un escrito sólo porque hable de ella. No sé en Literatura (no he convivido con escritores), pero si preguntáis a un actor de teatro, la mayor parte os dirá que es infinitamente más difícil hacer reír que hacer llorar. Y más difícil aún, tocar la fibra del espectador contándole una historia dramática desde un punto de vista cómico. Eso ya es para nota. En el drama, un buen efecto de luces puede hacer que una declamación mediocre llegue al patio de butacas; en una comedia, ni el mejor técnico de iluminación conseguirá que el público se ría si tú no tienes gracia. Como alguien de aquí me dijo hace muy poco: ¿A quién te recuerdan Faemino y Cansado? Y tenía razón, toda la razón: a Sancho y el Quijote. Por eso me río tanto cuando veo a los primeros y me reí tanto cuando leí a los segundos…
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El problema del toque humorístico es que es extremadamente complicado. Es muy difícil encontrar el límite entre toque de humor, y chiste zafio u ocurrencia ridícula. Precisamente por esto me cuesta mucho atrevirme con cosas humorísticas, como mucho lo intento con algún microrrelato, porque conseguir algo que haga reír o sonreír sin entrar en chascarrillos o rompiendo la dinámica de los textos es algo muy complicado. |
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cita de bizarro
Quizá los que intentan un toque humorística no hacen reír. Ni sonreir siquiera. Quizá lo hacen rematadamente mal. Quizá. Pero creo que en los certámenes ha habido alguna muestra de lo contrario. Ha habido aciertos. Y además, por esa regla de tres, también entre los que intentan contar cualquier cosa sin recurrir al tono humorístico, encontramos fracasos memorables. |
| Os leo y entiendo lo que decís pero, con respecto al humor escrito hay un grave problema; en el ochenta por ciento de la motivación para reir ante un escrito humorístico influye el estado de ánimo del lector. Ahí está la gravedad del humor. A mí me gusta escribir con humor, unas veces facil y otras más encubierto e, independientemente de mi calidad como narrador, entiendo que hasta a mí mismo algunas veces que me releo me parecen chorradas intragables y otras me rio de lo que yo he sido capaz de escribir. Por eso, si un día tengo la moral baja, no se me ocurre coger un texto de Quevedo o de Tomeo... y me pongo a leer a Platón o Aristóteles, la novela fantástica o de ciencia ficción no la puedo soportar. |
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Yo tambien os leo. Me mantengo en silencio por que no creo que pueda añadir nada a lo que decis. El humor es algo muy delicado, por que es dificil hacer reir sin hacerlo a costa de nadie o utilizando el humor zafio. En la escritura como en cualquier otro medio. A mi me gusta leer y sin darme cuenta, encontrarme con la sonrisa dibujada en mi cara, no necesito que me hagan reir, solo quiero sentir esa sensación de que han querido dejarme satisfecha contándome algo que tambien tenía esa vertiente lúdica a pesar de que no parecía estar ahí. De hecho, la vida es así, ni lloramos, ni reímos continuamente. Y en medio de un dolor insoportable nos hemos podido encontrar sonriendo más de una vez. E incluso quién no ha llorado en medio de una carcajada. A tenor de ésto, leí un libro que ahora me ha venido a la memoria. El extraño incidente del perro a media noche (Mark Haddon) Habla de las personas autistas. Los que lo hayais leído entendereís a lo que me refiero. Lo que gusta a la mayoría nunca se sabe. Pasa en todo. Puede variar según lo que influya en cada momento en el gusto o en la motivación. Pero lo importante, al menos yo así lo creo, no es quién quedó primero o segundo, sino que según los comentarios que se lean sepamos el por qué. Bueno, ya estoy hablando demasiado. Saludos.
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Entiendo que no te acabara de convencer, pero aunque lo escribí apresurada y sin corregir(y en el fondo esos son los que mejor me salen, aunque lleven algún error, como apuntó R2) el fondo sí me pareció que quedaba claro. Gracias de nuevo por tomarte el tiempo en comentar el texto.
De nada ;-) Ahora entiendo un poco mejor esa ambivalencia del personaje. Claro que ahora me surge una duda: ¿la chica mató al policia porque, en su locura, creyó que el policia se estaba excitando con su historia, o bien le asesinó porque verdaderamente se estaba poniendo a mil por hora? Bien mirado, la locura del personaje le da otro aire al relato, quizá más enigmático ;-)
Saludos