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No estoy más que en desacuerdo. Primero, los cantantes de operación triunfo no venden discos a porrón(ahí están la gran mayoría de triunfitos que no fueron adelante) y los que venden libros como churros pero no tienen mérito ninguno se forrarán y vivirán mejor que los verdaderos artistas. No te digo que no. Pero ¿a quién se conocerá en la posteridad?¿Aquel que venda mucho o a aquel que haga algo que de verdad valga la pena? A lo mejor a los aquí presentes eso no les importa, pero os aseguro que a mí sí. Además si arriesgas a venderte puedes salir escaldado y perder credibilidad para siempre. Si no te vendes también corres riesgos, claro. Pero si eres realmente bueno. Bueno de verdad... entonces acabarás teniendo tus frutos. El trabajo y el esfuerzo lo hacen todo. Sin necesidad de venderse. |
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Amiga Mortfan, fíjate como anoté "canta en Operación Triunfo y venderás tus discos como rosquillas", nada dije de los que ya se fueron del programa. Por lo demás, estoy en completo de acuerdo con tu postura, pero no debemos olvidar que este post trata de "cómo hacer para vender", no de a quién se vaya a conocer en la posteridad, o de si vas a perder o no credibilidad. Por eso anoté como válidas las dos posturas. Es decir, para vender, o bien te prostituyes o, por el contrario, haces lo que tú propones: mejorar cada día hasta ser bueno de verdad. Yo apuesto por tu postura. |
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¿Dónde puedo besar tus pies, amigo Idelosan? Hasta ahora creí que era el único que odiaba tanto el feminismo como el machismo. Abogo y he abogado siempre por la igualdad, y nunca entendí por qué en los currículums personales un machista era un hijo de puta, asqueroso y deseable de extinción, y una feminista una tía que los tenía bien puestos, legal y justa. Al fin alguien que piensa como yo. |
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Habéis mencionado a Tom Wolfe y poco después al abogado feo ese que escribió La catedral del mar en su despacho de pequeño burgués. Y son ejemplos perfectos para este hilo. Tom Wolfe es un periodista dotado de un singular talento para radiografiar a la clase media y alta de su país. La hoguera de las vanidades y Todo un hombre me parecieron brillantes. Dos novelas geniales llenas de ironía y mala uva. El de La catedral del mar... es que se le ve tanto el plumero que paso de leer su mamotreto. Éxitos como Los pilares de la Tierra, Un mundo sin fin y los tostones de Dan Brown han revitalizado el género de la novela/thriller con trasfondo histórico. De repente, hubo una mayor demanda por esta clase de novelas y empezaron a aparecer títulos de dudosa calidad. La novela histórica, grrr... Guardo un sentimiento de amor/odio con este género. Es la chica bien de las novelas. Es respetable y se la mira con buenos ojos. No como a la ci-fi, la fantasía o el terror, que son las marginadas de siempre. |
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No suelo participar mucho en estas cosas, pero esta vez me animo. Creo que las editoriales y muchos editores no buscan la calidad, sino el negocio. No dudan en publicar el bodrio/tocho/novelón de quien sea con tal de que ellos estén seguros de que va a vender. Yo he terminado hace poco una novela de carácter histórico y me he documentado durante meses para conseguir que cada dato que incluía fuera cierto y correcto. Llevo leyendo-devorando libros desde los once años y, tal como se ha indicado más arriba, también creo que pudeo tener a mis 42 años ciertos criterios de valoración de lo que es o puede ser bueno. El rigor histórico de muchas de esas novelas de historia deja mucho que desear y adolece de errores que se dejan pasar con tal de que el libro se venda. La gente los lee con avidez sin saber que la mitad de lo que le dicen o sin comprender que la ambientación que le ponen es falsa como un duro de plomo. Pero esas novelas están escritas por personas con contactos, con amigos en el mundo editorial (si no, no podría comprender cómo se han llegado a publicar las de Dan Browm, o las de Pimentel o muchas de Asensi, por poner tres cortos ejemplos). Y LA GENTE LOS COMPRA Y LOS DEVORA Y LES ENCANTAN. Gustos a parte, creo que los libros son negocio y como ocurre con las obras de teatro o los programas de televisión, no siempre prima la calidad sino el que genere o no dinero. Nosotros aún somos letras sin valor, si se me permite la metáfora; hay mucha calidad en los libros de Bubok, mucha, pero no somos famosos (como el tal Darek que ha publicado recientemente...), ni tenemos amigos en el mundillo. Amén |
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Los libros son cultura y son negocio. Los que son partidarios de que sean sólo cultura o sólo transmitan los mensajes más personales del autor van directos a la marginalidad. A no ser, claro está, que sean geniales, revolucionen el género o al menos se les llame "malditos", en cuyo caso sus herederos cobrarán los dividendos. Los partidarios de que sean sólo negocio escribirán libros de consumo rápido, best sellers al uso, novelas históricas, género negro, confesiones de Belén Esteban y todo eso. Pero la mayoría, creo yo, nos movemos entre ambos extremos. Queremos que sean libros personales, que se consideren cultura, pero deseamos vender, ser leídos y reconocidos. Si nos llegase el éxito con un género que no es nuestro favorito pero sí está demandado nos inclinaremos por eso, plantearemos nuestra justificación de que queremos "dignificar" el género que nos dé éxito y adelante. La vida entera es una negociación permanente entre lo que queremos hacer, lo que nos dejan hacer y lo que finalmente podemos hacer. En literatura no tiene por qué ser distinto. |
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cita de lolamontalvo
Todo lo que dices es cierto, amigo Carlos, pero es llamativo que libros considerados best-sellers sean algo equiparable a las cartillas Palau -si es que las has concido- y sin ningún rigor; y no sólo me refiero a las históricas, sino a todos los temas.
Bueno, el paso siguiente de tu razonamiento es sostener que el gran público se traga todo lo que le echen, con tal de que tenga un formato adecuado, aires de misterio, incógnitas, amores tórridos, sexo desenfrenado (como empezó este post), secretos escondidos, golpes de efecto... Desde nuestra atalaya podemos despreciar esos recursos, que entendemos fáciles y baratos, pero luego envidiamos ese nivel de ventas. Somos sujetos llenos de contradicciones. Si uno quiere ser leído y reconocido, ganar mucho dinero con esto, que cierre los ojos y escriba al compás de la demanda. Si no hacemos así podremos suspirar por un reconocimiento que nunca llega, pero en el fondo estamos apostando por otra cosa. No se puede estar en misa y repicando.
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| ¡Vaya! Se animó la discusión. Como dije, no abogo por esto o lo otro; sólo pienso en voz alta. (En voz escrita). Cada uno tiene su don. De niño y preadolescente yo leía a la Agatha como un loco, porque en mi casa gustaban las novelas de Editorial Molino y había siempre un montón de ellas; luego se me animó a leer a Stefan Zweig, Wodehouse, el padre Coloma, Curzio Malaparte y etc. gente de segunda fila; pero cuando me independicé y descubrí a Stendhal y a Dostoyewski, ya nunca más, y ahora todo aquello me aburre y paso de ello. Pero los 1000 millones de copias de la buena mujer me dejan perplejo. Lo dicho, se vende lo que la gente quiere leer y la mayoría quiere leer, porque es poco letrada, los libros fáciles, de palabras sencillas corrientes, y que no hagan pensar. Se lee para evadirse, no para ver la realidad. Uno me decía, me gustan las novelas de Marcial Lafuente Estefanía, puñetazos y tiros, porque no me hacen pensar. Leyendo a André Gide di con un comentario según el cual se lo leía relativamente poco porque empleaba con profusión los tiempos menos usados de los verbos, lo que era verdad, sobre todo mucho subjuntivo, que en el francés escrito es muy raro y elitista. Y que por cierto realzan sus textos, llaman la atención, excitan el morbo. Otro libro de tópicos que vendió un archi montón fue el Mein Kampf del Hitler. Cuando lo leí, me hice cruces. Difícilmente se hallan juntas tal colección de lugares comunes, dichos trasnochados, simplezas de a kilo y en general cabal tontería. Pero como sabéis, vendió un milón de copias el primer año. Y quienes lo compraron ayudaron a quemar los de Thomas Mann. (Que por cierto, me resulta pesado, al menos en la traducción). |
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Yo de la Asensi no he leído nada todavía, Lola, pero me voy haciendo una idea por lo que comentas. Es como el cine más comercial: no importa que veamos los entresijos, los recursos usados. Eso en sí no es malo, no significa nada. Pero no es lo mismo Spiderman 3 (el horror) o El ataque de los clones (un cementerio digital viviente) que Alien o Gattaca. Lo malo es cuando vemos que han sacado un libro, peli, disco, lo que sea, como si lo fabricaran en serie. |
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Yo no reniego de la literatura fácil; entiendo que tienen que existir diferentes tipos de literatura y diferentes niveles de complejidad. Lo que me crispan son los que van de autor formado, de "experto" de docto en el tema y luego escribe lo que escribe. Hace poco leí una novela de una mujer española, no recuerdo el nombre, abogada experta, decía su ficha personal, y el título era algo como "misterio de los números primos" o algo así, porque reconozco que me gustan los trhillers y las históricas. Bueno pues no pude terminar el libro y mira que lo intenté, dado que valoro mucho lo que cuesta escribirlo. Nosotros como escritores que somos -porque lo somos, ¡qué narices!- echamos el resto en todo lo que hacemos, lo cuidamos y mimamos para que el resultado guste más o menos, pero que sea bueno. Los escritores con fama no se ven en esa necesidad, esa perfección se les presupone, porque un día seguro que la tuvieron. Siento afirmar que no creo que todo lo que han escrito Debiles o Cela o Gala sea la "releche" y no hablo de gustos, ¡ojo! Y lo digo porque los he leído. Resumiendo: aunque sea una obra fácil o dirigida para todos los públicos debería tener un mínimo de calidad por lo menos en lo que a contenidos se refiere, a rigor. Hace poco leí una novela histórica de un escritor europeo, "La orden" se llamaba el tocho, en el que el buen hombre decía que Felipe II fue emperador... A Dan Brown y su concepto de la ciudad de Sevilla ni me molesto en nombrarlo... ¡Curioso, lo hice! |
| Respondo a Avilés. Soy periférico, no soy capitalino. Allá por los años 80 viví en Madrid y asistí a una tertulia de Rafael Sánchez Ferlosio creo que por Chamberí, si no recuerdo mal. Lamenté no seguir asistiendo, porque por entonces me movía de un lado para otro, no paraba quieto; pero recuerdo con placer aquella tarde. Al fin y al cabo el reino de las ideas tiene su encanto, al menos para quienes vivimos de ellas. Intelectuales que somos, puesto que trabajamos con el intelecto y no con los músculos brutos. (Espero que nadie me diga que el cerebro y la mente son músculo). En uno de mis libros, Con la Llegada del Tercer Milenio, escrito poco antes de empezar este en que estamos, incluí un relato corto titulado Soy un recurso cultural, pues por tales nos tienen algunos. Intelectuales, escritores, recurso cultural... muchas son las etiquetas con que se nos conoce. |
| Me ha gustado la portada de Épsilon, la tierra perdida, y otra que he visto de otro libro. Me pregunto cómo se consigue una portada buena. Si se la hace uno mismo o se la encarga a un artista. Soy nuevo y hasta ahora me limitaba a buscar en Imágenes de Google alguna que coincidiera con el asunto de mi libro, pero la receta tiene el inconveniente de que las imágenes allí encontradas suelen tener derechos reservados y no es cosa de investigar cómo conseguir te los cedan, aparte de que no te los cederán gratuitamente. La verdad, si tuviera que dibujar yo una portada como la de este libro, me las iba a ver y desear. Lo dicho ¿cómo se consigue una portada chula y molona? |
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Puedes hacerla con una foto que te guste tuya o hecha por ti de algún motivo relacionado con tu obra. Puedes utilizar un programa como Picassa o algúno similar -Adobe photoshop- y la modificas en tamaño, color, textura, aparte de añadirle el título y autor con letras chulas. Siempre teniendo en cuenta que los márgenes deben adaptarse a lo que te permite el encuadernado de Bubok. Puedes probar varias veces hasta que consigas lo que deseas. Otra opción es hacer un dibujo o pedir a algún amigo que sepa que te lo haga en papel o por ordenata, si es en papel lo escaneas y lo modificas también con picassa o similar. Espero haberme explicado y haber ayudado. Un saludo. |
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Por mucho que yo modifique el escudo del Barça, seguirá siendo el escudo del Barça. Si alguien modifica una de nuestras novelas, será un plagio como unas casas, y podemos acusarle ante los tribunales de Justicia. No hay diferencia entre un escrito y una foto. Otra cosa muy distinta es que el dibujo o fotografía que nos bajemos de Internet, tenga o no tenga copyright. |
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cita de cerinto
Gracias Lola. Seguir tus indicaciones. No se me haba ocurrido que modificando una imagen ya dejaba de ser de su autor original y poda yo considerarla ma. Me ha tentado dibujarlas yo, pero se requiere una destreza que no he adquirido. En fin, con paciencia todo se alcanza. Gracias de nuevo.
Pero hombre, qu dices? Te imaginas que ahora cogiera alguien tu libro "Ser Papa una Mujer", le cambiara el formato y la fuente de las letras, quitara algunos fragmentos y aadiera otros, y dijera que el libro es suyo? Seguro que te parecera una aberracin. Pues bien, en imgenes es igual. No es que si la modificas ya no es tuya, es que modificarla y usarla sera ms grave que usarla simplemente, la cosa (el gran truco) est en que... si la modificas mucho, puedes llegar a un punto en que la imagen original prcticamente ya no se reconozca. Bueno, este es un tema frustrante: claro que las imgenes tambin tienen copyright, slo que no son una obra que exija ni una milsima parte del esfuerzo que requieren otras (una pelcula, libro, cmic, cancin...) as que la gran mayora de fotgrafos (y tal vez dibujantes) seguro que las cederan encantados para un libro. Claro que, la complicacin sera poder ponerse en contacto con ellos. Explico mi caso: La portada de mi primer libro, Mystic Crystal, est formada por una foto de un bosque hecha por mi propia madre (Sierra de Cazorla), y un cristal photoshopeado que encontr en google. La imagen original era un cuarzo blanco translcido, con un fondo negro, que ni por asomo era ma. Pero ahora mismo, de tan modificada que est, ni su autor la reconocera si la tuviera delante (ni creo que le importara mucho, la imagen era de una tienda de piedras preciosas y con mera funcin expositiva -no artstica-) |
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Efectivamente Cerinto. Yo, por ejemplo, uso imágenes de un amigo que es fotógrafo, pidiéndole permiso antes claro. Si encuentras algún fotógraf@ o ilustrador/a� pregunta. Algunos cobran pero, sobre todo si no son conocidos, con que hagas una mención a la autoría de la foto/imagen de la portada suele llegar. Por preguntar... |
Por lo demás, estoy en completo de acuerdo con tu postura, pero no debemos olvidar que este post trata de "cómo hacer para vender", no de a quién se vaya a conocer en la posteridad, o de si vas a perder o no credibilidad.
Por eso anoté como válidas las dos posturas. Es decir, para vender, o bien te prostituyes o, por el contrario, haces lo que tú propones: mejorar cada día hasta ser bueno de verdad. Yo apuesto por tu postura.