Esta web, cuyo responsable es Bubok Publishing, s.l., utiliza cookies (pequeños archivos de información que se guardan en su navegador), tanto propias como de terceros, para el funcionamiento de la web (necesarias), analíticas (análisis anónimo de su navegación en el sitio web) y de redes sociales (para que pueda interactuar con ellas). Puede consultar nuestra política de cookies. Puede aceptar las cookies, rechazarlas, configurarlas o ver más información pulsando en el botón correspondiente.
AceptarRechazarConfiguración y más información

Foro para escritores de Bubok

Para participar en los foros de Bubok es imprescindible aceptar y seguir unas normas de conducta básicas. Puedes consultar estas normas aquí
X
1 2 3 4 5 6 19 20 21
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009

Sadomasoquismo.

29 de Agosto de 2009 a las 22:55

   Apelo a vuestra valentía de escritores o a vuestra curiosidad de lector. Os advierto que aquí no valen frivolidades ni finales fáciles. Os invito a que vayamos a una estancia profunda y tenebrosa de la mente humana. Que nos sumerjamos en un comportamiento sexual tan increíblemente intenso como adictivo. Sólo el pudor o el miedo puede impediros hablar en serio de sadomasoquismo y ninguna de las dos cosas son dignas de un amante del arte de escribir. Hablemos de Sado amigos. 

 

salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 7 de Noviembre de 2009 a las 9:31
cita de salazar
cita de salazar    Pocas cosas como el sexo evidencian el poder mental de los seres humanos. Los complejos procesos entrecruzados de polisimbolismos previos al orgasmo se objetivan, finalmente, en semen y flujos. Otra vez la ciencia lleva totalmente la contraria a la doctrina pública de la Iglesia católica que dentro del bestiario de sus leyendas para el populacho han alimentado, y todavía lo sigue diciendo la derechona castradora y anti abortista, que el sexo es un comportamiento animal del que uno sólo debe avergonzarse. Como cagar. Pero es todo lo contrario. La sinfonía neuronal llega a su expresión más sublime de refinamiento y complejidad con la eyaculación. Un simple comienzo de estado depresivo, una sensación intensa de culpa o remordimiento, sin entrar en el cenagoso terreno de los traumas y las psicopatías, basta y sobra para no poder follar. Es suficiente para tener los labios vaginales impenetrablemente secos, y pétreos. Con una de esas simples rémoras, sin llegar a ser  problemas, no se te levanta. Tan inmenso poderío mental y tan poderosa cardinación en elementos culturales y biometáforas no es un despectivo comportamiento animal. Cagar en mucho más sencillo, psíquicamente, que follar. Los discursos más serios sobre teoría de género y sexualidad aceptan ya sin reparos esta sublime complejidad mental del fenómeno. El siguiente paso de la nueva conciencia sexual colectiva será el carácter performativo que seguirá dos rumbos distintos; la orientación trans de biogéneros en autoconstrucción permanente, siguiendo estrategias farmacopornográficas, y la orientación sadomasoquista, fundamentada en la autoconcientización de rolles en un ejercicio permanente de introversión mental. Y las opciones heteros, homos y lesbos, vaciadas de sus propios contenidos, satelitizaran, para existir en el nuevo universo performativo, las esencias estéticas sadomasoquistas y trans. Ya está sucediendo. El hermafroditismo de los chicos guapos de hoy en día y las tendencias porno y las poses góticas de las veinteñeras cuando se reunen para ir a fornicar, lo evidencian. Sólo hay que saberlo interpretar.
Si la literatura son básicamente historias de amor, en gran medida son un recetario de tácticas prosexuales, y tenemos que prepararnos para escribir, porque está llegando, una nueva sexualidad.
Perdonar la nueva autocita pero intento que este post sea lo que salga inmediatamente al pinchar en mi hilo. Espero esta vez haberlo conseguido.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 7 de Noviembre de 2009 a las 9:35
No. No lo he conseguido. Por favor, los que sigáis el tema ir al final para ver lo último que he mandado. 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 8 de Noviembre de 2009 a las 8:32
   Domingo 8 de Noviembre, hospital 12 de Octubre, Madrid, día de guardias. María era la enfermera encargada de la planta y Livia una de su personal técnico sanitario asignada. La brillantez de sus estudios había colocado a María en aquella posición a pesar de su juventud, era mucho más joven que Livia, más delgada y nunca decía palabrotas. Pero hoy le había pedido a su subalterna un extraño favor. -Otra vez Livia, por favor.- La aludida puso cara de circunstancia y ambas se fueron al cuartito del fondo donde se guardaba los utensilios de limpieza. Estaba amaneciendo y la planta estaba en absoluta calma. Era el momento. Cuando las dos estuvieron dentro María cerró la puerta con llave a sus espaldas. Le dio a Livia la fusta, se apoyó en la pared, se levantó la falda sujetándosela por delante con los muslos y manteniendo las nalgas con tanga al descubierto. -Otra vez tengo ganas de fumar, por favor Livia, dame.- La aludida se puso en posición para azotarla bien el trasero, pero antes dijo, aunque ya estaba amaneciendo: -Esta noche ya te he dado tres veces, esta va a ser la cuarta ¿de verdad que quieres?- María insistió en que sí; le había pedido a Livia que cada vez que le entrasen ganas de fumar la azotase fuertemente en las nalgas. Quería dejarlo y como con Livia era la compañera con quien tenía más confianza se puso muy pesada con aquello hasta que le dijo que sí. Antes de empezar Livia le advirtió que tenía el trasero muy marcado ya.- No importa, tú dame fuerte, que me lo merezco.- La aludida entonces contestó que vale y comenzó. Zas. Zas. Zas y muchos más zas. Esta vez se tiró dando diez minutos o más, ya había cogido la técnica adecuada. María no abrió la boca durante toda la zurra. Al terminar se bajó la falda y guardó la fusta. -Gracias cariño.- Se sobaba las nalgas. -Te lo he dejado violeta de tantos fustazos.- Su jefa volvió a darle las gracias y luego la cogió de la mano.-Si quieres te lo puedo chupar un poquito- Le soltó así, de sopetón. Como Livia la preguntó extrañada el qué, ella le aclaró con la mirada baja que se estaba ofreciendo a lamerle el sexo, que si se dejaba, iba a disfrutar mucho. Entonces la subalterna la dió una sonora bofetada.-No quieres dejar de fumar, guarra, lo que pasa es que a ti te gusta que te den !Lo sabia!- Y plas y plas. Dos cachetadas más. María se llevó sus propias manos a las mejillas y puso expresión de niña recién descubierta en un gran pecado, sin dejar de mirar al suelo, dijo:-Lo chupo muy bien, de verdad.- En el acto Livia le lanzó otro bofetón e inmediatamente después, cogiéndola de los hombros, la puso de rodillas en suelo con brusquedad, luego, con cierta dificultad, porque estaba un poco obesa, se quitó las bragas. También llevaba falda. Se la levantó y cogiéndola de la cabeza, se hundió el rostro de María en su sexo.-Está bien mentirosa !Venga!.- Y cerró los ojos. Fuera, todo en la planta, seguía en silencio. 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 8 de Noviembre de 2009 a las 15:13
cita de salazar    Domingo 8 de Noviembre, hospital 12 de Octubre, Madrid, día de guardias. María era la enfermera encargada de la planta y Livia una de su personal técnico sanitario asignada. La brillantez de sus estudios había colocado a María en aquella posición a pesar de su juventud, era mucho más joven que Livia, más delgada y nunca decía palabrotas. Pero hoy le había pedido a su subalterna un extraño favor. -Otra vez Livia, por favor.- La aludida puso cara de circunstancia y ambas se fueron al cuartito del fondo donde se guardaba los utensilios de limpieza. Estaba amaneciendo y la planta estaba en absoluta calma. Era el momento. Cuando las dos estuvieron dentro María cerró la puerta con llave a sus espaldas. Le dio a Livia la fusta, se apoyó en la pared, se levantó la falda sujetándosela por delante con los muslos y manteniendo las nalgas con tanga al descubierto. -Otra vez tengo ganas de fumar, por favor Livia, dame.- La aludida se puso en posición para azotarla bien el trasero, pero antes dijo, aunque ya estaba amaneciendo: -Esta noche ya te he dado tres veces, esta va a ser la cuarta ¿de verdad que quieres?- María insistió en que sí; le había pedido a Livia que cada vez que le entrasen ganas de fumar la azotase fuertemente en las nalgas. Quería dejarlo y como con Livia era la compañera con quien tenía más confianza se puso muy pesada con aquello hasta que le dijo que sí. Antes de empezar Livia le advirtió que tenía el trasero muy marcado ya.- No importa, tú dame fuerte, que me lo merezco.- La aludida entonces contestó que vale y comenzó. Zas. Zas. Zas y muchos más zas. Esta vez se tiró dando diez minutos o más, ya había cogido la técnica adecuada. María no abrió la boca durante toda la zurra. Al terminar se bajó la falda y guardó la fusta. -Gracias cariño.- Se sobaba las nalgas. -Te lo he dejado violeta de tantos fustazos.- Su jefa volvió a darle las gracias y luego la cogió de la mano.-Si quieres te lo puedo chupar un poquito- Le soltó así, de sopetón. Como Livia la preguntó extrañada el qué, ella le aclaró con la mirada baja que se estaba ofreciendo a lamerle el sexo, que si se dejaba, iba a disfrutar mucho. Entonces la subalterna la dió una sonora bofetada.-No quieres dejar de fumar, guarra, lo que pasa es que a ti te gusta que te den !Lo sabia!- Y plas y plas. Dos cachetadas más. María se llevó sus propias manos a las mejillas y puso expresión de niña recién descubierta en un gran pecado, sin dejar de mirar al suelo, dijo:-Lo chupo muy bien, de verdad.- En el acto Livia le lanzó otro bofetón e inmediatamente después, cogiéndola de los hombros, la puso de rodillas en suelo con brusquedad, luego, con cierta dificultad, porque estaba un poco obesa, se quitó las bragas. También llevaba falda. Se la levantó y cogiéndola de la cabeza, se hundió el rostro de María en su sexo.-Está bien mentirosa !Venga!.- Y cerró los ojos. Fuera, todo en la planta, seguía en silencio. 
   Da igual lo que cueste, poco o mucho, descubrir algo que estaba oculto en tu interior es siempre un milagro. Un triunfo de la vida. Ése, es el único significado actual de los armarios.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 13 de Noviembre de 2009 a las 21:13
   La práctica del sadomasoquismo, como principal orientación sexual, diluye poco a poco en la nada conceptos todavía hoy en día poderosamente defendidos por otras orientaciones, como la fidelidad sexual y el polarismo no homosexualista hacia uno de los dos géneros. O sea, no poner los cuernos a tu pareja y fornicar sólo con hombres o sólo con mujeres, y preferiblemente, siempre, con la misma persona. Lo malo es que la realidad va hacía el futuro en una dirección completamente opuesta. Los adultos, enredados en confusas dudas, y los jóvenes, viviendo con ingenuo descaro, y absoluta ignorancia de principios, una pose relacional permanentemente pornográfica y prácticamente promiscua. De esa ingenuidad y de esa ignorancia no sólo sería un error culpar a los jóvenes, hacerlo sería injusto, porque en realidad ellos son los únicos personajes inocentes en ese maremágnum cultural en que les ha tocado vivir, y actuar, como los biomodelos sexualmente activos. Observarles de verdad, sin la sucia cortina de inútiles prejuicios a través de la que, casi siempre, se les suele mirar, es un ejercicio purificador para el pensamiento. Pero hay que hacerlo con humildad y con ojos completamente abiertos. De verdad. Son promiscuos antes de encontrar pareja, y si la encuentran, les cuesta mucho aceptar la fidelidad sexual. Los mejores, simplemente, no la aceptan, y si tienen una pareja igual de inteligentes, se lo dicen y no pasa nada, continúa la pareja. Los más tontos, se separan. Y de la promiscuidad, inevitablemente, pasa, como quien accede a un grado de perfección más, al bipolarismo sexual. Da igual que con quien te acuestes tenga pene o vagina, lo único que importa es el voltaje emocional que tú quieres darle a ese polvo. Y de ahí, subiendo un escalón más; dotar al sexo de un carácter consustancial mente performativo. Buscar escenografías, situaciones y jugar papeles. Crear un microdiscurso político al follar y compartirlo follando. Volver a dotar de contenido el sexo desde la única certeza posible; las ganas unipersonales de gozar. Sadomasoquismo es la orientación más performativo, y hacer una prueba, para verificar que será progresivamente una de las prácticas sexuales con más éxitos en el inmediato futuro; preguntar a lo jóvenes. Pero preguntarlos de verdad. Con humildad y con auténticas ganas de escucharlos. Yo os adelantaré la respuesta; a todos, absolutamente a todos, en mayor o menor grado, les suscita una atrayente curiosidad el Sado. Preguntad. 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 14 de Noviembre de 2009 a las 14:19
cita de salazar    La práctica del sadomasoquismo, como principal orientación sexual, diluye poco a poco en la nada conceptos todavía hoy en día poderosamente defendidos por otras orientaciones, como la fidelidad sexual y el polarismo no homosexualista hacia uno de los dos géneros. O sea, no poner los cuernos a tu pareja y fornicar sólo con hombres o sólo con mujeres, y preferiblemente, siempre, con la misma persona. Lo malo es que la realidad va hacía el futuro en una dirección completamente opuesta. Los adultos, enredados en confusas dudas, y los jóvenes, viviendo con ingenuo descaro, y absoluta ignorancia de principios, una pose relacional permanentemente pornográfica y prácticamente promiscua. De esa ingenuidad y de esa ignorancia no sólo sería un error culpar a los jóvenes, hacerlo sería injusto, porque en realidad ellos son los únicos personajes inocentes en ese maremágnum cultural en que les ha tocado vivir, y actuar, como los biomodelos sexualmente activos. Observarles de verdad, sin la sucia cortina de inútiles prejuicios a través de la que, casi siempre, se les suele mirar, es un ejercicio purificador para el pensamiento. Pero hay que hacerlo con humildad y con ojos completamente abiertos. De verdad. Son promiscuos antes de encontrar pareja, y si la encuentran, les cuesta mucho aceptar la fidelidad sexual. Los mejores, simplemente, no la aceptan, y si tienen una pareja igual de inteligentes, se lo dicen y no pasa nada, continúa la pareja. Los más tontos, se separan. Y de la promiscuidad, inevitablemente, pasa, como quien accede a un grado de perfección más, al bipolarismo sexual. Da igual que con quien te acuestes tenga pene o vagina, lo único que importa es el voltaje emocional que tú quieres darle a ese polvo. Y de ahí, subiendo un escalón más; dotar al sexo de un carácter consustancial mente performativo. Buscar escenografías, situaciones y jugar papeles. Crear un microdiscurso político al follar y compartirlo follando. Volver a dotar de contenido el sexo desde la única certeza posible; las ganas unipersonales de gozar. Sadomasoquismo es la orientación más performativo, y hacer una prueba, para verificar que será progresivamente una de las prácticas sexuales con más éxitos en el inmediato futuro; preguntar a lo jóvenes. Pero preguntarlos de verdad. Con humildad y con auténticas ganas de escucharlos. Yo os adelantaré la respuesta; a todos, absolutamente a todos, en mayor o menor grado, les suscita una atrayente curiosidad el Sado. Preguntad. 
Notas para intentar comprender la nueva sexualidad.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 17 de Noviembre de 2009 a las 22:59

   El Palacio de Congresos Municipal de Madrid, por fuera, es como un Carrefour alto, muy feo, feísimo, pero por dentro sencillamente deslumbra, es magnífico, una auténtica maravilla arquitectónica. Tanto desequilibrio entre su belleza interior y su fachada chabacana llama la atención, pero esta vez no vamos a perder el tiempo en metáforas medio hervidas. Yo fui esta mañana allí, 17 de Noviembre del 2009, porque he escrito una novela sadomasoquista en Bubok que está a punto de publicarse. Sólo un último apunte interiorista; la grandiosa fachada interior de las balconadas, que se recorre de abajo a arriba con la vista, lenta y toreramente, gracias a una altísima escalera mecánica, recuerda al senado que aparece en las últimas entregas de la Guerra de la Galaxia. La sucesión en altura de pisos abiertos entre mármol, columnas y cristales crea un sorprendente ecuación de belleza monótona y secuencial. La presencia de nuestro querido Bubok estaba bastante diluida en la planta maremágnum del libro digital, pero si uno es constante y le dedica empeño, consigues encontrarlos. Yo había quedado con una vieja amiga, ahora, por casualidad, azafata de congresos, y bingo, estaba esta semana en el Ifema, un recinto pegadito al Palacio de Congresos municipal. Carmen era mi plan B. A sus arrebatadores cuarenta y ocho años, de gimnasio y gabinete de belleza semanal, había que aumentar el morbo del uniforme, y de la situación, porque estaba trabajando y habíamos quedado para vernos en el escasa hora de descanso que tenía a los doce de la mañana. Aquello tenía que ser rápido. E intenso. No podía defraudar a Carmen, porque amén de su admirable capacidad para apuntarse a cualquier bombardeo sexual, la estaba sinceramente agradecido porque me había brindado una auténtica razón, tangible, y por supuesto, sexual, para ir a aquel sarao. Entonces vi a Ángel María. Le reconocí de inmediato; su rostro un poco aniñado era el mismo que descubre en su perfil de Bubok entre dos montañitas de libros; por supuesto, pegado a un móvil. Andaba como en círculos  inacabados, fundiendo en una postura imposible, su mano, su codo alzado, el móvil y su oreja. No volveré a mencionar la palabra móvil en lo que queda de comentario. Es lamentable. Le saludé a trompicones y enseguida me marché, le dejé totalmente descentrado en importantísimos quehaceres, ya eran las doce menos cuarto y había quedado con Carmen a y diez en los servicios de la última planta accesible al público. Ella conocía bien el Palacio. Antes de buscar mi objetivo conversé con Rafael, un jefe de E-Cultura, cinco minutos, tras contarle lo que escribía, hizo varios comentarios sobre el Marqués de Sade; acertados en líneas generales, tuve que corregirle poco. Rafael es un hombre inteligente y habría disfrutado con él hablando un rato, pero había tema de por medio, y todo lo amablemente que pude, me despedí. En esa planta sólo había unos servicios y muy poca gente. Apenas nadie. Y a esas horas ni un solo vigilante. Eso era lo que más me gustaba de Carmen, aparte de sus soberbias piernas y  de sus pechos de mulata, me encantaba lo concienzudamente que planificaba las cosas. Entré al servicio de señoras y conté hasta la tercera puerta de la fila de la derecha; allí tenía que estar ella. Ya eran las doce y diez en punto; habíamos cronometrado nuestros relojes tres cuartos de hora antes cuando la llamé al dejar el coche en el  parking. No había ninguna mujer. Mejor. Nadie me había visto entrar. Empujé, entré, me di la vuelta y eché el cerrojo. Ya estaba dentro de la cabina de ese water y me quedé quieto, con la frente pegada a la puerta que acababa de cerrar, podía sentir a Carmen a mi espalda, aunque aún no la había visto. La sensación de su poderosa presencia no me engañaba. Entonces vi su mano, la sentí, arrastrándose por mi pecho cintura abajo. Me agarró el paquete. Salvajemente. Me hacía daño. Sí, era Carmen. -Ahora tienes dos cabezas sin pelo.- Y lo único malo que tiene; su sentido del humor. Pésimo. -Llevo una fusta corta escondida dentro del pantalón. Quiero que, por el momento, dejes lo que tienes en la mano y me saques esa fusta.- Cómo pasa el tiempo; comprendí que ya hacía más de un año que no nos veíamos; el periodo, más o menos, que yo llevo afeitándome la cabeza. -¿Empezamos?-. Ya me había dado la vuelta. Sí, un año, pero Carmen estaba divina, enfundada en el uniforme de azafata más ajustado de toda la feria. La bese antes de responderla.- Sí, empezamos.- 

 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 18 de Noviembre de 2009 a las 20:42
cita de salazar    El Palacio de Congresos Municipal de Madrid, por fuera, es como un Carrefour alto, muy feo, feísimo, pero por dentro sencillamente deslumbra, es magnífico, una auténtica maravilla arquitectónica. Tanto desequilibrio entre su belleza interior y su fachada chabacana llama la atención, pero esta vez no vamos a perder el tiempo en metáforas medio hervidas. Yo fui esta mañana allí, 17 de Noviembre del 2009, porque he escrito una novela sadomasoquista en Bubok que está a punto de publicarse. Sólo un último apunte interiorista; la grandiosa fachada interior de las balconadas, que se recorre de abajo a arriba con la vista, lenta y toreramente, gracias a una altísima escalera mecánica, recuerda al senado que aparece en las últimas entregas de la Guerra de la Galaxia. La sucesión en altura de pisos abiertos entre mármol, columnas y cristales crea un sorprendente ecuación de belleza monótona y secuencial. La presencia de nuestro querido Bubok estaba bastante diluida en la planta maremágnum del libro digital, pero si uno es constante y le dedica empeño, consigues encontrarlos. Yo había quedado con una vieja amiga, ahora, por casualidad, azafata de congresos, y bingo, estaba esta semana en el Ifema, un recinto pegadito al Palacio de Congresos municipal. Carmen era mi plan B. A sus arrebatadores cuarenta y ocho años, de gimnasio y gabinete de belleza semanal, había que aumentar el morbo del uniforme, y de la situación, porque estaba trabajando y habíamos quedado para vernos en el escasa hora de descanso que tenía a los doce de la mañana. Aquello tenía que ser rápido. E intenso. No podía defraudar a Carmen, porque amén de su admirable capacidad para apuntarse a cualquier bombardeo sexual, la estaba sinceramente agradecido porque me había brindado una auténtica razón, tangible, y por supuesto, sexual, para ir a aquel sarao. Entonces vi a Ángel María. Le reconocí de inmediato; su rostro un poco aniñado era el mismo que descubre en su perfil de Bubok entre dos montañitas de libros; por supuesto, pegado a un móvil. Andaba como en círculos  inacabados, fundiendo en una postura imposible, su mano, su codo alzado, el móvil y su oreja. No volveré a mencionar la palabra móvil en lo que queda de comentario. Es lamentable. Le saludé a trompicones y enseguida me marché, le dejé totalmente descentrado en importantísimos quehaceres, ya eran las doce menos cuarto y había quedado con Carmen a y diez en los servicios de la última planta accesible al público. Ella conocía bien el Palacio. Antes de buscar mi objetivo conversé con Rafael, un jefe de E-Cultura, cinco minutos, tras contarle lo que escribía, hizo varios comentarios sobre el Marqués de Sade; acertados en líneas generales, tuve que corregirle poco. Rafael es un hombre inteligente y habría disfrutado con él hablando un rato, pero había tema de por medio, y todo lo amablemente que pude, me despedí. En esa planta sólo había unos servicios y muy poca gente. Apenas nadie. Y a esas horas ni un solo vigilante. Eso era lo que más me gustaba de Carmen, aparte de sus soberbias piernas y  de sus pechos de mulata, me encantaba lo concienzudamente que planificaba las cosas. Entré al servicio de señoras y conté hasta la tercera puerta de la fila de la derecha; allí tenía que estar ella. Ya eran las doce y diez en punto; habíamos cronometrado nuestros relojes tres cuartos de hora antes cuando la llamé al dejar el coche en el  parking. No había ninguna mujer. Mejor. Nadie me había visto entrar. Empujé, entré, me di la vuelta y eché el cerrojo. Ya estaba dentro de la cabina de ese water y me quedé quieto, con la frente pegada a la puerta que acababa de cerrar, podía sentir a Carmen a mi espalda, aunque aún no la había visto. La sensación de su poderosa presencia no me engañaba. Entonces vi su mano, la sentí, arrastrándose por mi pecho cintura abajo. Me agarró el paquete. Salvajemente. Me hacía daño. Sí, era Carmen. -Ahora tienes dos cabezas sin pelo.- Y lo único malo que tiene; su sentido del humor. Pésimo. -Llevo una fusta corta escondida dentro del pantalón. Quiero que, por el momento, dejes lo que tienes en la mano y me saques esa fusta.- Cómo pasa el tiempo; comprendí que ya hacía más de un año que no nos veíamos; el periodo, más o menos, que yo llevo afeitándome la cabeza. -¿Empezamos?-. Ya me había dado la vuelta. Sí, un año, pero Carmen estaba divina, enfundada en el uniforme de azafata más ajustado de toda la feria. La bese antes de responderla.- Sí, empezamos.- 
 
.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 20 de Noviembre de 2009 a las 22:15

Diferencias entre psicópata y sadomasoquista. Primero, a pesar del cine, no todos los psicópatas son asesinos ni todos los asesinos son psicópatas. Un psicópata básicamente lo es porque le resultan indiferentes los tabúes socioculturales absolutos. O algunos o todos. Los tabúes socioculturales relativos no son determinantes en la definición, pero los absolutos son una realidad mental colectiva absolutamente tangible. El horror que sentimos, incluidos sus síntomas físicos, sudor, palidez, respiración entrecortada, erizamiento del bello, etc, el horror humano ante el asesinato o el abuso de un niño, es una evidencia más de  su existencia. Sin tabúes absolutos no sería posible el ser humano. El psicópata no padece esos síntomas ante determinadas situaciones extremas, no le provocan estrés ni remordimientos, simplemente no le provocan nada, observa el mundo con ojos de alíen, sorprendido en silencio, y se adapta. Lo malo, lo realmente malo, es cuando a uno de éstos psicópatas le gusta matar. Es la madre de todas las bestias. Es una oscuridad tan tenebrosa que difícilmente se puede llegar a imaginar. Y existe, Bizarro. El mal existe. Cuando lo tienes cerca te hiela con la mirada y con su fétido aliento comprime en llanto orinado todas tus entrañas. Existe una derivación del sadomasoquismo cuya simple presencia en Internet me avergüenza e indigna, y que para ser precisos deberíamos definir como sado a secas, sadismo, puro y frío. Uno de los buques insignia de esta bastarda tendencia es la revista Fansadox. Relatos amenizados con dibujos en los que se viola, tortura y asesina a indefensas víctimas para correrse como cerdos babosos encima de su sangre y sufrimientos. Ese par de psicópatas del norte de Europa que mantuvieron a esas niñas secuestraras, torturadas y violadas durante decenas de años, se pajeaban leyendo los números de Fansadox que sólo pueden comprarse a través de Internet. Intento transmitir con la mención de esta gentuza lo doloroso y humillante que resulta a los verdaderos aficionados al sadomasoquismo que, basándose sólo en opiniones baratas y superficiales, se les compare con semejantes alimañas. La línea divisoria es clara y contundente; práctica consensuada. El carácter voluntario, adulto, responsable y exquisito de la orientación sadomasoquista se basa en el libre albedrío. En el privilegio de elegir. La libertad, la confianza en quien te acompaña y el reto valiente de traspasar un poco más la línea del placer, dejan por sí mismo toda la basura fuera del sagrado círculo.

  
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 21 de Noviembre de 2009 a las 9:10
cita de salazar Diferencias entre psicópata y sadomasoquista. Primero, a pesar del cine, no todos los psicópatas son asesinos ni todos los asesinos son psicópatas. Un psicópata básicamente lo es porque le resultan indiferentes los tabúes socioculturales absolutos. O algunos o todos. Los tabúes socioculturales relativos no son determinantes en la definición, pero los absolutos son una realidad mental colectiva absolutamente tangible. El horror que sentimos, incluidos sus síntomas físicos, sudor, palidez, respiración entrecortada, erizamiento del bello, etc, el horror humano ante el asesinato o el abuso de un niño, es una evidencia más de  su existencia. Sin tabúes absolutos no sería posible el ser humano. El psicópata no padece esos síntomas ante determinadas situaciones extremas, no le provocan estrés ni remordimientos, simplemente no le provocan nada, observa el mundo con ojos de alíen, sorprendido en silencio, y se adapta. Lo malo, lo realmente malo, es cuando a uno de éstos psicópatas le gusta matar. Es la madre de todas las bestias. Es una oscuridad tan tenebrosa que difícilmente se puede llegar a imaginar. Y existe, Bizarro. El mal existe. Cuando lo tienes cerca te hiela con la mirada y con su fétido aliento comprime en llanto orinado todas tus entrañas. Existe una derivación del sadomasoquismo cuya simple presencia en Internet me avergüenza e indigna, y que para ser precisos deberíamos definir como sado a secas, sadismo, puro y frío. Uno de los buques insignia de esta bastarda tendencia es la revista Fansadox. Relatos amenizados con dibujos en los que se viola, tortura y asesina a indefensas víctimas para correrse como cerdos babosos encima de su sangre y sufrimientos. Ese par de psicópatas del norte de Europa que mantuvieron a esas niñas secuestraras, torturadas y violadas durante decenas de años, se pajeaban leyendo los números de Fansadox que sólo pueden comprarse a través de Internet. Intento transmitir con la mención de esta gentuza lo doloroso y humillante que resulta a los verdaderos aficionados al sadomasoquismo que, basándose sólo en opiniones baratas y superficiales, se les compare con semejantes alimañas. La línea divisoria es clara y contundente; práctica consensuada. El carácter voluntario, adulto, responsable y exquisito de la orientación sadomasoquista se basa en el libre albedrío. En el privilegio de elegir. La libertad, la confianza en quien te acompaña y el reto valiente de traspasar un poco más la línea del placer, dejan por sí mismo toda la basura fuera del sagrado círculo.
  
.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 22 de Noviembre de 2009 a las 14:16
cita de salazar    El Palacio de Congresos Municipal de Madrid, por fuera, es como un Carrefour alto, muy feo, feísimo, pero por dentro sencillamente deslumbra, es magnífico, una auténtica maravilla arquitectónica. Tanto desequilibrio entre su belleza interior y su fachada chabacana llama la atención, pero esta vez no vamos a perder el tiempo en metáforas medio hervidas. Yo fui esta mañana allí, 17 de Noviembre del 2009, porque he escrito una novela sadomasoquista en Bubok que está a punto de publicarse. Sólo un último apunte interiorista; la grandiosa fachada interior de las balconadas, que se recorre de abajo a arriba con la vista, lenta y toreramente, gracias a una altísima escalera mecánica, recuerda al senado que aparece en las últimas entregas de la Guerra de la Galaxia. La sucesión en altura de pisos abiertos entre mármol, columnas y cristales crea un sorprendente ecuación de belleza monótona y secuencial. La presencia de nuestro querido Bubok estaba bastante diluida en la planta maremágnum del libro digital, pero si uno es constante y le dedica empeño, consigues encontrarlos. Yo había quedado con una vieja amiga, ahora, por casualidad, azafata de congresos, y bingo, estaba esta semana en el Ifema, un recinto pegadito al Palacio de Congresos municipal. Carmen era mi plan B. A sus arrebatadores cuarenta y ocho años, de gimnasio y gabinete de belleza semanal, había que aumentar el morbo del uniforme, y de la situación, porque estaba trabajando y habíamos quedado para vernos en el escasa hora de descanso que tenía a los doce de la mañana. Aquello tenía que ser rápido. E intenso. No podía defraudar a Carmen, porque amén de su admirable capacidad para apuntarse a cualquier bombardeo sexual, la estaba sinceramente agradecido porque me había brindado una auténtica razón, tangible, y por supuesto, sexual, para ir a aquel sarao. Entonces vi a Ángel María. Le reconocí de inmediato; su rostro un poco aniñado era el mismo que descubre en su perfil de Bubok entre dos montañitas de libros; por supuesto, pegado a un móvil. Andaba como en círculos  inacabados, fundiendo en una postura imposible, su mano, su codo alzado, el móvil y su oreja. No volveré a mencionar la palabra móvil en lo que queda de comentario. Es lamentable. Le saludé a trompicones y enseguida me marché, le dejé totalmente descentrado en importantísimos quehaceres, ya eran las doce menos cuarto y había quedado con Carmen a y diez en los servicios de la última planta accesible al público. Ella conocía bien el Palacio. Antes de buscar mi objetivo conversé con Rafael, un jefe de E-Cultura, cinco minutos, tras contarle lo que escribía, hizo varios comentarios sobre el Marqués de Sade; acertados en líneas generales, tuve que corregirle poco. Rafael es un hombre inteligente y habría disfrutado con él hablando un rato, pero había tema de por medio, y todo lo amablemente que pude, me despedí. En esa planta sólo había unos servicios y muy poca gente. Apenas nadie. Y a esas horas ni un solo vigilante. Eso era lo que más me gustaba de Carmen, aparte de sus soberbias piernas y  de sus pechos de mulata, me encantaba lo concienzudamente que planificaba las cosas. Entré al servicio de señoras y conté hasta la tercera puerta de la fila de la derecha; allí tenía que estar ella. Ya eran las doce y diez en punto; habíamos cronometrado nuestros relojes tres cuartos de hora antes cuando la llamé al dejar el coche en el  parking. No había ninguna mujer. Mejor. Nadie me había visto entrar. Empujé, entré, me di la vuelta y eché el cerrojo. Ya estaba dentro de la cabina de ese water y me quedé quieto, con la frente pegada a la puerta que acababa de cerrar, podía sentir a Carmen a mi espalda, aunque aún no la había visto. La sensación de su poderosa presencia no me engañaba. Entonces vi su mano, la sentí, arrastrándose por mi pecho cintura abajo. Me agarró el paquete. Salvajemente. Me hacía daño. Sí, era Carmen. -Ahora tienes dos cabezas sin pelo.- Y lo único malo que tiene; su sentido del humor. Pésimo. -Llevo una fusta corta escondida dentro del pantalón. Quiero que, por el momento, dejes lo que tienes en la mano y me saques esa fusta.- Cómo pasa el tiempo; comprendí que ya hacía más de un año que no nos veíamos; el periodo, más o menos, que yo llevo afeitándome la cabeza. -¿Empezamos?-. Ya me había dado la vuelta. Sí, un año, pero Carmen estaba divina, enfundada en el uniforme de azafata más ajustado de toda la feria. La bese antes de responderla.- Sí, empezamos.- 
 
Kevin Spacey estuvo lamentable, pero es frecuente, sobre todo en los actores; que tengan un talento extraordinario y que luego, personalmente, sean unos soplapollas insoportables.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 25 de Noviembre de 2009 a las 17:26
cita de salazar

   La madre de él la cogió de la mano y la arrastró casi en volandas hasta el salón. Ella se quedó sorprendida por la fuerza y la velocidad de aquella señora tan mayor. Su suegra. Abrió la puerta y prácticamente la arrojó hacia dentro. Allí  el hijo de la señora, su marido, leía tranquilamente el periódico frente a la chimenea. -!Ha llegado ocho minutos tarde!-Soltó la señora dirigiéndola un dedo acusador.-Y para colmo, cuando se lo reproché y le dije que tú no tolerabas la impuntualidad, te llamó "maldito estúpido".-Ella se llevó las manos a la boca e instintivamente, juntó las rodillas y separó los tobillos. Estaba adorable con aquel vestido informal, minifaldero y veraniego.Pero ahora, ante lo que acababa de decir la señora, su rostro reflejaba auténtica sorpresa y angustia.-Yo no te he llamado éso, querido, lo juro.- Respondió con una mano en la mejilla y otra entre los senos. La señora volvió al ataque. -Está bien; reconozco que no la "oí" decirlo, pero ví cómo movía los labios y sin duda lo pensó.- Esta vez no tuvo tiempo para responder, la señora la cogió del pelo y la tumbó sobre el sofá. -Tienes que darla una lección hijo mío, ahora mismo- La voz de la señora se había vuelto grave y autoritaria. -Sí mamá, tienes razón.- Respondió el hombre quitándose el cinturón mientras se levantaba. El primer correazo que le lanzó a las nalgas calló sobre la minifalda, produjo un estallido acuático y arrancó un grito un poco histérico a la mujer. Dolió en serio. Se le saltaron las lágrimas. Pero éso sólo era el comienzo. La señora la levantó la falda y quedó casi todo al descubierto porque el tanguita que llevaba apenas tapaba nada. Y entonces comenzó el infierno. Otro correazo. Y otro. Y otro. Ella perdió la cuenta. Las mejillas se le empaparon de lágrimas y los estallidos acuáticos rebotaban sobre las paredes y se arremolinaban. Al cabo de veinte minutos más o menos el hombre paró. Jadeaba. La señora le bajó la falda a la mujer para taparle las nalgas que ahora parecían un cuadro abstracto de rojos y violetas. Ella ya no gritaba, pero ahora hacía pucheros. Continuaba tumbada boca abajo en el sofá, temblando como un corderito. La señora la dejó y se acercó al hombre, tomó de sus manos el cinturón y ella misma volvió a ponérselo en la cintura mientras le hablaba. -Buena zurra hijo mío, así aprenderá.- El hombre sonrió a la señora. -Gracias mamá. Siempre tan estricta. Por cierto, ¿te apetece un café?.- La señora asintió con la cabeza devolviéndole la sonrisa a su hijo, le cogió del brazo y ambos avanzaron hacia la puerta de la cocina. Entonces oyeron algo que los hizo pararse en seco. Era la voz de ella, de la esposa de su hijo y los dos al mismo tiempo se dieron la vuelta. La mujer continuaba tumbada boca abajo en el sofá, ya no temblaba.        -¿Qué has dicho?- Preguntó la señora. La joven mujer se estaba subiendo a si misma la faldita. -He dicho... - Respondió la hermosa joven descubriendo totalmente sus doloridas nalgas - ...he dicho maldito estúpido. Sí. Maldito estúpido, señora.-

 

Con la ayuda de mamá.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 26 de Noviembre de 2009 a las 8:09
Es intencionado Fran, no escribo nada normal. Te agradezco la intervención.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 27 de Noviembre de 2009 a las 16:36
Sólo se puede azotar bien cuando se ha sido esmeradamente azotado. La introducción al sadomasoquismo sólo tiene una puerta y siempre tiene la misma para todos; autoinflingirse dolor durante una masturbación. La primera eyaculación puede resultar demasiado brusca y nerviosa, el primer orgasmo femenino suele venir totalmente descentrado del acompañante, pero el primer placer sadomasoquista es siempre intenso, pero solitario, exquisito, pero titubeante, y luminosamente inolvidable como un fogonazo interior paulino. Deja marcado. Para siempre. Podemos desarrollarlo con el correr del tiempo o podemos esconderlo, pero de una u otra manera estará ahí. Por éso la buena ama o el buen amo llegan a ese papel sufriendo y aprendiendo del sometimiento. Antes de una sesión planifican, meditan sobre los tiempos, los grados de los castigos, las formas de humillación y calculan, despacio y con premeditación, el desarrollo y la culminación del encuentro. Las esclavas y los esclavos son completamente ajenos a todos esos preparativos, se entregan, y son usados. Se deleitan sin cortapisa alguna del mismísimo corazón del pastel de sexo, sometimiento y dolor que se les ha cocinado. Así de simple. Por éso, cuando quien domina alza firme el brazo que sostiene la fusta y descarga el golpe que dibuja una roja línea sobre las temblorosas nalgas de quien es dominado, piensa en el choque eléctrico que produce el fustazo sobre la piel,  y piensa en sí mismo, en sus propias nalgas marcadas por los azotes y que ahora resucita excitado en el que tiene delante postrado.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 28 de Noviembre de 2009 a las 16:17
cita de salazar Sólo se puede azotar bien cuando se ha sido esmeradamente azotado. La introducción al sadomasoquismo sólo tiene una puerta y siempre tiene la misma para todos; autoinflingirse dolor durante una masturbación. La primera eyaculación puede resultar demasiado brusca y nerviosa, el primer orgasmo femenino suele venir totalmente descentrado del acompañante, pero el primer placer sadomasoquista es siempre intenso, pero solitario, exquisito, pero titubeante, y luminosamente inolvidable como un fogonazo interior paulino. Deja marcado. Para siempre. Podemos desarrollarlo con el correr del tiempo o podemos esconderlo, pero de una u otra manera estará ahí. Por éso la buena ama o el buen amo llegan a ese papel sufriendo y aprendiendo del sometimiento. Antes de una sesión planifican, meditan sobre los tiempos, los grados de los castigos, las formas de humillación y calculan, despacio y con premeditación, el desarrollo y la culminación del encuentro. Las esclavas y los esclavos son completamente ajenos a todos esos preparativos, se entregan, y son usados. Se deleitan sin cortapisa alguna del mismísimo corazón del pastel de sexo, sometimiento y dolor que se les ha cocinado. Así de simple. Por éso, cuando quien domina alza firme el brazo que sostiene la fusta y descarga el golpe que dibuja una roja línea sobre las temblorosas nalgas de quien es dominado, piensa en el choque eléctrico que produce el fustazo sobre la piel,  y piensa en sí mismo, en sus propias nalgas marcadas por los azotes y que ahora resucita excitado en el que tiene delante postrado.
Notas sobre los contenidos performativos de las sesiones sadomasoquistas.
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 1 de Diciembre de 2009 a las 18:19
Busca un momento solitario del día. Si lo buscas en serio, lo encontrarás. Ha llegado el momento de que salgas de dudas. Sigue metódicamente éstos pasos y sabrás, de una vez, si te va el rollo sadomasoquista. Primero; asegúrate de que no hay nadie en casa y de que no lo habrá en las próximas dos horas. Siempre es así; no te preocupes, el primer paso sado es solitario. Desnúdate. Relájate. Túmbate sobre la cama, todas las puertas de las habitaciones abiertas, es importante, es solitario, pero ahora te estás abriendo. Ayuda a florecer esa metáfora. Baja las manos lentamente, desde tus mejillas hasta tu sexo, lentamente, y quédate ahí, un rato. Siéntete. Comenzamos. Con una cuerda o una cadenita amárrate el estómago muy fuerte, justo por encima del ombligo, hasta hacerte daño. La cintura , así, debe de quedar exageradamente resaltada. Eso es algo que estéticamente resaltará la belleza de tus nalgas. Imaginemos. Piensa que quien te domina está delante y te ha ordenado que camines contoneandote. Esa persona, tu ama o amo, quiere ser excitada. Está comenzando a usarte. Así que tú te levantas de la cama y obedeces. Vas de un lado a otro de la habitación moviendo el trasero como una modelo. Al cabo de unos minutos, te paras y te pones de rodillas en el suelo, con las piernas muy abiertas. Recapacitas. No hay nadie. En realidad, lo estás imaginando, pero hay una certeza. Inexplicable. Instintiva. Quieres ser castigado o castigada, sin ningún motivo, sólo quieres el castigo. Baja la vista. Siente tu sexo pegado en el suelo y mira las caras laterales de tus muslos. Aprieta la piel de los muslos, en un gran pellizco, que abarque toda tu mano, el muslo de la derecha y el de la izquierda, con una y con otra mano, y aprieta. Aprieta. Aprieta. Más. Esa zona es muy dolorosa. Al cabo de unos minutos te costará respirar. Aprieta. Lo mejor es contar hasta sesenta entonces. Despacio. Aprieta. Al final quédate inmóvil y recupera tu aliento. Es el final. Vuelve a centrar tus manos y tu atención en tu sexo. En ese preciso y mágico momento, tu sexo te responderá, claramente, sobre si te gusta o no te gusta el sadomasoquismo. Sólo tienes que mirar. 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 2 de Diciembre de 2009 a las 16:21
cita de salazar Busca un momento solitario del día. Si lo buscas en serio, lo encontrarás. Ha llegado el momento de que salgas de dudas. Sigue metódicamente éstos pasos y sabrás, de una vez, si te va el rollo sadomasoquista. Primero; asegúrate de que no hay nadie en casa y de que no lo habrá en las próximas dos horas. Siempre es así; no te preocupes, el primer paso sado es solitario. Desnúdate. Relájate. Túmbate sobre la cama, todas las puertas de las habitaciones abiertas, es importante, es solitario, pero ahora te estás abriendo. Ayuda a florecer esa metáfora. Baja las manos lentamente, desde tus mejillas hasta tu sexo, lentamente, y quédate ahí, un rato. Siéntete. Comenzamos. Con una cuerda o una cadenita amárrate el estómago muy fuerte, justo por encima del ombligo, hasta hacerte daño. La cintura , así, debe de quedar exageradamente resaltada. Eso es algo que estéticamente resaltará la belleza de tus nalgas. Imaginemos. Piensa que quien te domina está delante y te ha ordenado que camines contoneandote. Esa persona, tu ama o amo, quiere ser excitada. Está comenzando a usarte. Así que tú te levantas de la cama y obedeces. Vas de un lado a otro de la habitación moviendo el trasero como una modelo. Al cabo de unos minutos, te paras y te pones de rodillas en el suelo, con las piernas muy abiertas. Recapacitas. No hay nadie. En realidad, lo estás imaginando, pero hay una certeza. Inexplicable. Instintiva. Quieres ser castigado o castigada, sin ningún motivo, sólo quieres el castigo. Baja la vista. Siente tu sexo pegado en el suelo y mira las caras laterales de tus muslos. Aprieta la piel de los muslos, en un gran pellizco, que abarque toda tu mano, el muslo de la derecha y el de la izquierda, con una y con otra mano, y aprieta. Aprieta. Aprieta. Más. Esa zona es muy dolorosa. Al cabo de unos minutos te costará respirar. Aprieta. Lo mejor es contar hasta sesenta entonces. Despacio. Aprieta. Al final quédate inmóvil y recupera tu aliento. Es el final. Vuelve a centrar tus manos y tu atención en tu sexo. En ese preciso y mágico momento, tu sexo te responderá, claramente, sobre si te gusta o no te gusta el sadomasoquismo. Sólo tienes que mirar. 
Lo que jamás habría hecho san Ignacio de Loyola; Ejercicios Corporales ¿tú vas a hacerlos?
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 6 de Diciembre de 2009 a las 19:33
6 de Diciembre, ha anochecido hace un par de horas y estoy en el único bar de La Ballesta que comete la locura de tener una mesa fuera. Me he sentado y he acallado de inmediato el intento de amonestación del camarero pidiéndole un whisky de importación y una ración de navajas a la plancha. Con mucho ajo y limón. Estoy escribiendo al foro con mi portátil. Para que me leas. Voy bien abrigado, por supuesto, abrigo largo, y todo de negro. Código estricto. Dentro de un rato voy a usarte como una perra y ya sabes que esos rituales merecen una especial vestimenta. Comenzaré azotándote sin motivo, hasta cambiar por tres veces el color de tus nalgas; rosa, rojo y morado por último. Contigo tengo que emplear 40 fustazos en cada una. Mientras tecleo el frío comienza a insensibilizar mis dedos y éso me da una idea de cómo debes venir, y de que no debo de extenderme demasiado en este mensaje. Tú también vendrás de abrigo, obviamente, negro, sé que tienes uno largo y botas de tacón hasta las rodillas, y lo más importante, con la cinta negra al pelo que tanto me gusta, será lo único que lleves encima; voy a repetírtelo; botas, abrigo y cinta. Nada más. Así no sólo serán mis dedos los que pasen frío. Tienes treinta minutos. Estoy sentado enfrente de la casa de tatuajes donde te llevé para que te pusieran mi nombre, muy, pero que muy, por debajo de tu ombligo. Quedó muy bien. También los piercings. Estoy tan complacido con tu nuevo aspecto que, de principio, sólo serán 40. Los recibirás en el servicio cutre de este bar, sin mediar palabra. Luego ya veremos; hay muchos hostales cutres en la zona acostumbrados a escabrosos encuentros. Sobre todo date prisa; se me hace insoportable la contemplación de estas interminables microprocesiones familiares para mirar las ortopédicas luminarias de Cortilandia. Ya sólo te quedan veinte minutos. Nada más.  
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 7 de Diciembre de 2009 a las 23:27
Pornhub, Extremetube, Tube8, Pornoizm vídeos, y sobre todo, mi favorito; kinfyfind Trained of O. La auténtica realidad es mostrada en estas páginas porno de Internet. Políticamente incorrectas y culturalmente inmencionables, son, sin embargo, masivamente visitadas a cada segundo de las 24 horas de los 365. Un fenómeno masivo y constante. Quizás cuando los intelectuales dejemos de cogernos la polla con papel de fumar, comencemos a hablar en serio de algo tan poderoso y complejo. Mientras tanto, os invito a que compartáis conmigo el luminoso hallazgo de la nueva sexualidad; por fin lo he visto, hecho carne, con mis propios ojos. Fue una visión paradigmática  y reveladora. Protagonistas; mujeres normales, con las que nos cruzamos todos los días en la calle. Están en una disco y animadas por el ambiente, se follan a los apuestos striper contratados por la casa para complacerlas, y también se tocan, y se follan entre ellas. Mujeres normales. Desinhibidas, naturales, poderosamente sexuales, sin complejos, sin jilipolleces, entrando a saco en el placer y en el deseo. Son las amas de los nuevos tiempos. Las diosas de la nueva sexualidad, y allí se manifiestan. Ir a verlo y pensar que mañana será la médica del centro de salud, la jueza o la empleada municipal de limpieza. En Extremetube ir al buscador y meter "drunk". Intro. De los dos o tres vídeos con muchas mujeres dentro de una disco de más de 50 minutos, escoger cualquiera. Y disfrutar la escena. Estáis viendo el futuro. 
salazar
Mensajes: 637
Fecha de ingreso: 18 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 7 de Diciembre de 2009 a las 23:45
cita de salazar Pornhub, Extremetube, Tube8, Pornoizm vídeos, y sobre todo, mi favorito; kinfyfind Trained of O. La auténtica realidad es mostrada en estas páginas porno de Internet. Políticamente incorrectas y culturalmente inmencionables, son, sin embargo, masivamente visitadas a cada segundo de las 24 horas de los 365. Un fenómeno masivo y constante. Quizás cuando los intelectuales dejemos de cogernos la polla con papel de fumar, comencemos a hablar en serio de algo tan poderoso y complejo. Mientras tanto, os invito a que compartáis conmigo el luminoso hallazgo de la nueva sexualidad; por fin lo he visto, hecho carne, con mis propios ojos. Fue una visión paradigmática  y reveladora. Protagonistas; mujeres normales, con las que nos cruzamos todos los días en la calle. Están en una disco y animadas por el ambiente, se follan a los apuestos striper contratados por la casa para complacerlas, y también se tocan, y se follan entre ellas. Mujeres normales. Desinhibidas, naturales, poderosamente sexuales, sin complejos, sin jilipolleces, entrando a saco en el placer y en el deseo. Son las amas de los nuevos tiempos. Las diosas de la nueva sexualidad, y allí se manifiestan. Ir a verlo y pensar que mañana será la médica del centro de salud, la jueza o la empleada municipal de limpieza. En Extremetube ir al buscador y meter "drunk". Intro. De los dos o tres vídeos con muchas mujeres dentro de una disco de más de 50 minutos, escoger cualquiera. Y disfrutar la escena. Estáis viendo el futuro. 
Perdón. No en Extremtube, sino en Pornoizm´s videos, allí, buscar drunk.
1 2 3 4 5 6 19 20 21
   
Chat de soporte de Bubok ×